Cartuja de Miraflores

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Cartuja de Miraflores
Bien de Interés Cultural
5 de enero de 1923 RI-51-0000238
Cartuja de Miraflores.JPG
Tipo Cartuja
Ubicación Bandera de la ciudad de Burgos (España).svg Burgos
Flag Burgos Province.svg Burgos
Flag of Castile and León.svg Castilla y León
Flag of Spain.svg España
Coordenadas 42°20′17″N 3°29′24″O / 42.33805556, -3.49Coordenadas: 42°20′17″N 3°29′24″O / 42.33805556, -3.49
Uso
Culto Iglesia católica
Diócesis Burgos
Orden Orden de los Cartujos
Arquitectura
Construcción siglo XV
Estilo arquitectónico Gótico
www.cartuja.org
[editar datos en Wikidata]

La Cartuja de Miraflores es un monasterio de la Orden de los Cartujos edificado en una loma (conocida como Miraflores) a unos tres kilómetros del centro de la ciudad española de Burgos, comunidad autónoma de Castilla y León.

Su origen se remonta al año 1442, cuando el rey Juan II de Castilla decidió donar a la Orden de los Cartujos para su conversión en monasterio un pabellón de caza ubicado a las afueras de la ciudad de Burgos, que había sido erigido por su padre Enrique III en 1401. De esta manera, el rey cumplía la voluntad de su padre señalada en su testamento. Los monjes cartujos, procedentes de otras cartujas hispanas, se instalaron en este sitio hasta que un incendio producido en 1452 provocó la destrucción del pabellón.

En 1453 se decidió construir un nuevo edificio, el existente en la actualidad, que se puso bajo la advocación de Santa María de la Anunciación. Las obras fueron encargadas a Juan de Colonia, comenzando en 1454, siendo continuadas a su muerte por su hijo, Simón de Colonia.

Las obras se completaron en 1484 a instancias de la reina Isabel la Católica, hija superviviente de los reyes Juan II de Castilla e Isabel de Portugal, que fueron sepultados en el presbiterio del templo.

Es una joya del arte gótico final, en su conjunto destaca la iglesia, con portada occidental en estilo gótico isabelino decorada con los escudos de sus fundadores. El templo consta de una única nave cubierta con bóveda estrellada, con capillas laterales, y rematada por un ábside poligonal.

Situación y acceso[editar]

La Cartuja se encuentra a 3 km al este del centro de la ciudad de Burgos, en pleno parque de Fuentes Blancas, próximo al Río Arlanzón. El monumento está conectado con la ciudad por carretera y puede llegarse también a pie en una ruta natural. Es posible acudir en autobús o en taxi desde la ciudad y también existe aparcamiento gratuito para los vehículos privados y autobuses. [1]

Orígenes[editar]

La Cartuja de Miraflores fue fundada en el año 1442 tras la donación a la Orden de la Cartuja por el rey Juan II de Castilla del palacio y alcázar de Miraflores, mandado construir por Enrique III de Castilla en 1401. Dicho monasterio original, puesto originalmente bajo la advocación de San Francisco, sufrió un incendio en el año 1452 provocando un nuevo planteamiento del edificio según el diseño actual, que fue encargado al arquitecto Juan de Colonia, que trabajaba en aquel momento en la Catedral de Burgos.

[...] Por la cual ofrescí a la dicha su orden [cartuja] los que entonces eran mis palacios de la dicha Miraflores e agora son el dicho monesterio de Sant Francisco de la dicha Orden de Cartuxa”.[2]

Con la llegada al trono de la hija de Juan II, Isabel la Católica, las obras del monasterio retomaron su ritmo a partir del año 1477, emprendiéndose nuevos proyectos como el Sepulcro de los Reyes o el Retablo Mayor. Continuará la tracería arquitectónica Garci Fernández de Matienzo y posteriormente Simón de Colonia, hijo de Juan, acabándose las obras del abovedamiento del templo hacia el año 1484.

Entre 1532 y 1539 se emprenden otras obras arquitectónicas en el monasterio bajo la dirección de Diego de Mendieta, destinadas a crear las capillas laterales y dotar de mayor altura a la iglesia así como a la incorporación de agujas y pináculos, así como a la colocación de la crestería.

Fuentes escritas[editar]

Las fuentes para el estudio de la Cartuja de Miraflores incluyen escritos de diversa índole publicad

Conjunto exterior[editar]

Planta[editar]

Plano de la Cartuja de Miraflores (Burgos)

La planta del monasterio sigue el modelo de otros monasterios cartujos de la Edad Media. La planta de desarrolla a partir de la colocación de la iglesia y el trazado de dos claustros principales para cada uno de los grupos de monjes cartujos que lo habitan: Padres y Hermanos. Alrededor de estos dos claustros están las ermitas individuales que permite al monje vivir la soledad y silencio propias  de la espiritualidad cartujana. Esta parte del monasterio no es visitable.

La planta de la Iglesia está formada por una sola nave longitudinal cuatripartita, distinguiéndose los espacios del presbiterio, el coro de los Padres, el coro de los Hermanos y la estancia de los fieles. La nave está cerrada con bóvedas de crucería con terceletes, manteniéndose el original trazado de estilo gótico.

Portada[editar]

Portada de la Cartuja de Miraflores.

La portada de la iglesia se alzó en el año 1486 y fue ubicada originalmente en el lateral izquierdo del templo, proporcionando el acceso de los fieles directamente desde el exterior del monasterio. Está formada por una arquivoltas apuntadas decoradas con vegetales, animales y algunos motivos figurativos humanos ubicados bajo un gran arco conopial con macollas. En el tímpano se representa el motivo de la Compasión de la Virgen, que conforme a los cánones iconográficos bajomedievales, presenta a la Virgen sentada con su Hijo muerto en sus brazos, acompañada de los símbolos de la luna y el sol.

Estilísticamente se vincula a la obra de los Colonia (padre e hijo), que intervinieron en el levantamiento del templo. Puede relacionarse también con otras portadas de otros templos burgaleses, como la iglesia de San Nicolás de Bari o la iglesia de San Lesmes.

Entre los años 1657 y 1659 se ordenó su traslado a la ubicación actual, accediéndose desde el patio de la portería y conectando con la nave del templo. En el año 2010 se procedió a restaurar la portada para devolviéndola al estado original, recuperando especialmente la escultura de la Compasión de la Virgen.

Patio interior de la Cartuja.

Patio[editar]

El portal de entrada a la iglesia de la Cartuja está actualmente ubicado en un patio de entrada ajardinado con una estatua de San Bruno de Colonia, fundador de la Orden. Su tracería data de la primera mitad del siglo XVI, sirviendo originalmente como conexión de las estancias del monasterio con las dependencias de servicio y la portería.

La galería porticada que precede al patio está formada por arcos de medio punto que forman bóvedas de arista rebajadas rematadas en claves con decoración modular. En el año 2010 se intervino el claustro para asegurar el mantenimiento de los muros y consolidar la salida de aguas del patio, que sufría las inclemencias del tiempo.

Conjunto interior[editar]

Retablo Mayor[editar]

El retablo mayor de la Cartuja fue tallado en madera por el artista Gil de Siloé y policromado y dorado por Diego de la Cruz (cuyo oro provenía de los primeros envíos del continente americano tras su descubrimiento).[3] Realizado entre 1496 y 1499, se trata sin duda de una de las obras más importantes de la escultura gótica hispana, por su originalidad compositiva e iconográfica y la excelente calidad de la talla, valorada por la policromía.

Uno de los elementos más destacados del retablo es la rueda angélica en la que se enmarca la imagen de Cristo crucificado por su belleza y expresividad acentuadas significativamente por el trabajo de policromía de Diego de la Cruz. En la parte más externa de la rueda, se sitúan las figuras de Dios Padre a la izquierda y del Espíritu Santo a la derecha portando los travesaños de la cruz.

En la parte inferior del madero, las figuras de la Virgen María y San Juan Evangelista completan la escena. El pelícano situado en la parte superior de la cruz confiere al conjunto central un valor simbólico extraordinario como alegoría del sacrificio eucarístico, pues el ave alimenta a sus hijos de su propia sangre.

Los Sepulcros Reales[editar]

El conjunto de sepulcros reales fue obra del artista Gil de Siloé por encargo de la reina Isabel la Católica. Por una parte se encuentra el sepulcro de Juan II e Isabel de Portugal, colocado en el centro de la nave, con forma de estrella de ocho puntas. Y en el lado del Evangelio de la iglesia se encuentra colocado el sepulcro del infante Alfonso de Castilla. Ambos sepulcros fueron realizados en alabastro y son joyas de la escultura del Gótico tardío.

Sepulcro de los Reyes Juan II e Isabel de Portugal[editar]

El sepulcro de Juan II de Castilla y de su segunda esposa está realizado en alabastro y es de estilo gótico. Tiene planta octogonal en forma de estrella de ocho puntas, formada por la superposición de un cuadrado y un rombo.

Los vértices de la estrella de ocho puntas que da forma al sepulcro están adornados con figuras alegóricas, imágenes de santos, apóstoles y, en las esquinas mayores del sepulcro aparecen las imágenes sedentes de los cuatro evangelistas. Completan la abundante decoración del sepulcro, tanto en torno al lecho mortuorio como en el soporte de la estrella, una serie de escudos reales, figuras de animales, decoraciones vegetales y motivos arquitectónicos. El zócalo que separa el sepulcro del suelo está decorado con figuras de animales y motivos vegetales.

La estatua yacente representa al rey Juan II de Castilla con su cabeza coronada descansando sobre dos almohadones, y vuelta ligeramente hacia el exterior. El rey está cubierto con un rico manto y adornado con numerosas joyas. En la mano derecha, mutilada en la actualidad, sostenía el cetro real, y con la mano izquierda el monarca recoge los pliegues de su manto real. El rey calza chapines que se apoyan en una peana bajo la que aparecen dos leones que están luchando y tienen entrecruzadas sus patas.[4]

La estatua yacente representa a la reina Isabel de Portugal con su cabeza coronada descansando sobre dos almohadones, y vuelta ligeramente hacia el exterior. La estatua yacente muestra a la reina más recostada que su esposo, y apoyando ligeramente el peso de su cuerpo sobre su brazo izquierdo. La reina viste ropa larga hasta los pies con sobretúnica, y el manto con el que se cubre está adornado con aljófares y pedrerías. En las manos lleva guantes y numerosos anillos, y ambas manos sostienen un devocionario abierto. A los pies de la reina están colocados un niño, un león y un perro, símbolo éste último de fidelidad conyugal.

Sepulcro del Infante Alfonso[editar]

El sepulcro del infante Alfonso de Castilla está realizado en alabastro y es de estilo gótico. Es de tipo arcosolio, y está rematado por un arco conopial con arcada angrelada, adornado todo ello con motivos vegetales, perdidos en buena parte, ángeles tenantes que sostienen el escudo del reino de Castilla y León, y una imagen del Arcángel San Miguel que remata el conjunto. El sepulcro está enmarcado por dos pilastras que, partiendo del suelo de la iglesia, se prolongan en altura más allá de los arcos escarzano y conopial. Las pilastras están adornadas con imágenes de apóstoles y santos, y están rematadas por un relieve que representa la Anunciación.

Tríptico del Calvario

Tríptico del Calvario[editar]

En la estancia de los fieles está ubicado un tríptico de factura flamenca que data de finales del siglo XV que representa la Pasión del Señor. Atribuido a la escuela de Rogier van der Weyden, desarrolla en el panel izquierdo el motivo del camino del Calvario, donde Cristo con la cruz a cuestas la transporta hasta el monte Gólgota. En el panel central, Cristo ha sido crucificado en el centro acompañado de los dos ladrones. En la escena del plano frontal pueden verse a la Virgen, María Magdalena y el discípulo Juan. En el panel derecho se representa el Descendimiento. Toda la obra destaca por la calidad pictórica del tratamiento anatómico de las figuras y por el detallismo y la minuciosidad en las pinceladas.

Sillerías de Coro[editar]

Coro de los Padres[editar]

Sillería de los Padres.

Componen el coro de los Padres cuarenta sitiales distribuidos en dos grupos de veinte a cada uno de los lados de la nave y un grupo de diez en el muro trasero de los altares barrocos. Este espacio, reservado a los Padres cartujos para el rezo de las Horas, fue realizado en madera de nogal entre 1486 y 1489 por el escultor Martín Sánchez y decorado con diversos motivos ornamentales. A las sillas de los padres se suman tres muebles fijos: la silla del celebrante, el facistol y el atril que hacen juego con el conjunto de sitiales.

Tras la destrucción de algunas sillas durante el período de las invasiones francesas de 1808, estas fueron sustituidos por nuevas piezas de autor desconocido.

Coro de los Hermanos[editar]

El Coro de los Hermanos, situado en el espacio contiguo al Coro de los Padres, se organiza en catorce sillas de madera situándose siete a cada uno de los lados. La talla fue realizada por el escultor Simón de Bueras hacia el año 1558 en presunta colaboración con Esteban Xaques y Juan de Sabugo. La abundante decoración de influencia italiana en los paneles dorsales se completa con la representación en la parte superior central de diversos motivos de temática hagiográfica.

Altares Menores[editar]

En el muro divisorio entre el Coro de los Hermanos y el de los Padres, una puerta central separa dos altares con sendos retablos gemelos realizados en 1659 por los escultores Policarpo de Nestosa y Bernardo de Elcarreta. La profusión de ornamentos en ambas piezas se completa por varias pinturas distribuidas a lo largo de las calles de los retablos en diferentes paneles con escenas de la vida de Cristo e imágenes de Santos. Remata el conjunto la imagen de la Inmaculada Concepción rodeada de ángeles atribuida a Bernardo Elcarreta.

Sacristía[editar]

En la sacristía de la iglesia de la Cartuja se conserva un retablo datado en el siglo XIX pero con tres tablas anteriores de estilo barroco (siglo XVII). La más importante, atribuida al pintor riojano Diego de Leyva donde se puede ver la escena de la Adoración del Niño Jesús por los pastores. Las otras dos tablas de la época representan respectivamente a San Hugo, obispo de Lincoln y a San Hugo, obispo de Grenoble.

Vidrieras[editar]

En 1484 Martín de Soria encarga y sufraga la realización de trece vidrieras en la región de Flandes para adornar los muros de la iglesia de la Cartuja, siendo finalmente ensambladas en el año 1488.

En la mayor parte del encargo –diez de las trece vidrieras– intervino el vidriero flamenco Niacles Rimbouts de acuerdo con las firmas halladas en las obras, las correspondientes a los muros de la nave central[5] . Las vidrieras desarrollan un programa iconográfico compuesto por escenas de la Pasión de Cristo. En el muro izquierdo de la nave se representan en cinco vidrieras con escenas de la Pasión: La oración en el huerto, La flagelación, La coronación de espinas, El camino del Calvario y La Crucifixión. En el muro derecho completan el ciclo de la vida de Cristo cinco vidrieras con las escenas de El descendimiento de Cristo, La Resurrección del Señor, La Ascensión del Señor, Pentecostés, El Juicio Final.

San Bruno Capilla.jpg

Por lo que respecta a las vidrieras del ábside, no atribuidas a Rimbouts, desarrollan tres escenas de la vida de la Virgen y de la infancia de Cristo: La Adoración de los Magos, La coronación de la Virgen, y La presentación en el Templo.

Como consecuencia de la degradación de los materiales fue realizada una intervención entre los años 2003 y 2006 una restauración con el fin de conservar y prevenir el deterioro del conjunto de vidriera.

Capilla de San Bruno[editar]

Dentro de la Capilla de San Bruno, de acceso desde el patio de entrada de la Cartuja, se encuentra una estatua del fundador de la Orden Cartuja, San Bruno, realizada por el escultor Manuel Pereira en el siglo XVII. De madera dorada y policromada, presenta suaves plegados que caen verticalmente en el traje del santo. Sostiene un crucifijo que mira atentamente y su mirada conmueve al espectador por su expresividad.

Exposición permanente[editar]

En las capillas laterales de la iglesia de la cartuja se sitúa la exposición "De lo bello a lo divino", incluida dentro del recorrido visitable de la Cartuja. En ella se muestra al público una variada selección de piezas de primera calidad entre las que se incluyen obras de Gil de Siloé, Pedro Berruguete o Joaquín Sorolla, entre otros.

Anunciación, h. 1500 (Cartuja de Miraflores, Burgos).

La Anunciación[editar]

Obra del pintor Pedro Berruguete a finales del siglo XV es una de las piezas más destacadas de la colección. La Anunciación destaca por el detallismo en los objetos y el interesante juego de perspectivas, que crea una perfecta ilusión espacial. En todas estas obras las figuras aparecen muy individualizadas, y el dominio del espacio, la perspectiva y la composición se enriquece con un certero sentido del dibujo y una sabia utilización del color.

Bojarte[editar]

Entre los muebles litúrgicos exhibidos figura también un bojarte, es decir, una tabla para organizar las misas, que actuaba como un cuadrante de horarios permitiendo a los monjes señalar los diferentes turnos y responsabilidades en la liturgia monástica. Se trata de una pieza singular y de un gran valor histórico por proceder de los primeros años de la fundación de esta Cartuja, hacia 1442.[6]

Vestimentas litúrgicas[editar]

Entre los ornamentos litúrgicos conservados para los distintos oficios litúrgicos del rito cartujano se exponen varios de excepcional belleza. Datados de los siglos XVI y XVII, los materiales procedían en algunos casos de donaciones reales de los más finos tejidos.

Orfebrería litúrgica[editar]

Además de las vestiduras sagradas también son necesarios diversos elementos materiales para el culto como los vasos sagrados. Entre estos, se conservan un conjunto de cáliz, patena y cucharilla, denominado «De Juan II» que data de los ss. XV y XVI y otro grupo similar pero cuya factura se remonta a la primera mitad del siglo XX.

Capilla de Santa María de Miraflores[editar]

Está ubicada anexa a la nave principal de la iglesia de la Cartuja. Fue mandada decorar por Fray Nicolás de la Iglesia, con pinturas al fresco datadas en el siglo XVII. Los diversos elementos decorativos con recursos pictóricos, como trampantojos o claroscuros, abordan temáticas vinculadas a la vida de la Virgen, destacando la Coronación de la Virgen que se representa en la bóveda. Actualmente preside esta capilla una talla de la Virgen Inmaculada, perteneciente a la escuela de Alonso Cano.

La Elevación de la Cruz[editar]

Esta pintura al óleo sobre tabla representa la Elevación de la Cruz mide 65 x 50 cm y ha sido atribuida a Joaquín Sorolla. Representa el momento en el que Cristo es alzado una vez clavado en la cruz. En la parte inferior, la Virgen y San Juan completan la composición desde la izquierda.

Obras dispersas fuera del monasterio[editar]

Además de las múltiples obras conservadas en la exposición permanente, otras obras han sido vinculadas históricamente al monasterio, ya sea porque fueron encargadas por la Cartuja o porque fueron donadas originalmente a Miraflores, aunque ya no se conserven allí en la actualidad.

Tríptico de Miraflores. Óleo sobre tabla, 71 x 43 cm cada panel, Berlín, Gemäldegalerie.

Tríptico de Miraflores[editar]

En 1445, el rey Juan II de Castilla donó el llamado Tríptico de Miraflores (Berlín, Gemäldegalerie), obra del pintor flamenco Rogier van der Weyden, a la Cartuja de Miraflores. La tabla muestra tres momentos de la vida de Cristo y la Virgen: la Natividad, el Descendimiento, y la aparición de Cristo resucitado a la Virgen María.

El tríptico fue descrito con precisión por Antonio Ponz en el tomo XII de su Viage de España, editado en Madrid en 1788, donde recogía la noticia de la donación tomada del libro Becerro del monasterio, en el que de forma excepcional quedaba recogido el nombre del pintor: «Magistro Rogel, magno, & famoso Flandresco».[7] [8]

Durante la invasión napoleónica la tabla fue expoliada de la Cartuja por el general Jean Barthélemy Darmagnac y actualmente se conserva en la Gemäldegalerie de Berlín. [9]

Tríptico de San Juan Bautista[editar]

Además del Tríptico de Miraflores, en el transcurso de la Guerra de la Independencia el general D’Armagnac se hizo también con un conjunto de 5 tablas que formaban el Tríptico de San Juan Bautista, obra del pintor flamenco Juan de Flandes. Actualmente las diversas tablas están dispersas entre distintos museos y una colección privada.

Otras obras[editar]

Además de las obras mencionadas anteriormente podemos destacar el Tríptico de la Vida de San Juan Bautista del Maestro de Miraflores y que tras pasar por el Museo de la Trinidad, ha ido a parar hoy día al Museo Nacional del Prado en Madrid. También en 1914 un particular sustrajo varias imágenes de alabastro del Sepulcro de los Reyes, con el pretexto de restaurarlas. Entre ellas destaca la talla de Santiago Apóstol, conservada actualmente en The Cloisters del Metropolitan Museum of Art de Nueva York.

Visitas[editar]

La iglesia de la Cartuja, las capillas laterales con la exposición permanente, el patio de entrada y la capilla de San Bruno pueden ser visitados. El resto del complejo monástico no está abierto al público, ya que dentro habitan monjes cartujos en clausura.

Horarios de visita al público[editar]

  • De lunes a sábados de 10.15 a 15.00 y de 16.00 a 18.00.
  • Domingos y festivos de 11.00 a 15.00 y de 16.00 a 18.00.

Las excepciones a estos horarios pueden consultarse en la página web del monumento. [10] Tarifas: donativo.

Servicios a disposición del visitante[editar]

  • Aseos diferenciados.
  • Asistencia y accesibilidad para personas con movilidad reducida. [11]
  • Material explicativo.
  • Tienda de productos exclusivos del monasterio.
  • Aparcamiento exterior gratuito.

Reserva de grupos[editar]

Los grupos de cualquier tipo pueden programar su visita a través del sistema on-line de la propia Cartuja de Miraflores en su página web. [12]

Investigadores[editar]

El personal investigador, debidamente acreditado, que desee visitar con este motivo la Cartuja de Miraflores dispone de formularios específicos para acceder a ciertos espacios con fines de investigación, así como para utilizar el material fotográfico. [13]

Culto[editar]

Se celebran misas para los fieles los domingos y festivos a las 10.15. Los festivos pueden consultarse en la página web del monasterio. [1]

Los monjes de la Cartuja[editar]

La Cartuja de Miraflores está habitada por monjes de la Orden Cartuja desde su fundación, que residen en el interior del monasterio. El fundamento de su vida está basado la alabanza de Dios y el rezo por las necesidades del mundo desde una vocación ermitaña. Los monjes viven en celdas (ermitas) independientes, en soledad y silencio. Dentro de la celda los monjes rezan a la Virgen cada vez que entran, desarrollan trabajos y se dedican a la lectura y meditación. Únicamente salen de su celda para rezar las horas en el oratorio o la iglesia y para momentos concretos de la vida comunitaria, como el paseo semanal o el recreo dominical, en los cuales los monjes comparten el tiempo juntos.

Las vocaciones de los Cartujos[editar]

Los monjes cartujos admiten la incorporación de nuevas vocaciones en su monasterio. Como norma genera, la edad más adecuada está entre los 20 y los 45 años para entrar como postulante. Hasta convertirse en cartujo, han de superarse algunas fases que garantizan la adecuación a la vida contemplativa. La Cartuja tiene una página web específica con información vocacional. [2]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «Cómo llegar - Web Oficial de la Cartuja de Miraflores». Consultado el 27 de agosto de 2015. 
  2. Estracto del privilegio fundacional de la Cartuja por Juan II de Castilla.
  3. «Burgos 1497, llegada de los primeros indios a Europa». Las crónicas de Yagüe Garcés. 2009. 
  4. Elorza, 1990, p. 67.
  5. van Damme, Jan (2010). «Niclaes Rombouts y las vidrieras de la Cartuja de Miraflores». Las vidrieras de la Cartuja de Miraflores. 
  6. Óscar Esquivias, «El caso Bojarte», Diario de Burgos, 2 de noviembre de 2014, pág. 5.
  7. Lorne Campbell y Jan Van der Stock (2009), p. 34.
  8. Según la transcripción de Antonio Ponz, Viage de España, vol. 12, p. 58: «Anno 1445 donavit praedictus Rex (Don Juan) pretiosissimum, & devotum oratorium, tres historias habens; Nativitatem, scilicet, Jesu-Christi, Descensionem ipsius de cruce, quae alias Quinta Angustia nuncupatur, & Aparittionem eiusdem ad Matrem post Resurrectionem. Hoc oratorium à Magistro Rogel, magno, & famoso Flandresco, fuit depictum».
  9. Antigüedad del Castillo-Olivares, María Dolores, «Arte y coleccionismo en Burgos durante la ocupación francesa», Espacio, Tiempo y Forma, serie VII, Historia del Arte, t. 2 (1989), pp. 329-342, p. 336.
  10. «Horarios - Web Oficial de la Cartuja de Miraflores». Consultado el 21 de julio de 2015. 
  11. «La Cartuja de Miraflores, accesible». Consultado el 21 de julio de 2015. 
  12. «Reserva de Grupos - Web Oficial de la Cartuja de Miraflores». Consultado el 27 de agosto de 2015. 
  13. «Investigadores - Web Oficial de la Cartuja de Miraflores». Consultado el 27 de agosto de 2015. 

Bibliografía[editar]

  • Álvarez, Arturo; Regina Anacleto; Elisa Bermejo (2002). Pedro Navascués Palacio, ed. Isabel la Católica, reina de Castilla (1ª edición). Madrid: Lunwerg. ISBN 84-7782-898-9. 
  • Andrés González, Patricia (2009). «Las pinturas barrocas de la capilla de la Virgen de Miraflores (Burgos)». En Jesús María Parrado del Olmo. Estudios de historia del arte: homenaje al profesor de la Plaza Santiago: 63-70. ISBN 978-84-8448-521-6. 
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Enlaces externos[editar]