Fundamentalismo cristiano

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

El fundamentalismo cristiano, es el movimiento ultraconservador surgido entre los cristianos protestantes evangélicos en Estados Unidos, a finales del siglo XIX como consecuencia de las teorías de la Alta Crítica Alemana y el liberalismo teológico. Se caracterizan por lo general en estipular: la inerrancia de la Biblia y su historicidad plena, el literalismo bíblico, la creación en una semana literal (rechazo de la Teoría de la Evolución), la independencia de la Iglesia del Estado, el nacimiento virginal de Jesús, el rapto de los creyentes a la segunda venida de Cristo con el Milenio.[1] [2]

Caracterización del fundamentalismo cristiano[editar]

El fundamentalismo cristiano, según Idelfonso Murillo, cumpliría las siguientes características:[1]

  • El fundamentalismo cristiano es básicamente la interpretación literal de la Biblia.
  • Rechaza el aporte de lo científico.
  • Es la dogmatización de la concepción cristiana.
  • El cristianismo en el fondo es tradición. No tradicionalismo es cuando se idolatra el cristianismo.
  • El fundamentalismo también está en el Cristianismo. Ejemplo: sostener que la creación se dio tal como está anunciada en el Génesis.
  • Para los que defienden la letra de la Biblia: Creación y evolución son incompatibles.
  • El fundamentalismo bloquea el diálogo (también el cientifismo).

Origen e historia[editar]

El fundamentalismo cristiano se remonta a los primeros colonizadores de Boston y Nueva Inglaterra, llegados a partir de 1620, y a quienes se les conoce como los Peregrinos. Venían de Inglaterra y Holanda, huyendo de naciones donde se les perseguía por sus creencias religiosas.

Una parte de los fundamentalistas se caracteriza actualmente por un apoyo decidido a la política conservadora, especialmente de Estados Unidos. Aunque doctrinalmente rechazan radicalmente el catolicismo, comúnmente convergen en la práctica política, con los católicos.

Para Hans Küng el primer artículo del llamado Niagara Creed de la conferencia Bíblica de Niágara de 1878 se formuló anticipándose a todo el movimiento fundamentalista cristiano:[1]

“Creemos que la totalidad de la Escritura está dada mediante la inspiración de Dios”

Los Fundamentos - Iglesia Presbiteriana de Estados Unidos[editar]

Se puede fechar el inicio del uso de «fundamentalista» a finales de la década de 1910, tras la enunciación en 1910 por parte de la Asamblea General de la Iglesia Presbiteriana de los Estados Unidos de los Cinco Fundamentos (o fundamentales) necesarios y esenciales de la fe cristiana. Esto vino a raíz de una disputa el año anterior sobre si se debía ordenar sacerdotes a un grupo de novicios que se negaban a afirmar el nacimiento de Cristo del cuerpo de una virgen. Los Fundamentos escogidos fueron, pues:

  • La inspiración de la Biblia por el Espíritu Santo y la infalibilidad de las Escrituras como resultado de dicha inspiración.
  • El nacimiento de Cristo del seno de una virgen.
  • La creencia de que la muerte de Jesucristo fue una muerte vicaria.
  • La resurrección en cuerpo de Jesús.
  • La realidad histórica de los milagros de Jesucristo.

Siguiendo estas pautas es obvio que hay muchas ideas que hoy se asignarían inmediatamente a un fundamentalista y que, sin embargo, están ausentes de la declaración de la cual toman el nombre. Por ejemplo, no se da siempre que quien afirma la infalibilidad de la Biblia argumente también a favor de una interpretación literal de la misma. De hecho, las corrientes 'literalistas' tienen unas raíces mucho más profundas que el fundamentalismo y se remontan a las discusiones de antaño sobre si la Biblia se puede traducir, etc.

Bautistas fundamentalistas[editar]

Actualmente esta corriente “Fundamentalista” (no confundir el término teológico con el uso que de esta expresión se hace recientemente) es considerada la más influyente y de mayor crecimiento en Estados Unidos y otros países con fuerte presencia bautista. No es una denominación como tal dentro de las iglesias bautistas, sino una reacción conservadora al modernismo y a la relajación de las costumbres dentro y fuera de la Iglesia.

Los fundamentalistas se distinguen por su conservadurismo en cuestiones políticas, sociales (rechazo del aborto, la homosexualidad, el divorcio, etc.) y religiosas (practican la llamada “separación bíblica”, rechazando el ecumenismo [o la unión con otras iglesias] que no esté basado en la fidelidad a las Escrituras).

Según la definición dada en el Congreso Mundial de Fundamentalistas de principios de 1920, un fundamentalista es un creyente “nacido de nuevo” en el Señor Jesucristo que:

  • Considera la Biblia como la Única Inerrante, Infalible y Verbalmente inspirada Palabra de Dios.
  • Cree literalmente en todo lo que la Biblia dice (y por ello por ejemplo el rechazo del evolucionismo).
  • Juzga todas las cosas a la Luz de la Escritura (la Biblia) y es únicamente juzgado por la Escritura.
  • Cree en las verdades fundamentales de la fe cristiana histórica: La Trinidad, la Encarnación, el nacimiento virginal de Cristo, la muerte vicaria de Cristo, la resurrección corporal de Cristo, su ascensión al Cielo y su Segunda Venida, el Nuevo Nacimiento mediante la regeneración del Espíritu Santo, la Resurrección de los santos para vida eterna y la de los impíos para juicio final y castigo eterno en el infierno, la comunión con los santos, los cuales son el Cuerpo de Cristo.
  • Fidelidad práctica a la fe cristiana en la vida cotidiana, en el trabajo, familia y la sociedad, y empeño en predicarla a toda criatura de palabra y con el ejemplo.
  • Denuncia y separación de toda negación eclesiástica de dicha fe, de todo compromiso con el error y toda contemporización con el mundo y de toda apostasía de la Verdad.
  • Contiende ardientemente por la fe que fue dada una vez a los santos.

Recientemente, debido al mal uso que los medios han dado al término “fundamentalismo” (de cuño cristiano conservador), los bautistas fundamentalistas han comenzado a llamarse a sí mismos: “conservadores”, “fundamentales” o “iglesias bíblicas”.

Fundamentalismo cristiano en el Siglo XX y Siglo XXI[editar]

En general el término fundamentalismo se utiliza para referirse a posiciones radicales y conservadores dentro de cualquier ideología o religión que en algunos casos pueden llegar a adoptar acciones armadas y terroristas. El fundamentalismo puede referirse tanto a fundamentalismos religiosos (fundamentalismo islámico, fundamentalismo cristiano, fundamentalismo judío) como a otras ideologías como ocurre en el denominado fundamentalismo de mercado. Habitualmente la construcción de un pasado histórico mitificado y sesgado contribuye a relanzar visiones enfrentadas de raíz religiosa que justificarían comportamientos radicales y acciones terroristas (Atentados del 11 de septiembre de 2001, Atentados del 11 de marzo de 2004, Atentados de Noruega de 2011).[2]

Desde finales del Siglo XX y durante el Siglo XXI se hace referencia al fundamentalismo cristiano cuando desde posiciones de raíz cristiana se defienden posturas radicales y conservadoras que por si mismas justificarían la violación o inclumplimiento de otras normas civiles de rango nacional o internacional que estuvieran en contra de esos principios llegando, en ocasiones, a promover la acción violenta para la defensa de esos principios. En este sentido no se diferencia de ningún otro tipo de fundamentalismo. Los fundamentalismos se retroalimentación al negarse mutuamente y provocarían enfrentamientos indeseados (guerra de religión, choque de civilizaciones, guerra contra el terrorismo).[1] [2] [3] [4] [5] [6] [7] [8]

Véase también[editar]

Notas y referencias[editar]

Enlaces externos[editar]

Artículos de prensa