Koiné

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Griego helenístico, koiné
Ἡ κοινὴ διάλεκτος
/ Hē koinḕ diálektos'
Región Este del Mediterráneo, sur de Italia
Hablantes lengua muerta, dio lugar al griego bizantino.
Familia Indoeuropeo

 Griego

Estatus oficial
Oficial en Ningún país
Regulado por No está regulado
Códigos
ISO 639-1 ninguno
ISO 639-2
ISO 639-3
Hellenistic Greek.png
Celeste: Grecia helénica.

Azul oscuro: Regiones donde probablemente los hablantes griegos eran mayoritarios (diferentes variedades).
Azul claro: Regiones altamente helenizadas.

La koiné (del griego ἡ κοινὴ γλῶσσα hē koinḕ glṓssa, 'lengua común', o, más frecuentemente, ἡ κοινὴ διάλεκτος hē koinē diálektos, 'habla común')[1] fue una variedad de la lengua griega utilizada en el mundo helenístico, es decir, en el periodo subsiguiente a las conquistas de Alejandro Magno. A esta variedad también se le ha llamado a veces griego helenístico.

Historia[editar]

Esta lengua conforma una unión territorial importante, ya que podía ser utilizada en lugares tan dispares que abarcan desde Roma hasta Egipto, e incluso algunos enclaves en India, conviviendo con lenguas autóctonas como el arameo en Siria, el copto en Egipto o con el latín, esta última la lengua de los militares y funcionarios en Occidente.

En la koiné, el ático constituye el elemento base, con ciertas influencias de otros elementos como el jónico en la forma y construcción de la frase.

Se distinguen distintos tipos de koiné, entre ellos la koiné egipcia, conocida gracias a los papiros de la Biblia de los Setenta y la koiné literaria, en escritores como Polibio.

La lengua del Nuevo Testamento también es la koiné, con una importante aportación de préstamos léxicos de las lenguas semíticas (el arameo y el hebreo, básicamente).

Descripción lingüística[editar]

Las diferencias principales entre el griego clásico y el griego helenístico o koiné son básicamente de pronunciación, más que gramaticales. Si bien es cierto que el paso del griego clásico ha supuesto una "simplificación morfológica", reflejada eliminación del número de formas flexivas diferentes de cada palabra (en griego clásico un verbo regular con todas sus voces, tiempos y modos tenía en torno a más de un centenar de forma, en griego moderno estas formas sólo son una veintena).[2]

Fonología[editar]

Varias de las vocales y diptongos del griego clásico sufren una confusión en griego helenístico, es decir, dejan de pronunciarse de manera distintiva y pasan a tener que fusionar su sonido. Así, por ejemplo, i, ei, ē, oi, u, todas ellas pronunciadas de manera diferente en griego clásico (como [i, eɪ, eː, oɪ, y]) pasan a sonar [i] en griego helenístico,[3] como muestran las frecuentes confusiones de grafía en los textos de las personas menos cultas.

Fonética[editar]

Además de los cambios fonológicos mencionados, tiene lugar una evolución de las consonantes oclusivas sonoras [b], [d], [g] a [β], [ð] y [ɣ] respectivamente y de las oclusivas aspiradas [pʰ], [tʰ], [kʰ] a [f], [θ] y [x] respectivamente. Estas últimas además se mantendrán en la pronunciación del griego moderno.

Estos cambios son meramente articulatorios y por lo tanto sólo afectan a la fonética de la lengua.

Morfología[editar]

A pesar de ciertas reducciones en el número de formas distintas en la conjugación verbal el sistema de declinación de nombres y adjetivos sufre pocas variaciones, siendo las principales la regularización analógica de algunos subtipos de las tres declinaciones principales.

El griego del Nuevo Testamento[editar]

El griego del Nuevo Testamento es esencialmente griego koiné, no obstante suele ser considerado como variedad independiente por la importante influencia que tienen el arameo y el hebreo (lenguas maternas de sus escritores) en la sintaxis y en léxico; así como por la incorporación de neologismos cristianos. Para entender adecuadamente esta influencia hay que tener en cuenta que la lengua vehicular de la parte oriental del imperio Romano era el griego y por tanto ésta fue la elegida por los judíos cristianos para su predicación tanto a los paganos como a los judíos de la diáspora en Grecia, Egipto y otros territorios orientales del Imperio. Otra gran influencia en la redacción del Nuevo Testamento es la Biblia de los Setenta (traducción griega del Antiguo Testamento del siglo III a.C) tanto por su importancia en el griego empleado como por su presencia a través de citas.

Características del griego koiné del Nuevo Testamento son el predominio de la coordinación sobre la subordinación; repetición de partículas como καί, δέ, ίδού dando al estilo sencillez, soltura y en ocasiones monotonía y empleo de locuciones, modismos y figuras de dicción al modo semítico. En el léxico se introducen nuevas palabras como: ἀββᾶ (padre), πάσχα (pascua) y algunas palabras griegas adoptan un nuevo significado: δόξα (gloria),[4] δύναμις (milagro),[5] ὀφείλημα (pecado).

Véase también[editar]

Referencia[editar]

  1. Ostler (2006) p. 229.
  2. Ostler (2006) p. 234.
  3. Ostler (2006) p. 235.
  4. «δόξα» (en español). Diccionario Manual Griego: griego clásico - español. Vox: Spes. 1996. p. 157. 

    δόξα ης ἡ opinión, manera de ver [...] en el N. T. gloria, esplendor, majestad.

  5. «δύναμις» (en español). Diccionario Manual Griego: griego clásico - español. Vox: Spes. 1996. p. 160. 

    δύναμις εως ἡ fuerza, poder, capacidad [...] virtud esp. virtud de hacer milagros; milagros [..]

Bibliografía[editar]

  • Fernández Marcos, N., 1973: La Septuaginta en la investigación contemporánea, Madrid.
    • —, 1979: Introducción a las versiones griegas de la Biblia, Madrid.
  • García Domingo, E., 1779: Latinismos en la koiné (en los documentos epigráficos desde el 212 a. J. C. hasta el 14 d. J. C), Burgos.
  • Mateo, J., 1977: El aspecto verbal en el Nuevo Testamento. Madrid.
  • Ostler, Nicholas (2006). Empires of the World. Londres. ISBN 9780007118717. 
  • Berenguer Amenós, Gramática griega: Apéndice: El griego del N.T.

Enlaces externos[editar]