Pasiego
El pasiego es el habitante de la comarca pasiega, en Cantabria (España) y Castilla y León, en el norte de la provincia de Burgos.
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Historia [editar]
Los pasiegos son mencionados quizás por primera vez en el año 1011 con la donación del conde Sancho de Castilla de los derechos de pastoreo en los montes del Pas (junto a los ríos Miera y Pas) y muchas otras zonas al Monasterio de San Salvador de Oña. A partir de 1206 una zona más reducida y correspondiente con estos montes pasó a depender de Espinosa de los Monteros gracias a la Carta donante del Rey Alfonso VIII a sus Monteros de Cámara, y se fueron poblando aunque aún en el siglo XV todavía era una zona poco habitada. Esta Villa, Espinosa de los Monteros, fue su capital económica, administrativa y espiritual durante siglos hasta la contención y creación de la parroquia de Santa María como municipio hacia el 1600.
Así describía en 1861 Pascual Madoz en su Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar a las gentes del valle del Pas:
Sus habitantes, conocidos con el nombre de pasiegos, se dedican comúnmente al tráfico de muselinas y otras telas, extendiéndose por todas las provincias de España. Es de admirar la robustez y valor de las pasiegas, quienes por una marcha, cargan sobres sus espaldas, un cuévano lleno de mercancías de un peso considerable. Sus costumbres son sin duda muy duras, pues se conservan sanas, y generalmente son preferidas para nodrizas en la corte y en otros muchos lugares de consideración. Sin embargo, no se puede negar que los pasiegos son demasiado aficionados al contrabando, y bajo este aspecto causan gravísimos perjuicios a la Hacienda, contribuyendo a ello las mujeres como los hombres. Estos usan diestramente de un palo largo y grueso para saltar arroyos y breñas, huyendo de las rondas del resguardo.
La pasiega ha sido siempre una sociedad pastoril étnicamente bien definida y delimitada geográficamente: los valles altos del Pas, Miera, y Pisueña, todos dentro de los límites de Cantabria y las montaña de Burgos. Son valles de terreno quebradizo y pendientes escarpadas. Abundan los prados y bosques naturales en un área geológica de carácter kárstico. La población está diseminada en viviendas pastoriles con una tipología específica, denominadas cabañas pasiegas. Su economía siempre ha girado en torno a la ganadería vacuna lechera. Han practicado una ganadería trasterminante que les llevaba a realizar regímenes de mudanza desde las zonas de pastos de montaña a otras en los fondos de los valles. Este acto, llamado "muda" y todo lo que conllevaba, repercutió en la etnografía del área pasiega, desde la arquitectura de las viviendas pasiegas hasta el paisaje de los valles. No obstante, el carácter trasterminante de los pasiegos prácticamente ya ha desaparecido. No su economía ganadera, dedicada a la venta de ganado vacuno y leche, que de siempre ha tenido una presencia comercial más allá de los mercados locales o regionales. Fueron buenos ganaderos. Introdujeron la raza de vaca frisona durante la segunda mitad del siglo XIX, lo que transformó de manera sustancial la economía pasiega por ser un animal de superior producción lechera.
Espinosa de los Monteros, en la provincia de Burgos; Se trata de una de los cuatro Valles Pasiegos, siendo el más extenso y poblado, y el único perteneciente a la provincia burgalesa. El Valle de Espinosa de los monteros a su vez se divide en cuatro valles pasiegos como son el de Rioseco, La Sía, Lunada (el más ancho) y Estacas de Trueba, el más luminoso y poblado.
Clasificación [editar]
Siempre han mantenido un carácter aislado, la moderna investigación genética les ha encontrado afinidades con pueblos distantes de Europa y África. En Haplogrupos del cromosoma masculino Y en el ADN, se les han encontrado, y en un alto porcentaje (21,1%), el llamado "beréber" E1b1b1b (M81) que se halla también disperso en otras poblaciones del Atlántico Norte europeo en porcentajes también minoritarios.
Existen varias teorías que tratan de encontrar una explicación a sus orígenes y cáracter multiétnico propio. La más fácil de adjudicar y de extendida leyenda por toda la península para otros grupos sospechosos de acusar en impureza y con xenofobia es la que ve que estos hablogrupos fueron introducidos por la reubicación de poblaciones mozárabes (durante la Reconquista) o, más difícilmente aún, por el asentamiento de población morisca en diversas áreas de la antigua Corona de Castilla, para dispersar a estas poblaciones tras la Revuelta de las Alpujarras en el antiguo Reino de Granada. Sin embargo, éstas fueron hechas en tiempos históricos que se recogieron en documentación, y los montes de Pas y su jurisdicción prohibian desde el reinado de los reyes Católicos la residencia en los valles de personas de religión hereje o conversos. Así mismo habría que destacar la importancia del cerdo en la alimentación tradicional de los pasiegos, excluida esta de las dietas de los moriscos propias de la religión musulmana.
Es también conocido, el asentamiento de soldados de origen eslavo, en territorios de Al-Andalus, como parte de los ejércitos musulmanes.
El resto de los haplogrupos masculinos son mayoritariamente los más comunes en el Oeste europeo, aunque también se presentan el haplogrupo G y R1a (7,3% y 18,3% respectivamente) poco frecuentes en Europa Occidental, siendo en el Este europeo en donde son más comunes.
Sin embargo, el principal haplogrupo del cromosoma masculino Y es, al igual que en el resto de Europa Occidental, el R1b1b2 (M269), que alcanza a un 45,8% de la población pasiega.
Es también marcada su relación con poblaciones humanas distantes, a través del ADN mitocondrial femenino en sus haplogrupo U6 (más común también en África) y el haplogrupo V del cual se cree ser su elemento humano más antiguo y precursor, ya que son hallados ambos también entre otras poblaciones de la Europa Atlántica, y se cree que son las que emigraron hacia el Norte europeo tras la última Glaciación, al comienzo del Mesolítico, hallándose entre los Lapones (Saami) en porcentaje más alto, pero de variación genética interna menor, de donde es evidente su filiación como "brotes menores" y posteriores, aunque demográficamente sean más numerosos hoy en día que en la Península Ibérica.[1]
Dialecto [editar]
El pasiego es una de las dos variantes que existen del dialecto cántabro, siendo éste una habla de transición entre el castellano y el asturleonés.
Características:
- Cambios fonéticos: il pirru/el perro, pero en plural: lus perrus/los perros.
- Cierre de "a" final: les vaques/las vacas.
- Las palabras provenientes del castellano antiguo también pierden la aspiración de la "h", "j" de algunas palabras.
- Hay presencia de algunas influencias del euskera como cuatru vaintis (ochenta, o cuatro veces veinte) que proviene del Sistema vigesimal.
- Se usa habitualmente el neutro de materia (que aunque se llame neutro no es un género) que sirve para diferenciar los nombres no contables de los contables: ñevi frescu/nieve fresca.
- También es usual en su dialecto encontrar frases como: "Isti hiju miu se te me sube pur lus pinus"/este hijo mío se me sube por los pinos (es decir, este hijo mío es muy movido), y otras como: "eres fieru eh"/eres bravo, valiente.
Pasiegos destacados [editar]
- José Fernández Abascal
- Enrique Diego Madrazo
- José Abascal y Carredano
- José Manuel Abascal
- Jesús Ibáñez
Véase también [editar]
Bibliografía [editar]
- Adriano García Lomas Los pasiegos:Estudio crítico, etnográfico y pintoresco.2 a edición, ISBN.84-400-2881-4
- Susan Tax Freeman The Pasiegos. Spaniards in No Man's Land. ISBN: 0226261735