La guerra de los mundos (novela)

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La guerra de los mundos
The War of the Worlds first edition.jpg
Portada de la primera edición.
Autor H. G. Wells
Género Novela
Subgénero Ciencia ficción
Idioma Inglés
Editorial William Heinemann
País Bandera del Reino Unido Reino Unido
Fecha de publicación 1898
El hombre invisible La guerra de los mundos

La guerra de los mundos es una novela de ciencia ficción escrita por Herbert George Wells y publicada por primera vez en 1898, que describe una invasión marciana a la Tierra. Es la primera descripción conocida de una invasión alienígena de la Tierra, y ha tenido una indudable influencia sobre las posteriores y abundantes revisiones de esta misma idea. De la novela de Wells se han hecho adaptaciones a diferentes medios: películas, programas de radio, videojuegos, cómics y series de televisión.

Resumen de la historia[editar]

La historia de la novela es relatada por el narrador en 1904, tras 6 años de la invasión marciana, y comienza con una cita de Johannes Kepler, seguida por una introducción dada por el protagonista, un escritor de artículos de ciencia especulativa (cuyo nombre nunca es mencionado), en la visita a un observatorio en Ottershaw por la invitación de un "notable astrónomo" llamado Ogilvy. Allí son testigos de una explosión en la superficie del planeta Marte, parte de una serie de sucesos de ese tipo que despiertan mucho interés en la comunidad científica. Días después, lo que se cree un "meteoro" aterriza en el campo comunal de Horsell, cerca de Londres. El narrador tiene su hogar cerca, y él es uno de los primeros en descubrir que el objeto es un cilindro artificial lanzado desde Marte. El cilindro se abre y salen los marcianos: voluminosas criaturas similares a pulpos gigantes, que comienzan la creación de mecanismos extraños en el cráter de impacto del cilindro. Una multitud de humanos se mueve hacia el cráter y son incinerados por el rayo calórico.

Tras el ataque, el narrador lleva a su esposa a Leatherhead para permanecer con sus parientes hasta que los marcianos estén muertos; al regresar a casa, él ve por primera vez lo que los marcianos han estado construyendo: un enorme trípode, una "máquina guerrera", gigantescos trípodes andantes metálicos de 30 metros de alto, coronados por una "capucha" de latón de la cual cuelgan tentáculos metálicos. Miraban alrededor por medio de una placa de vidrio en la capucha y en la parte de atrás llevaban una cesta gigante de metal blanco, en la que capturaban humanos. Las máquinas guerreras aplastan las unidades que el ejército británico coloca ahora en todos los cráteres y atacan a las comunidades circundantes. Al llegar a su casa el narrador conoce a un artillero, que le dice que otro cilindro ha aterrizado entre Woking y Leatherhead, separando al narrador de su esposa. Los dos hombres intentan escapar juntos, pero al llegar al río Támesis se ven máquinas guerreras en el horizonte y empiezan a destruir el pueblo con el rayo calórico. Las baterías inglesas empiezan a atacar y una granada explota en la capucha de una máquina guerrera. El robot se tambalea, se tropieza con la iglesia de Shepperton y cae en el río produciendo una gran explosión. Al caer el generador del rayo calórico en el agua provoca una gigantesca ola que mata mucha gente. El narrador por poco muere ahogado. Al salir del agua es casi aplastado por la pata de una máquina guerrera. El narrador conoce a un cura, y al escapar junto a él observan a los marcianos utilizar una nueva arma, el humo negro.

Más cilindros caen en todo el campo inglés y comienza una gran y frenética evacuación masiva de Londres, gigantesca y desordenada, sin rumbo alguno. Entre las multitudes que huyen está el hermano del narrador, el cual ayuda a dos señoras a librarse de unos ladrones que querían quitarles su carruaje. El hermano recibe una tremenda paliza y sólo se salvan porque la señora Elphinstone (una de las señoras) tenía escondido un revólver bajo el asiento. Después, ellos tres logran subir a un barco, y cruzar el Canal de la Mancha mientras un barco de guerra, el H. M. S. Thunder Child trata de proteger valientemente a los demás barcos y lucha con las máquinas guerreras, que se adentran en el agua y al final vuelan en pedazos junto con el Thunder Child.

El narrador y el cura son atrapados en medio de una casa destruida, con vista al cráter de uno de los últimos lugares de aterrizaje marciano. Él es testigo encubierto de las acciones de los marcianos, incluida su utilización de los seres humanos capturados como suministro de alimentos a través de la transfusión directa de sangre. Él se oculta junto con el cura, que ha sido traumatizado por los eventos, y se comporta como un demente. Fruto de su locura el cura comienza a gritar. Aterrado de que sean escuchados, el narrador golpea al cura y lo deja inconsciente. El cuerpo del cura es descubierto por los marcianos y arrastrado lejos. La máquina marciana captura al cura y el narrador apenas puede evitar la misma suerte. Los marcianos finalmente abandonan su campamento. El narrador entonces viaja a una Londres desierta, pero en el camino se encuentra nuevamente con el Artillero. Éste ha planeado que la humanidad comience a vivir bajo tierra, en las cloacas de Inglaterra, con el fin de poner resistencia a los marcianos. Al llegar, descubre que tanto la hierba roja y los marcianos han sucumbido abruptamente al interactuar con bacterias terrestres (por efecto del inicio de una contaminación interplanetaria de regreso), a las que no tienen inmunidad natural. El narrador regresa a Woking y se reúne inesperadamente con su esposa, y, junto con el resto de la humanidad, se establece para hacer frente a las nuevas y más amplias vistas del universo que la invasión ha hecho caer sobre ellos.

Secuencia de los eventos[editar]

Diez llegadas marcianas son mencionadas en la novela comenzando en junio "en los primeros años del siglo XX":

  • Primera llegada marciana (Día 1): Horsell Common.
  • Segunda llegada marciana (Día 2): Addlestone Golf Links.
  • Tercera llegada marciana (Día 3): Pyrford.
  • Cuarta llegada marciana (Día 4): Bushy Park, Teddington, (escrito como Bushey en el texto, pero dándole proximidad a los otros arrivamientos parece que es más probable que fuera en Bushey que en Hertfordshire)
  • Quinta llegada marciana (Día 5): Sheen.
  • Sexta llegada marciana (Día 6): Wimbledon.
  • Séptima llegada marciana (Día 7): Primrose Hill, Londres.
  • Octava, novena y décima llegada (Días 8, 9 y 10): lugares de llegada no mencionados en el libro - presumiblemente fuera de Londres.

La duración de la guerra es de tres semanas:

  • En los días 1 y 2, los marcianos comienzan su fortaleza alrededor de Londres.
  • En el día 3, empiezan la primera gran agresión de la invasión (La batalla de Weybridge/Shepperton y comienza el ataque a Londres).
  • En el día 4, comienza un gran éxodo de pánico en Londres. Los marcianos avanzan al gran centro de la ciudad.
  • En el día 5, el narrador es aprisionado por la llegada del quinto cilindro.
  • En el día 6, Londres está totalmente dominado por los marcianos. En este día también ocurre la batalla submarina del estuario de Blackwater y la pérdida del Thunder Child.
  • Durante los días 5 a 18, el narrador observa a los marcianos todavía atrapado en un sótano escondido en una pila de carbón.
  • El día 10 es la fecha aproximada en que Leatherhead (el pueblo al cual el narrador llevó a su esposa para que esté segura) es destruido por un marciano, matando a todos. Afortunadamente, su esposa escapa antes del ataque y se reúnen después de la destrucción marciana.
  • En los días 19 a 20, el narrador parte a Londres.
  • Durante la noche del día 21, los marcianos son encontrados muertos.

Radio[editar]

Adaptación de Orson Welles (1938)[editar]

La novela fue adaptada por Orson Welles en 1938 para crear un serial radiofónico que en su momento creó gran alarma social. Welles cambió algunos aspectos del argumento, incluso el lugar del primer aterrizaje marciano: Grover's Mill, Nueva Jersey. Se emitió como noticiario de carácter urgente, lo que provocó escenas de pánico entre los ciudadanos de Nueva Jersey y Nueva York, que creyeron que se estaba produciendo una verdadera invasión alienígena de la Tierra. La ingenuidad de un público que aún no conocía la televisión contribuyó al éxito de la propuesta de Wells, que, sin embargo, debió ofrecer disculpas públicamente a los radioyentes.

Adaptación ecuatoriana y el desastre posterior (1949)[editar]

Radio Quito había alcanzado, ya en 1949, un sitio de prestigio que no lograra ninguna otra emisora ecuatoriana. La emisora había iniciado sus labores en 1940, en los 1360 kHz en onda media y 5970 kHz en onda corta. Lo que colocaba a Radio Quito, "La Voz de la Capital", en una clase aparte eran sus noticieros, sus presentaciones musicales en vivo y, sobre todo, su popular elenco de radioteatro. Paradójicamente, sería una radionovela la que trágicamente terminó con las transmisiones de la popular emisora por espacio de dos años. Ocurrió en la noche del sábado 12 de febrero de 1949 cuando se transmitía una adaptación criolla de la novela "La Guerra de los Mundos" del escritor inglés H. G. Wells, la misma que 11 años antes produjera pánico en extensas regiones del este de Estados Unidos. Concebida por el director artístico Leonardo Páez, la emisión causó una verdadera agitación popular en Quito, una ciudad esencialmente tranquila. Al sentirse burlados, varios oyentes se desahogaron contra el edificio en donde funcionaba la emisora y el periódico El Comercio. Primero fueron piedras y ladrillos. Luego alguien prendió fuego al edificio situado en el centro de la capital, apenas a una cuadra del edificio de correos. Las grasas y aceites de la imprenta del periódico, al igual que el papel allí almacenado, permitieron que la conflagración fuera rápida y total.

El argumento de la novela de Wells narra el inesperado descenso a la tierra de una máquina celeste procedente de Marte. Muchos quiteños no conocían la obra de Wells, pero sí reinaba un clima propenso a su presentación, pues en la prensa local "coincidentemente" se hablaba en esos días de avistamientos de platillos voladores en las montañas cerca a la ciudad de Pasto, en Colombia.

Si el objetivo era sorprender a la audiencia, ello se consiguió con creces. Muy pocos estaban al tanto de lo que los actores del radioteatro tenían planeado. Los populares cantantes Benítez y Valencia también se sorprendieron. Después de su primera canción en vivo, el locutor los interrumpió para informar que ya se había visto un objeto volador sobre las Islas Galápagos. Y no terminaron de cantar la tercera canción cuando el locutor informaba que un platillo volador había descendido en las afueras de Quito, en el barrio de Cotocollao. Allí empezaba la dramatización. Hablando a través de un vaso para distorsionar la voz, los actores seguían informando sobre la visita de los extraterrestres. Podían escucharse órdenes impartidas a destacamentos de las Fuerzas Armadas para que atacaran a los supuestos invasores. También se escuchaban supuestas llamadas de Radio Continental, de Ambato; Radio La Voz de Tomebamba, de Cuenca; Radio Cenit, de Guayaquil y otras emisoras. Todas advertían del peligro que se cernía sobre la república, pues se decía que había una nube de gases asfixiantes que se acercaba a la capital desde el sur, en donde ya estaba en problemas la ciudad de Latacunga. Pero la obra no terminó de irradiarse porque la marea humana no permitió que continuara. Sólo se alcanzaron a transmitir unos 20 minutos [de la obra adaptada al radioteatro] antes que una masa enfervorizada encendiera el edificio donde funcionaba la radio.

La policía, al no divisar extraterrestre alguno en las afueras de Quito, y viendo que se trataba de una burla, se desentendió del problema. No se prestó ningún auxilio a los artistas, periodistas y demás trabajadores que intentaron ponerse a salvo, saltando del techo del edificio a otro colindante. Los daños se calcularon en 8 millones de sucres, muy por encima de los 2'5 millones que era el valor asegurado de los bienes. Al rededor de 5 personas perecieron calcinadas en las llamas.

Radio Quito estuvo fuera del aire durante dos años. Hasta el 30 de abril de 1951 no se reanudó su transmisión. En la actualidad, Radio Quito sigue siendo una de las principales emisoras ecuatorianas. Ahora transmite en los 760 kHz de onda media, con 25 kW de potencía; y en los 4920 kHz en onda corta, con 5 kW de potencia que le permiten una cobertura global.

Cine[editar]

La novela ha sido adaptada dos veces en forma de largometraje, dos cinematográficos y otros dos "directos a video". La más famosa y exitosa adaptación fue la de 1953 a pesar de alejarse demasiado de la trama de la novela. En esta versión los protagonistas son un científico y una guapa jovencita y los extraterrestres utilizan vehículos voladores con forma de manta raya para destruirlo todo a su paso; los eventos tienen lugar en los alrededores de Los Ángeles, California. En ningún momento aparecen los trípodes, la maleza roja, el Thunderchild, los ingenios manuales ni el personaje del artillero. Además, en una escena, se intenta destruir a la raza invasora utilizando la bomba atómica, idea que no tiene éxito.

La última adaptación es presentada en el 2005, dirigida por Steven Spielberg y protagonizada por Tom Cruise, lo que ha contribuido a que la popularidad de la novela permanezca casi inalterable desde su publicación. La versión de Spielberg es más humana y se apega ligeramente más a la versión de Wells al narrar la invasión desde la perspectiva de un hombre común tratando de sobrevivir. Los personajes del cura y el artillero son unidos en un solo personaje interpretado por Tim Robbins que representa al "veterano loco". Aparece la famosa "maleza roja" de la novela, aunque no como un método de colonización sino como un sistema de los alienígenas para guardar su alimento, la sangre humana; en esta versión se retoma la imagen clásica de las máquinas trípode desintegrando a los humanos con el rayo abrasador, sin embargo aquí se sugiere que las máquinas fueron enterradas en la Tierra millones de años atrás y que los extraterrestres que habían planeado esto durante siglos (lo cual plantea incógnitas como, por ejemplo, por que no vinieron antes o como pueden verse afectados por nuestras bacterias). Esta versión tampoco ocurre en Inglaterra (ocurre en el noroeste de Estado Unidos, posiblemente como homenaje al programa de radio de 1938), la heroica batalla del Thunderchild vuelve a ignorarse y se retoman los "escudos protectores" de la versión de 1953.

Las otras dos versiones del filme son también de 2005. Una de ellas, de la factoría "The Asylum", es bastante fiel a la novela aunque vuelve a transcurrir en Estados Unidos en la actualidad y sustituye los trípodes por robots orgánicos con forma de cangrejo de Bajo Presupuesto. La otra, "HG Wells' The War of the Worlds. We can't stop them" es una reproducción exacta de los acontecimientos descritos en el libro, dirigida por Timothy Hines y editada por Pendragon Pictures, pero es poco apreciada entre los aficionados por sus efectos especiales de bajo nivel y la exagerada interpretación de los protagonistas.

Otras adaptaciones[editar]

En Reino Unido, en 1978, Jeff Wayne y otros, hacen un álbum musical de inmenso éxito donde se relata la novela. Dicho álbum se divide en dos discos y contiene unos 100 minutos de música aderezados con narración. Hasta hoy han aparecido multitud de productos de merchandise basados en el álbum. Por ejemplo, en 1998, la empresa Rage Software Limited se basa en el álbum para crear un videojuego de computadora de estrategia militar en tiempo real, distribuido por GT Interactive llamado Jeff Wayne's The War of the Worlds.

Obras derivadas[editar]

Algunos escritores han hecho historias derivadas de La Guerra de los Mundos, sobre la misma invasión marciana fuera de la Gran Bretaña. Dos notables novelas son Night of the Cooters de Howard Waldrop, sobre una máquina marciana en Texas, y Foreign Devils de Walter Jon Williams, sobre la invasión marciana en China.

El canadiense Jean-Pierre Guillet escribió la novela La Cage de Londres, una secuela de La guerra de los mundos que relata una nueva invasión marciana a Londres.

El libro War of the Worlds: Global Dispatches (ISBN 0-553-10353-9) de Kevin J. Anderson es una antología que incluye la historia original de Wells y las historias derivadas de otros autores.

En 1934, seis semanas después de la publicación de las series de la novela como en revistas, la revista New York Journal American hizo una secuela llamada la Conquista de Marte de Edison de Garret P. Serviss, que relata un contraataque contra los marcianos dirigido por Thomas Alva Edison. La secuela se publicó en novela hasta 1947. En 1969, Forrest J. Ackerman publicó una versión llamada La invasión de Marte.

En la novela W. G. Grace's Last Case' de Willie Rushton, W.G. Grace y el Doctor Watson, se relata que se detiene a una segunda invasión marciana atacando a la flota marciana, aparcada en el lado oculto de la Luna, con bombas biológicas de influenza.

En 1975, el escritor Manly Wade Wellman y su hijo Wade Wellman publicaron la novela Sherlock Holmes' War of the Worlds, que relata como Sherlock Holmes, el Dr. Watson, y el Profesor Challenger experimentan la invasión marciana relatada por Wells.

Eric Brown escribió un corto relato llamado Ulla, Ulla en el año 2002, que relata sobre una expedición a Marte que descubre la verdad detrás de la novela de Wells.

The Tripods es una trilogía de ciencia ficción para adultos escrita entre 1967 y 1968 por John Christopher. Relata la historia de la Tierra dominada por extraterrestres que pilotan máquinas de tres patas, los humanos son esclavos y un grupo de adolescentes liberarán al mundo de los extraterrestres.

En el segundo volumen de la serie de historietas de Alan Moore, The League of Extraordinary Gentlemen, la liga compuesta por héroes y antihéroes de otras obras clásicas de ficción se enfrentan a la invasión extraterrestre en plena era victoriana tal y como la describe Wells, excepto que los marcianos reciben la ayuda del “Hombre Invisible” (también creado por Wells). Al final el servicio secreto lanza un híbrido de estreptococo y ántrax con lo cual derrotan a los invasores pero también matan a muchos humanos. Bond, de quien la liga recibe órdenes revela que a la población se les dirá que los marcianos murieron de gripe y los humanos murieron asesinados por los marcianos, (el final escrito por Wells).

En los años 1990, Marvel Comics creó un superhéroe llamado Killraven, guerrero de los mundos que pelea contra los marcianos un siglo después de haber conquistado el planeta tierra en la segunda invasión.

Películas que se han inspirado en la invasión marciana son Footfall por Larry Niven y Jerry Pournelle, el serial Worldwar de Harry Turtledove, Independence Day y Mars Attacks!.

Interpretaciones[editar]

"Trípode" de La guerra de los mundos.

A partir de esta novela se creó la subcultura extraterrestre, de la cual sólo el público de Estados Unidos o Reino Unido comprende el doble significado del término "alien" no sólo como sinónimo de "extraterrestre", de seres de otros mundos invadiendo la Tierra, sino también como inmigrantes de diferentes culturas invadiendo sus países.

El libro fue interpretado como una crítica a las acciones coloniales en África, Asia y América. La justificación de la conquista de pueblos no europeos fue normalmente "el poder de la razón"; por ejemplo, Europa siempre ha tenido una tecnología superior, lo cual ha otorgado a los europeos la condición de seres superiores, cuya misión era conquistar todos los países y pueblos. Este argumento se desvaneció con la llegada de unos marcianos, que a su vez estaban tecnológicamente mucho más avanzados. Haciendo caso de los argumentos de los colonizadores, deberían subyugar a Europa. Wells parece disfrutar con la destrucción literaria de lugares donde pasó una infancia infeliz. Si bien la historia narra una invasión extraterrestre procedente de Marte, la verdadera intención del autor es, en realidad, criticar los usos y costumbres de la sociedad victoriana. Para ello, Wells se vale de unos marcianos que aplastan la Inglaterra de finales del siglo XIX para denunciar las prácticas colonialistas de sus conciudadanos:

«Antes de juzgarlos [a los marcianos] con excesiva severidad debemos recordar que nuestra propia especie ha destruido completa y bárbaramente no tan sólo a especies animales, como el bisonte y el dodo, sino razas humanas culturalmente inferiores. Los tasmanienses, a despecho de su figura humana, fueron enteramente borrados de la existencia en una guerra exterminadora de cincuenta años, que emprendieron los inmigrantes europeos. ¿Somos tan grandes apóstoles de misericordia que tengamos derecho a quejarnos porque los marcianos combatieran con ese mismo espíritu?»

la hipocresía de la sociedad victoriana:

«Con infinita suficiencia iban y venían los hombres por el mundo, ocupándose en sus asuntillos, serenos en la seguridad de su imperio sobre la materia. ¡Es posible que bajo el microscopio obren de igual manera los infusorios!»

y hasta la cobardía y displicencia de sus conciudadanos, valiéndose para ello de personajes como el cura:

«En Halliford ya había notado su costumbre de lanzar exclamaciones y su estúpida rigidez mental. Sus interminables monólogos, proferidos entre dientes, impedían todos los esfuerzos que hacía yo por hallar un plan de acción y, a veces, me llevaba hasta el borde de la locura. En lo concerniente a la falta de control, se parecía a una mujer tonta. Solía llorar horas enteras y creo que hasta el fin pensó ese niño mimado de la vida que sus débiles lágrimas tenían cierta eficacia»

o el artillero:

«-Estamos trabajando bien -dijo-. Dejémoslo por un rato. Creo que ya es hora de ir a explorar los alrededores desde el techo. Yo era partidario de continuar, y tras ligera vacilación, él tomó de nuevo la pala. De pronto se me ocurrió una idea e interrumpí mi labor. Él me imitó de inmediato.

- ¿Por qué andaba caminando por el campo comunal en vez de estar aquí? -le pregunté.
- Estaba tomando aire -repuso-. Ya volvía. Es menos peligroso de noche.
- Pero ¿y el trabajo?
- Uno no puede trabajar siempre -dijo.
De inmediato lo vi tal cual era. Él titubeó un instante, con la pala en la mano.
- Ahora deberíamos hacer un reconocimiento desde arriba, pues si se acerca alguno de ellos podría oír el ruido y tomarnos de sorpresa- manifestó;
[...]

Tomé entonces la resolución de dejar al extraño e indisciplinado soñador de grandes cosas a solas con su bebida y alimentos y entrar en Londres»

Así, la novela se convierte en un magnífico ejemplo de lo que realmente es la ciencia ficción: no se trata tan sólo de una serie de historias más o menos imaginativas en las que la ciencia cobra cierta importancia, sino un género literario que se basa en situaciones falsas pero más o menos plausibles para plantear temas de importancia para el autor o su época.

Buena parte del mensaje de Wells sigue vivo más de un siglo después de que él escribiera la novela. Hace tiempo que la Inglaterra victoriana ha quedado atrás, pero la naturaleza del hombre no ha cambiado: cuando una situación excepcional lo libera de los condicionantes sociales, el ser humano se transforma por completo. Por esta razón, la historia puede ser retomada, como hizo Spielberg con su adaptación cinematográfica.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]