Anima mundi

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Un concepto antiguo que dota al mundo que habitamos con un alma
El Alma del mundo (Anima mundi) y la escala de las jerarquías del cosmos. Ilustración de Robert Fludd (1617)

El alma del mundo (en latín: anima mundi) es el espíritu etérico puro, el cual fue proclamado por algunos filósofos antiguos como lo subyacente en toda la naturaleza (Monismo). Es lo que anima la naturaleza de todas las cosas como la misma alma anima al ser humano; estando presente en todo lo existente.

Por tanto, es de resaltar que: este mundo es, de hecho, un ser viviente dotado con alma e inteligencia [...] una entidad única y tangible que contiene, a su vez, a todos los seres vivientes del universo, los cuales por naturaleza propia están todos interconectados.
Platón, Timeo 29, 30

La idea se originó con Platón y también está presente en doctrinas orientales, en los conceptos de Brahman (Dios) y del atman (alma) en el hinduismo. Consecuentemente los estoicos creían que era la única fuerza vital presente en el universo.

Similares conceptos fueron sostenidos por filósofos tales como Paracelso (1493-1541), Baruch Spinoza (1632-1677), Gottfried Leibniz (1646-1716) y Friedrich Schelling (1775-1854).

Desde los años sesenta ha sido recobrada por defensores de la hipótesis de Gaia (que considera que la Tierra es un ser vivo), tal como James Lovelock.

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