Ama de casa
Un ama de casa o una dueña de casa es, en la cultura occidental tradicional, la mujer que tiene, como ocupación principal, el trabajo en el hogar con los quehaceres domésticos tales como: el cuidado de los hijos, la limpieza de la casa, la compra de víveres y otros artículos, la preparación de los alimentos, la administración parcial o total del presupuesto familiar, y un largo etcétera.
En la mayor parte de los casos este lugar lo ocupa la mujer (la esposa, en un matrimonio convencional compuesto por el hombre, la mujer y los hijos e hijas). Suele ser un trabajo no remunerado, al menos de manera directa.[1] Del ama de casa se esperan tradicionalmente muchas cosas, pero sobre todo abnegación, cuyo significado es literalmente "negarse a sí mismas" en aras de la familia tradicional, especialmente para proteger a los hijos. Así pues, no es sorprendente que el feminismo cuestione fuertemente dicho rol tradicional del ama de casa, y busque cambiarlo.
Aun así, en los tiempos más recientes es cada vez más común que el hombre acepte tomar el rol que le corresponde de alguna manera a la mujer, y que muchas mujeres desempeñen el rol tradicionalmente asignado al varón. Otros arreglos resultan ser intermedios a los dos posibles extremos, en los cuales la pareja se reparte de la manera más equitativa posible las labores cotidianas del hogar.