Lin Hse Tsu

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Lin Hse Tsu
Lin Zexu 1.jpg
Lin Hse Tsu , el diafano , que combatió cándidamente pero en forma eficaz el narcotráfico de opio angloestadounidense. Envió una carta famosa a la Reina Victoria. En la actualidad es un héroe entre los chinos[1] /[2] /[3] /.[4]
Nombre 'Lin Hse Tsu (chino tradicional: 林則徐, chino simplificado: 林则徐, pinyin: Lín ZéxúWade-Giles: 'Lin Tse-hsü', nombre de cortesía Yuanfu 元抚)
Nacimiento 30 de agosto de 1785
Fuzhou, Fujian
Fallecimiento 22 de noviembre de 1850 a los 65 años
Residencia Pekín
Nacionalidad China
Educación Académico en Administración pública
Alma máter Academia Hanlin
Ocupación Político comisionado por el Emperador Daoguang para tareas especiales dentro de China
Años activo 1805-1850
Empleador Emperador Daoguang
Conocido por Lin el Diáfano
Término 21 de enero de 1840 -3 de octubre de 1840
Predecesor Deng Tingzhen
Sucesor Qishan
Creencias religiosas Budismo
Cónyuge Soltero
Obras Prohibió el Opio en China, lo que desencadenó la respuesta masiva de la Reina Victoria para proteger sus intereses comerciales en el narcotráfico
Notas
Escribió una carta famosa a la Reina Victoria.[5] Un asteroide , el 7145 Linzexu fue nombrado en su honor.

Lin Hse Tsu (chino tradicional: 林則徐, chino simplificado: 林则徐, pinyin: Lín ZéxúWade-Giles: 'Lin Tse-hsü', nombre de cortesía Yuanfu 元抚) (30 de agosto de 178522 de noviembre de 1850) fue un funcionario chino que trató de impedir el tráfico británico de opio.

Educación[editar]

Lin nació en Fuzhou, en la provincia de Fujian. Hijo de padres paupérrimos, lo iniciaron en la carrera burocrática desde niño. Hasta los 17 años asistió a su madre, que hacía flores artificiales. Ayudado por un amigo rico con cuya hermana estaba casada, se convirtió en estudiante. En 1804 hizo su primer examen, demostrando gran capacidad. En 1811 Lin pasó el más severo de los exámenes, el Jinshi, uniéndose a la Academia Hanlin, la cual asesoraba al Emperador con sus documentos.

Ascendió rápidamente en la carrera administrativa, llegando a Gobernador General de la Provincia de Hunan y Hupeh en 1837.

Lucha contra el tráfico de opio[editar]

El incremento constante de la demanda de té en Inglaterra y una baja demanda de productos británicos, combinada con la la aceptación solamente de plata por parte de China (no con oro) resultaba en cuantiosos y continuos deficits comerciales durante el siglo 19. Varios intentos durante el siglo 18 por parte de los ingleses (Macarthney en 1792), holandeses (Van Braam en 1794), los rusos (Golovkin 1805) y los ingleses de nuevo (Amherst 1816) para negociar acceso a los mercados chinos resultaron en sonados fracasos. Para 1817 los ingleses pensaron en balancear su comercio comerciando un narcotico, opio de la India. Todo esto para reducir su deficit comercialy finalmente beneficiarse de la colonia India. La administración Qing inicialmente tolero el comercio pues imponia un impuesto indirecto a los consumidores chinos, permitiendo además duplicar las exportaciones de té a Inglaterra. Sin embargo para 1820, las nuevas plantaciones de té en África y la India (combinados con un incremento en el consumo del opio) revirtieron el flujo de plata. Justo en el moneto en que la administración Qing necesitaba financiar las guerras contra las rebeliones en el interior de China. El Virrey de Quangdong inicio esfuerzos para suprimir el comercio, pero el exceso de la oferta de opio y la larga costa del sur de China donde la propia marina imperial traficaba con el narcotico hicieron fallar esos esfuerzos.

Como un burocrata formidable con probada solvencia moral, en 1839, Lin Tse-hsu (Lin Zixu) fue comisionado por el Emperador Daoguang para detener el contrabando ilegal del opio en China por parte de los ingleses. Arribó en Marzo de 1839, y tuvo un impacto importante al cabo de pocos meses. Arrestando a más de 1.700 traficantes chinos y confiscando 70.000 pipas de opio. Al principio trato de negociar con los comerciantes extranjeros intentando intercambiar sus existencias de opio a cambio de té chino. Tuviendo que recurrir a la fuerza en el enclave comercial occidental. Le tomo a Lin mes y medio tomar 1.200.000 de kilos de opio. Iniciando desde el 3 de Junio de 1839, 500 jornaleros trabajaron durante 23 días para destruirlo todo, mezclando el opio con sal y limón, y echándolo al mar a las afueras de Humen.

"Sin compras formales, -- ni negociaciones tediosas,...He insistido firmemente a Sir F. Maitland para que me autorice a tomar posesión y retener todo lo necesario, y el escuadrón naval bajo su comando es capaz de todo aquello,...como toda fuerza naval o militar...que pudiera mandarse desde la Madre Patria. Cuando todo esto este cumplido, -- y no hasta entonces, la negociación puede comenzar - Usted coge mi opio - yo , su isla - estamos empatados, --entonces vivamos en paz. Usted no puede proteger las bordas de sus barcos de piratas o bucaneros. Yo puedo- Así que entendámonos, y estudiemos como promover nuestros mutuos intereses."

Tai-pan William Jardine principal narcotraficante de opio en China en esa época

Envió una carta[6] [7] a la reina Victoria I de Inglaterra pidiéndole que prohibiese el tráfico de opio. Sin embargo, la reina Victoria no accedió a las peticiones chinas, estallando poco después la Primera Guerra del Opio.

El Emperador, asustado, envió a Lin al Desierto de Mongolia.

Muerte y legado actual[editar]

Salón Memorial de Lin Hse Tsu en Fuzhou.

Murió en 1850 mientras estaba en camino a Guangxi, donde el gobierno lo había puesto para controlar la Rebelión Taiping . La Rebelión Taiping fue una guerra civil con grandes connotaciones religiosas y sociales, que ocurrió en China entre los años de 1851 y 1864, en las que se enfrentaron las fuerzas imperiales de la dinastía Qing y el Reino Celestial de la Gran Paz (en chino tradicional: Tàipíng Tiānguó, 太平天國, Wade-Giles: T'ai-p'ing t'ien-kuo), que ocupó durante el conflicto zonas importantes del sur de China. El Reino Celestial de la Gran Paz fue un estado revolucionario teocrático gobernado por un místico cristiano de la etnia hakka llamado Hong Xiuquan, un cristiano converso que se proclamó rey de la nación y como el nuevo Mesías, inclusive declarándose hermano menor de Jesucristo y enviado de Dios para erradicar el culto al demonio.[8]

Él fue un patriota que se ganó el respeto internacional por los foráneos que lo llamaban "Comisionado Lin." Se oponía a la apertura de China a los occidentales pero suponía que el mejor conocimiento de los extranjeros, lo iba a llevar a un mejor entendimiento con ellos, por lo que había recopilado datos suficientes como para hacer una geografía del mundo. Más tarde daría este material a Wei Yuan, quien publicó el tratado llamado Illustrated Treatise on the Maritime Kingdoms (Hǎiguó túzhì 海國圖志) en 1844.

El 3 de junio, el día en que Lin confiscó los bultos de opio , se celebra el Día Anti fumar en la República de China en Taiwan. La Plaza Chatham, en Chinatown, Manhattan tiene erigida una estatua de Lin, conmemorando su labor pionera en el combate real a las drogas . Sin embargo la forma frontal en que combatió el narcotráfico , debilitó toda la estructura de este , pero generó la respuesta política de los gobiernos inglés y estadounidense que tenían grandes intereses en el narcotráfico. Arrestó a 1.700 distribuidores de opio y destruyó 2,6 millones de libra de éste, lo que afecto a los hombres más ricos de Inglaterra (William Jardine ) y a los del este de los Estados Unidos , los que presionaron a sus respectivos gobiernos para logran una acción ejecutiva lo que condujo a la Primera Guerra del Opio y al uso masivo y abusivo del opio en China.[9] Ahora, Lin Zexu es un héroe muy popular por su superlativa conducta e intachable servicio público, y su figura ha sido inmortalizada en varias partes del mundo.[10] [11] [12] [13]

A pesar del antagonismo entre los chinos y británicos , el renombrado sinólogo británico Herbert Giles,muy activo en la segunda mitad de ese siglo y co-creador de la transliteración Wade-Giles , profesaba una gran admiración por Lin.

Fue un fino académico , un oficial justo y misericordioso y un verdadero patriota .

Wade-Giles

Una estatua de cera de Lin está en el Museo de Cera de Madame Tussauds en Londres.[14] Se ha convertido en un icono de la lucha de China contra la corrupción occidental y apenas tomaron posesión de Hong Kong, los chinos erigieron una gran estatua a Lin Tse Hsu, el diáfano como le llaman en China.

Carta de Lin Hse Tsu a la reina Victoria[editar]

Una comunicación:

Magníficamente nuestro gran y serenísimo emperador de China y los países extranjeros, sobre todo con la misma bondad. Si hay ganancia, entonces lo comparte con los pueblos del mundo, si hay daño, entonces se lo quita, en nombre del mundo. Esto es porque él tiene la mente de los cielos y la tierra como su mente.

Los reyes de su país por una honrosa tradición transmitida de generación en generación han sido siempre conocidos por su cortesía y sumisión. Hemos leído sus cartas memoriales sucesivas tributando al decir: "En general, nuestros compatriotas que van por el comercio de China siempre han recibido un trato amable de Su Majestad el Emperador y la justicia de la igualdad".Y así sucesivamente. Privadamente estamos encantados con la forma en que los gobernantes de honor de su condado entienden profundamente los grandes principios y estamos agradecidos por la gracia celestial. Por esta razón, la Corte Celestial para calmar a aquellos de lejos, ha redoblado su amable y buen trato. El beneficio del comercio ha sido disfrutado por ellos de forma continua durante doscientos años. Esta es la fuente de la que su país ha sido conocido por su riqueza.

Pero después de un largo período de relaciones comerciales, han aparecido una cáfila de bárbaros, tanto las personas buenas y malas, de manera desigual. Por esta razón hay quienes contrabandean opio para seducir al pueblo chino y así provocar la propagación del veneno a todas las provincias. Esas personas que sólo se preocupan de sí mismos con fines de lucro, y el desprecio de su daño a otros, no son toleradas por las leyes del cielo y son unánimemente odiados por los seres humanos. Su Majestad el Emperador, al enterarse de esto, está en una furia. Él me ha enviado especialmente a mi, su comisionado, para llegar a Kwangtung, y junto con el gobernador general y gobernador de forma conjunta para investigar y resolver este asunto.

Todas aquellas personas en China que venden opio o fuman opio deben recibir la pena de muerte. Trazamos el crimen de los bárbaros que a través de los años han vendido opio, el profundo daño que han causado y el gran beneficio que han usurpado, lo que justifica plenamente su ejecución conforme a la ley. Tomamos en consideración, sin embargo, el hecho de que los diferentes bárbaros aún sabido arrepentirse de sus crímenes y volver a su lealtad a nosotros por tener la 20.183 cajas de opio de sus barcos almacén y han elevado peticiones a nosotros, a través de su agente consular superintendente comercial, Elliot, para recibirla. Ha sido completamente destruido (el opio) y esto ha sido fielmente por el trono en varios edictos de este comisario y sus colegas.

Afortunadamente hemos recibido una favor especial extendido, del Nacido Su Majestad el Emperador, quien considera que para aquellos que renuncien voluntariamente todavía hay algunas circunstancias que paliarán su crimen, y así por el momento se ha excusado magnánimamente del castigo. Pero, para los que infrinjan nuevamente la prohibición del opio, es difícil que la ley de perdón se repita. Después de haber establecido nuevas normas, presumimos que el gobernante de su país honrado, que se deleita en nuestra cultura y cuya disposición se inclina hacia nosotros, debe ser capaz de instruir a los diferentes bárbaros de respetar la ley con más cuidado. Sólo es necesario explicarles las ventajas y las desventajas de estar dentro de la ley y entonces sabrá que el código legal de la corte celestial debe ser obedecido con absoluta disciplina.

Encontramos que su país está a sesenta o setenta mil li[15] de China Sin embargo, hay barcos bárbaros que tratan de venir aquí para hacer comercio con el propósito de hacer un gran provecho las riquezas de China que son de ella y quieren ser usadas en provecho de los bárbaros . Es decir, el gran beneficio realizado por los bárbaros es todo de la cuota que le corresponde de China. ¿Con qué derecho entonces usan una droga venenosa para perjudicar al pueblo chino? A pesar de que los bárbaros no tengan necesariamente la intención de hacernos daño, pero su codicia con fines de lucro extremos, los lleva a no darse cuenta que están hiriendo a otros. Vamos a preguntar, ¿dónde está su conciencia? He oído decir que el fumar opio está estrictamente prohibido en su país, y es porque el daño causado por el opio se comprende claramente. Dado que no se le permite hacer daño a su propio país, pero si usted deja pasar sobre el daño de otros países - como China! De todos los productos que China exporta a países extranjeros, no hay una sola cosa que no sea beneficioso para las personas: son de beneficio cuando se come, o de las mejores prestaciones cuando se utilizan, o de beneficio cuando se revenden: todos son beneficiosos. ¿Existe un solo artículo de China que haya hecho algún daño a los países extranjeros? Tomar té y el ruibarbo, por ejemplo, en los países extranjeros no pueden pasar un solo día sin ellos. Si China corta estos beneficios con ninguna simpatía por aquellos que van a sufrir, entonces ¿deberan confiar en los bárbaros para mantenerse vivos? Además, la lana, camelote, y longells [es decir, textiles] de los países extranjeros no pueden ser tejidas a menos que obtengan seda china. Si China, de nuevo, corta esta beneficiosa exportación, ¿que se espera que los bárbaros pueden esperar a hacer? En cuanto a otros productos alimenticios, a partir de los dulces, jengibre, canela, etc, y artículos para su uso, a partir de la seda, satén, vajilla, etc, todas las cosas que hay que tener en los países extranjeros son innumerables. Por otra parte, los artículos que vienen del exterior a China sólo se pueden utilizar como juguetes. Podemos tomarlos o vivir sin ellos. Puesto que no son necesarias por parte de China, ¿qué dificultades habría si cerramos nuestras fronteras y detenemos el comercio? Sin embargo, nuestra Corte Celestial deja que el té, la seda y otros bienes se entreguen sin límite y se distribuyan en todas partes, sin escatimar en lo más mínimo Esto es por ninguna otra razón sino para compartir el beneficio con la gente de todo el mundo. Las mercancías procedentes de China, llevadas por su país, no sólo suministrar su propio consumo y uso, pero también puede ser divididas y vendidas a otros países, produciendo un beneficio triple. Incluso si usted no se venden opio, todavía tiene este triple beneficio. ¿Cómo se puede llevar a ir más lejos, la venta de productos perjudiciales para los demás, a fin de cumplir con su deseo insaciable de oro y plata?

Supongamos que hay personas de otro país que lleven opio para venderlo a Inglaterra y seduzcan a su gente a comprar y fumar lo que, sin duda, su gobernante honorable odiaría profundamente, y se daría cuenta con amargura. Hemos escuchado hasta ahora de que su gobernante es bueno y honrado además de benevolente. Naturalmente, no quisiera dar a los demás lo que no quiere para sí. También hemos escuchado que los buques procedentes de Cantón han tenido las normas promulgadas claras y que se les dan en la que se afirma que no está permitido el transporte de mercancías de contrabando. Esto indica que las órdenes administrativas de su honorable regente han sido originalmente estrictas y claras. Sólo porque los barcos de comercio son numerosos, hasta ahora quizás no han sido examinados con cuidado. Ahora, después de esta comunicación ha sido enviado y ha entendido claramente el rigor de las leyes prohibitivas de la Corte Celeste, seguramente no permitirá que sus súbditos se atrevan de nuevo a violar la ley.

También hemos aprendido que en Londres, la capital de su honorable regente, y en Escocia, Irlanda y otros lugares, originalmente so se puede producir opio por reglas legales. Sólo en varios lugares de la India bajo su control, como Bengala, Madrás, Bombay, Patna, Benarés, y Malwa el opio ha sido plantado de colina a colina, y estanques han sido abiertos para su fabricación. Por meses y años se han construido Warks[16] con el fin de continuar acumulando el veneno. El olor desagradable asciende, irritante hasta el cielo y asusta a los espíritus. De hecho, oh rey, puede erradicar la planta de opio en estos lugares, mandando a usar la azada por los campos enteramente, y sembrar en su lugar los cinco granos ( mijo, cebada, trigo, etc.) Cualquiera que se atreva a intentar una vez más plantar opio y la fabricación de la pasta de él , serán severamente castigados. Esto será realmente una gran política de gobierno benevolente que aumentará el bien común y se deshará del mal. Para ello, debe admitir que el cielo y los espíritus le traigan buena suerte, la prolongación de la vejez y la ampliación de su descendencia. Todo dependerá de la presente ley.

En cuanto a los comerciantes bárbaros que vienen a China, su comida y bebida y la vivienda, todas las recibidas por la gracia a favor de nuestra Corte Celestial, no serán brindadas. No tendrán que comer o que beber. Su riqueza acumulada es todo beneficio dado con placer por nuestra Corte Celestial. Pasan días y no pocos en su propio país, sino más tiempo en Cantón. Para digerir claramente las sanciones legales como ayuda para la instrucción ha sido un principio válido en todas las edades. Supongamos que un hombre de otro país viene a Inglaterra para el comercio, tiene que obedecer las leyes del Inglés, ¿cuánto más debe obedecer a que las leyes de la dinastía Celestial en China? Ahora que hemos establecido normas que rigen el pueblo chino. El que vende el opio recibirá la pena de muerte y el que fuma también tendrá la pena de muerte. Ahora considere esto: si los bárbaros no llevan el opio, ¿cómo puede el pueblo chino comprarlo, y cómo se fuma? El hecho es que los bárbaros malos engañan y conducen a la gente china en una trampa mortal. ¿Cómo entonces podemos conceder la vida sólo a estos bárbaros? El que toma la vida de una sola persona todavía tiene que expiar con su propia vida, ¿y debemos entender que el daño causado por el opio no sólo se limita a una sola vida? Por lo tanto, en la nueva normativa, en lo que respecta a esos bárbaros que llevan el opio a China, la pena se fija en la decapitación o estrangulamiento. Esto es lo que se llama deshacerse una cosa perjudicial en nombre de la humanidad.

Además hemos encontrado que en la mitad del segundo mes de este año (9 de abril), el cónsul [Superintendente] Elliot, de su nación, pidió una prórroga del plazo porque consideró a la ley prohíbe el opio era muy seria y grave. Se solicitó una extensión de cinco meses para la India y sus puertos y territorios adyacentes relacionados, y diez meses para Inglaterra, lo que consideró adecuado, tras lo cual actuará de conformidad wi th las nuevas normas. Ahora, el comisionado y otros, han inmortalizado y han recibió la gracia celestial extraordinaria de Su Majestad el Emperador, que ha redoblado su consideración y la compasión. Todos aquellos que desde el período del año que viene (de Inglaterra) o seis meses (de la India) lleven opio a China por error, pero que voluntariamente confiesen y entreguen completamente su opio, estarán exentos de su castigo. Después de este límite de tiempo, si todavía hay personas que llevan el opio a China, entonces evidentemente habrá cometido una violación intencional y al mismo tiempo que se realizan de acuerdo a la ley, sin ninguna clemencia o perdón. Esto puede ser llamado la altura de la bondad y la perfección de la justicia.

Nuestra Celestial Corte norma y supervisa más de los estados múltiples, y sin duda posee una dignidad espiritual insondable. Sin embargo, el Emperador no puede ejecutar a personas sin haber tratado reformarlos primero a ellos por la enseñanza. Por eso especialmente se promulgaron estas normas fijas. Los comerciantes bárbaros de su país, si desean hacer negocios durante un período prolongado, están obligados a obedecer nuestras leyes de respeto y cortar de manera permanente la fuente de opio. La eficacia de la ley salvará sus vidas. Puedes tú , oh rey, revise y examinar a esta gente malvada antes de venir a China, a fin de garantizar la paz de su nación, para mostrar aún más la sinceridad de su cortesía y sumisión a nuestras leyes , y dejar que los dos países disfruten juntos de las bendiciones de la paz ¡Qué suerte, qué suerte de verdad! Después de recibir este envío será de inmediato nos dé una pronta respuesta respecto de los detalles y las circunstancias de su cortando el tráfico de opio.

Asegúrese de no poner esto.

Lo anterior es lo que tiene que ser comunicado.
Carta de Lin Hse Tsu a la Reina Victoria de Inglaterra[17]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Notas
  1. Monument to the People's Heroes, Beijing - Lonely Planet Travel Guide
  2. whoguys
  3. Lin Zexu Memorial
  4. Lin Zexu Memorial Museum | Ola Macau Travel Guide
  5. Carta de Lin Tse Hsu a la Reina Victoria pidiéndole que no trafique más Opio (en inglés)
  6. Carta de Lin Hse Tsu a la Reina Victoria
  7. Ssuyu Teng and John Fairbank, China's Response to the West, (Cambridge MA: Harvard University Press, 1954), repr. in Mark A. Kishlansky, ed., Sources of World History, Volume II, (New York: HarperCollins CollegePublishers, 1995), pp. 266-69
  8. Ch'ing China - The Rebellion Taiping
  9. East Asian Studies
  10. Monument to the People's Heroes, Beijing - Lonely Planet Travel Guide
  11. whoguys
  12. Lin Zexu Memorial
  13. Lin Zexu Memorial Museum | Ola Macau Travel Guide
  14. De Bary, Wm. Theodore; Lufrano, Richard (2000), Sources of Chinese Tradition: From 1600 Through the Twentieth Century, 2, Columbia University Press, pp. 201–204, ISBN 978 0 231 11271 0
  15. tres li son una milla, de ordinario
  16. Modismo escocés antiguo para denominar a edificios de guarda
  17. Carta de Lin Tse Hsu a la Reina Victoria pidiéndole que no trafique más Opio (en inglés)
Bibliografía
  • De Bary, Wm. Theodore; Lufrano, Richard (2000), Sources of Chinese Tradition: From 1600 Through the Twentieth Century, 2, Columbia University Press, pp. 201–204, ISBN 978 0 231 11271 0
  • Ssuyu Teng yJohn Fairbank, China's Response to the West, Cambridge MA: Harvard University Press, 1954 Mark A. Kishlansky, ed., Sources of World History, Volume II, (New York: HarperCollins CollegePublishers, 1995), pp. 266-69

Enlaces externos[editar]