Álbum conceptual

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En música, un álbum conceptual es un álbum unificado por un tema común, que puede ser instrumental, narrativo, en la composición o en las letras. Los álbumes conceptuales son planificados, concebidos con todas sus canciones contribuyendo a un único tema en general o a una historia, siendo esta historia o plan el concepto. Esta es la diferencia con un álbum normal de una banda, compuesto por varias canciones sin conexión entre sí, escritas por la banda/artista o siendo versiones de otros artistas/bandas. A veces se considera como un álbum conceptual a un disco con un clima o "humor" en general, haciendo que una definición precisa del término se haga muy problemática.

Por la época que es conocida como el inicio del rock contempóraneo (aproximadamente por 1966, cuando los críticos empiezan a hablar de “rock” y de “pop” como dos géneros separados) se empieza a hablar de dos tipos de álbumes conceptuales: aquellos que esencialmente tenían un ciclo de canciones unidas por un tema, como el Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band -que no tenía una historia- y aquellos que presentaban una trama que se desarrollaba a través del disco, como el famoso disco de Pink Floyd, The Wall. Los músicos de esa época no distinguieron entre estas dos categorías, y cualquier disco que encajara en alguno de estos dos tipos era considerado un álbum conceptual. Sin embargo, esta distinción es útil para tratar de encontrar cual fue el primer álbum conceptual en cada categoría.

Otra dificultad en determinar si un disco "clasifica" como un álbum conceptual, surge del hecho que tanto músicos como fans ven cada vez más a un disco como una forma de arte unificada, no simplemente un conjunto de canciones. Las canciones en varios álbumes pueden tener un cierto sentido de cohesión aunque no haya una unidad en las letras o en la estructura narrativa. Muchos discos que no son en verdad conceptuales son a menudo vistos por sus fanáticos como tales. Los álbumes The Division Bell de Pink Floyd, Born to Run de Bruce Springsteen o Rust in Peace de Megadeth son buenos ejemplos. En todos estos casos, no hubo una intención de los artistas en hacer algo que pareciera un álbum conceptual. Algunos discos sin un tema o una estructura narrativa pueden, sin embargo, tener una estructura deliberada en la cual el orden en que son escuchadas las canciones expresa una intención particular del artista. Un ejemplo es el disco Lateralus de Tool, que cuenta con varias variantes en el orden de las canciones, muchas de las cuales están inspiradas en teorías o ecuaciones matemáticas.

Antecedentes[editar]

Los que podrían ser, tal vez, considerados como los primeros ejemplos de álbumes conceptuales fueron lanzados a finales de los años 1930 por el cantante estadounidense Lee Wiley, que contenían ocho canciones de compositores de la época, como Harold Arlen y Cole Porter.

A finales de los años 1940, el pianista de Kansas City, Pete Johnson grabó el álbum Pete's House Warmin', en el cual empieza tocando solo, supuestamente en una casa nueva vacía, y a él se le van sumando J. C. Higgenbotham, J. C. Heard y otros intérpretes de Kansas.

Por el lado de la música folk, el primer álbum de Woody Guthrie, Dust Bowl Ballads (1940); es también una posibilidad temprana.

Frank Sinatra -con The Voice of Frank Sinatra (1945) y continuando con sus álbumes temáticos de la década de los '50, empezando con Songs for Young Lovers y Swing Easy-, es generalmente mencionado como el que popularizó y desarrolló la idea de "álbum conceptual", y fue durante este período cuando el término específico comenzó a ser usado. Tal vez, el primer álbum conceptual completo de Sinatra es In the Wee Small Hours (1955), donde las canciones -todas baladas- fueron especialmente grabadas para el álbum, y organizadas alrededor de un tema central: una noche solitaria y dolorosa debido a un amor perdido. Además, la portada del álbum acentúa ese tema.

La mayoría de los álbumes de Sinatra en los '50 giran alrededor de un tema principal, como por ejemplo, Come Fly With Me! presentaba canciones relacionadas con la geografía; Come Dance With Me relacionadas con el baile; Frank Sinatra Sings for Only the Lonely relacionadas con las pérdidas y la soledad, etc.

Sin embargo la noción de álbum conceptual no se fijó realmente en ese tiempo, y casi no fue imitada, excepto por ejemplos ocasionales como Gunfighter Ballads and Trail Songs (el disco de 1959 del cantante country Marty Robbins) o The Genius Hits the Road (el disco de 1960 de Ray Charles, donde cada canción se refería a un estado de los EEUU (Georgia on my Mind, Mississippi Mud, etc.). Tal vez, el primer ejemplo por el lado del rock sea Little Deuce Coupe (1963), de The Beach Boys, en el cual cada una de las 12 canciones que contenía trataban de la cultura automovilística estadounidense. Todos los temas de un disco posterior, Beach Boys' Party!, de la misma banda están ambientados como si hubiesen sido grabados en una sola toma durante reunión entre amigos.

Los años sesenta[editar]

En 1966, varios lanzamientos de discos de rock son de álbumes conceptuales, en el sentido de que presentan una lista de canciones unidas por una temática. Estos lanzamientos también instan a varios artistas a hacer su propio álbum conceptual: Pet Sounds, de los Beach Boys; Freak Out!, la sarcástica obra sobre EEUU y la música rock del grupo de Frank Zappa The mothers of invention; y Face to Face, de los Kinks, una obra sobre la idiosincrasia de la gente común. Sin embargo, ninguno de estos discos tuvo un gran éxito comercial.

Todo esto cambió con el famoso álbum de los Beatles Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (1967). Con su lanzamiento en junio de 1967, la noción de álbum conceptual pasó a ser la vanguardia en la crítica musical y en el ambiente de la música; olvidándose, a veces, ejemplos anteriores. La frase terminó por pasar al léxico popular. Además de quedar embuido de una intención artística; el término “álbum conceptual” pasó a estar asociado definitivamente con la idea de ser un disco más creativo o digno de atención que el resto. Esta percepción está, obviamente, relacionada mas con el intento del artista de hacer algo diferente que con el contenido específico del disco.

Sin embargo, el Sgt. Pepper es, según muchos críticos, un álbum conceptual solo en algunos sentidos de la definición. Hubo, en algún momento durante la grabación del disco, un intento por relacionar a las canciones con un bizarro programa de radio sobre la vida de un músico que pertenecía a la marina y sus defectos; pero esta idea se perdió al final de la producción. En esta, los Beatles supuestamente adoptaban el papel de personajes ficticios, el “Lonely Hearts Club Band”, y este tema envolvía al resto del álbum. Sin embargo, la mayoría de las canciones no tienen relación con este tema, y los personajes ficticios son pocos desarrollados, a excepción de “Billy Shears” -Ringo Starr. Por otra parte, se pueden encontrar pequeñas historias en varias de las canciones, especialmente en aquellas escritas por Paul McCartney, elementos comúnmente encontrados en otros trabajos temáticos como musicales u óperas. Este sentimiento es reforzado por el estilo del álbum de correr las canciones una tras otra (sin una pausa) o unidas por transiciones en vez del silencio que se da comúnmente entre las canciones. De cualquier forma, aunque existe debate sobre sí el Sgt. Pepper es un álbum conceptual, no hay duda de que su reputación inspiró a otros artistas para producir ese tipo de álbumes. Los Beatles mismos estuvieron muy orgullosos del Sgt. Pepper por sus logros artísticos; pero tanto Lennon como McCartney se distanciaron de la etiqueta de “álbum conceptual” para ese disco.

Al tiempo que Sgt. Pepper triunfaba en el mundo, muchos artistas quisieron subirse al fenómeno, con distintos resultados. Los Rolling Stones intentaron imitar el Sgt. Pepper con referencias más explícitas a las drogas en Their Satanic Majesties Request, pero logrando un fracaso tanto comercial como artístico; del cual los Stones aprendieron rápidamente. Si bien el álbum no hace intentos por llegar a un tema común, lo que une las canciones es, principalmente, la atmósfera musical, los temas de las letras, y la psicodélica portada del disco. Los mismo Stones nunca identificaron al disco como un álbum conceptual.

Lanzado tan solo una semana luego de Their Satanic Majesties Request, los Who lanzaron The Who Sell Out, un disco que toma la idea de una transmisión radial pirata. Dentro del álbum, la banda intenta tocar cada canción en un estilo musical diferente, como si estuvieran interpretadas por diferentes bandas. Los temas estaban entremezclados con pequeñas melodías publicitarias de diferentes productos, tanto ficcionales como reales, como Heinz Baked Beans, Track Records y Premier Drums, entre otros. El arte de tapa seguía con este tema, en donde se presentaba a los cuatro miembros de la banda como modelos de diferentes anuncios. El disco tuvo un relativo éxito, llegando al puesto #13 en los charts británicos y al #48 en los de EE. UU.

Dos discos lanzados a finales de 1967 también fueron álbumes conceptuales, pero no contaron con tanta atención por parte de la prensa:

Days of Future Passed (1967) por los Moody Blues, alternaba canciones del grupo con interludios orquestales para documentar como es el día de un hombre normal. A pesar de que ni disco ni la banda recibieron los mismos respetos que otras bandas como The Who o The Kinks, el álbum fue bastante exitoso comercialmente.

The Story of Simon Simopath, de la banda inglesa Nirvana, lanzado en octubre de 1967 tenía un texto dando la “historia” o el guion del álbum, descrito como una pantomima de ciencia-ficción. El disco recibió buenas críticas, pero no contó con grandes ventas en Gran Bretaña.

El álbum S.F Sorrow (lanzado en diciembre de 1968) del grupo británico The Pretty Things es generalmente considerado como uno de los primeros álbumes conceptuales exitosos creativamente en el rock. En el disco, cada canción es parte de una historia: la vida del personaje principal, Sebastian Sorrow. A pesar de la efectiva calidad de su producción y de haber recibido casi unánimemente entusiastas reseñas por parte de la crítica, el disco no fue un gran éxito comercial. Sin embargo, el hecho de que el álbum había sido utilizado efectivamente para seguir una historia fue notado por otros artistas, como Ray Davies de los Kinks, quién ya estaba trabajando en su propio proyecto en el género: The Kinks Are the Village Green Preservation Society. El álbum de los Pretty Things tuvo impacto en algunos importantes artistas y en la misma cultura del rock. Antes de su lanzamiento, la banda había sido catalogada como de R&B (“rhythm and blues”); pero luego de su disco conceptual pasó a ser considerada como un grupo de Rock Progresivo.

Cinco meses después, en abril de 1969, The Who lanzó Tommy, la ópera rock (o “rock opera”) compuesta por Pete Townshend e interpretada por los Who. Esta aclamada obra se presentó en dos discos (inusual en esos días) y logró que tanto la crítica como el público apreciarán aún más a los álbumes temáticos. Tommy también fue el primer álbum conceptual que seguía una historia (a diferencia de los que simplemente tenían canciones unidas por un tema) y lograba un gran éxito comercial en la era del rock. Los Who fueron más lejos con la exploración del formato de álbum conceptual con su siguiente obra, Lifehoues –que fue abandona antes de ser completada- y con su ópera rock de 1973, Quadrophenia.

Cinco meses después del lanzamiento de Tommy, los Kinks lanzaron su propia ópera rock, Arthur (Or the Decline and Fall of the British Empire) (septiembre de 1969), escrita por Ray Davies. Arthur... fue el primero de varios álbumes conceptuales que la banda editó en la primera mitad de la década de 1970. Estos son: Lola versus Powerman and the Moneygoround, Part One (1970), Preservation Act 1 (1973), Preservation Act 2 (1974), Soap Opera (1975) y Schoolboys in Disgrace (1976).

Astral Weeks, de Van Morrison (lanzado en 1968), fue otro disco de muy buenas críticas pero que no vendió bien inicialmente.

Small Faces sacaron lo que puede ser un medio álbum conceptual, Ogden's Nut Gone Flake; ya que un lado del álbum contaba la historia de felicidad Stan (“The Story of Happiness Stan”), una serie de canciones unidas por una narrativa del comediante Stanley Unwin

Música progresiva en los ’70[editar]

Los álbumes conceptuales son especialmente comunes en el rock progresivo de la década de 1970, aunque esto no siempre se tradujo a un éxito comercial o artístico duradero. La banda alemana Triumvirat lanzó un álbum llamado Spartacus, sobre la vida del famoso gladiador romano Espartaco. A pesar de que el álbum es, para algunos, un ejemplo clásico de un álbum conceptual de rock progresivo, el disco en cuestión disfrutó de poco éxito comercial. Sin embargo, otras bandas contaron con un gran éxito, tanto comercial como artístico. Pink Floyd se convirtió de una peculiar formación psicodélica de los ’60 en una mega-banda de enorme éxito, comenzando su serie de álbumes conceptuales con The Dark Side of the Moon (1973) y siguiendo con Wish You Were Here (1975), Animals (1977), The Wall (1979) y The Final Cut (1982), con Roger Waters especialmente dedicado a las letras y David Gilmour a la música. De hecho, tres de estos álbumes están entre los 50 más vendidos en la historia de la música.

Mención especial merecen varios álbumes de The Kinks: Preservation (en dos actos), Soap Opera, Arthur y Schoolboys in Disgrace, cada uno de los cuales no sólo está inscrito en la categoría de álbumes conceptuales sino que, además, son piezas teatrales cercanos al vodevil y la opereta.

Yes también sacó al mercado varios álbumes conceptuales durante los ’70, especialmente el disco Tales from Topographic Oceans, que se convertiría en una obra esencial del rock progresivo, aunque también marcaría el inicio de la decadencia del género. Ian Anderson, de Jethro Tull también escribió varios álbumes conceptuales, especialmente Thick as a Brick, el cual era una sola canción de unos 43 minutos con material que buscaba parodiar al rock progresivo.

Fuera de este género, aunque influenciado por el, los álbumes del "Shock-rocker" Alice Cooper solían narrar una historia y girar en torno a un concepto central; los álbumes School's Out, de 1972, o Welcome to My Nightmare, de 1975, son dos buenos ejemplos de ello. También el rockero glam David Bowie grabó The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars (1972), un ejemplo clásico de un álbum conceptual. El disco cuenta la historia de Ziggy Stardust, un marciano que viene a liberar a la tierra de la banalidad. El álbum es considerado hoy en día como uno de los discos de rock definitivos de los ’70, habiendo ganado varios premios y la aclamación de la crítica.

La banda de country rock Kenny Rogers and the First Edition lanzó The Ballad of Calico (1972), un disco que cuenta la historia verídica de un pueblo minero. A pesar de que álbum no llegó al top 10 de los charts de pop, se ha ganado un lugar como un disco casi de culto. Más tarde en la misma década, Rogers tendría otro éxito con el álbum conceptual The Gambler.

La banda de Rock progresivo Genesis lanzó en 1974 su álbum más aclamado: The Lamb Lies Down on Broadway, una producción multimedia de casi una hora y media que presentaba en una forma intricada y surrealista, la vida de Rael, un chico punk mitad portoriqueño, en Nueva York. El líder de Genesis, Peter Gabriel, escribió las letras novelescas de las canciones.

En 1976, la banda canadiense Rush lanzó el álbum conceptual 2112. La canción que daba nombre al disco era una pieza de 20:34 minutos, que contaba la historia de un mundo totalitario futurista, donde la libertad de expresión y el pensamiento creativo no existen. Algunos creen que la historia estaba inspirada en el clima político de la Rusia soviética a comienzos del siglo XX. Otros consideran que la historia estaba influenciada por la novela de Ayn Rand "¡Vivir!". El resto del álbum consistía en canciones que no tenían relación alguna con la trama de 2112. El disco representó un hito en la carrera de Rush. La banda repetiría el formato en su álbum de 1978 Hemispheres, con una canción capitular de 18 minutos, donde los hemisferios cerebrales se enfrentan por el dominio de la humanidad.

El ingeniero y productor Alan Parsons creó The Alan Parsons Project con Eric Woolfson a mediados de los '70 y continuando durante los 80, convocando a varios músicos para trabajar en el proyecto a lo largo de los años. The Alan Parsons Project sería un proyecto dedicado exclusivamente a crear álbumes conceptuales que exploraran una temática específica en vez de narrar una historia. Los temas tratados, en orden cronológico, incluyen: El terror ficticio de Edgar Allan Poe (Tales of Mystery and Imagination); el futuro de la humanidad inspirado en los relatos de Ciencia Ficción de Isaac Asimov (I Robot); la creación y el rol de las grandes maravillas construidas por el hombre (Pyramid); el efecto de la mujer en la sociedad (Eve); las consecuencias de los juegos de azar y las apuestas (The Turn of a Friendly Card); la vigilancia en la sociedad (Eye in the Sky); el efecto del pecado (Ammonia Avenue), el consumismo (Vulture Culture) y la fama (Stereotomy)); además de un álbum sobre la arquitectura de Antoni Gaudí (Gaudi). La característica de todos los álbumes de The Alan Parsons Project es la inclusión de una o más canciones instrumentales que tratan de establecer una base ambiental, intentando capturar el clima del álbum en música sin contar una historia con palabras. Algunas de las canciones más conocidas de The Alan Parsons Project son instrumentales, como Sirius, de Eye in the Sky.

Por su parte, el músico y compositor Mike Oldfield desarrolló entre 1973 y 1978 una serie de álbumes de corte progresivo y experimental con un alto componente folk, tales como Tubular Bells, Hergest Ridge, Ommadawn e Incantations, obras instrumentales cuyo núcleo conceptual es más estilístico que argumental.

Más alejados del rock se encontraban algunos de los pioneros de la música electrónica. Vangelis compuso varios de sus álbumes conceptuales más célebres en esta época, entre ellos Heaven and Hell (1975), sobre el cielo y el infierno, y Albedo 0.39 (1976), con temática espacial. Además, fue el compositor principal del doble álbum conceptual 666 de la banda Aphrodite's Child, de la que fue teclista. Los alemanes Tangerine Dream desarrollaron conceptos algo más opacos en álbumes como el oscurantista Zeit, un intento de expresar musicalmente la enormidad del cosmos. Jean Michel Jarre obtuvo gran éxito al final de la década con grabaciones como Oxygène o Equinoxe, unificados por conceptos espaciales y ecologistas: casi todos sus álbumes mantienen el mismo formato. Brian Eno, ex-componente de Roxy Music, ayudó a difundir el concepto de música ambiental (Ambient) con una serie de discos conceptuales extremadamente minimalistas, iniciados por Ambient 1: Music for Airports.

Por último, merece la pena mencionar el doble álbum Musical Version of the War of the Worlds, de Jeff Wayne, que es al mismo tiempo un álbum de rock progresivo-sinfónico y un "audiolibro", ya que abunda en extractos de la novela de H. G. Wells de la que es adaptación.

Álbumes conceptuales en los ’80[editar]

A pesar de que el rock progresivo estaba comenzando a declinar, los álbumes conceptuales continuaron editándose. Pink Floyd sacaría The Wall (1979), el cual se convertiría en uno de sus discos más famosos, además de adaptarse al cine. A The Wall le siguió The Final Cut (1983), otro álbum conceptual.

En 1981 el grupo Kiss editó "Music From The Elder" con la idea de hacer una película. El disco claramente conceptual narra la historia mitológica de un joven que es entrenado para convertirse en una especie de héroe. Este álbum producido por Bob Ezrin (Welcome To My Nightmare de Alice Cooper y The Wall de Pink Floyd), quien ya había producido el exitoso "Destroyer" en 1976, no fue bien recibido por la ya enorme legión de fans del grupo, por un lado estaban acostumbrados al hard rock de la banda y tampoco estaban agradado de los dos discos previos "Dynasty" y Unmasked" que eran más comerciales. A pesar de todo y en términos estrictamente musicales "Music From The Elder" es un buen álbum,[cita requerida] con arreglos orquestales y corales unas cuantas guitarras acústicas, pianos y teclados. Hay que destacar la participación de Michael Kamen (S&M de Metallica y The Final Cut de Pink Floyd) y del ex Velvet Underground Lou Reed. Pero el mal momento que vivía el grupo a nivel comercial la cercanía del disco al rock progresivo (que estaba borrado del mapa) y los problemas internos del grupo conspiraron para su eventual fracaso. El álbum, uno de los menos vendidos de Kiss es considerado la "Oveja negra" en la discografía de la banda. curiosamente no hay ni una foto de la banda en el disco que estrenaba a Eric Carr en la batería.

Styx sacó en 1981 Paradise Theater, un álbum conceptual acerca de un decadente teatro en Chicago que se convierte en una metáfora de la niñez y la cultura estadounidense; y en 1983 Kilroy Was Here, una ópera rock de ciencia ficción acerca de un futuro donde los “moralistas” encarcelan a los fanáticos del rock. Los canadienses de Rush vuelven a explorar el formato con Grace Under Pressure de 1984, donde el concepto esta vez trata sobre la fortaleza de ánimo para enfrentar realidades adversas, sazonadas con un toque futurista.

En junio de 1985, la banda inglesa de rock neoprogresivo Marillion publica su exitoso Misplaced Childhood que es el tercer álbum de la banda . Misplaced Childhood trata sobre el amor, el éxito repentino y la infancia perdida. El vocalista del grupo, Fish, explicó que había concebido el disco bajo los efectos del LSD. Varias de las pistas contienen referencias autobiográficas: "Kayleigh" habla sobre una antigua novia del vocalista, y "Heart of Lothian" hace alusión a la religión tradicional de Escocia (puesto que Fish es escocés).

Bandas como Queensrÿche con Operation: Mindcrime e Iron Maiden con Seventh Son of a Seventh Son también disfrutaron de cierto éxito con álbumes conceptuales en los años 80.

El Punk rock y la New wave también tuvieron sus discos conceptuales. Black Flag tuvo un disco de culto con Damaged. La banda punk Dead Kennedys lanzó Plastic Surgery Disasters, un álbum conceptual acerca de la sociedad moderna que se convertiría en uno de sus discos más conocidos. Otras dos bandas de la escena hardcore punk de California, Hüsker Dü y Minutemen, ambas en el sello SST, lanzaron discos conceptuales dobles casi en simultáneo. Entusiasmados con la idea del Zen Arcade de Hüsker Dü, los Minutemen se apresuraron y sacaron para la misma fecha Double Nickels On The Dime, álbum unido conceptualmente a partir de los motores de los autos de cada integrante.

Los discos de la banda irlandesa U2 a pesar de no tener una “historia” han tenido casi siempre un concepto. Igualmente ocurre con Depeche Mode, cuyo álbum Construction Time Again (1983) es un álbum conceptual de atmósfera socialista, industrial y maquinista; Music for the Masses lo es en cierto modo por bases, ritmos y hasta melodías recurrentes en todos sus temas. La música electrónica, en este sentido, produce en muchos casos álbumes que pueden considerarse conceptuales, puesto que como en una sinfonía recogen variaciones sobre un mismo motivo musical, a veces inspirado en un tema concreto, y a veces dividido en fragmentos temporales más "comerciales" que apenas quitan continuidad a la pieza. Así, el caso del primer EP de The Human League titulado The Dignity Of Labour (Abril de 1979) cuyas cuatro partes se recogen también en el álbum Reproduction. Un caso más es Architecture & Morality de Orchestral Manoeuvres in the Dark (OMD) que bajo esas dos consignas del título recoge, por ejemplo, dos piezas dedicadas a Juana de Arco.

Prince también tuvo gran éxito con su álbum conceptual Purple Rain.

El artista de música country Kenny Rogers lanzó Gideon (1980), su tercer disco conceptual.

En 1984 la banda Legendary Pink Dots lanzó el álbum conceptual The Tower.

Década del ’90 y presente[editar]

La Reina del Pop, Madonna, publicó en 1992 un controvertido álbum llamado Erotica; ya escuchando su nombre los críticos sabían de que se trataba el álbum: sexo. Pero se equivocaron. Apenas habían 3 canciones que hablaban sobre las relaciones sexuales: "Erotica", "Where Life Begins" y "Did You Do It?". Es un álbum conceptual porque habla del amor y las relaciones, sin usarlos como sinónimos.

En 1994 Trent Reznor, de la banda industrial Nine Inch Nails editó The Downward Spiral. Este álbum conceptual está basado en la historia de un personaje, supuestamente el mismo Reznor, que pierde un elemento importante de su vida tras otro. Se cubren temas como la religión perdida, la malicia en los medios, relaciones defectuosas, el uso de drogas, la violencia, la auto-destrucción y el suicidio. Cinco años después lanzó The Fragile, otro disco conceptual en el que se narra el mismo tema pero en otro punto de vista.

La banda de Metal industrial, Fear Factory lanzó varios álbumes conceptuales tales como el famoso Demanufacture, ya que cuenta la historia de la lucha entre el hombre y la máquina, la voluntad humana y el automatismo de la tecnología. También como Obsolete, la temática del álbum es una historia acerca del futuro de la humanidad y de como las máquinas toman el control de ella, Digimortal el concepto de este álbum es acerca de la simbiosis entre humanos y máquinas. La supervivencia de los humanos y las máquinas será gracias a que dependen unos de otros nuevamente, The Industrialist habla de el protagonista "El Industrial", es la encarnación de todas las industrias en la forma de un autómata. La mecánica, tecnológica y científica avances a través de la era industrial llevó a la creación del industrial.

Dentro del género del heavy metal progresivo, Dream Theater terminó el siglo XX con Metropolis Pt. 2: Scenes from a Memory en 1999. Este álbum conceptual es una secuela de una canción de su disco de 1992 Images and Words, acerca de las pesadillas de un hombre del presente, en donde ve su propia muerte en su anterior vida en 1928. De nuevo en 2005, Dream Theater, lanzó Octavarium, en donde el concepto trata de lo circular de la existencia de las cosas y, especialmente de los humanos, describiendo que cada suceso es una repetición de uno anterior, pero en otro contexto. Pain Of Salvation, otra banda del género sacó a la venta recientemente BE. En una línea menos progresiva aunque igualmente conceptual se encuentra Nightfall in Middle-Earth, de los alemanes Blind Guardian, que encuentran inspiración en El Silmarillion de J. R. R. Tolkien. En este sentido, es innumerable la cantidad de ocasiones en que el mundo del metal ha acudido a Tolkien para crear obras con un mayor o menor grado de conceptualidad.

Dentro de la música electrónica y el Techno un ejemplo de álbum conceptual es Metropolis (2001), de Jeff Mills. La banda de electro alemana, Kraftwerk, editó en 2003 Tour de France Soundtracks, cuyo tema principal es el ciclismo. Vangelis, que ya había obtenido gran reconocimiento por sus bandas sonoras, realizó en esta época tres álbumes conceptuales de gran complejidad: Voices, que explora las posibilidades de la voz humana; Oceanic, sobre los océanos; y El Greco, un retrato sonoro del artista y sus obras. Por su parte, Jean Michel Jarre publica en 1993 el álbum Chronologie, inspirado en el libro Breve Historia del Tiempo del célebre físico Stephen Hawking; a su vez, Geometry of Love y Téo & Téa, grabados en los años 2003 y 2007, expresan distintas ideas sobre el amor y las relaciones interpersonales. Mike Oldfield, quien mantuvo un estilo ecléctico durante la década anterior, publicó en esta época The Songs of Distant Earth, única obra de su discografía con un argumento propiamente dicho, que se basa en la novela homónima de Arthur C. Clarke.

El grupo de Rock progresivo Coheed and Cambria también ha hecho varios álbumes conceptuales. Hasta ahora, la banda ha editado cinco discos: The Second Stage Turbine Blade, In Keeping Secrets of Silent Earth: 3, Good Apollo, I'm Burning Star IV, Volume One: From Fear Through the Eyes of Madness, Good Apollo, I'm Burning Star IV, Volume Two: No World For Tomorrow y Year of the Black Rainbow . Sus discos cuentan la historia de Coheed, su esposa Cambria, sus hijos y su intención de salvar el universo. El cantante, Claudio Sánchez, también ha hecho una serie de cómics, llamados The Armory Wars, que completan la historia.

En el 2004 la banda de Punk rock Green Day lanzó el álbum conceptual American Idiot. El disco cuenta la historia de un joven de un barrio suburbano (“Jesus of Suburbia”) que deja su pueblo natal y se crea una nueva identidad (St. Jimmy), un supuesto rebelde, conoce a una chica (“Whatsername”), se enamora y sale con ella, recibe una carta de separación (“Letterbomb”) que abre sus ojos, socialmente mata a St. Jimmy y se da cuenta de que el mundo no es como lo pintan para finalmente regresar emocionalmente más maduro.

Desde los años 80, los álbumes conceptuales han sido frecuentes en el género del power y el epic metal. Una de las bandas más notables del power metal en hacer álbumes conceptuales es Kamelot. Sus discos Epica y The Black Halo, son dos partes de una cuento que cuenta la historia del protagonista Ariel y su interacción con el maligno Mephisto. La historia está inspirada en el Fausto, de Goethe. Rhapsody tiene también bastantes álbumes de éste tipo.

Un álbum conceptual reciente es Foiled, de Blue October, que cuenta la historia de un joven que termina con la chica que ama y se vuelve un drogadicto para luego terminar en un instituto mental. Posteriormente va al casamiento de ella, y decide cambiar para mejor. Eventualmente conoce a alguien mejor que su anterior pareja, y el álbum termina en una nota alta con “18th Floor Balcony” (“Balcón del piso 18”).

Los tres álbumes de la banda "My Chemical Romance": "I Brought You My Bullets, You Brought Me Your Love", "Three Cheers for Sweet Revenge" y "The Black Parade" son álbumes conceptuales .

Aunque a menudo un artista puede proponerse hacer un álbum conceptual de su próximo disco, la dificultad de crear un trabajo unificado que sea un verdadero álbum conceptual puede detener a muchos artistas de hacer su propio trabajo. Por ejemplo, Billy Corgan, cantante de los Smashing Pumpkins, dijo durante la grabación de Mellon Collie and the Infinite Sadness que el disco sería el “The Wall de los ‘90”, pero durante la grabación, otro material fue a parar dentro del disco y el trabajo final careció de la coherencia requerida, dejando sin concretar el plan de hacer un álbum conceptual.

Resulta imprescindible citar la aportación de la exitosa banda británica, Radiohead al mundo de los álbumes conceptuales. Los primeros son autores de los experimentales OK Computer y Kid A.

Otra artista muy conocida por componer álbumes conceptuales es la mundialmente famosa Björk. La mayoría de sus discos caen en esta categoría, tales como Homogenic, Vespertine, Medúlla, Volta y Biophilia.

El álbum conceptual también se afianzó como una moda o costumbre en el indie rock de los 90's y de la década actual. Además del ya nombrado ejemplo de Mellon Collie and the Infinite Sadness, en 1998 el álbum In The Aeroplane Over The Sea de Neutral Milk Hotel, creado a partir de la historia de Ana Frank y con cierta influencia del Sgt. Pepper de The Beatles, tuvo un gran éxito dentro de los círculos del indie e inspiró una seguidilla de álbumes conceptuales que continúa hasta el disco Funeral de The Arcade Fire.

En el año 2010 se publicó "Requiem" de Jose Carballido, un doble álbum conceptual en el que el compositor une un coro clásico con una banda de rock progresivo, dando lugar a una obra con una sonoridad muy característica, llena de matices, compases irregulares y con momentos de un enorme interés musical.

Discos conceptuales en el Hip hop y el R&B moderno[editar]

Algunos discos de Hip hop están vagamente ligados por temas comunes, pero hay algunos que pueden aspirar a la categoría de verdaderos álbumes conceptuales. Entre estos se puede mencionar al trio de discos de los Fugees: The Score, The Carnival, y The Miseducation of Lauryn Hill.

A pesar de no haber tenido un gran éxito comercial, el disco de Prince Paul A Prince Among Thieves (“un príncipe entre ladrones”) recibió gran aclamación por parte de la crítica por su ambiciosa adaptación del formato de ópera rock. El álbum está concebido como la banda sonora de una película imaginaria que sigue las desventuras de un rapero ingenuo convertido en dealer y su amigo y rival. Prince Paul también lanzó un álbum conceptual anterior, Psychoanalysis:What Is It?..

Otras “Ópera Rap” pueden ser el disco de Cage Kennylz & Camu Tao Are The Nighthawks (2001), un viaje en el lado oscuro de ser un policía, y el de Cage Kennylz & Tame One Waterworld (2004).

El rapero Nas planeó para su tercer disco en 1998 que sea un álbum doble intitulado I Am... que detallara la vida, muerte y resurrección de un personaje como Jesucristo, conocido como Nastradamus, pero finalmente lanzó dos discos por separado con muchas nuevas canciones, abandonando el concepto que tenía previamente. Muchas de las canciones que no aparecieron en ninguno de los dos discos fueron editadas para su disco de 2002 The Lost Tapes.

Uno de los primero álbumes recientes de R&B modernos es TP.3 Reloaded (2005), de R. Kelly, que contiene 5 capítulos de la telenovela “Trapped... in the Closet”.

El productor Dan the Automator, el rapero Del Tha Funkee Homosapien y el DJ Kid Koala se juntaron en el 2000 para grabar el álbum conceptual de ciencia-ficción Deltron 3030, considerado un hito en la escena del acid rap.

Musicales y discos conceptuales[editar]

Muchos musicales aparecieron primero como álbumes conceptuales, debido a los menores costos de grabar un disco que de montar todo un musical. Ejemplos de esto son Evita, Jesucristo Superestrella (Tim Rice y Andrew Lloyd Webber) y Chess (Rice, Björn Ulvaeus y Benny Andersson). Esto también permite al compositor cambiar la producción final, como pasó con Evita.

EP conceptuales[editar]

En el ambiente musical, los EP se lanzan generalmente para crear una expectativa acerca de un próximo álbum. Un EP conceptual está basado en lo mismo que él LP –o “Larga duración”- conceptual; un conjunto de canciones que giran alrededor de un concepto o una historia. Identificar al primer EP conceptual es difícil, debido a que los EP reciben generalmente mucha menos atención por parte de la prensa que los LP. Un ejemplo de EP conceptual es el de la banda The Mars Volta: Tremulant, que fue lanzado como un adelanto de su disco debut De-Loused In The Comatorium. La menor duración de un EP hace que sea más fácil crear una trama que en un larga duración.

Planes similares[editar]

Una subcategoría especial que está emergiendo es la de los álbumes históricos, los cuales están más atados a datos históricos específicos sobre personas o lugares.

Una meta aún más ambiciosa que la de un álbum conceptual es la de una serie de álbumes conceptuales que, juntos, contribuyan a una única historia o concepto. Ejemplos contemporáneos incluyen a Gruvis Malt, quién acaba de sacar Maximum Unicorn, el último episodio en una historia que comprende cuatro discos (luego de 8 años), Coheed and Cambria, los cuales a menudo son clasificados como una banda conceptual debido a que tanto toda su obra como su nombre están enfocados únicamente en la historia que presentan, y mind.in.a.box, cuyos álbumes Lost Alone y Dreamweb describen una historia de ciencia-ficción ambientada en un universo estilo Matrix. Brave Saint Saturn ha planeado hacer una trilogía relatando la primera misión de la humanidad al planeta Saturno. Tal vez, el más ambicioso de estos proyectos es en los cincuenta estados de EE. UU., de Sufjan Stevens. Stevens planea escribir una serie de discos que abarquen los cincuenta estados de los Estados Unidos, realizando un disco para cada estado, lo cual lo llevaría a hacer 50 álbumes conceptuales abarcando un solo tema.

El género del álbum conceptual tiene puntos en común con la ópera rock, de las cuales uno de los ejemplos más famosos es Tommy (1969), de The Who y The Wall, de Pink Floyd.

Véase también[editar]

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