Philosophia ancilla theologiae

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Philosophia ancilla theologiae ('La filosofía es sierva de la teología') es una frase latina que expresa que la razón natural (no iluminada por la gracia o la revelación ) está subordinada a la teología como ciencia más elevada. Los primeros usos de esta frase se dan en Filón y Clemente de Alejandría, en los que remite la necesidad de que todo pensar humano se abra a aquella sabiduría que desvela y fundamenta el sentido del existir. Considera después la encrucijada medieval y particularmente la versión del adagio que dio Pedro Damián en sus escritos desconoce la positividad de la razón humana, incidiendo a la vez en una cosificación del mismo pensar teológico.[1]​ Este pensamiento es después tomado y defendido por Santo Tomas de Aquino.

Referencias[editar]

  1. ««Philosophia ancilla theologiae». Límites y avatares de un adagio». José Luis Illanes. 30 de noviembre de 2017.