Asignatura de religión

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Alumnos en una clase de religión

La asignatura de religión es la materia en que se suele formalizar la educación religiosa que se imparte en los centros educativos de enseñanza primaria y de enseñanza secundaria y cuyos contenidos son los dogmas, creencias, principios, moral y ritos de una determinada confesión religiosa. La existencia o no de la asignatura, su carácter obligatorio u opcional, la concreción de su currículum, la selección del profesorado que la imparte, su valor académico, etc. varía de un estado a otro.

Asignatura de religión por país[editar]

Unión Europea[editar]

En los países de la Unión Europea se dan situaciones muy dispares:

Alemania[editar]

La asignatura de religión es obligatoria en los Länder de la República Federal Alemana anterior a la reunificación de 1991 para todos los alumnos de primaria y de secundaria —en los estados federados de la antigua RDA no hay clases de religión sino que se imparte una materia llamada "organización de vida-ética-religiones"—, aunque los padres y los alumnos mayores de 14 años pueden pedir reemplazar la clase de religión por un curso de ética. Los profesores de la asignatura de religión tienen que tener un nivel académico similar al que se pide a los de las otras asignaturas —se exigen estudios de teología o religión— y el Estado paga sus salarios. La religión que se enseña en la asignatura lo decide cada Land —la mitad son de mayoría católica y la otra mitad de mayoría protestante— ya que Alemania es un Estado federal y los contenidos se acuerdan entre los representantes de cada comunidad religiosa y los gobiernos regionales. En cuanto al islam no existe una asignatura de religión de esa confesión debido a la dificultad que han encontrado los gobiernos de los länder para encontrar representantes aceptados por toda la comunidad. En algunos länder se enseñan "elementos del islam" integrados en la asignatura de turco, cuyos contenidos son pactados entre el gobierno alemán y el gobierno de Turquía. Así pues los musulmanes que no sean turcos no tienen asignatura de religión y deben acudir a sus respectivas comunidades para recibir formación religiosa, sin que el Estado intervenga.[1]

España[editar]

Con los sucesivos cambios en las leyes educativas en España, el tratamiento de la asignatura de religión ha tenido distinto tratamiento a lo largo de los años. De acuerdo con la LOE (2006), la asignatura de religión es de oferta obligatoria para los centros, aunque de elección voluntaria por parte de los alumnos. La asignatura es confesional y puede ser de religión católica, evangélica, islámica o judía. En la práctica totalidad de los casos se trata de religión católica, la religión mayoritaria en España, y sus contenidos deben ajustarse a lo establecido en el Acuerdo sobre Enseñanza y Asuntos Culturales suscrito entre la Santa Sede y el Estado español. La alternativa a la religión es una asignatura vacía de contenido.[2]

La LOMCE de diciembre de 2013 ha vuelto a dar plena validez académica a la asignatura de religión —contará en el expediente académico por lo que se contabilizará para pedir una beca, por ejemplo— y ha establecico una materia alternativa que se llama Valores Sociales y Cívicos en Primaria y Valores Éticos en ESO, desapareciendo definitivamente la materia Educación para la ciudadanía. En Bachillerato la Religión forma parte de las asignaturas específicas optativas, tanto en 1º como en 2º.

Francia[editar]

Al tratarse de un Estado laico la asignatura de religión no existe en los centros públicos, ni la República paga profesores de religión en ningún nivel. Los centros privados, en un 90% religiosos, pueden incluir la asignatura de religión en sus programas, pero en Francia más del 80% de los alumnos de primaria y secundaria estudian en escuelas y liceos públicos. El Estado facilita que los alumnos puedan recibir enseñanza religiosa "en privado" en sus iglesias, mezquitas o sinagogas, dejando el miércoles por la tarde libre de clases.[3]

Italia[editar]

La inmensa mayoría de los alumnos asisten a centros públicos —sólo unos cientos de miles van a la escuela privada— que tienen la obligación de ofertar la asignatura de religión católica —no se oferta ninguna otra confesión religiosa a pesar de existir un millón de musulmanes—. Los profesores de la asignatura son nombrados por los obispos y pagados por el Estado, sin que necesiten acreditar ninguna titulación como el resto del profesorado. Los alumnos que no quiere cursar la asignatura de religión católica tienen que escoger otra asignatura optativa.[4]

Países Bajos[editar]

Siguiendo su tradición de tolerancia en los Países Bajos está reconocida la libertad de enseñanza que permite a cualquier particular o comunidad fundar una escuela con la orientación religiosa que quiera o sobre principios laicos. Estas llamadas "escuelas especiales", que constituyen más de las tres cuartas partes de los centros educativos, son supervisadas y subvencionadas íntegramente por el Estado, al igual que las "escuelas públicas" fundadas por el Estado y gestionados por los ayuntamientos, que suponen menos de la cuarta parte del total. Todas las escuelas están obligadas a impartir una asignatura de ética, que debe incluir conocimientos sobre la mayoría de las religiones, pero esta asignatura es a menudo aprovechada por la "escuela especial" fundada por una comunidad religiosa para enseñar únicamente sus propias creencias, y además las "escuelas especiales" de este tipo suelen amplíar las horas dedicadas a la religión para que pastores, sacerdotes o imanes impartan enseñanzas según su confesión —protestante, católica o musulmana, respectivamente—, sin necesidad de tener ningún título especial —a diferencia de lo que sucede con los profesores de "ética" que son seleccionados con los mismos criterios que los del resto de asignaturas—.[5]

Portugal[editar]

La religión es una asignatura optativa y la clase se imparte siempre al final del horario lectivo ya que no existe una materia alternativa para aquellos alumnos que no quieran cursarla. En primaria el 50% de los alumnos escoge la asignatura pero el número se reduce ostensiblemente en secundaria ya que no superan el 12%. Durante la dictadura de Oliveira Salazar la asignatura de la religión era obligatoria y tras la revolución de los claveles de 1974 se convirtió en optativa aunque los alumnos que no la escogían tenían que cursar una materia alternativa de educación cívica. Pero como esta asignatura en la mayoría de los centros no se ofertaba, con lo que se creaba un hueco en el horario de los alumnos que no asistían a clase de religión, se optó por suprimirla y poner las clases de religión al final de la jornada escolar.[6]

El Reino Unido[editar]

Las escuelas públicas británicas tienen que ofertar la asignatura de religión en primaria y en secundaria obligatoria —de los 5 a los 16 años—, aunque los padres que no quieran que sus hijos cursen la asignatura éstos quedan exentos ya que no existe ninguna materia alternativa. La asignatura de religión no forma parte del núcleo de asignaturas básicas como lengua o matemáticas y no se incluye en los exámenes oficiales que cada alumno debe superar. El contenido de la asignatura lo determinan las comunidades locales consultando con profesores, padres y líderes religiosos. El nivel académico que se exige a los profesores de la asignatura es el mismo que a los demás. De las 25.000 escuelas estatales de Inglaterra y Gales, unas 7.000 son "colegios de fe" así llamados porque tienen una determinada orientación religiosa, fundamentalmente anglicana y en menor medida católica, aunque existen también varias decenas de "colegios de fe" judíos.[7]

Referencias[editar]

  1. Sandra Ellegiers (5 de noviembre de 2001). «Temores por el islam». El País. 
  2. Olga R. Sanmartín (17 de mayo de 2013). «Religión contará para la media por primera vez desde la Logse». Consultado el 20 de junio de 2013. 
  3. Joaquín Prieto (5 de noviembre de 2001). «Laicidad total con algunas facilidades». El País. 
  4. Lola Galán (5 de noviembre de 2001). «Situación de privilegio». El País. 
  5. Sonia Robla (5 de noviembre de 2001). «El país de la tolerancia». El País. 
  6. Javier García (5 de noviembre de 2001). «La 'concordata' del dictador». El País. 
  7. Lourdes Gómez (5 de noviembre de 2001). «'Colegios de fe' y división». El País.