Iglesias bautistas

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Iglesias bautistas
First Baptist ChurchC Ottawa.jpg
Primera Iglesia Bautista de Ottawa, Canadá.
Generalidades
Orígenes
Origen 1609
Fundadores John Smyth
Administración
Sede Flag of the United States.svg Estados Unidos
Cifras
Miembros 100 millones de personas
Sitio web
www.bwanet.org


Las iglesias bautistas o baptistas son un grupo de iglesias cristianas evangélicas, vinculadas por unas creencias y organización eclesiástica comunes, cuya doctrina distintiva es considerar que el bautismo debe realizarse únicamente a los creyentes adultos (y no a los niños), y que hay que hacerlo por inmersión en agua (en vez de por afusión o aspersión). En sus comienzos como denominación fueron perseguidos tanto por católicos como por otras iglesias protestantes.

La Alianza Mundial Bautista tiene más de 42 millones de miembros en más de 177.000 congregaciones.[1] En 2002, había más de 100 millones de bautistas en todo el mundo, y más de 33 millones en Norteamérica.[2] La asociación bautista más grande es la Convención Bautista del Sur, con más de 16 millones de miembros en sus iglesias asociadas.[3]

Los bautistas enfatizan la necesidad de una fe personal y genuina en Jesucristo para obtener la salvación, ponen especial énfasis en el principio de la salvación sólo por gracia por medio de la fe (aunque consideran que la creencia auténtica conlleva un compromiso inherente con las buenas obras, que es una consecuencia y no la causa de la salvación) y en la gracia divina para alcanzar la salvación. Además, hacen hincapié en la entrega personal del fiel a Cristo y en su aceptación como Señor y Salvador del creyente.

Con estos requisitos, se considera necesario para ingresar a la Iglesia (como paso de obediencia y no como requisito para obtener la salvación) el bautismo del creyente adulto, por inmersión completa en agua. El bautismo es precedido por una profesión pública de fe en Jesucristo como Señor y Salvador.

Los bautistas reconocen dos oficios ministeriales: pastores y diáconos.

Las iglesias bautistas son consideradas como iglesias protestantes, aunque algunos bautistas repudien esta identidad.[4]

Diversos desde sus inicios, los que se identifican como bautistas difieren mucho en sus creencias y forma de adoración a Dios, así como en sus actitudes hacia los demás cristianos y su comprensión de lo que es importante en el seguimiento de Cristo.[5]

Cuarta Iglesia Bautista “Bethel” de Santiago de Cuba, Cuba.

Orígenes[editar]

El historiador Bruce Gourley esboza cuatro opiniones principales sobre los orígenes bautistas: El moderno consenso de los expertos de que el movimiento tiene su origen en el siglo XVII a través de los separatistas ingleses, la visión de que fue una consecuencia de la tradición anabautista, la visión de perpetuidad que asume que la fe y la práctica bautista han existido desde los tiempos de Cristo, y la visión sucesionista, o "sucesionismo bautista", que sostiene que las iglesias bautistas existieron realmente en una cadena ininterrumpida desde la época de Cristo.[2] [6]

Origen del nombre[editar]

El nombre bautista se originó con intenciones despectivas por parte de los detractores. Posiblemente se usó este término por primera vez en el idioma alemán (Taufer, 'bautista') en el siglo XVI, para desacreditar al movimiento que se oponía al bautismo infantil (pues los bautistas argumentaban que en la Biblia nunca fue bautizado ningún infante, sino solo aquellos que, después de haber creído el Evangelio de Jesús, profesaban la fe de Cristo). En el siglo XVII este nombre se usó en el idioma inglés en Gran Bretaña.

En el diccionario de la Real Academia Española (DRAE) se utiliza un término para referirse a esta rama del protestantismo: baptismo. Este vocablo es usado en España, mientras que en América simplemente se les denomina bautistas. Se puede ver la distinción que se hace en España de “baptismo”, refiriéndose a la doctrina protestante; y “bautismo”, refiriéndose al sacramento.[7] En América se utiliza “bautismo” para referirse a ambas definiciones.[8]

Organización[editar]

El sistema de organización y gobierno de todas las iglesias bautistas es congregacional, lo que otorga autonomía a las iglesias bautistas locales, dirigidas por pastores formados en seminarios propios de esta denominación, elegidos libre y democráticamente en sus asambleas locales, sin necesidad de una ordenación, pues la autoridad reside en la iglesia, no en el pastor. Las iglesias frecuentemente se asocian en organizaciones, asociaciones y convenciones. A su vez, muchas organizaciones nacionales forman parte de la Alianza Mundial Bautista. En realidad, los bautistas consideran a la Iglesia de Cristo como la esposa invisible de Dios, compuesta por los verdaderos creyentes de cualquier denominación de todo el mundo, que solamente Dios conoce y trata, aunque en algunas iglesias no se admite a la comunión (Santa Cena) a miembros de otra denominación cristiana.[9]

Historia[editar]

Antiguo logo bautista alemán con la consigna bíblica que caracteriza a los bautistas del mundo: Un Señor, Una Fe, Un Bautismo.

Si bien hoy en día algunos bautistas afirman formar parte de una continuidad -al menos doctrinal- de iglesias y grupos cristianos perseguidos a lo largo de siglos por la Iglesia católica, dado que esta teoría no es demostrable desde el punto de vista del historiador, lo que sí se puede afirmar es que el movimiento bautista como denominación surgió a comienzos del siglo XVII en Holanda e Inglaterra, bajo la dirección de John Smyth y Thomas Helwys, separatistas ingleses convencidos congregacionalistas, quienes fundaron la Primera Iglesia Bautista en tierras holandesas, en Ámsterdam en 1609, donde se bautizaron todos por inmersión.[2] [6] No fue hasta el 1644 con la confesión de Londres que se hicieron oficiales los Principios Bautistas y el pensamiento propio. En Norteamérica la Primera Iglesia Bautista se estableció en 1639 en Providence (Rhode Island) por el ministro anglicano Roger Williams. En aquel entonces se defendían principios como estos, y actualmente muchos siguen en vigencia:

Ejemplos famosos de políticos bautistas (miembros activos de alguna iglesia bautista) son, entre muchos otros, Andrew Johnson, Harry S. Truman. Y también prominentes pastores, escritores y predicadores, como John Bunyan y Charles Spurgeon.

Principios sustentados[editar]

  • El señorío de Jesucristo: este principio se considera vital y del cual depende todos los demás. Como declaró John Smyth en 1610 “Sólo Jesucristo es Rey y Juez de la iglesia y la conciencia”. Muchos bautistas a través de la historia ofrendaron sus vidas por este principio. Además es rechazada toda jerarquía en la iglesia fuera de Jesucristo. La asamblea es gobernada por líderes y siervos al servicio de Jesucristo, guiados por la Palabra y en la orientación del Espíritu Santo.[10] (Mateo 28:16-20; I Corintios 11:3; Filipenses 2:9-11; Efesios 1:17-23; Colosenses 2:8-15).
  • La Biblia es la única regla de fe y práctica: la Biblia es el libro de Dios. Los bautistas defienden que toda la Biblia es palabra de Dios, en ella Dios revela su voluntad para los seres humanos y que es superior a las tradiciones, las experiencias y el intelecto. Además es la única fuente de autoridad y con ella debería terminar toda discusión teológica. (Hechos 17:10-12; II Timoteo 3:16-17; II Pedro 1:19-21).

Se defiende además que los Libros Deuterocanónicos no fueron inspirados por Dios, dada a las contradicciones encontradas con otros libros como los Evangelios, y además no se observa una instrucción clara encontrada en el resto de los libros.

  • El bautismo del creyente: la práctica del bautismo no comenzó con Juan el Bautista en el río Jordán, sino que era una práctica del pueblo judío para con los prosélitos, y simbolizaba el compromiso de ser fieles a la doctrina y a la Ley del pueblo de Dios. Sostienen que el bautismo es una ordenanza de Dios, que todo discípulo debe obedecer, siempre que sea posible; debe ejecutarse por inmersión, lo cual simboliza muerte con Cristo a la vida vieja y resurrección a la vida nueva. El bautismo, por tanto, debe de ser para personas convertidas y convencidas de la realidad de Dios y de la vida nueva que Jesucristo ofrece. Debe ministrar el bautismo un ministro de la iglesia local. ( Mateo 3:13-17; Romanos 6:4-5; Hechos 8:36,38-39; Efesios 2:8-9; Lucas 23:42-43; I Corintios 1:17; Colosenses 2:12).
  • Libertad de conciencia: la libertad de conciencia es el principio bautista que defiende el derecho que tiene cada ser humano de elegir por sí mismo. Parte de la idea de que este derecho le ha sido concedido por Dios, y por lo tanto, cualquiera que lo viole se estará oponiendo al mismo Dios. Por este principio muchos murieron a través de la historia, cuando la fe era algo impuesta y la interpretación de la Biblia era derecho exclusivo del papa y sus líderes. Los padres de la iglesia declararon: “Queremos creer según el dictado de nuestra conciencia; como entendemos en la Biblia y no por lo que otros digan que debemos creer a ciegas”. Este principio fue un gran aporte al protestantismo en general. (Génesis 1:27, 3:22; Juan 1:12-13, 3:16, 10:27; Marcos 8:34, Romanos 14:3-12).
  • El gobierno congregacional: la congregación local tiene la máxima autoridad y poder de decisión, sin depender de otra iglesia, grupo de iglesias, o persona alguna, para regir su destino. Esta en sí, es la oportunidad que tiene la comunidad de creyentes, para que sus miembros tengan derecho a la participación plena en la toma de decisiones en asuntos eclesiásticos, bajo la dirección del señorío de Jesucristo y según el modelo del Nuevo Testamento. La iglesia en base a su autonomía, decide sobre los asuntos trascendentes y no trascendentes, sintiendo que Jesucristo es la cabeza, las Escrituras, la orientación y el Espíritu Santo su guía, el cual le ha de llevar a toda verdad. Este principio se dice que nació con los anabaptistas en el siglo XVI; y en 1524 fueron publicados algunos artículos que abogaban por el congregacionalismo. John Smyth, más tarde declaró que la misión de los líderes y ancianos era supervisar, enseñar y predicar, pero la palabra final la tenía la congregación. (Hechos 6:1-7; I Pedro 2:9; Efesios 1:22, 4:15).
  • La Cena del Señor: no sólo creen que es una ordenanza, sino que están definidos por los bautistas algunos conceptos teológicos:
  1. No es un sacramento con poder salvífico.
  2. Debe ser para creyentes en plena comunión con Cristo y su iglesia.
  3. No creen en las teorías de:
  • La Transubstanciación: De la iglesia católica, donde los elementos se transforman en cuerpo y sangre de Jesucristo y pueden comerlo literalmente con la bendición del sacerdote.
  • La Consubstanciación: Teoría defendida por Martín Lutero, que plantea que coexisten las sustancias del cuerpo y la sangre de Cristo con las del pan y el vino en la Santa Cena.
  • La Presencia Mística: Teoría de Calvino, parecida a la de Martín Lutero y que planteaba que una gran bendición acompañaba a estos elementos y el cristiano participaba del cuerpo y de la sangre de Cristo.

El reformador suizo Ulrico Zuinglio dijo: “Nosotros nos identificamos con la cena simbólica del Señor”. Este no aceptaba las teorías anteriores, creía que el vino y el pan eran sencillamente símbolos del cuerpo de Cristo partido, y la sangre derramada del Señor por nuestros pecados. Esta cena es una ordenanza conmemorativa para recordar la muerte de Cristo hasta su venida. Los bautistas creen que Zuinglio está en lo cierto y está respaldada bíblicamente. (Mateo 26:17-29; I Corintios 11:23-26).

  • El sacerdocio de los creyentes: este principio se remonta a la época de Martín Lutero en el siglo XV y afirma que todo creyente tiene el derecho y privilegio inalienable de comunicarse directamente con Dios, por medio de Jesucristo, quien perdona los pecados. No es el sacerdote o pastor que debe de perdonar los pecados. Ningún hombre o institución debe impedir que una persona se acerque a Dios. Es el Espíritu Santo quien ayuda para tener comunión con Dios por medio de su palabra. En el Primer Congreso de la Alianza Mundial Bautista en 1905, el Rev. Edgar Youg Mullins expresó en su mensaje: “Todos los hombres tienen iguales derechos de acceso a Dios”. (I Pedro 2:4-5, 9-10; Juan 14:13-14; I Corintios 12:7,12; Hebreos 4:14-16).
  • Separación de la Iglesia y el Estado: Aunque existe una corriente contradictoria, en este punto se puede señalar que así como el hombre tiene dos naturalezas esencialmente: física y espiritual, también deben existir dos gobiernos que respondan a dichas necesidades. Por otro lado, la organización de la Iglesia es políticamente democrática o congregacional, a diferencia del concepto episcopal. En la actualidad emerge una Iglesia participativa que vela por la transformación del Estado y la sensibilidad de los gobernantes para con el Evangelio. Pero no se acepta que el Estado interfiera y decida en asuntos espirituales de la Iglesia. Y se debe obedecer las leyes del gobierno, hasta tanto estas no entren en contradicción con la fe. (Hechos 5:29; Mateo 22:5-22).
  • La Gran Comisión: la evangelización del mundo no es un derecho exclusivo de un sector de la iglesia, como pastores, líderes y diáconos. Esta Gran Comisión de hacer discípulos a todas las naciones, es un derecho y responsabilidad de toda la iglesia. “Cada cristiano debe ganar y discipular a otra persona, como era normal que un profeta ungiera a su sucesor”. (Mateo 28:19-20; Marcos 16:15-18; Hechos 1:8).

Bautismo del creyente[editar]

El bautismo del creyente es una ordenanza que se lleva a cabo solo después de que el que se bautiza haya profesado que Jesucristo es el Señor y Salvador y haya manifestado la intención de un claro cambio de vida. El bautismo es el símbolo de la purificación de los pecados del bautizado (de que ha sido hecho partícipe de la muerte y resurrección de Jesucristo). Las confesiones de fe bautistas entienden el bautismo como una expresión externa del cambio interno que ya se ha efectuado. Los bautistas enfatizan el bautismo por inmersión completa. Lo imparte el pastor de la congregación, o cualquier otra persona autorizada por la congregación. Este medio de bautismo también es una representación de la muerte, la sepultura y la resurrección de Jesucristo (Gálatas 2:20). El bautismo también se considera la identificación pública de la persona como cristiano y como miembro de esa iglesia en particular y con mucha frecuencia se requiere como criterio al asociarse como miembro con derecho a voto con iglesias bautistas.[11]

Los bautistas rechazan la práctica de bautizar a un recién nacido porque creen que un padre no puede tomar esa decisión de obediencia en lugar de su hijo, sino que lo tiene que hacer él mismo a partir de su uso de razón. Solo una persona en edad de responsabilidad es elegible para el bautismo. Ésta no es una edad específica, sino la edad en que la persona se considera arrepentida de sus pecados y decide entregar su vida a Cristo.

Creencias que varían entre los bautistas[editar]

Debido a que no hay una autoridad jerárquica y cada iglesia bautista es autónoma, no hay una serie oficial de creencias teológicas bautistas. Los bautistas poseen diferentes visiones, ramas y grupos. Aunque están de acuerdo en numerosas opiniones, sus diferencias son suficientes para separarles. A pesar de algunas doctrinas y prácticas comunes que caracterizan a la mayor parte de los bautistas, hay muchas creencias y prácticas que varían de una iglesia a otra y entre asociaciones. Algunos temas doctrinales en los que hay mayores diferencias entre los bautistas se encuentra la escatología, el calvinismo y el arminianismo, la doctrina de la separación del mundo y si asociarse o no con los que están “en el mundo”, la glosolalia, cómo debe ser interpretada la Biblia (hermenéutica), la medida en la que las juntas misioneras deben ser utilizadas para apoyar a los misioneros, la medida en la que los que no son miembros pueden participar en los servicios de la Cena del Señor, qué traducción de la Biblia debe utilizarse en el púlpito y en las clases bíblicas, la naturaleza misma del Evangelio, el papel de la mujer en el matrimonio, y la ordenación de mujeres como diáconos o pastoras.

Algunos de los grupos bautistas más pequeños son devotos de algunas prácticas o doctrinas tradicionales peculiares. Algunos bautistas primitivos practican la imposición de manos después del bautismo así como el lavado de pies, así como hacen algunos freewill baptists. Los bautistas del Séptimo Día insisten en que la adoración bíblica debe ser llevada a cabo el tradicional sabbat (sábado) en vez de en domingo. Los landmarkistas mantienen una comunión estrictamente cerrada donde sólo los miembros de la iglesia pueden participar en la Cena del Señor.

Miembros[editar]

Estadísticas[editar]

Iglesia Bautista en Bogotá, Colombia

En la actualidad, unos 42 millones de bautistas pertenecen a iglesias que cooperan con la Alianza Bautista Mundial.[1] Muchos grupos bautistas, incuida la Convención Bautista del Sur (región sureña de Estados Unidos) y la Baptist Bible Fellowship no cooperan con la Alianza. Su número puede sumar un total de 100 millones de adherentes repartidos en 211 denominaciones, haciendo de los bautistas la mayor denominación evangélica del mundo.[2]

Además de en Estados Unidos, Canadá y Europa, hay grandes congregaciones de bautistas en Asia, África y Latinoamérica, así como en la India (2,4 millones), Nigeria (2,5 millones), la República Democrática del Congo (1,9 millones) y Brasil (1,7 millones).[1]

En países como China hay un número indeterminado de bautistas “ocultos” y no alineados con la iglesia oficial impuesta por el partido comunista.[12]

Bautistas fundamentalistas[editar]

Actualmente la corriente “fundamentalista” (no confundir el término teológico con el uso que de esta expresión se hace recientemente) es considerada la más influyente y de mayor crecimiento en Estados Unidos de América, México, Cuba y otros países con fuerte presencia bautista. No es una denominación como tal dentro de las iglesias bautistas, sino una reacción conservadora al modernismo y a la relajación de las costumbres dentro y fuera de la iglesia.

Los fundamentalistas se distinguen por su conservadurismo en cuestiones políticas, sociales (rechazo del aborto, la homosexualidad, el divorcio, etc.) y religiosas (practican la llamada “separación bíblica”, rechazando la unión o el ecumenismo con otras iglesias que no esté basado en la fidelidad a las Escrituras).

Según la definición dada en el Congreso Mundial de Fundamentalistas de principios de 1920, un fundamentalista es un creyente “nacido de nuevo” en el Señor Jesucristo que:

  • Considera la Biblia como la única fuente inerrante, infalible y verbalmente inspirada Palabra de Dios.
  • Cree literal y espiritualmente en todo lo que la Biblia dice (y por ello el ejemplo del rechazo al evolucionismo).
  • Juzga todas las cosas a la luz de las Escrituras (la Biblia) y es únicamente juzgado por las mismas.
  • Cree en las verdades fundamentales de la fe cristiana histórica: La Trinidad, la Encarnación (en un sentido de que solo el Hijo de Dios, Jesús, el Cristo, el Verbo, fue hecho carne), el nacimiento virginal de Cristo, la muerte vicaria de Cristo, la resurrección corporal de Cristo, su ascensión al Cielo y su Segunda Venida, el Nuevo Nacimiento mediante la regeneración espiritual de la persona a través del Espíritu Santo, la Resurrección de los hijos de Dios para vida eterna y la de los impíos para juicio final y castigo eterno en el infierno.
  • Procura la fidelidad práctica a la fe cristiana en la vida cotidiana, en el trabajo, en la familia y en la sociedad, y el empeño en predicarla a toda criatura, de palabra y con el ejemplo.

Recientemente, debido al mal uso que los medios han dado al término “fundamentalismo” (de cuño cristiano conservador) los bautistas fundamentalistas han comenzado a llamarse a sí mismos: “conservadores”, “fundamentales” o “Iglesias Bíblicas”.

Véase también[editar]

Notas y referencias[editar]

  1. a b c «Member Body Statistics». Baptist World Alliance (31 de diciembre de 2010). Consultado el 20 de mayo de 2013.
  2. a b c d Cross, FL, ed. (2005), «Baptists», The Oxford dictionary of the Christian church, New York: Oxford University Press 
  3. "Baptist." 2010. Encyclopædia Britannica Online.
  4. Buescher, John. "Baptist Origins." Teachinghistory.org. Retrieved 23 September 2011.
  5. Shurden, Walter (2001). «Turning Points in Baptist History». Macon, GA: The Center for Baptist Studies, Mercer University. Consultado el 16 de enero de 2010.
  6. a b Gourley, Bruce. "A Very Brief Introduction to Baptist History, Then and Now." The Baptist Observer.
  7. De baptista deriva el sustantivo baptismo, nombre que se da en España a la doctrina protestante antes descrita. En el uso actual no deben confundirse baptismo y bautismo, palabra esta última que designa el primero de los sacramentos cristianos.
  8. Además, en el español de América significa también, como adjetivo, ‘de la doctrina religiosa protestante que sostiene que el bautismo solo deben recibirlo los adultos’
  9. Es doctrina aceptada por la mayoría de los bautistas que la Santa Cena debe estar restringida solo a creyentes bautizados de forma bíblica
  10. La Iglesia local tiene el derecho absoluto de autogobierno, libre de toda intervención jerárquica, porque la única autoridad es Cristo por medio del Espíritu Santo.
  11. Regeneración antes que ser miembro de la iglesia. Sin esa regeneración, ninguno está capacitado para ser miembro de la Iglesia de Jesucristo. La iglesia es para aquellos que han nacido otra vez por la operación del Espíritu de Dios.
  12. Misioneros bautistas estiman que miles de chinos se convierten en cristianos cada día.

Enlaces externos[editar]