Santísima Trinidad

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La Trinidad es el dogma central sobre la naturaleza de Dios en la mayoría de las iglesias cristianas. Esta creencia afirma que Dios es un ser único que existe como tres personas distintas o hipóstasis:

Algunas confesiones minoritarias, como las iglesias unitarias, los testigos de Jehová y los pentecostales unicitarios, entre otros, rechazan esta creencia. Los mormones afirman creer en la Trinidad pero tienen una interpretación específica y radicalmente diferente del dogma mayoritariamente aceptado.[1]

Origen[editar]

Antecedentes[editar]

Existen tríadas de dioses desde la antigüedad histórica, tal vez por el carácter místico que algunas culturas tienen del número tres.[2]

Las tríadas presentes en religiones o visiones filosóficas corresponden a fuerzas primordiales hipostasiadas o a aspectos del Dios supremo. Aunque las relaciones entre los diferentes términos de estas tríadas no sean siempre fáciles de discernir, parece claro que no han sido concebidas en ningún caso partiendo de un modelo como el de la Trinidad cristiana.[3]

En algunas corrientes platónicas, se distinguen varios niveles de realidad, entre las que encontramos tres de gran importancia:

  • Dios, ser absoluto y causa primera.
  • Logos, o razón universal.
  • Anima Mundi, alma universal emanada de Dios que anima y gobierna el mundo visible.

En otras ocasiones, la trinidad platónica es descrita como las ideas de Bien, el resto de ideas inteligibles que proceden del Bien, y las ideas materializadas o mundo visible.[4]

Terminología[editar]

Santísima Trinidad, titular de la Hermandad de La Trinidad (Sevilla), que procesiona por las calles de Sevilla en la tarde del Sábado Santo.

En el año 215 d. C., Tertuliano fue el primero en usar el término «Trinidad» (Trinitas). Anteriormente, Teófilo de Antioquía ya había usado la palabra griega τριάς trias (tríada) en su obra A Autólico (c. 180) para referirse a Dios, su Verbo (Logos) y su Sabiduría (Sophia).[5] Tertuliano, en uno de sus escritos polémicos dirigidos contra Práxeas, un seguidor de la doctrina cristiana conocida como «monarquianismo», Adversus Praxeam II, diría que «los tres son uno, por el hecho de que los tres proceden de uno, por unidad de substancia».[6]

Perspectivas históricas[editar]

La fórmula fue adquiriendo forma con el paso de los años y no fue establecida definitivamente hasta el siglo IV:

La definición del Concilio de Nicea, sostenida desde entonces con mínimos cambios por las principales denominaciones cristianas, fue la de afirmar que el Hijo era consustancial (ὁμοούσιον, homousion, literalmente ‘de la misma sustancia’) al Padre. Esta fórmula fue cuestionada y la Iglesia pasó por una generación de debates y conflictos hasta que la «fe de Nicea» fue reafirmada en Constantinopla en 381.[7]

Concilios[editar]

En Nicea toda la atención se concentró en la relación entre el Padre y el Hijo, inclusive mediante el rechazo de algunas frases típicas arrianas mediante algunos anatemas anexados al credo; y no se hizo ninguna afirmación similar acerca del Espíritu Santo. Pero, en Constantinopla (381) se indicó que éste es adorado y glorificado junto con Padre e Hijo (συμπροσκυνούμενον καὶ συνδοξαζόμενον), sugiriendo que era también consustancial a ellos. Esta doctrina fue posteriormente ratificada por el Concilio de Calcedonia (451), sin alterar la sustancia de la doctrina aprobada en Nicea.[8]

Exposición[editar]

Análisis general[editar]

Representación de la Trinidad.

La escritura y doctrina cristiana descansa en el monoteísmo (un solo Dios); por lo tanto, esto debía ajustarse con lo que decía la Escritura respecto al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, sin caer en el politeísmo, ni tampoco modificando la Escritura por conveniencia (Eisegesis). Los teólogos de los primeros siglos del cristianismo elaboraron explicaciones que generaron varias corrientes de pensamiento y una intensa polémica. Esta polémica se acentuó durante el reinado del emperador Constantino I, cuando los dirigentes de la Iglesia comenzaron a contar con el apoyo imperial y tuvieron que precisar cuál debía ser la doctrina compartida por las diversas comunidades cristianas. En contraposición, tanto frente a las posiciones subordinacionistas (principalmente los partidarios de Arrio) como a las modalistas, algunos teólogos llegaron a la conclusión de que, si estas tres personas compartían diferentes cualidades y características divinas exclusivas de Dios (señorío, eternidad, omnisciencia, omnipresencia, santidad, etc.), se tendría que utilizar la fórmula matemática 1x1x1=1 en vez de 1+1+1=3, ya que ésta rompe el monoteísmo de Dios y se convierte en politeísmo o henoteísmo.

Citas bíblicas[editar]

En la Biblia se encuentran alusiones tanto al Padre como al Hijo y al Espíritu Santo que se han presentado como menciones implícitas de la naturaleza trinitaria de Dios.

  • Citas del Tanaj (Antiguo Testamento) en las que aparecen referencias a Dios en plural:
    • «Dios dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza...”» (Gn 1:26)
    • «El hombre ha llegado a ser como uno de nosotros en el conocimiento del bien y del mal.» (Gn 3:22).
    • «Y dijo Yahvé: “Todos forman un solo pueblo y tienen una misma lengua. Esta obra es solo el comienzo, y desde ahora nada les hará desistir de lo que piensen hacer. Pues bien, bajemos y confundamos ahí mismo su lengua, de modo que no se entiendan los unos a los otros”» (Gn 11:6-7)
    • «Yo oí la voz del Señor que decía: “¿A quién enviaré y quién irá por nosotros?”. Yo respondí: “¡Aquí estoy: envíame!”» (Is 6:8).
    • También se presenta como argumento la utilización de la palabra Elohim, que es plural, para referirse a Dios (por ejemplo, en Gn 20:13 o 2 Sam 7:23).
  • Citas del Nuevo Testamento en las que se identifica a Jesús con Dios:
    • El inicio del Evangelio de Juan: «En el principio existía el Verbo y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios» (Jn 1:1);
    • El reconocimiento de Tomás hacia Jesús con la expresión: «Señor mío y Dios mío» (Jn 20:28);
    • El reconocimiento de la omnisciencia de Jesús, atributo de Dios (Jn 21:17; Jn 16:30);
    • «El que me ha visto a mí, ha visto al Padre» (Jn 14:9);
    • «Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí» (Jn 14:11);
    • «Todo lo que tiene el Padre es mío» (Jn 16:15);
    • La acusación de los judíos de hacerse Jesús igual a Dios (Jn 5:18);
    • La capacidad de Jesús de perdonar los pecados (Mc 2:5-10).
  • Citas del Nuevo Testamento en las que se menciona a las tres entidades:
    • El bautismo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (Mt 28:19);
    • El saludo paulino: «La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros» (2 Co 13:13).[9]

Fuera de los libros considerados canónicos, la fórmula trinitaria está presente en la Didaché, documento cristiano datado del siglo I por la mayoría de los estudiosos contemporáneos: «Os bautizaréis en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo en agua viva (corriente). Pero si no tienes agua corriente, entonces bautízate en otra agua […]. Pero si no tienes ni una ni otra, entonces derrama agua sobre la cabeza tres veces en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» (Did 7,1-3).[10]

Además de la polémica sobre la naturaleza de Jesús —si era humana, divina, o ambas a la vez—, de su origen —si eterno o temporal— y de cuestiones similares relativas al Espíritu Santo, el problema central del dogma trinitario es justificar la división entre “sustancia” única y triple “personalidad”. La mayoría de las iglesias protestantes, así como las ortodoxas y la Iglesia católica, sostienen que se trata de un misterio inaccesible para la inteligencia humana.

La Iglesia católica[editar]

La Iglesia católica dice: “La Trinidad es el término con que se designa la doctrina central de la religión cristiana […] Así, en las palabras del Símbolo Quicumque: ‘el Padre es Dios, el Hijo es Dios y el Espíritu Santo es Dios, y sin embargo no hay tres dioses, sino un solo Dios’. En esta Trinidad […] las Personas son co-eternas y co-iguales: todas, igualmente, son increadas y omnipotentes […]”.[11] Así, Dios se revela a sí mismo como una comunión de personas.[12]

La Iglesia católica recuerda que este dogma fundamental de su fe fue definido en concilios ecuménicos celebrados en Oriente, lo cual es motivo de comunión con las Iglesias orientales.[13]

La Iglesia ortodoxa griega[editar]

El icono de "La Trinidad del Antiguo Testamento", pintura de Andréi Rubliov, comienzos del siglo XV.

La Iglesia ortodoxa griega dice de la Trinidad lo siguiente: «Dios es trino y uno. […] El Padre es totalmente Dios. El Hijo es totalmente Dios. El Espíritu Santo es totalmente Dios».[14]

The Catholic Encyclopedia[15] afirma que es un dogma y a la vez un misterio como sigue: «Un dogma tan misterioso presupone una revelación divina».

Las iglesias evangélicas[editar]

Las iglesias evangélicas definen que dentro de la unidad de Dios existen tres distintas personas, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Los tres comparten los mismos atributos y la misma naturaleza; por lo tanto, estos tres constituyen el único Dios.

El Movimiento de los Santos de los Últimos Días[editar]

Los mormones afirman creer en la Trinidad pero tienen una interpretación propia, radicalmente diferente del dogma mayoritariamente aceptado. Sostienen que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son tres Dioses que forman una divinidad. Esos tres Dioses decidieron manifestarse , unirse y conformar la divinidad para realizar la salvación del hombre. Esta «divinidad» y el hombre comparten la misma naturaleza, son «sustancialmente iguales»: según esta doctrina, Dios Padre tiene una mujer, la «Madre celestial», con la que ha procreado hijos en el mundo espiritual; asimismo, Jesucristo y el Espíritu Santo son hijos de padres celestiales, procreados tras el inicio de la creación del mundo.[1]

Personas de la Trinidad[editar]

Según esta doctrina:

  • El Padre. Es increado e inengendrado.
  • El Hijo. No es creado sino engendrado eternamente por el Padre.
  • El Espíritu Santo. No es creado, ni engendrado, sino que procede eternamente del Padre y del Hijo (según las Iglesias evangélicas y la Iglesia católica romana) o sólo del Padre (según la Iglesia católica ortodoxa).

Según el Dogma católico definido en el Primer Concilio de Constantinopla (381), las tres personas de la Trinidad son realmente distintas pero son un solo Dios verdadero. Esto es algo posible de formular pero inaccesible a la razón humana, por lo que se le considera un dogma de fe. Para explicar este misterio, en ocasiones los teólogos cristianos han recurrido a símiles. Así, Agustín de Hipona comparó la Trinidad con la mente, el pensamiento que surge de ella y el amor que las une.[16] Por otro lado, otros teólogos clásicos, como Guillermo de Occam, afirman la imposibilidad de la comprensión intelectual de la naturaleza divina y postulan su simple aceptación a través de la fe.[17]

Perspectiva de Tomás de Aquino[editar]

Tomás de Aquino usaba una imagen para ilustrar el misterio de la Trinidad:[cita requerida]

  • Todo ungido presupone por lo menos tres elementos: El que unge, el ungido y la unción.
  • Siendo Jesús el Cristo (es decir, el ungido de Dios), se puede hacer referencia a tres personas:
  1. El que unge: sería Dios Padre.
  2. El ungido: sería Dios Hijo.
  3. La unción: sería Dios Espíritu Santo.

La trinidad en las denominaciones cristianas no trinitarias[editar]

Dentro del cristianismo, existen varias denominaciones cristianas que consideran que la Trinidad no es una doctrina que se encuentre en los textos evangélicos ni en el mensaje de Jesús. Ellos consideran que la Trinidad es producto del desarrollo teológ en siglos posteriores, bajo influencia del pensamiento filosófico griego,[18] y constituye una deformación de las enseñanzas cristianas originales. De hecho, una cierta cantidad de eruditos y teólogos han expresado opiniones similares.[19] [20] [21] Estos son:

  1. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
  2. El unitarismo o Iglesias unitarias.
  3. Los Testigos de Jehová.
  4. Los Pentecostales del Nombre de Jesucristo que defienden la doctrina de la Unicidad de Dios.
  5. Los Cristadelfianos y grupos como la Iglesia de Dios de la fe en Abraham.
  6. Otros grupos cristianos no trinitarios.

La Trinidad en la teología mormona[editar]

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Iglesia mormona) cree que la Trinidad está integrada por tres personas o personajes distintos y separados físicamente: Dios el Eterno Padre, Su Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo. Dicho concepto es diferente al propuesto en el concilio de Nicea. Según las revelaciones divinas que el profeta José Smith afirmó haber recibido, el mormonismo enseña que el Padre y el Hijo tienen cuerpos tangibles de carne y hueso, mientras que el Espíritu Santo es un personaje de espíritu sin carne ni huesos (véase Doctrina y Convenios 130:22). Estos tres personajes son “uno” en el sentido de perfecta unidad y armonía de propósito y doctrina (véase 2 Nefi 31:21; 3 Nefi 11:27, 36 y Juan 17:21–23). El propósito de la Trinidad es, para ellos, "... Llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre." (véase Moisés 1:39).

Unitarismo o Iglesias unitarias[editar]

Las Iglesias y congregaciones unitarias surgieron en el siglo XVI como parte del ala radical de la Reforma Protestante y su teología ha evolucionado, desde variantes de sabelianismo y arrianismo en sus orígenes, como las defendidas por autores tales como Miguel Servet y Fausto Socino, a un cristianismo ético y racional que evitaba todo tipo de dogmas. La primera formulación estructurada del credo sociniano se estableció en el Catecismo Racoviano (1605) polaco. Asimismo, el lema tradicional de las Iglesias unitarias de Europa Central de lengua húngara sigue siendo desde su fundación el de "Dios es Uno" (Egy az Isten en húngaro), en alusión a su rechazo de la idea trinitaria.[22]

Los Testigos de Jehová[editar]

Los Testigos de Jehová aseguran que los cristianos del siglo I no tenían ninguna doctrina similar a la Trinidad y que la Biblia no da a entender esa doctrina. Afirman que Jesús nunca se refirió a Dios como una deidad que consistiera en una pluralidad de personas(Jn 17:5,26; 14:28 Mt 3:17 ) . Creen que Jesús es la única creación directa de su Padre y que se valió de su Hijo para crear todas las demás cosas. (Jn. 6:46; Col. 1:15; 1Cor. 8:6; 1Cor. 11:3; 1Cor. 15:28; Rev. 3:14). Los Testigos de Jehová creen que la doctrina de la Trinidad es pre-cristiana y procede de culturas como la egipcia, con su tríada de Horus, Osiris e Isis y la mesopotámica, con su tríada de Ishtar, Sin y Shamash.[23] [24]

Los Testigos de Jehová no tienen un concepto de Sustancia (gr.: Ousía) referida a la divinidad, sino que solo admiten el concepto hebreo de "Género" (leminóh[25] ), de modo que solo reconocen divinidad en Cristo en el sentido de que, según ellos, este sería un ser del mismo género que Dios(YHWH)(Heb 1:2,3 Col 1:15), es decir, un espíritu de cuerpo esplendente, pero no con iguales poderes, facultades, voluntad, identidad o memoria.

Afirman que la palabra "Dios" argumenta cualidades, poder o fuerza", basándose en que en hebreo la raíz de la palabra "Dios" (אֵל Êl[26] ), y sus derivados, significan "poderoso" y por extensión, afirman, podría ser usada para referirse a "magistrados" (Sal 82), "ángeles" (Sal 8:5 TNM, nota) y "profetas" (Éx 7:1). Ellos Afirman que Dios(YHWH) es el "Todopoderoso", y Jesús es solo un ser "Poderoso", por esto en su traducción de la biblia en Juan 1:1 lo vierten "el verbo era un dios" (Traducción del Nuevo Mundo), con el fin de resaltar las características de Jesucristo como un ser Divino(Poderoso).

Creen que el Espíritu Santo es el poder que Dios usa, la "Fuerza Activa", que, según sus creenciaa, eventualmente puede transmitir la mente de Dios, pero no es de su "género" ni una persona(Is 30:27,28; 59:18,19; 2 Cor:4:7 Mr1:10 Lu 5:17 Gén 1:2).[27] [28]

Pentecostales de la Unicidad de Dios[editar]

Los pentecostales del nombre de Jesucristo (ver Iglesias pentecostales) son grupos cristianos que profesan la Unicidad de Dios. Ellos conciben a Dios como un Espíritu absolutamente único e indivisible, eterno, perfecto en santidad y atributos, que no comparte su gloria con nadie y que no es una pluralidad de personas(Isaías 46:9; 44:24 entre otras). Creen, además, que ese único Dios fue manifestado en carne (Isaias 52:5-7) como el Hijo de Dios o el hombre perfecto, a fin de redimir a la humanidad del pecado y de la muerte. Por eso afirman que Jesús es Emmanuel o el Dios único viniendo en carne para salvar. Su doctrina deriva de los diversos preceptos que dicen las Escrituras (Ef. 4:13; Heb. 2:14-15; Mt. 1:21; Mt 1:23). Para esta rama de los pentecostales, el Dios único se manifestó simultáneamente como Padre y como Hijo(juan 14:9). En cuanto a su divinidad, Jesús es el único Dios y Padre eterno, pero en cuanto a su humanidad, Jesús es el Hijo de Dios o el ser humano sin pecado que nació por su propia voluntad, recordando que Jesús es el mismo Dios manifestado, hecho carne (1 Tim 3:16).

Otros grupos cristianos no trinitarios[editar]

Algunos grupos cristianos evangélicos que surgieron en la segunda mitad del siglo XIX tienen una teología no trinitaria. Cabe mencionar entre ellos a los Cristadelfianos, que sostienen que Jesús es hijo de Dios en cuanto a que fue engendrado en María por el poder de Dios, pero que es humano por naturaleza y no tuvo preexistencia consciente antes de nacer sino solo en los planes de su Padre, el Yahweh de la fe judía. Ese poder de Dios impersonal, es para los cristadelfianos llamado en las escrituras el Espíritu Santo.

Una postura idéntica respecto a Dios y Jesús es sostenida por la Iglesia de Dios (fe de Abraham), la Iglesia de Dios (fe abrahamica), la Meggido Church, las organizaciones Judías Mesiánicas y diversas Iglesias denominadas "Unitaristas bíblicas" de los Estados Unidos. Todas estas corrientes basan su fe en una interpretación literal de las escrituras hebreas (Antiguo Testamento) y griegas cristianas (Nuevo Testamento) y generalmente revindican el cristianismo primitivo previo al concilio de Nicea, así como a diversos grupos de disidentes a lo largo de la historia que mantuvieron una fe similar (ciertos monarquianistas, socinianos, ciertos anabaptistas, lolardos, ciertos albigenses, etc).

Finalmente, las Iglesias denominadas Unity, derivadas de la corriente conocida como Nuevo Pensamiento, que pone su énfasis en la presencia de la divinidad en todas las personas y la curación a través de la fe, afirman que Dios estaba presente en Jesús del mismo modo que está en cualquier ser humano, y por lo tanto no tiene sentido hacer distinciones sobre su persona que conduzcan a especulaciones de tipo trinitario.

Las "Congregaciones Cristianas Biblicas" tampoco creen en la trinidad solo creen en dos personas, El Padre que es el Dios Todopoderoso y en Hijo que es El Hijo de Dios. Los dos son "Elohim" Dioses, pero el Padre es Mayor que el Hijo. porque el Hijo siempre está sujeto al Padre y el Hijo siempre reconoce al Padre como su único Dios verdadero. También creen en el espíritu santo , pero no como una persona de la divinidad, sino como el poder de Dios, su fuerza.

Iconografía[editar]

Notas y referencias[editar]

  1. a b de Salas, Jorge (2004). «La invalidez del Bautismo y sus implicaciones canónicas en el matrimonio». Fidelium Iura (Pamplona, Navarra: Universidad de Navarra) (14): 99–131. Consultado el 12 de enero de 2014. 
  2. Joseph Campbell The Mythic Dimension
  3. Chevalier, Jean; Gheerbrant, Alain (1999). «Trinidad». Diccionario de los Símbolos (6.ª edición). Barcelona: Herder. pp. 1025–1026. ISBN 978-84-254-2642-1.  Con las apreciaciones anteriores, Chevalier y Gheerbrant apuntan varios ejemplos, entre ellos uno poco conocido: según Guamán Poma de Ayala en su Nueva Crónica y buen gobierno, los antiguos peruanos reconocían la existencia de un dios supremo (Illapa = Rayo) en tres personas: el padre (justiciero), el primogénito y el benjamín, señor este último de las lluvias fecundantes y, por tanto, creador de la humanidad.
  4. Zeferino González, Historia de la Filosofía, Vol. I, RED Ediciones, Barcelona, 2012, págs. 199-201.
  5. Gabino Uríbarri Bilbao, Monarquía y Trinidad, Univ. Pontificia de Comillas, 1996, págs. 127-28.
  6. La palabra τριάς (de la cual el latín trinitas es una traducción) se encuentra primero en Teófilo de Antioquía para 180 a. C. Él habla de «la Trinidad de Dios, Su Palabra y Su Sabiduría» (Ad Autolycum, II, 15, P.G., VI, 1078). Por supuesto, el término puede haberse estado usando antes de su tiempo. Poco tiempo después aparece en su forma latina trinitas en Tertuliano (De pudicitia, c. xxi, P.G., II, 1026). En el siglo siguiente la palabra tiene uso general.— The Catholic Encyclopedia, tomo 15: Trinidad, LA BENDITA, I. EL DOGMA DE LA TRINIDAD, Pág.: 47.
  7. Cfr Boff (1986), La Trinidad, la sociedad y la liberación, p. 88
  8. Textos originales en The oecumenical documents of the faith, T. Erbert Bindley, 4.ª ed. rev. F. W. Green, Londres.
  9. Escuela Bíblica de Jerusalén, ed. (1975). Biblia de Jerusalén (Edición Española). Bilbao (España): Desclée de Brouwer. p. 1664. ISBN 84-330-0022-5. «Esta fórmula trinitaria, probablemente de origen litúrgico, cf. también Mateo 28,19, tiene eco en diversos pasajes de las epístolas, donde las funciones respectivas de las Tres Personas se presentan según las variaciones de los diversos contextos. […] Obsérvese en I Co 6,11; Ef 4:4-6 las fórmulas ternarias que refuerzan el pensamiento trinitario.» 
  10. Draper, Jonathan (2006). «The apostolics fathers: the Didache». The Expository Times 117 (5): 177–181. ISSN 0014-5246. 
  11. The Catholic Encyclopedia
  12. Genuyt, F.M. (1974). El misterio de Dios (2ª edición). Barcelona: Editorial Herder. p. 168. ISBN 84-254-0909-8. 
  13. Biblioteca de Autores Cristianos, ed. (1976). «Decreto Unitatis redintegratio sobre el ecumenismo». Documentos del Vaticano II (31a. edición). Madrid. pp. 550–551. ISBN 84-220-0010-5. 
  14. Our Orthodox Christian Faith
  15. The Catholic Encyclopedia
  16. Agustín de Hipona, Sobre la Trinidad
  17. [1]
  18. Véase, por ejemplo, la argumentación en este sentido de Miguel Servet en su Restitución del Cristianismo, en Obras Completas, Vols. V y VI, Prensas Universitarias, Zaragoza, 2007.
  19. New Catholic Encyclopedia 1967, tomo XIV, página 295, 299, 306; The Encyclopedia Americana 1956, tomo XXVII, pág. 294L; The Paganism in Our Christianity por el historiador Arthur Weigall; The New International Dictionary of New Testament Theology por Karl Barth; Encyclopædia of Religion and Ethics por James Hastings; The Church of the First Three Centurias por Alvan Lamson; The Development of Christian Doctrine, página 15. por el cardenal Newman
  20. diccionario francés Nouveau Dictionnaire Universel, tomo 2, página 1467; The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge por Samuel Jackson, 1956; A Statement of Reasons por Andrews Norton; Outlines of the History of Dogma por Adolf Harnack ; Dictionary of the Bible, John L. McKenzie, S.J.,Nueva York, 1965, pág. 899; The Encyclopedia of Religion, Mircea Eliade, jefe de redacción, 1987, tomo 15, página 54; The Illustrated Bible Dictionary por J. D. Douglas, Tyndale House Publishers,1980
  21. «Trinidad_1». , «Trinidad_2». 
  22. «6. "EGY AZ ISTEN" - The Word In Romania and Hungary - Brethren in Christ». Consultado el 2009. 
  23. Babylonian Life and History por sir E. A. Wallis Budge, edición de 1925, págs. 146, 147. Tambien Encyclopædia of Religion and Ethics por James Hastings.
  24. The Symbolism of Hindu Gods and Rituals por A. Parthasarathy, Bombay. Tambien el Prólogo de la obra History of Christianity, de Edward Gibbon.
  25. TNM, nota Gén.1:1:Lit.: “según su género”. Heb.: lemi‧nóh; gr.: guénos; lat.: génus. Aquí el término “género” significa un género creado o familia genérica, su significado o definición más antigua.
  26. James Strong. The New Strong's Complete Dictionary of Bible Words (Nuevo Diccionario de Strong de Palabras Bíblicas). H 410
  27. "Watchtower" (La Atlaya), 15 de abril de 2001, Ed. Watchtower, Bible & Tract Society, pp.: 17-19.
  28. "¿Debería creer usted en la Trinidad?", Ed. Watchtower, Bible & Tract Society, pp.: 7-10.

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]