Alcaldía mayor de San Salvador

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Alcaldía mayor de San Salvador

Alcaldía mayor de la Capitanía General de Guatemala

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1577-1786

Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg

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Ubicación de
En café el territorio que cubría está alcaldía mayor para el siglo XVIII
Capital San Salvador en el Valle de las Hamacas (1579-1785)
Idioma oficial Español
Otros idiomas Náhuat
Lenca
Cacaopera
Chortí
Religión Católica
Gobierno Alcaldía mayor
Alcalde mayor de las provincias de San Salvador, San Vicente y San Miguel
 • 1579 - 1580 Diego Galán
 • 1777 - 1786 Manuel Fradique y Goyena
Período histórico Colonización española
 • Creación de la alcaldía mayor por real cédula del rey Felipe II 1577
 • Nombramiento de Diego Galán como primer alcalde mayor por la Real Audiencia de Guatemala 1579
 • Creación de la Intendencia de San Salvador por las Reformas borbónicas 1786

La alcaldía mayor de San Salvador fue una división administrativa del Imperio español que fue creada en 1579 dentro de la Capitanía General de Guatemala, y que cubría originalmente la provincia de: San Salvador -que surge de la conquista del Señorío de Cuzcatlán y abarcaba para ese entonces el departamento de Santa Ana y gran parte de la zona central del actual territorio de El Salvador-, y luego se le añadirían la provincia de San Miguel -que cubría la zona oriental salvadoreña-, y la provincia de Jérez de la Choluteca -conformada por el territorio de los actuales departamentos hondureños de Valle y Choluteca- (cada una de dichas provincias administrada por su respectivo par de alcaldes ordinarios; la provincia de Jérez de Choluteca pasaría a formar parte de la alcaldía mayor de Tegucigalpa en el siglo XVII), y que existiría hasta 1786 cuando por las reformas borbónicas fue creada la intendencia de San Salvador.[1][2]

Su capital estuvo siempre en San Salvador, localidad española fundada en 1525, refundada en 1528 (en el Valle de La Bermuda cerca de Suchitoto, en ambos casos de fundación con la categoría de villa) y trasladada a su sitio actual en el valle de Las Hamacas en 1545 y que le fue otorgada el rango de ciudad En 1546 por el monarca español Carlos I de España.[1][2]

Historia[editar]

Para el período anterior a la formación de la alcaldía mayor véase: Provincia de San Salvador (1528 - 1579)

Finales del siglo XVI[editar]

El 22 de abril de 1577 se emite una real cédula, dada por el rey Felipe II, por la cuál se le otorga a la provincia de San Salvador el rango de alcaldía mayor; sin embargo, habría que esperar hasta 1579 para que la Real Audiencia de Guatemala diese por cumplida dicha cédula y nombre un alcalde mayor, siendo el primero Diego Galán quién por lo tanto ocuparía dicho cargo de forma interina.[3][2]

El día 19 de abril 1579, Diego Galán recibió una carta de fray Juan de Frías en la que se le daba aviso que se había avistado en las costas del golfo de Fonseca el barco Golden Hind capitaneado por el corsario inglés sir Francis Drake, que aunque nunca llegó a tocar tierra (probablemente solo de forma discreta en dicho golfo) alarmó en gran manera a las autoridades españolas, por lo que se dispuso una gran concentración de tropas enviadas por varios encomenderos -tanto aquellos que residían de Santiago de Guatemala como los de San Salvador- en el puerto de Acajutla de la Alcaldía Mayor de Sonsonate, a la vez que se armaron pequeños barcos en dicho puerto para perseguirlo; sin embargo todo ello fue en vano ya que Drake nunca desembarcó en territorio del reino guatemalteco.[4]

Diego Galán ejercería el cargo hasta 1580 cuando la real audiencia guatemalteca nombró -también de forma interina- a Juan Cisneros de Reynosa, él cuál dio una importante contribución para la finalización de la reconstrucción de la ciudad de San Salvador, que había sido grandemente afectada por el terremoto del 23 de mayo de 1576 y que todavía no se había repuesto por completo.[2][3][1]

El 24 de abril de 1580 el monarca español nombró a Alonso de Nava como alcalde mayor -siendo el primero en ser designado por el rey-, el cuál era de Sevilla y tuvo que realizar el viaje al continente americano (de ahí en adelante los alcaldes mayores propiamente dichos serán hombres nacidos en España -y que por lo tanto tendrán que realizar el viaje de España a América luego de su nombramiento-, y que serán escogidos por el monarca español a través de las recomendaciones del Real Consejo de Indias), tomando posesión de la alcaldía mayor en el año de 1581.[2][5]​ Durante su mandato fue víctima de un atentado del que salió ileso, y su hechor fue posteriormente el 9 de diciembre de 1585 sentenciado por la real audiencia guatemalteca con una multa de 1000 ducados y servicio de galera;[2]​ por otro lado, se quejó ante el rey que los indígenas y africanos de la alcaldía mayor eran maltratados y explotadas debido al surgimientos de castas que tenían más privilegios que los indígenas;[5]​ a pesar de ello no era un defensor de los indígenas ya que fue depuesto por violencia y abusos contra dicha población.[2]

En 1586 el monarca español nombró al capitán Lucas Pinto como alcalde mayor, en dicho nombramiento se menciona que su jurisdicción incluiría la provincia de San Miguel (la zona oriental de El Salvador) y la provincia de Jérez de la Choluteca (formada por los actuales departamentos hondureños de Valle y Choluteca); por lo que a partir de entonces esas dos provincias pasarán a formar parte del territorio de la alcaldía mayor, asimismo sus gobernantes ejercerían con el título de "Alcalde mayor de las provincias de San Salvador, San Miguel y Jérez de la Choluteca".[2]

En el año de 1587 se vieron en las costas del golfo de Fonseca las embarcaciones de Desire, Contente y Gerge capitaneadas por el corsario inglés Thomas Cavendish, él cuál fue confundido por las autoridades españoles con Francis Drake, por lo que se volvió a levantar la voz de alarma y se volvió a concentrar un gran número de tropas en el puerto de Acajutla de la alcaldía mayor sonsonateca, por lo que el capitán Lucas Pinto se trasladó a dicho puerto con su sobrino Baltazar Pinto de Amberes -junto con una una tropa compuesta por peninsulares, criollos, indígenas, mulatos y africanos llevados desde las haciendas del valle del río Jiboa y de las poblaciones de Apastepeque, Tecoluca y Zacatecoluca-, además se trasladaron a dicha zona hombres de Santiago de Guatemala e indígenas flecheros; pero nuevamente tal esfuerzo fue en vano ya que Cavendish nunca desembarcó.[4]

En 1588 falleció el capitán Lucas Pinto, por lo que el 5 de noviembre de ese año se emite una real cédula en la cuál se faculta a Diego de Paz para que completase el tiempo que le quedaba a Lucas Pinto (con la mitad del salario que devengaba el difunto alcalde mayor), en dicha real cédula también se le ordena que al llegar a la ciudad de San Salvador se presentase ante el cabildo de la ciudad para que le hiciesen juramento de toma de posesión previo depósito de la fianza (que era de rigor para el juicio de residencia al final de su período, a todos los altos funcionarios -luego de finalizar su mandato- se les enviaba a dicho juicio en donde se ventilaban casos de su gestión con la presencia de testigos, tras lo cuál si se le reconocía culpabilidad en algún cargo por lo general se les imponía una multa; dicho juicio era llevado a cabo por su sucesor o por un juez de residencia nombrado por la real audiencia guatemalteca, siendo lo último lo que paulatinamente sería lo usual), asimismo se le concedía poder nombrar lugarteniente, así como se le facultaba conocer todos los pleitos y causas ya sean civiles como criminales, y también velar por el buen tratamiento de los indígenas por los encomenderos, por lo para llevar a cabo dichas tareas se le ordenaba visitar el territorio de su jurisdicción; todos esos mandatos se les asignaría también a todos los alcaldes mayores posteriores.[2]

En 1590 -tras el término del período asignado a Diego de Paz- el presidente-gobernador y capitán general de Guatemala Pedro Mallen de Rueda designó como alcalde mayor a Pedro Girón de Alvarado el cual ejerció el mandato hasta 1593, siendo nombrado en su lugar al juez de residencia Luis de Fuentes y de la Cerda para que residenciara a Pedro Girón siendo alcalde mayor hasta el siguiente año de 1594. En dicho año llegó como alcalde mayor Martín de Vega y Aceituno, durante su gestión el jueves 20 de abril de 1594 se produjo un fuerte sismo que produjo varios daños a la ciudad de San Salvador; el 1 de julio de 1594 en cabildo abierto celebrado en el ayuntamiento en la casa del alcalde mayor se dictaminó que fray Luis Caballero para que con limosnas construyese la iglesia y el convento de la orden mercedaria; a principios de 1595 -por razones desconocidas- el alcalde mayor dejó el cargo y volvió a España, por lo que Pedro Bermúdez -alcalde ordinario de primer voto de San Salvador- se hizo cargo de la administración de la alcaldía mayor hasta la llegada del nuevo alcalde mayor designado por el monarca español.[6][2]

En el año de 1596 el rey Felipe II le concede el cargo de alcalde mayor a Francisco Osorio y Ávalos, él cuál sería el último en ejercer jurisdicción sobre la provincia de Jérez de la Choluteca (la cuál estaba compuesta por los partidos de Choluteca y Nacaome), debido a que por un lado se separó el partido de Choluteca de la alcaldía mayor salvadoreña y se lo unió a la alcaldía mayor de Tegucigalpa, mientras que el partido de Nacaome se lo unió a la provincia de San Miguel permaneciendo por lo tanto unida a la alcaldía mayor salvadoreña; Francisco Osorio ejercería el cargo hasta el año de 1602.[2]

Siglo XVII[editar]

El 2 de marzo de 1602 se le concede el título de alcalde mayor a Juan Guiral de Mencis, a partir de él -y debido al auge de la piratería y la necesidad de tener buenas fuerzas militares para hacerle frente- todos los alcaldes mayores procederían de los Reales ejércitos y por lo tanto serían diestros en el arte de la guerra, por lo que se les conoce como alcaldes mayores de capa y espada;[7]​ asimismo, en su nombramiento se mandaba a los alcaldes ordinarios que se le tomara juramento de toma de posesión con la solemnidad debida e inmediatamente comenzáze a ejercer el cargo.[7]

En el año de 1607 -y en sustitución de Juan Guiral de Mencis quién había llegado al término del período de 5 años que le fuese asignado- fue nombrado Andrés Dorante de Laguna, él cuál era una persona muy influyente en la corte española tanto que el 22 de diciembre de ese año el rey Felipe III ordenó a la real audiencia guatemalteca que no enviaran jueces de comisión por asuntos de poca monta a la alcaldía mayor.[7]​ Andrés Dorante ejerció el cargo hasta el año de 1613 cuando fue reemplazado por Pedro Farfán de los Godos, él cuál a principios del año de 1619 -debido a ser acusado y a no poder pagar la fianza de 2000 tostones impuesta en su condenación por dichas acusaciones- fue arrestado y puesto en prisión en la cárcel de la corte de pedimentos de la ciudad de Santiago de Guatemala, debido a su estado se le permitió guardar prisión en su residencia en Santiago, el 12 de diciembre de 1619 el monarca español ordenaba a que todo alcalde mayor que se le hubiese probado culpabilidad de algún delíto fuese destituido (sin esperar a sumar los cargos en el juicio de residencia), Pedro Farfán de los Godos permanecería en prisión hasta el año de 1621 cuando fue exonerado de sus cargos.[7]​ En esos años, de 1619 hasta la llegada del siguiente alcalde mayor en 1620, y cada vez que el puesto de alcalde mayor quedaba vacante era el alcalde ordinario de primer voto de la ciudad de San Salvador quién se hacía cargo del gobierno.[7]

En 1620 fue nombrado Pedro Aguilar Lazo de la Vega, él cual fue el primero en tener además el título de teniente de capitán general (título conferido por el presidente-gobernador y capitán general guatemalteco que le otorgaba a su poseedor el mandó del ejército de su jurisdicción; en el año de 1611 en el nombramiento de Antonio Peraza de Ayala Castilla y Rojas conde de la Gomera como presidente-gobernador y capitán general de la real audiencia de Guatemala se dispuso que tanto él como sus sucesores podían conferir el título de teniente de alcalde mayor);[7]​ a su vez, durante su mandato tuvo que hacer frente a un rebelión de los esclavos africanos de la alcaldía mayor en noviembre y diciembre de 1624, para detener tal rebelión se comisionó al capitán español Juan Ruiz de Villela el cual persiguió a los rebeldes hasta cerca de la desembocadura del río Lempa y en una parte conocida como El Marquesado y el cerro homónimo, con un ejército conformado por un contingente de indígenas y soldados ladinos de Apastepeque y Zacatecoluca. Los rebeldes capturados fueron ejecutados en San Salvador en 1625.[8]

Entre 1626 y 1635 se sucedieron como alcaldes mayores Pedro de Torres y Toledo y Eugenio de Nueda y Góngora; en 1635 es designado Juan Sarmiento de Valderrama,[7]​ durante su mandato la real audiencia guatemalteca -presidida por Álvaro de Quiñones y Osorio señor de la villa y casa de Lorenzana- ordenó el 16 de junio de 1636 que los alcaldes mayores echáran de los pueblos a los españoles, mestizos, africanos y mulatos para la conservación de los indígenas (dicha orden sería cumplida a menor o mayor cabalidad), debido a ello -y al miedo a ser desalojados y quedarse sin hogar- los españoles residentes en Apastepeque, Tepetitán e Ixtepeque se trasladaron a una zona despoblada a orillas del río Acahuapa (dentro de la jurisdicción de Apastepeque), en donde el 25 de diciembre de 1636 -en presencia del alcalde mayor y bajo un frondoso árbol de Tempisque- fundaron el pueblo de San Vicente de Lorenzana (llamada así por San Vicente de Abad y por la casa de Lorenzana a la que pertenecía el presidente-gobernador;[1]​ está población sería la cuarta fundada por los españoles en el actual territorio salvadoreño, después de San Salvador, San Miguel y Sonsonate), la cuál obtuvo el aval de la real audiencia y a su vez permitió al presidente de la real audiencia obtener -de parte del rey Felipe IV- el título de marqués de Lorenzana.[1][8]

El 14 de abril de 1641 se le facultó por real cédula al almirante Martín de Duarte para que se hiciese cargo de la alcaldía mayor mientras llevaba a cabo el juicio de residencia de Juan Sarmiento de Valderrama, sin embargo no logró finalizar tal tarea debido a que falleció a principios de 1642, por lo que en su lugar -y con los mismos propósitos- la real audiencia guatemalteca designó a Antonio Justiniano Chavarri,[7]​ él cuál en el año de 1643 -debido a que la ciudad y puerto de Trujillo (en la gobernación de Honduras) era invadida por piratas holandeses- envió un contingente militar conformado por milicias volutarias (ya que en ese entonces todavía no se contaba con un ejército entrenado) de las provincias de San Salvador y San Miguel para que socorrieren a Trujillo, en donde en conjunto con las fuerzas del gobernador hondureño Melchor Alfonso Tamayo lograron expulsar a los piratas e impidieron otro intento de invasión al siguiente año;[9]​ Chavarri se mantendría en el cargo hasta la llegada del alcalde mayor nombrado por el monarca.[7]

En el año de 1647 obtuvo el puesto Juan Martínez Telles de los Ríos, él cuál había sido nombrado en 1642 pero llegó a tomar posesión hasta ese año de 1647; el 20 de octubre de 1648 por real cédula del rey Felipe IV se ordenaba que los alcaldes mayores nombrados por el rey podían ostentar el título de teniente de capitán general si la situación así lo requería (antes de eso dicho título -y la comandancia del ejército de la jurisdicción que el título conllevaba- solo había sido llevado por los alcaldes mayores designados por la real audiencia, debido a la problemática de la piratería todos los alcaldes mayores a partir de entonces llevarían ese título);[7]​ Telles de los Ríos ejerció el cargo hasta 1650 siendo sustuido por José Portal de Artavia, quién a su vez lo ejerció hasta 1657.[7]

En el año de 1657 es nombrado Francisco Andrabeja, durante su gobierno el 6 de marzo de 1658 -debido a que los fundadores de San Vicente había hecho una donación de 1600 pesos al rey Felipe IV- la real audiencia guatemalteca le otorga el rango de villa (dándole a su vez el nombre San Vicente de Austrias y Lorenzana), y se le permite tener su propia cabildo -y por lo tanto también ser cabecera de su propia provincia dentro de la alcaldía mayor- con jurisdicción en él área desde el río Jiboa al río Lempa; el 3 de noviembre de 1658 -mientras el alcalde mayor estaba visitando los obrajes de añil de su jurisdicción- se produjo un fuerte sismo y la posterior erupción del volcán de San Salvador que destruyó varios edificios y produjo algunas muertes, por lo cuál el alcalde mayor regresó de su visita a los obrajes añileros e informó lo ocurrido a la real audiencia Andrabeja con lo que se empezó a reconstruir la ciudad. Andrabeja ejercería el poder hasta 1659, siendo sustituido por Lupercio de Espés y Brizuela quien gobernó hasta 1663 cuando fue sustituido por Pedro de Saravelles.[7]

En 1670 llega como alcalde mayor a Martín de Revollar; durante su gestión el 16 de agosto de 1671 se produjo nuevamente un sismo que afecto tanto la capital como sus alrededores, por lo que alcalde mayor notifico a la real audiencia guatemalteca y llevó a cabo las medidas necesarias; en está ocasión incluso se llegó a considerar la idea de trasladar la población a otro sitio, lo que al final no se concretó; el 24 de febrero de 1672 el rey Carlos II emitió una real provisión en la cuál se facultó al cabildo de la ciudad de San Salvador para que nombrara comisarios sin sueldo para que recolectasen limosna para reparar la parroquia de la ciudad él cuál; en el año de 1673 Martín de Revollar fue nombrado gobernador de Nueva Vizcaya, por lo que en su lugar se nombró a Juan de Miranda.[7]

En el año de 1673 el presidente-gobernador y capitán general de Guatemala Fernando Francisco de Escobedo llevó a cabo el alistamiento de la tropa del reino de Guatemala, con lo cuál a partir de entonces tanto está alcaldía mayor como el resto de del reino de Guatemala contaría con su propio ejército entrenado y capacitado para entrar en combate; en total la alcaldía mayor contaría con 2 compañía de caballería con un total 224 efectivos (una compañía procedente de San Vicente y la otra de San Miguel) y alrededor de 283 armas, y 9 compañías de infantería con un total de 881 efectivos (2 compañía de San Salvador, 2 de San Miguel, 1 de la villa de San Vicente, 1 del pueblo Zacatecoluca y 1 del pueblo de Santa Ana; además de una compañía de pardos -africanos, mulatos y mestizos- procedente de Santa Ana) y alrededor de 241 armas.[10]

El 13 de febrero de 1676, el rey Carlos II por real cédula aprobó la medidas que la real audiencia guatemalteca había dictado para la restauración de San Salvador tras el terremoto de 1671, como la no autorización para el traslado de la ciudad y el haber facilitado indígenas en calidad de repartimiento para la reedificación de la ciudad. En 1776 hubo un juicio sobre el remate de una porción de tinta de añil en posesión de Juan de Acevedo y que pertenecía al alcalde mayor Juan de Miranda, para de esa forma reintegrar al real fisco una determinada cantidad de dinero que el alcalde mayor tenía por deuda. En 1680 el alcalde mayor volvió a tener problemas con el real fisco, pero en está ocasión fue procesado y destituido, debido a ello la real audiencia guatemalteca nombró en su lugar a Diego de Gamarra y Balcárcel, quién ejerció el cargo hasta 1684 cuando fue sustituido por Pedro Calvo del Risco.[7]

El 28 de abril de 1689 obtiene el poder José de Arría y Hurtado, quién fuese el primero en ser designado como alcalde mayor y teniente de capitán general de las provincias de San Salvador, San Miguel y San Vicente;[11]​ en 1694 fue sustituido por José Calvo de Lara, quién lo ejerció hasta 1699 cuando fue reemplazado por Bartolomé Gálvez Corral (que sería padre de Crístobal de Gálvez Corral y Manuel de Gálvez Corral quienes posteriormente también serían alcaldes mayores de está jurisdicción) él cuál solamente ocupó el puesto por 3 años ya que decidió renunciar por motivos de salud.[11]

Siglo XVIII[editar]

En 1703 el capitán general de Guatemala Alonso de Ceballos Villagutierre designó como alcalde mayor a Juan Antonio Ruiz de Bustamante, el cual impuso severas penas a los cultivadores de añil que cometieron irregularidades en la producción y el comercio pero tuvo que retirarse en 1706 al ser elegido como alcalde ordinario en Santiago de Guatemala siendo sustituido por Francisco Chacón Medina y Salazar quien completo el período de 5 años como alcalde mayor para el que fue designado Bustamante en 1708, siendo sucedido por Nicolás de Segovia Parada y Verdugo quien gobernó durante 2 años hasta 1710 cuando tuvo que abandonar el cargo debido a la pesquisa realizado por el oidor de la real audiencia de Guatemala Juan Jerónimo Duardo, siendo reemplazado por Francisco Rodríguez Franco, el cual gobernó hasta 1715 y en su lugar se designó a Andrés de Miranda que no llegó a ocupar el puesto de alcalde mayor y en su lugar nombró como sustituto a Pedro de Oyanarte el cual falleció a finales de 1715 siendo reemplazado por Esteban de Larramendi que ejerció el cargo de alcalde mayor hasta 1718, en ese año Larramendi le dio 2535 pesos al capitán general de Guatemala Francisco Rodríguez de Rivas para que lo conservara en el cargo pero Rodríguez de Rivas lo separó del cargo antes que el rey Felipe V designara a su sucesor; posteriormente en el mismo año de 1718 el rey eligió al coronel José Llanes Robles como sucesor de Larramendi.[6]

En 1719 debido a razones de salud, el alcalde mayor José Llanes Robles decidió retirarse del cargo y pido al rey Felipe V que nombrara un sustituto para que se desempeñara en los años que le faltaban para completar su período de cinco años; en junio de 1720 el rey Felipe V designó a Pedro de Doralea para sustituir a Robles, iniciando su gobierno en 1721 y ejerciéndolo hasta su fallecimiento en 1723 y en su lugar entró a gobernar de forma provisional Rodrigo Salgado que se mantuvo en el cargo hasta 1724 cuando fue nombrado José de Algarrate que también había sido elegido como corregidor de Tacunda en la Real Audiencia de Quito pero falleció en Panamá antes de tomar posesión, su esposa María Félix de Herrera nombró como sustituto en el cargo de alcalde mayor de San Salvador a Pedro de Echevers, durante el mandato de este se separó el partido de Nacaome de la provincia de San Miguel y se lo unió a la a la Alcaldía Mayor de Tegucigalpa.[6]

Entre 1729 y 1737 se suceden en la alcaldía mayor los gobiernos de: Antonio González Manrique y Cristóbal Marcos de Gálvez Corral, este último fue elegido para el cargo de alcalde mayor en 1734 y tras gobernar dos años decidió cederle el gobierno a su hermano Manuel de Gálvez y Corral (es de mencionar que este y Cristóbal de Gálvez Corral eran hermanos hijos de Bartolomé Gálvez Corral que también fue alcalde mayor) quien debía de reemplazarlo en caso de que ya no pudiera gobernar; Manuel de Gálvez gobernó hasta 1740 en ese mismo año escribió el libro Relación Geográfica de la Provincia de San Salvador, donde narra la situación en que se encontraban las poblaciones bajo el dominio de esta alcaldía mayor.[6]

En 1740 fue designado para el cargo Esteban Sánchez Calderón quien gobernó hasta a 1744 pero nunca llegó a poner un pie en el territorio de la alcaldía mayor; su sucesor fue Isidro Díaz de Vivar, el cual para obtener el cargo dono cuatro mil pesos a la tesorería general con sede en Madrid, presentándose a la Real Audiencia de Guatemala el 24 de marzo de 1744 y ejerciendo el cargo hasta 1751 en un total de 7 años en lugar de los 5 años que le correspondían debido a que Bernabé de la Torre Trassierra (que había sido designado para sucederle por el rey Fernando VI) no había ido a ejercer el cargo.[6]

El 12 de agosto de 1750 el rey Fernando VI designó como alcalde mayor a Domingo Soto Bermúdez (debido a sus servicios prestados y a que había donado 4600 pesos) presentando a la audiencia en agosto de 1751 y el cual nombró como tenientes de alcalde mayor en sus respectivo partido a: Martín Álvarez de Heredia en el partido de Cojutepeque, José García en el partido de Zacatecoluca, a José Montés de Oca en el partido de Santa Ana y a Francisco García en el partido de Chalatenango; para resolver los problemas que esos lugares se presentaban, ejerciendo el cargo hasta 1756 cuando fue sucedido por Manuel Amate el cual fue designado para un gobierno interino de 1 año.[6]

En febrero de 1757 tomo posesión del cargo de alcalde mayor Bernabé de la Torre Trassierra, a diferencia de varios de sus predecesores que dependían de los financiamientos de los comerciantes de Guatemala para la producción de añil, Trasierra tenía el suficiente capital para financiar por si mismo la producción de añil por lo tanto no estaba dispuesto a reconocer los acuerdos hechos por sus predecesores con la élites locales, por ello prohibió a los alcaldes ordinarios de San Salvador, San Vicente y San Miguel a que juzgaran a los soldados mulatos y que repartieran indígenas a las haciendas; con ello consiguió el monopolio sobre los trabajadores, a su vez monopolizo el comercio de algodón y el comercio con los pueblos de indios, destruyendo de esa forma la red comercial en la que participaban las élites locales. Por ello los cabildos de San Salvador, San Vicente y San Miguel lo acusaron en varias ocasiones ante la Real Audiencia de Guatemala, razón por la cual fue destituido de su cargo en 1759.[12]

Entre la destitución de Trasierra en 1759 y 1765 ocuparon el puesto de alcalde mayor primeramente el comerciante de Guatemala Francisco Ignacio Chamorro, luego Manuel Fradique y Goyena y posteriormente José Jacinto Palomo y Rodríguez, el cual es sustituido en 1765 por Cristóbal Marcos de Gálvez y Corral, quien ocupó por segunda vez ese cargo -para ejercerlo por un período de 10 años, podiendo nombrar como sustituto a su hermano en caso de no poder terminar dicho período- pero tuvo que retirarse en 1765 siendo reemplazado por su yerno (debido a que su hermano no estaba en disposición) Manuel Fradique y Goyena, quién estaba casado con María Gertrudis de Gálvez Cilieza y Velasco (hija de Cristóbal de Gálvez Corral), el cual ocupó por segunda vez ese cargo.[6]

En 1771 el rey Carlos III de España ordenó la reinstalación de Bernabé de la Torre Trasierra en el cargo de alcalde mayor, para ese entonces Trasierra estaba en bancarrota económica y a la vez estaba enfermo por lo que dependió del financiamiento de los comerciantes de Guatemala, ejerciendo el cargo de alcalde mayor hasta su muerte acaecida en 1773. Siendo nombrado en su lugar Rafael Benavides el cual declinó el cargo debido a que fue llamado a estar presente en el juicio contra el alcalde mayor de Huehuetenango Juan Bacaro, siendo sustituido ese mismo año por Francisco Antonio de Aldana y Guevara, este en 1774 propuso al rey organizar el territorio de la alcaldía mayor en 5 circunscripciones (San Salvador, San Miguel, San Vicente, Santa Ana y Osicala) pero su moción no fue apoyada, posteriormente y en ese mismo año dejó el cargo siendo sustituido por Melchor de Meneos quien gobernó hasta 1777 terminando el período de 5 años para el que había sido designado Bernabé de la Torre.[12][6]

En 1777 fue designado para el cargo de alcalde mayor Manuel Fradique y Goyena para finalizar el período de 10 años otorgado a Cristóbal de Gálvez Corral (de los cuáles ya habían ejercido con anterioridad 6 años, 7 meses y 7 días; por lo que les faltaba 3 años, 4 meses y 23 días), tras concluir dicho período Goyena fue ratificado por el monarca español para seguir en el cargo por 6 años.[6]

En 1786 por las reformas impulsadas por la dinastía de los Borbones, la Alcaldía Mayor de San Salvador dejó de existir dando paso a la intendencia de San Salvador, siendo Manuel Fradique y Goyena el último alcalde mayor.[1]

División administrativa[editar]

Como se dijo anteriormente en 1586 la provincia de San Salvador, la provincia de San Miguel y la de Choluteca fueron unidas a está alcaldía mayor, dichas provincias continuarían existiendo dentro de la alcaldía mayor; posteriormente en 1658 se formó la provincia de San Vicente -que tenía por cabecera la población homónima y abarcaba la actual zona paracentral salvadoreña-. Cada una de las provincias -tanto antes como después de la formación de la alcaldía mayor- eran la jurisdicción municipal de su respectivo cabildo o ayuntamiento (ubicado en la población de la cuál proviene su nombre, y que contaba con 2 alcaldes ordinarios (quienes ejercían como juez de paz -resolvían asuntos de menor cuantía- y de primera instancia -daban sentencia de inocencia o culpabilidad-), un alférez, de 4 a 8 regidores, un alguacil mayor y otros cargos que se fueron añadiendo posteriormente; a partir del siglo XVII todos los cargos -excepto el de alcaldes ordinarios, que eran designados por el cabildo anterior (asimismo se hacía con los otros cargos del cabildo antes de dicho siglo) sin posibilidad de ser reelegidos hasta 2 años después- serían vendibles, podían ejercese a perpetuidad y ser heredados, a su vez los funcionarios podían renunciar y transferir dichos cargos a otra persona),[13]​ por lo que está tenía el derecho de nombrar "alcaldes de la santa hermandad" -quienes se encargaban de administrar justicia en las áreas rurales (ya sean pueblos, haciendas, sitios, etc; en donde ejercían la primera instancia - es decir dictando sentencia de inocencia o culpabilidad- únicamente en casos referentes a españoles)- cuya posición podía ser ocupados por los mismos encomenderos (es decir aquellas personas encargadas en un primer momento del bienestar y la recolección de tributos en las poblaciones indígenas, posteriormente desde el siglo XVII serían solo beneficiarios de las ganancias monetarias obtenidas de los productos tributados), sin embargo a partir de la década de 1580s el rey Felipe II autorizó que varios puestos de los ayuntamientos (incluido el cargo de alcalde de la santa hermandad) fuese dada al mejor postor, por lo que a partir de entonces la posición de alcalde de la santa hermandad sería ocupado mayoritariamente por mercaderes.[13]​ Posteriormente, a cada uno de los barrios -de las cabecéras de provincias- se les permitiría tener también sus propios alcaldes nombrados por su respectivo cabildo.[13]

Desde finales del siglo XVI y principios del siglo XVII se formaron los curatos dentro de las provincias que agrupaban varias poblaciones alrededor de la parroquia de un pueblo principal y que tenían una función tanto religiosa como administrativa. Dentro de dichos curatos cada una de las poblaciones indígenas (llamados pueblos de indios en los documentos de esa época) eran administrados por sus propios líderes, que en el siglo XVI recibían el título de cacique (en el caso que en la jurisdicción de dicha población hubiese otros asentamientos, el de la población principal recibía el título de cacique gobernador). Posteriormente, a partir del siglo XVII los líderes indígenas fueron constituidos en un cabildo conformado por un alcalde (cuando en la población había más de 80 casas se nombraba a dos alcaldes), de 2 a 4 regidores, 2 alguaciles (uno mayor y uno menor) y un escribano. Dichos líderes (ya sean los caciques y caciques gobernador, o los cabildos indígenas) eran los encargados de representar a los indígenas ante la autoridad española y de vigilar el buen comportamiento de los indígenas pudiendo meter a cualquier persona (indígena o incluso de origen africano) a la cárcel de la población.[13]​ Posteriormente, también se les permitiría a los ladinos (indígenas que se vestían y hablaban como españoles, mestizos e incluso españoles pobres) tener su propio alcalde cuando tenían más de 10 habitantes (y dos alcaldes cuando hubiese más de 20 habitantes), además de un síndico (solamente cuando hubiese más de 30 pobladores) y un escribano.[13]

A partir del siglo XVII, los alcaldes mayores nombrarían tenientes de alcaldes mayores en poblaciones que tenían una extensión y población española considerable, la jurisdicción de dichos tenientes se extendía a poblaciones vecinas que junto con la cabecera conformaban una tenencia o partido; mientras que su función (y de los alcaldes mayores -además de lo que concierne a dirigir política y militarmente la alcaldía mayor-) era ser jueces de primera instancia (en aquellos lugares que no había otro ente judicial) y de segunda instancia -dando apelación en una sentencia ya dada-; sin embargo, había ocasiones en que buscaban llevar la primera instancia en aquellas lugares con alcaldes de la santa hermandad, lo que les llevaba a conflictos con estos que tenían que ser solucionados por la Real Audiencia; por otro lado, en las tenencias o partidos de San Salvador, San Vicente y San Miguel, al ser cabecera de provincia y contar con cabildo, el alcalde de primer voto recibía además el título de teniente de alcalde mayor.[5][1][13]

Los provincias, con sus respectivos partidos y curatos eran:

Provincias Partidos Curatos
San Salvador San Salvador San Salvador, Suchitoto, Tonacatepeque, Olocuilta, Mazaguat, Texaguangos, San Jacinto, Mexicanos y Ateos (actualmente cantón de Sacacoyo); además de las poblaciones de San Lucas Cuisnahuat, San Miguel Mizata (actualmente cantón de Teotepeque), Santa Isabel Zapotán (actual Santa Isabel Ishuatán), San Julián Cacaluta que en lo religioso formaban parte del curato de Guaymoco (siendo está población parte de la alcaldía mayor de Sonsonate)
Santa Ana Santa Ana Grande, Opico, Texistepeque, Metapán y Chalchuapa
Chalatenango Chalatenango y Tejutla
Cojutepeque los pueblos de Cojutepeque, San Pedro Perulapán, San Bartolomé Perulapía, San Martín, Ilobasco, Sensuntepeque, Guacotecti, Puebla de Titiguapa, Apastepeque e Istepeque (que en el siglo XVII no conformaban un curato sino que estaban administrados por la orden de los dominicos, posteriormente todas las poblaciones excepto las últimas cinco conformaron el curato de Cojutepeque; en cambio, Puebla de Titiguapa, Sensuntepeque e Ilobasco se integraron en el curato de Titiguapa, mientras que Apastepeque e Istepeque pasaron a formar parte del curato de San Vicente cuando este se formó en 1658; este curato y el de Titiguapa pasaron a formar parte de la provincia y partido de San Vicente que también se formó en 1658)
San Vicente San Vicente San Vicente, y las poblaciones de Sensuntepeque, Guacotecti y Puebla de Titiguapa (que después conformaron él curato de Titiguapa)
Zacatecoluca Zacatecoluca y Nonualco.
San Miguel San Miguel San Miguel, Osicala, Gotera y Yayantique
Usulután Usulután y Ereguayquin
Choluteca Choluteca Choluteca (perteneció a la alcaldía mayor de San Salvador hasta 1672)
Nacaome Formado por las poblaciones de Nacaome, Guacirope, Cocigma, Pespire, Tapatoca, Nacaracco, Lamepan, Valayjaula, Goascorán Lacatoca, Liqueyococo, Langue, Zapiquer y Aramecidia (Aramecina), todos ellos de la Guardianía o Convento Franciscano de San Andrés Nacaome que después pasaron a formar el curato de Nacaome (tras integrarse el partido de Choluteca a la Alcaldía Mayor de Tegucigalpa, el partido de Nacaome pasó a formar parte de la provincia de San Miguel hasta 1725 cuando también pasó a la Alcaldía Mayor de Tegucigalpa).[1]

Evolución administrativa[editar]

Organización religiosa[editar]

El primer curá párroco de San Salvador fue Pedro Ximénez, quién fuese uno de los fundadores de la villa de San Salvador en 1528, en 1529 fue reemplazo por Francisco Hernández y este a su vez, sería reemplazado en 1530 por Antonio González Lozano, de esa forma inició la tarea evangelizadora; posteriormente en 1551 se fundó el convento de la orden de los dominicos en San Salvador y en 1575 se fundaron los conventos de la orden de San Francisco o Franciscanos en San Salvador y San Miguel; estas dos órdenes religiosas serían importantes en la evangelización cristiana a los indígenas, ambas atendieron a varios poblaciones indígenas que tenían el carácter de doctrinas y que eran administrados por las mismas órdenes a través de doctrineros;[1]​ específicamente y según la orden y convento, los pueblos que administraron y tenían por doctrinas fueron:

En la segunda mitad del siglo XVI y principios del siglo XVII, se empezaron a construir parroquias en los pueblos que no estaban bajo de alguno de los conventos de las órdenes religiosas, con lo que se conformaron curatos compuestos por una cabacera (donde estaba la parroquia central) y varios pueblos anexos; a mediados del siglo XVIII se empezaron a suprimir las doctrinas que tenían las órdenes religiosas, siendo sustituidas tales doctrinas por el clero diocesano (párrocos y vicarios) por lo que los pueblos bajo la administración de los conventos pasan a conformar curatos normales compuesto por una cabecera y varios pueblos anexos; tras esto los curatos pasan a reunirse en varias provincias eclesiales.[14]

Según el obispo Pedro Cortés y Larráz, en 1768 está alcaldía mayor se dividía en 5 provincias eclesiásticas y 26 curatos, tales provincias y sus respectivos curatos de está alcaldía mayor eran:[5]

Provincias Curatos Anexos
San Salvador San Salvador Cuscatoncingo, Paleca, Apopa, Nexapa, Quesaltepeque y Guazapa
Cojutepeque Hilibasco ó Hilobasco, San Pedro Pesulapan, San Bartolomé Perulaguilla, y San Martín Perulagilla
Suchitoto Tenancingo y Jucuapa
Tonacatepeque Soyapango y Xilopango
Olocuilta San Juan de Taopa y Santa Catharina
Mazaguat Santa María Magdalena Tapalhuaca. San Francisco Chinameca, San Antonio Matzahuar, San Juan Tepezontes y San Miguel Tepozontes
Texacuangos Santiago y San Marcos
San Jacinto Panchimalco, Guisucar y Guscaltan
Mexicanos Aculhuaca, San Sevastian y Ayustatepeque
San Miguel San Miguel Villa de Chapeltique y los pueblos de Quelapa y de Moncagua
Usulután Santa María, Xiquilisco, Tecapa, Jucuapa, Chinameca y Lolotique
Osicala Miauguera, Yolosiquin, Jocoaitique, Torola, Perquin, Arambala, Gualacote, Sensimon, Cacaguatique, Sesore y Cacaupera
Gotera Chilanga, Lolotiquillo, Senceinbla, Yamahar, Guatiyagua, Anamorós, Polorós y Lislic
Ereguayquín Mexicapa, Jucuaran, Uluazapa, Comacaran, Juanayquin y Jocoro
Yayantique Conchagua, Amapala é Intipuca
San Vicente San Vicente Istepeque y Apastepeque
Zacatecoluca Analco y Tecoluca
Nunualco San Juan, San Pedro y Santa María Ostuma
Titiguapa Sensumtepeque y Guacotecti
Santa Ana Santa Ana Grande Santa Lucía y Coactepeque
Opico San Pablo Tacachico, Jayaque, Tepecollo y Sacacollo
Texistepeque San Juan Atecpan Mazagua y San Pedro Chicumquezal (este último Cortés y Larráz lo trasladaría al curato de Tejutla)
Metapán San Pedro Metapán (no habían otros pueblos en el curato, pero si se encontraban varios valles (caseríos) y haciendas)
Chalchuapa Santiago Chalchuapa y Atiquisalla
Chalatenango Chalatenango Arcatao, Techonchongo y Tesallepeque
Tejutla Sitala

Por otro lado, las poblaciones de Ateos (actualmente cantón de Sacacoyo), Talnique, Chiltiupán, Tamanique, Jicalapa, Comasagua y Teotepeque (que conformaban el cantón de Ateos), y las poblaciones de San Lucas Cuisnahuat, San Miguel Mizata (actualmente cantón de Teotepeque), Santa Isabel Zapotán (actual Santa Isabel Ishuatán) y San Julián Cacaluta (que en lo religioso formaban parte del curato de Guaymoco -siendo está población parte de la alcaldía mayor de Sonsonate-), formaban parte de la provincia eclesiástica de Sonsonate.[5]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c d e f g h i j Lardé y Larín, Jorge (1957). Ministerio de Cultura, ed. El Salvador: historia de sus pueblos, villas y ciudades. Departamento Editorial. 
  2. a b c d e f g h i j k Rubio Sánchez, Manuel (1979). «Primera parte». Alcaldes mayores: historia de los alcaldes mayores, justicias mayores, gobernadores intendentes, intendentes corregidores, y jefes políticos, de la Provincia de San Salvador, San Miguel y San Vicente. Volumen 1. Ministerio de Educación, Dirección de Publicaciones. 
  3. a b Escalante Arce, Pedro Antonio (2011). «San Salvador, ciudad y alcaldía mayor». La Prensa Gráfica: 1811 bicentenario. 
  4. a b Escalante Arce, Pedro Antonio (mayo de 2011). «Corsarios ingleses en la costa salvadoreña». La Prensa Gráfica: 1811 bicentenario. 
  5. a b c d e Jorge Barraza Ibarra, Historia Económica de la Provincia de San Salvador, consultado el 10 de agosto de 2010
  6. a b c d e f g h i Asociación de Hidalgos (1981). «Hidalguía». Extraordinario dedicado a la comunidad hispánica (Madrid) (166-167). 
  7. a b c d e f g h i j k l m n Rubio Sánchez, Manuel (1979). «Segunda parte». Alcaldes mayores: historia de los alcaldes mayores, justicias mayores, gobernadores intendentes, intendentes corregidores, y jefes políticos, de la Provincia de San Salvador, San Miguel y San Vicente. Volumen 1. Ministerio de Educación, Dirección de Publicaciones. 
  8. a b LPG-Bicentenario 2011: Los Esclavos negros, presencia y resistencia
  9. Escalante Arca, Pedro Antonio (1992). «Tras el vino peruano». Códice de Sonsonate. Volumen 2. Concejo Nacional para la Cultura y el Arte. p. 87. 
  10. Webre, Stephen (diciembre de 1987). Las compañías de milicia y la defensa del istmo centroamericano en el siglo XVII: el alistamiento general de 1673. 
  11. a b Rubio Sánchez, Manuel (1979). «Alcaldes Mayores de las ciudades de San Salvador, San Miguel, y de la villa de San Vicente». Alcaldes mayores: historia de los alcaldes mayores, justicias mayores, gobernadores intendentes, intendentes corregidores, y jefes políticos, de la Provincia de San Salvador, San Miguel y San Vicente. Volumen 1. Ministerio de Educación, Dirección de Publicaciones. 
  12. a b Ministerio de Educación (2009). Historia de El Salvador. ISBN 978-99923-63-68-3. 
  13. a b c d e f Herrera Mena, Sajid Alfredo (2013). El ejercicio de gobernar: Del cabildo borbónico al ayuntamiento liberal. El Salvador colonial, 1750 - 1821. Universitat Jaume I. ISBN 978-84-15443-13-1. 
  14. Escalante Arce, Pedro (junio de 2011). «Clero diocesano y órdenes religiosas». LPG.