Moneda local

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En economía, una moneda local o moneda complementaria es, en su uso común, una moneda no respaldada por un gobierno nacional —y no necesariamente moneda de curso legal—, destinada al comercio en una región delimitada. Estas monedas también son llamadas monedas comunitarias y son una forma de moneda alternativa o moneda complementaria. Pueden abarcar diversas formas, tanto física como financieramente, y suelen estar asociadas con un discurso económico particular.

Historia[editar]

En la era moderna, las monedas locales con mayor reconocimiento fueron los company scrip, producidas por industrias para pagar a los trabajadores, y las fichas (monetiformes) producidas por negocios para estimular la lealtad de la clientela. En el siglo XIX e inicios del siglo XX, las quiebras de bancos nacionales durante las crisis solían producir una gran demanda de efectivo, que era solventada por el comercio creando monedas de emergencia. Generalmente, estas monedas eran expedidas con el fin de ser convertidas en la moneda nacional en un futuro.

Monedas locales históricas[editar]

El experimento de Wörgl, realizado desde julio de 1932 hasta noviembre de 1933, es un ejemplo clásico de la eficacia potencial de las monedas locales. Wörgl, un pequeño pueblo austriaco de 4000 habitantes, puso en circulación una moneda local durante la Gran Depresión. Para 1932, el desempleo en Wörgl habría llegado al 30%. El gobierno local acumulaba deudas de 1.3 millones de chelines austriacoss (AS) contra reservas en efectivo de 40.000 AS. La construcción local y el mantenimiento de obras civiles se habían paralizado. Bajo la iniciativa del alcalde del pueblo, Michael Unterguggemberger, el gobierno local imprimió 32.000 certificados de trabajo que portaban un interés negativo mensual del 1%, y podían ser convertidos en chelines a una tasa del 98% de su valor.

Una cantidad equivalente de chelines, depositada en el banco local como soporte para los certificados en caso de un retiro en masa, ganó intereses para el gobierno. Los certificados circularon tan rápido que únicamente 12.000 fueron puestos realmente en circulación. Según informes del gobierno y de economistas que estudiaron el experimento, la población y los comerciantes locales aceptaron fácilmente esta forma de moneda. Se utilizan 100.000 chelines en certificados para llevar a cabo proyectos de obras públicas que impliquen,construcción y reparación de carreteras, puentes, sistemas de drenaje, fabricas y edificios. Los certificados también son aceptados como moneda de curso legal para el pago de los impuestos locales. El atraso en la recaudación de impuestos locales se redujo drásticamente. Los ingresos del gobierno local aumentaron de 2.400 chelines en 1931 a 20.400 chelines en 1932. El desempleo fue eliminado mientras se mantenía muy alto en el resto del país. No se observó incremento en los precios. Basados en el éxito espectacular del experimento de Wörgl varias comunidades emplearon medidas similares.

A pesar de los grandes beneficios del programa, este se encontró una férrea oposición del Partido Socialista regional y del Banco Central de Austria, que se opuso a la moneda local como una violación a las atribuciones de la moneda. Como resultado el programa fue suspendido,el desempleo aumentó, y la economía local pronto se degeneró al nivel de otras comunidades del país.[1] [2]

Otros ejemplos bien documentados incluyen:

Monedas locales modernas[editar]

Se ha producido un gran aumento en el uso de monedas locales en las últimas dos décadas. Hoy en día hay más de 2.500 sistemas de moneda local que operan en países de todo el mundo; como por ejemplo el túmin en Veracruz (México), o la lionza en el municipio Urachiche de Yaracuy (Venezuela).

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]