Historia de los judíos en Grecia

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A lo largo de los años muchas comunidades judías han residido en territorio griego siendo consideradas parte de la historia del lugar. Algunas de ellas, han residido en la región de manera organizada durante más de 2.000 años. El 1.er grupo judío instalado en Grecia fue el de los romaniotes o "judíos griegos". Tras los romaniotas, llegaron los sefardíes, que alcanzaron gran prosperidad en ciudades como Salónica durante la dominación otomana de Grecia.

En la actualidad, la comunidad judía de Grecia cuenta sólo con 5.500 personas, que se concentran, principalmente, en Atenas, Salónica, Larisa, Volos, Calcis, Ioánina, Trikala y Corfú, quedando tan solo unos pocos en Kavala y Rodas.[1]

La cultura judía de Grecia[editar]

La mayor parte de judíos instalados hoy en Grecia son sefardíes, a pesar de que dicho país ha sido también cuna de la peculiar cultura de judíos romaniotas. Junto a estos 2 grupos, han existido también pequeñas comunidades askenazíes, en Salónica y otros lugares.

Romaniotes[editar]

Los romaniotas llegaron a las islas hace más de 2.000 años. Su lengua histórica era el Yevanic, un dialecto de la lengua griega. El Yevanic no ha sobrevido a causa de la poca difusión cultural que ésta lengua ha tenido por medio de oradores y actualmente la mayor parte de romaniotas habla griego. Las mayores comunidades se hallaban en Ioannina, Tebas, Chalcis, la isla de Corfú, Artá, Corinto y las islas de Lesbos, Quíos, Samos, Rodas, y Chipre.

Los romaniotas han seguido, históricamente, una cultura distinta a la de los sefardíes, algunos de los cuales se instalaron en Grecia después de la expulsión en 1492 de los judíos españoles. Todos excepto un pequeño número de habitantes de Ioánina, la comunidad más grande diferente a la cultura sefardita, murieron en el Holocausto. La comunidad de Ioánina hoy sólo consta de 35 romaniotes vivos.

Los sefardíes de Grecia[editar]

La mayor parte de los judíos en Grecia son sefardíes cuyos antepasados partieron de España y Portugal. Un gran número de ello se instaló en Tesalónica, ciudad que acabaría siendo conocida como "la Madre de Israel" años después. La lengua tradicional de sefardíes griegos era el ladino que hasta el Holocausto era tan solo una mezcla de turco otomano, con influencias balcánicas e hispanas ",[2] conocido para su nivel de educación. La Fundación para el Avance de Estudios sefarditas y Cultura llama la comunidad sefardita de Thessaloniki " irrefutablemente uno de los más importantes en el mundo ".[3]

Historia[editar]

Interior de la Sinagoga de Shalom Kahal en Rodas.

La primera evidencia de la presencia de los judíos en Grecia es una inscripción hallada en Oropos, Ática, cerca de la ciudad de Atenas, referente a un personaje llamado Moschos Moschionos y que data de la 1a mitad del siglo III a.E.C.[4]

Hacia el año 85 a.E.C. Estrabón atestigua la existencia de comunidades judías en todas las ciudades del Mediterráneo oriental. En la obra de Filón de Alejandría se menciona la existencia de comunidades en Esparta, Delos, Sikion, Samos, Cos, Creta, Tesalia, Voiotia, Macedonia, Etolia, Ática, Argos, Corinto y Chipre. En el siglo I, el apóstol Pablo habla de comunidades florecientes en Filipos, Tesalónica, Veroia, Atenas y Corinto.

Época romana[editar]

Saulo de Tarso de Rembrandt.

Grecia se disgregó del Imperio romano en el año 146 E.C. Los judíos que vivían en la Grecia romana tenían un modus vivendi distinto de aquellos que vivían en la provincia de Judea. El Nuevo Testamento describe a judíos griegos como una comunidad separada de los judíos de Judea y los primeros no participaron en la Primera Guerra judeo-romana o conflictos posteriores. Los judíos de Tesalónica devinieron una nueva colonia judía en el siglo I con una lengua distinta a las demás de una amplia autonomía romana.[3]

Saulo de Tarso, más conocido como Pablo, fue un judío perseguidor de los cristianos de tiempos tempranos. Tarso perteneció, años atrás, al Imperio seléucida, fundado a la muerte de Alejandro Magno y albergaba una comunidad judía importante. Pablo contribuyó decisivamente a la fundación de muchas congregaciones cristianas en Grecia destacando sus viajes misionales en los cuales visitó ciudades helénicas como Filipos, Tesalónica, Berea, Atenas, Corinto.

Durante el Imperio Bizantino[editar]

Después de la caída del Imperio Romano de Occidente, la cultura romana siguió en el Imperio bizantino. Los judíos de Grecia comenzaron decaer en importancia creciendo la atención hacia la ciudad de Constantinopla. Algunos emperadores bizantinos estaban ansiosos de explotar la riqueza de los judíos de Grecia y les adjudicaron impuestos especiales, mientras forzaban su conversión al cristianismo.

El primer establecimiento de judíos asquenazíes en Grecia ocurrió en 1376, anunciando una inmigración asquenazí de Hungría y Alemania, para evitar la persecución de judíos a lo largo del siglo XV. Inmigrantes judíos de Francia y Venecia también llegaron a Grecia, y crearon nuevas comunidades judías en Tesalónica.[3]

Referencias[editar]

  1. Short History Of The Jewish Communities In Greece (pdf), publicized by the Central Board of Jewish Communities in Greece
  2. Glenny, p.512
  3. a b c The Foundation for the Advancement of Sephardic Studies and Culture, p. 1
  4. "Short history of the Jewish Communities in Greece"

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]