Jurásico

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Era[1] Período Millones años
Mesozoica Cretácico 145,5 ±4,0
Jurásico 199,6 ±0,6
Triásico 251,0 ±0,4

El Jurásico, una división de la escala temporal geológica, es el sistema y período geológico central de la Era Mesozoica, que comenzó hace 199,6 ± 0,6 millones de años y acabó hace 145,5 ± 4,0 millones de años.[2] [3] Como ocurre con la mayoría de las eras geológicas, la fechas exactas de inicio y fin de este período, como en los demás sistemas, son convencionales, conforme a ciertos criterios que se establecen para su datación, por lo que se admite algún error de magnitud en miles o millones de años. Es posterior al Triásico y anterior al Cretáceo. La denominación Jurásico procede de formaciones sedimentarias carbonatadas de la región europea del Jura, en los Alpes.

Este período se caracteriza por la hegemonía de los grandes dinosaurios y por la escisión de Pangea en los continentes Laurasia y Gondwana. De este último se escindió Australia (en el jurásico superior y principios de cretáceo), del mismo modo que Laurasia se dividió en Norteamérica y Eurasia, dando origen a nuevas especies de mamíferos (véase Teriología).

El Jurásico se divide en Inferior, Medio y Superior, también conocidos como Lias, Dogger y Malm.

Escena del Jurásico.

Subdivisiones[editar]

La Comisión Internacional de Estratigrafía[2] reconoce tres épocas/series y once edades/pisos del Jurásico, distribuidos en orden de los más recientes a los más antiguos como sigue:

Estratos del Jurásico en Italia.
Era
Eratema
Periodo
Sistema
Época
Serie
Edad
Piso
Eventos relevantes Inicio, en
millones
de años
Mesozoico
Cretácico 145,5±4,0
Jurásico Superior / Tardío Titoniense Son comunes gimnospermas (especialmente coníferas, Bennettitales y cicadas) y helechos. Muchos tipos de dinosaurios, como saurópodos, carnosaurios, y estegosaurios. Los mamíferos son comunes pero pequeños. Primeras aves y lagartos. Ictiosaurios y plesiosaurios se diversifican. Bivalvos, ammonites y belemnites abundan. Los erizos de mar son muy comunes, junto con crinoides, estrellas de mar, esponjas, y braquiópodos terebratúlidos y rinconélidos. Ruptura de Pangea en Gondwana y Laurasia. 152,1±0,9
Kimmeridgiense 157,3±1,0
Oxfordiense 163,5±1,0
Medio Calloviense 166,1±1,2
Bathoniense Clavo dorado.svg168,3±1,3
Bajociense Clavo dorado.svg170,3±1,4
Aaleniense Clavo dorado.svg174,1±1,0
Inferior / Temprano Toarciense 182,7±0,7
Pliensbachiense Clavo dorado.svg190,8±1,0
Sinemuriense Clavo dorado.svg199,3±0,3
Hettangiense Clavo dorado.svg 201,3±0,2
Triásico 251,0±0,4

Paleogeografía[editar]

El nivel del mar experimentó cambios menores durante el Jurásico Inferior. En el Jurásico Superior experimentó oscilaciones más rápidas y una elevación que ocasionó la inundación de grandes áreas de América del Norte y Europa. En el Jurásico hay dos provincias biogeográficas en Europa (Tetis al sur y Boreal al norte). Los arrecifes de coral se restringieron en su mayor parte a la provincia de Tetis. La transición entre las dos provincias se daba a la altura de la península ibérica. Las plantas de climas cálidos ocuparon un amplio cinturón que se extendió hasta 60º de latitud. Tanto la flora de Gondwana al sur como al norte de Siberia incluía grupos de helechos (sus parientes modernos no toleran las heladas).

El registro geológico jurásico es bueno en el oeste de Europa, donde extensas secuencias marinas indican un tiempo donde gran parte del continente estaba sumergido bajo mares tropicales poco profundos; por su fama destaca el Patrimonio Mundial de las Costas del Jurásico y los lagerstätten de Holzmaden y Solnhofen.

La fragmentación de Pangea[editar]

Distribución de los continentes hace 150 millones de años durante el Jurásico tardío. Comienza la segunda fase de la separación de Pangea. Gondwana se fragmenta en África, Sudamérica, India y Antártida/Australia.

El más espectacular desarrollo geográfico de la Era Mesozoica fue la fragmentación de Pangea, un proceso de rifting que comenzó en la región de Tetis, siguiendo la vieja sutura hercínica. El Tetis avanzó formando un estrecho y profundo brazo oceánico que separó Europa de África. El rift se propagó hacia el norte y finalmente hacia el sur comenzando a separar Sudamérica y África. Finalmente Pangea dio lugar al supercontinente septentrional de Laurasia y al supercontinente medional de Gondwana; el golfo de México se abrió en el nuevo rift entre Norteamérica y lo que ahora es la península de Yucatán de México.

El rift que formó el Atlántico tuvo otra consecuencia importante, la extensión produjo fallas normales entre África y los continentes norteños y las zonas afectadas por tales fallas se hundieron, de forma que el agua que entraba periódicamente desde el océano Tetis comenzó a evaporarse. Dichas evaporitas se localizan ahora a ambos lados del Atlántico: España, Marruecos, Terranova, etc. Durante el Jurásico medio y superior un brazo de rift se desplazó entre Norteamérica y Sudamérica, dando origen al golfo de México; otro dio lugar a la apertura del golfo de Vizcaya. El océano Atlántico Norte era relativamente estrecho, y el Océano Atlántico Sur no se formó hasta el Cretácico, cuando la propia Gondwana se fragmentó.

Vegetación[editar]

Fósil de Ginkgo biloba

El paisaje Jurásico es más rico en vegetación que el del triásico, especialmente en latitudes altas. El calor y el clima húmedo permitió que las junglas formaran parte de gran cantidad de paisajes jurásicos. Los bosques se empiezan a extender por toda la superficie terrestre y destacan familias como las coníferas acompañadas de diferentes tipos de helechos y palmeras. Aún no aparecen para este periodo las plantas con inflorescencias. La distribución diferencial de la flora constituye un fiel reflejo de la separación de las zonas ecuatorial y septentrional.

Brachiosaurus, un saurópodo del Jurásico superior de América del Norte y África.

El desarrollo de reinos diferenciados obedecía a la existencia de barreras marinas entre el norte y el sur, y a la presencia de un mayor gradiente de temperaturas desde los polos hasta el ecuador. Los gradientes térmicos no eran tan pronunciados como lo son actualmente, no existen pruebas de hielo polar durante el Jurásico, y la flora alejada del ecuador correspondía a plantas de zonas templadas. Los paisajes Jurásicos estaban dominados por Cycadophyta, y por sus parientes las Bennettitales (cicadeoideas), con aspecto de piñas gigantes cubiertas, en la estación propicia, por llamativas «flores» que no eran auténticas flores. Los bosques de ginkgos, y especialmente de coníferas, daban al paisaje cierto toque de modernidad, pero las plantas con verdaderas flores, los árboles de madera dura y especialmente las hierbas, todavía estaban ausentes.

Fauna[editar]

Fauna terrestre[editar]

Las primeras ranas aparecen en el Jurásico. Los cocodrilos se encontraban ya plenamente establecidos. Grandes reptiles arcosaurios permanecían como dominadores del ecosistema terrestre. Desafortunadamente, el registro fósil conocido del Jurásico inferior es demasiado pobre para permitirnos detalles sobre la diversificación de los dinosaurios, aunque los restos fósiles de enormes dinosaurios que aparecen en rocas jurásicas indican que evolucionaron rápidamente. En este periodo los saurópodos aumentaron significativamente su tamaño, como Diplodocus y Brachiosaurus. Los depredadores también crecieron adaptándose a nuevas metodologías de caza. Algunos como el Allosaurus dominaron las tierras del Jurásico. Además surgieron otros grandes dinosaurios fitófagos como Stegosaurus, con placas óseas en la espalda y defensas espinosas en la cola.

Fauna aérea[editar]

En este periodo aparecen las primeras aves de pequeño tamaño. Pero lo que en realidad dominaba los cielos en estos tiempos fue los grandes pterosaurios. Esta familia de reptiles, que por cierto no eran dinosaurios, se alimentaban de los peces en los grandes mares con sus largos picos que poseían dientes puntiagudos. Dieron a un nuevo grupo, los pterodactiloideos, entre los que destaca Pterodactylus, que fue hallado en África oriental, Inglaterra y Francia. La cola de éstos era muy corta, su cabeza era mayor y su cuello más largo que los pterosaurios triásicos.

Un animal muy notable y característico de este periodo era Archaeopteryx, el principal fósil de los yacimientos de Solnhofen. A pesar de que poseía el pico, las garras y el cuerpo de un pequeño dinosaurio terópodo, poseía también cola y plumas de aves como las actuales. Los fósiles fueron hallados entre 1860 y 1988. Su esqueleto, del tamaño de una paloma, se parece básicamente al de un dinosaurio terópodo, y presenta rasgos propios de este grupo: una larga cola ósea, presencia de garras en los dedos y de dientes en las mandíbulas.

Fauna acuática[editar]

Durante el Jurásico las más evolucionadas formas de vida marina eran los peces y los reptiles. Los ictiosaurios sobreviven al cambio de periodo. Compartían los mares con los primeros cocodrilos acuáticos, los cuales tenían aletas en vez de patas, y con los teleósteos, predecesores de la mayoría de los peces actuales. Los plesiosaurios son otro grupo destacado en este periodo que desafortunadamente no pudo llegar al siguiente, al igual que los cocodrilos con aletas.

Extinciones en masa[editar]

Al final de Jurásico, hubo una extinción moderada de vida en los océanos y sobre la tierra, pero es discutible si esto constituyó una verdadera extinción en masa.

Véase también[editar]

Notas y referencias[editar]

  1. Los colores corresponden a los códigos RGB aprobados por la Comisión Internacional de Estratigrafía. Disponible en el sitio de la International Commision on Stratigraphy, en «Standard Color Codes for the Geological Time Scale».
  2. a b Global Boundary Stratotype Section and Point (GSSP) of the International Commission of Stratigraphy, Status on 2009.
  3. International Stratigraphic Chart, 2008

Bibliografía[editar]

  • Behrensmeyer, Anna K., Damuth, J.D., DiMichele, W.A., Potts, R., Sues, H.D. & Wing, S.L. (eds.) (1992), Terrestrial Ecosystems through Time: the Evolutionary Paleoecology of Terrestrial Plants and Animals, University of Chicago Press, Chicago and London, ISBN 0-226-04154-9, ISBN 0-226-04155-7
  • Haines, Tim (2000) Walking with Dinosaurs: A Natural History, New York: Dorling Kindersley Publishing, Inc., p. 65. ISBN 0-563-38449-2
  • Monroe, James S., and Reed Wicander. (1997) The Changing Earth: Exploring Geology and Evolution, 2nd ed. Belmont: West Publishing Company, 1997. ISBN 0-314-09577-2

Enlaces externos[editar]