Pelecanimimus

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Pelecanimimus
Rango temporal: 130 Ma-125 Ma
Barremiense (Cretácico inferior)
Pelecanimimus restoration.jpeg
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Sauropsida
Superorden: Dinosauria
Orden: Saurischia
Suborden: Theropoda
Infraorden: Ornithomimosauria
Género: Pelecanimimus
Especie: P. polyodon
Nombre binomial
Pelecanimimus polyodon
Pérez-Moreno et al., 1994[1]

Pelecanimimus (gr. "imitador de pelícanos") es un género representado por una única especie de dinosaurio terópodo ornitomimosauriano basal, que vivió a principios del período Cretácico, hace algo más de 125 millones de años, en el Barremiense, en lo que es hoy Europa. Sus restos fósiles, en un excepcional estado de conservación, se han encontrado en el yacimiento de Las Hoyas (Cuenca, España). Es notable por poseer más dientes que cualquier otro miembro de Ornithomimosauria, en el cual la mayoría no tiene dientes. El único especímen conocido consiste de la mitad delantera articulada de un esqueleto que incluye el cráneo, todas las vértebras del cuello y la mayor parte de las vértebras dorsales, costillas, esternón, la cintura pectoral, el miembro delantero derecho completo y la mayor parte del izquierdo. La nombre de la especie, Pelecanimimus polyodon (gr. polys = "muchos" + odus = dientes), le fue dado por ser el terópodo con más dientes conocido.

Descripción[editar]

Tamaño estimado de Pelecanimimus, comparado con un humano.

Pelecanimimus es el ornitomimosauriano más antiguo de los que se tenga noticia, siendo de pequeño tamaño, llegó a medir alrededor de 2,5 metros de largo. Se conoce a partir de un único esqueleto que, aunque parcial, incluye un cráneo muy bien conservado y gran número de huellas de piel. Es el único ornitomimosauriano decubierto en Europa. El cráneo de Pelecanimimus es largo, estrecho y puntiagudo, con una longitud máxima de cerca de 4.5 veces su altura máxima, de ojos muy grandes y una cresta en la parte posterior o nuca.[2]

Pelecanimimus, a diferencia de otros ornitomimosaurianos, poseía una mandíbula dentada, con unos 220 dientes minúsculos con 7 premaxilares, alrededor de 30 maxilares, y 75 en el dentario. Los dientes tenían distintas formas según el lugar donde se encontrabán (heterodoncia), mostrando dos formas básicas. Los dientes en el frente de la quijada superior eran amplios y con forma de D en la sección representativa, mientras que los de más atrás tenían forma de cuchillas, y en general los dientes en la quijada superior eran más grandes los de la inferior. La totalidad de sus dientes no erán aserrados, y tenían una estrecha cintura entre ellos.[2] Se ha determianado que Pelecanimimus era omnívoro, ya que podía arrancar follaje o cazar lagartijas. Los brazos y manos de Pelecanimimus eran como los de los ornitomimosaurianos, con la ulna y radio en la parte inferior del brazo unidos firmemente cerca de la mano, que tenía forma de gancho y dedos de una longitud similar.

Un Concavenator cazando a un Pelecanimimus.

Solo se conoce otro ornitomimosauriano con dientes, Harpymimus, que únicamente tiene once, y todos en la mandíbula inferior. La presencia de un gran número de dientes en Pelecanimimus, junto con la falta del espacio interdental, ha sido interpretado por Pérez-Moreno et al. como una adaptación biológica para cortar y desgarrar, "una contraparte funcional del filo del pico," así como una exaptación que llevaría al filo del pico de ornitomimosaurianos posteriores.[1]

Los miembros posteriores son largos y con dedos cortos, y la mano está modificada, ya que presenta tres dedos de tamaño similar y subparalelos.[3]

Se encontraron impresiones de la piel de Pelecanimimus alrededor del esqueleto en la zona de la garganta, el cuello, el hombro y la parte superior del brazo, debido a las excepcionales condiciones de preservación del yacimiento de Las Hoyas, que también reveló la presencia de una pequeña cresta de la piel o de la queratina en la parte posterior de la cabeza. Ésa "bolsa misteriosa" era similar a la de los actuales pelícanos, pero su función es desconocida. Debido a que sus restos han sido encontrados a lo largo de un lago, es de suponer que la usara para pescar. Otra, es que la bolsa estuviese coloreada, y que se pudiera inflar en señal de ostentación como los sapos y ranas actuales. Pelecanimimus es también el primer ornitomimosauriano descubierto donde se ha preservado el aparato hioideo, un grupo de huesos especializados en el cuello.[1]

Su hábitat, de bosques templados y climas húmedos, le permitieron vivir entre una exuberante alimentación. A pesar de ser un ornitomimosauriano, pudo ser uno de los principales depredadores de la zona.[1] Compartía hábitat con otros dinosaurios: iguanodóntidos, saurópodos, un carnívoro de mayor talla que Pelecanimimus, Concavenator, y otros terópodos pequeños.

Historia[editar]

El espécimen holotípico, LH 777 (Museo de Cuenca, Cuenca, España), de Pelicanimimus fue recuperado en el yacimiento de Las Hoyas, en la provincia de Cuenca, España. Los niveles fosilíferos del yacimiento pertenecen a las calizas finamente laminadas de la unidad Rambla de Las Cruces II, segunda secuencia deposicional de la Formación Calizas de La Huérgina, depositada durante el Barremiense superior.[4] Este mismo yacimiento ha producido fósiles de otras numerosas especies exquisitamente preservados, incluyendo los de las aves enantiornites Iberomesornis, Concornis, y Eoalulavis, junto con dientes de terópodos no aviares y algunos huesos fragmentarios de saurópodos. Los sedimentos gruesos del Yacimiento de Las Hoyas han proporcionado huesos del ornitópodo Iguanodon, además de restos de lagartos y salamandras.

Clasificación[editar]

Un análisis filogenético realizado por Makovicky et al. (2005) indica que Pelecanimimus es el miembro más primitivo de Ornithomimosauria, menos derivado que Harpymimus.[5] Un estudio de Kobayashi y Lü en 2003 indicó que estas dos especies formaban un grupo basal que lleva hacia el más avanzado Ornithomimidae.[6] El descubrimiento de Pelecanimimus ha desempeñado un papel importante y asombroso en la comprensión de la evolución de Ornithomimosauria. Citando a Pérez-Moreno et al., "Las hipótesis filogénicas... apoyan un acercamiento inesperado, implicando la exaptación, que pudo explicar el proceso evolutivo hacia la condición desdentada en Ornithomimosauria. Hasta ahora, una reducción progresiva en el número de dientes se ha considerado como la explicación más probable: los primitivos terópodos tetanuros tienen hasta 80 dientes de forma de cuchillas con las coronas altas, y los ornitomimosaurianos primitivos tienen solamente algunos pequeños dientes. La hipótesis filogenética sugiere un proceso evolutivo alternativo basado en un análisis funcional de aumentar el número de dientes. Un número elevado de dientes con bastante espacio interdental y dentículos correctamente puesto, como en los trodóntidos, sería una adaptación para cortar y rasgar. Por otra parte, un número excesivo de dientes sin espacio interdental, como en Pelecanimimus, es las contrapartes funcionales del filo de a pico. Así, el aumento del número de dientes sería una adaptación para cortar y rasgar, mientras el espacio entre los dientes adyacentes fuera preservado… mientras que se tendría el efecto del trabajo como pico si los espacios fueron llenados de más dientes. La adaptación para cortar y rasgar por lo tanto se convierte en un exaptación con un efecto rebanador, llevando eventual al filo considerado en la mayoría de los ornitomimosaurianos."

Sistemática[editar]

Ornithomimosauria

Pelicanimimus




Harpymimus




Garudimimus




Ornithomimidae






Cladograma según Kobayashi & Lü, 2003.[6]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c d Perez-Moreno, B. P.; Sanz, J. L.; Buscalioni, A. D.; Moratalla, J. J.; Ortega, F. y Raskin-Gutman, D. (1994). «A unique multitoothed ornithomimosaur from the Lower Cretaceous of Spain». Nature, 30: 363-367.
  2. a b Kobayashi, Y. y Barsbold, R. (2005). «Anatomy of Harpymimus okladnikovi Barsbold and Perle 1984 (Dinosauria; Theropoda) of Mongolia». En: Carpenter, K. (ed.) The carnivorous dinosaurs. Indiana University Press: 97-126.
  3. Canudo, J.I.; Ruiz-Omeñaca, J.I. (2003). «Los restos directos de dinosaurios terópodos (exculyendo aves) en España». En Pérez Lorente, F.; Romero Molina, M.ª M. y Rivas Carrera, P. (coord.). Dinosaurios y otros reptiles mesozoicos en España. Ciencias de la Tierra 26. Instituto de Estudios Riojanos. pp. 347–54. ISBN 84-95747-64-2. 
  4. Buscalioni, A.D.; Fregenal, M.A; Poyato-Ariza, F.; Delclós, X; Martín-Closas, C.; Gomez, B.; Evans, S.; Barbadillo, J. y Escaso, F. (2008). «Estratigrafía y Sedimentología». Yacimiento de Las Hoyas. Consultado el 27 de enero de 2012.
  5. Makovicky, P., Kobayashi, Y. y Currie, P. J. (2004). «Ornithomimosauria». En: Weishampel, D. B.; Dodson, P. y Osmólska, H. (eds.), The Dinosauria (2.ª ed.). Berkeley: University of California Press: 137-150
  6. a b Kobayashi, Y. y Lü, J.-C. (2003). «A new ornithomimid dinosaur with gregarious habits from the Late Cretaceous of China». Acta Palaeontologica Polonica, 48: 235-259.

Enlaces externos[editar]