Hirudo medicinalis

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Sanguijuela medicinal
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Hirudo medicinalis
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Annelida
Clase: Clitellata
Subclase: Hirudinea
Orden: Arhynchobdellidae
Familia: Hirudinidae
Género: Hirudo
Especie: H. medicinalis
(Linnaeus, 1770)

Las sanguijuelas, animales invertebrados y hermafroditas, se caracterizan por presentar una enorme diversidad morfológica. Existen más de 600 especies diferentes, entre las que se incluyen las terrestres, marinas y de agua dulce. Son ectoparásitos temporales, hematófogos de animales y del hombre.

La sanguijuela es un gusano perteneciente al grupo de los anélidos o anillados y, dentro de éste, a la clase hirudíneas, dentro de los cuales la especie Hirudo medicinalis se destaca por su uso en medicina desde hace siglos. La clasificación taxonómica de esta especie es: Reino Animalia, Subreino Metazoa, Phylum Annelida, Clase Clitellata, Subclase Hirudinea, Orden Arhynchobdellida, Familia Hirudinidae, Genus Hirudo, Especie Hirudo medicinalis.

Información general[editar]

Su distribución geográfica es amplia; H. medicinalis tiene una ubicación paleártica, es decir, que además de encontrarse en Europa, se ubica en Asia y el norte de África. En Europa se localiza desde el oeste y sur hasta las montañas Urales y en los países que bordean el noreste del Mediterráneo. Otras especies como Hirudo depressa abundan en bosques húmedos y lagunas cercanas a Santiago de Chile. Americobdella valdiviana (o liguay) sanguijuela gigante, habita los bosques húmedos del sur de Chile.

La sanguijuela Hirudo medicinalis tiene su hábitat natural en agua dulce. El hábitat típico es un lago o un estanque con agua, con lodo en el fondo y con matorrales de cañas o juncos en las orillas, y con abundancia de ranas.

Las sanguijuelas están protegidas en numerosos países por su disminución, consecuencia de la destrucción de su hábitat y la contaminación. Según la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), a partir de 1996 se ha declarado como especie amenazada. En Europa, ha desaparecido de muchas regiones que eran su hábitat inicial natural. La razón principal por la cual se ha reducido su densidad de población en el pasado fue la producción intensiva de sanguijuelas para uso médico. Pero a finales del siglo XIX la captura de sanguijuelas se redujo drásticamente debido a que se dejaron de utilizar las sangrías en la medicina. Hoy en día, en su mayor parte, las sanguijuelas utilizadas no se capturan, sino que se crían en biofábricas, si bien no se está produciendo una recuperación significativa de su población natural. Las razones para ello, entre otras, son: la reducción de la densidad de población de ranas, que sirven de alimento a las crías de sanguijuela (en su etapa inicial no son capaces de alimentarse de animales más grandes), así como la sequía general de los humedales y la contaminación de las praderas de pasto, el principal hábitat de la sanguijuela medicinal en Europa.

Anatomía[editar]

La sanguijuela Hirudo medicinalis posee un cuerpo aplanado dorsoventral formado por 33 metámeros y dos ventosas, una anterior en cuyo centro se abre la boca y otra posterior. Dentro de la boca posee tres mandíbulas dentadas, con 100 dientes cada una que, al adherirse a la piel del animal o de la persona, produce una incisión trirradial a través de la cual va succionando la sangre y llenando su aparato digestivo, compuesto por 11 bolsas laterales que se extienden de un extremo al otro de su cuerpo. En general, la especie tiene una longitud de 3 a 5 cm y posee 5 pares de ojos localizados en la parte delantera del cuerpo. El peso (sin haber comido) de las sanguijuelas oscila entre 1,5 y 2 gramos. El color del dorso y del abdomen es diferente. El dorso es más oscuro, presentándose en él una banda de color naranja-marrón.

El sistema reproductor de cada individuo posee tanto órganos genitales masculinos como femeninos, pero a pesar de esto la sanguijuela es incapaz de auto-fecundarse y el apareamiento requiere de dos individuos. El sistema reproductor masculino está formado por 9 - 10 pares de sacos de esperma en la cara ventral de los segmentos 12º y 20º. Poseen también vesículas seminales, próstata y órgano sexual. El sistema reproductor femenino está formado por dos ovarios, dos pequeños úteros y una vagina, que se abre hacia el exterior.

El sistema nervioso central está compuesto de 32 ganglios, cada uno con alrededor de 400 neuronas. Lo más destacable del uso de la sanguijuela son los componentes presentes en su saliva (más de 100 sustancias biológicas )y que son inoculadas en la herida que producen con su mordedura.

Cuando está llena de sangre, después de 20 a 40 minutos, se desprende del huésped e inicia su lento proceso digestivo, que puede durar hasta 6 meses. Este es el motivo por el que la sanguijuela tiene un ciclo de alimentación bastante largo.

Comportamiento[editar]

Las sanguijuelas medicinales pueden moverse tanto en el agua como en la tierra, gracias a la contracción de los músculos de su cuerpo: en el agua pueden nadar mediante el movimiento ondulatorio, mientras que en el suelo se mueven ayudándose de sus ventosas pero también arrastrándose, al igual que otros gusanos. Para moverse sobre el sustrato se adhieren a él mediante sus dos ventosas. Debido a su fuerte cuerpo muscular, la sanguijuela puede sujetarse con la ventosa trasera y levantar el cuerpo para buscar, moviendo hacia todos los lados su extremo delantero. Durante el resto del tiempo prefieren subirse a un objeto grande, y dormirán, en parte, inclinándose fuera del agua.

Son capaces de distinguir y sentir la luz, la temperatura y la humedad. Tiene una reacción instintiva a la sombra, lo que podría significar la llegada del huésped. La sensibilidad de las sanguijuelas se ve reducida drásticamente durante la succión y el apareamiento, hasta el punto de que cuando se corta el extremo posterior del cuerpo, la sanguijuela no muestra reacción y continúa con su comportamiento.

Alimentación[editar]

La sanguijuela medicinal es fundamentalmente un parásito hematófago, pues se alimenta principalmente de la sangre de animales de sangre caliente. También pueden atacar a peces, ranas, renacuajos y polluelos de aves acuáticas. Una vez que se ha acoplado a la víctima para succionar sangre, la libera únicamente cuando se sacia completamente. Cuando están bien alimentadas, tratan de esconderse en lugares oscuros.

En su hábitat natural, las sanguijuelas hambrientas esperan a su presa tras haberse sujetado a las plantas u otros sustratos con sus dos ventosas. Si aparecen signos de que una presa se acerca (ondulaciones del agua, sombras, fluctuaciones del agua), se desengancha y nada en línea recta hacia la fuente de las vibraciones. Después de encontrar la presa, se fija en ella con la ventosa posterior, comenzando a mover la parte delantera del cuerpo en busca de un lugar adecuado para morder. Suele ser el punto con la piel más fina y los vasos sanguíneos más superficiales.

La duración de la succión varía dependiendo de la vitalidad de la sanguijuela, de las propiedades de la sangre de la víctima y de otras condiciones. Por término medio, tras 6 meses sin comer, la sanguijuela se sacia en un periodo de entre 40 minutos y 1 hora.

Las sanguijuelas en su hábitat natural alcanzan una edad de 3 a 4 años, llegando a alimentarse 5 ó 6 veces. En cautiverio la maduración ocurre más rápido, la esperanza de vida oscila entre 2 y 2,5 años.

Reproducción y desarrollo[editar]

Típico hábitat con una población considerable de Hirudo medicinalis, en Alemania.

La época de reproducción, una vez al año, ocurren en verano, entre junio y agosto. El apareamiento se produce en la tierra. Dos sanguijuelas se entrelazan entre sí y permanecen juntas. A pesar de que las sanguijuelas son hermafroditas y la fertilización puede ser cruzada, es decir, que cada sanguijuela puede ejercer de macho o de hembra, cada una manifiesta generalmente sólo una capacidad a lo largo de su vida.

Inmediatamente después de su fertilización, que es interna, buscan un lugar en la orilla de la costa para desarrollar los capullos. Una sanguijuela puede hacer hasta 4 ó 5 capullos, que son ovales y recubiertos de una capa esponjosa. En el interior del capullo se almacenan proteínas para que los embriones se alimenten, en un número de entre 20 y 30, desarrollándose durante 2 y 4 semanas hasta su eclosión. Las pequeñas sanguijuelas nacidas son copias en miniatura de los adultos y están listas para alimentarse de sangre. Se alimentan principalmente a través de pequeñas ranas, ya que ni siquiera pueden morder la piel de los mamíferos.

Tratamiento con sanguijuelas en la historia[editar]

Jarra cerámica para almacenar sanguijuelas.

Desde hace muchos milenios se utiliza su poder curativo. Su uso es conocido desde el año 3.500 a.C. para el tratamiento de diversas enfermedades. Los primeros indicios históricos se pueden encontrar en las obras indias de Ayurveda, en fuentes arqueológicas de babilonios y egipcios y en las pinturas de las tumbas faraónicas de la dinastía XVIII (1567-1308 a. C.), en la Biblia y en el Corán.

La terapia con sanguijuelas existía en India, Grecia, China, Persia, Roma, Egipto, etc... Durante la Edad Media las sanguijuelas se usaban mucho, en la época de Plinio, Galeno y Avicena. El científico persa Avicena, en su "Canon de Medicina", prestó gran atención a la aplicación de las sanguijuelas, describiendo su poder curativo para ayudar en la tuberculosis, la histeria y la epilepsia, la conmoción cerebral, así como en las enfermedades de las articulaciones, el hígado y los riñones.

En los siglos XVIII a XIX, la Hirudoterapia (tratamiento con sanguijuelas) se practicaba mucho en Rusia. Famosos médicos como M. Mydrov, Y. Dyadkovskiy, F. Pasternazkiy, G.Zaharin utilizaban mucho las sanguijuelas para tratar numerosas enfermedades como el asma, la bronquitis crónica, la neumonía, la tuberculosis, la histeria y la epilepsia, la conmoción cerebral, dolor de los oídos, psoriasis, eccemas, dermatitis, enfermedades de las articulaciones, el hígado y los riñones.

La utilidad curativa de las sanguijuelas era tan alta que a finales del siglo XVIII y principios del XIX en Europa Occidental, sobre todo en Francia, utilizaban entre 80 y 100 millones de sanguijuelas anualmente, en Inglaterra entre 7 y 9 millones y en Rusia 27 millones. Solo en el año 1833 los franceses importaron casi 42 millones de sanguijuelas.

Desde Alemania enviaban cerca de 30 millones de sanguijuelas anualmente a los Estados Unidos. Las autoridades alemanas se preocupaban por la capacidad del país de satisfacer sus necesidades domésticas. En EEUU se prefería sanguijuelas europeas a su contraparte estadounidense Hirudo decora, porque esta última no hacía la incisión tan profunda y succionaba menos sangre. Los estadounidenses tenían dificultades para obtener las sanguijuelas medicinales europeas y en el año 1835 fue ofrecido un premio de 500$ a quien pudiese criar la sanguijuela europea en EEUU.

A finales del siglo XIX la sanguijuela pierde su popularidad. Esto se ilustra bien en los registros de un hospital inglés, que señaló que en el año 1832 se utilizaron casi 100.000 sanguijuelas, mientras que 50 años más tarde el número había caído a menos de 2.000 sanguijuelas anualmente.

Hasta principios del siglo XX la Hirudoterapia se consideraba como un tratamiento indispensable para diversas dolencias, cayendo en desuso como consecuencia del gran avance científico y considerándose un tratamiento sin valor, atrasado y decadente.

Las sanguijuelas vuelven a ser habituales con el descubrimiento del fisiólogo británico J.B.Haycraft, en 1884, de un anticoagulante puro en su saliva y que nombra "Hirudine" del latín "hirudo”. En retrospectiva, resulta que J.B. Haycraft simplemente confirmó una observación anterior realizada por el académico ruso K. Diakonov. El académico señaló que la incapacidad de coagular de la sangre y su rápida disolución de los coágulos (“pelotitas") demuestra claramente la presencia en el intestino de la sanguijuela de "alguna sustancia disolvente". La hipótesis fue publicada en el artículo "El cambio de la sangre humana en el intestino de la sanguijuela" (año 1868), que a posteriori fue brillantemente confirmada por J.B. Haycraft.

En la Unión Soviética los estudios fundamentales referentes a la Hirudoterapia se llevaron a cabo durante los años 1930, experimentando un gran impulso en los años 1940. En el año 1936 el científico N.L.Blumental terminó su investigación sobre el tratamiento de la trombosis venosa con sanguijuelas. Este tratamiento fue fundamentado y aplicado con éxito contra la trombosis venosa séptica en el año 1939 por E.G. Sokol.

El famoso académico y oftalmólogo ruso V.P. Filatov (1865-1957) aplicaba 4-5 sanguijuelas encima y alrededor de un injerto de piel cuando estaba en peligro de ser rechazada. Confirmó que el uso de la Hirudoterapia en cirugía plástica presentaba la oportunidad de llevar a cabo con más éxito los injertos de piel.

Otras referencias en la cirugía moderna datan del año 1960, cuando dos cirujanos eslovenos describen la aplicación de sanguijuelas para prevenir la congestión venosa en los colgajos de piel trasplantados, publicando su experiencia en un artículo del British Journal of Plastic Surgery en 1960.

En la década de los años 70, un grupo de cirujanos franceses, pioneros en cirugía reconstructiva, demostraron su utilidad en la supervivencia de colgajos y en reimplantes de dedos. Posteriormente en 1985, Joseph Upton, cirujano plástico de Harvard, utilizó las sanguijuelas en el reimplante de una oreja en un niño pequeño. Las orejas han sido muy difíciles de trasplantar con éxito debido a la coagulación de los vasos sanguíneos en minutos durante el procedimiento.

En 1999 se solicitaron sanguijuelas con urgencia desde el Hospital Sotero del Río en Santiago de Chile, a través de los medios de comunicación, para favorecer el reimplante al que fue sometido un niño de dos años, que sufrió la amputación de su brazo en una centrifugadora.

La Hirudoterapia en la actualidad[editar]

El renacer actual de la Hirudoterapia (aplicación de sanguijuelas) está basado en los importantes descubrimientos científicos realizados en los últimos años.

Según los resultados obtenidos en el Instituto de Química Bioorgánica RAN (Moscú, Federación Rusa) por los académicos I.P. Baskova, I.I. Artamonova, L.L. Zavalova, existen más de 100 sustancias biológicas en la saliva de la sanguijuela que aportan su beneficio al cuerpo humano (20 con baja masa molecular - 50 Dalton, 80 en fracción de masa molecular de 500 Dalton), proporcionando un efecto anticoagulante, anestésico, antiinflamatorio, hipotensor, trombolítico, desintoxicante e inmunoestimulante.

Nombramos algunas de ellas:

HIRUDINA – polipéptido de 65 aminoácidos, anticoagulante natural más potente conocido, ralentiza el proceso de coagulación sanguínea. Inhibidor de la trombina.

APYRASA – es una enzima que determina la acción antiesclerótica. Apyrasa reduce los niveles sanguíneos de colesterol total. Aumenta la tolerancia del organismo a la glucosa, lo cual es importante en la prevención de la diabetes.

DESTABILASA – lisozima que daña las celulas bacterianas, actuando como una barrera frente a las infecciones. Agente trombolítico.

BDELINAS – un grupo de polipéptidos, potentes inhibidores de la tripsina, la plasmina y el acrosina, descubiertos en el año 1969. Proporcionan un potente efecto antiinflamatorio. Se excretan en la orina.

Cabe destacar, que hoy en día la eficacia de la Hirudoterapia está reconocida oficialmente en muchos países europeos y en EE.UU.

La FDA de EE.UU (Administración de Alimentos y Fármacos )ha autorizado en el año 2004 a la empresa francesa RICARIMPEX SAS la comercialización de sanguijuelas Hirudo Medicinalis, como el primer tratamiento con dispositivo vivo.

La introducción de la Hirudoterapia en Estados Unidos ha vuelto a popularizar los métodos de la medicina alternativa, cuyo uso aumentó un 45%, según el Centro Nacional de la Medicina Alternativa.

Las principales ventajas de la terapia residen en que no tiene efectos secundarios ni consecuencias negativas y tiene pocas contraindicaciones. Se trata de un procedimiento seguro e indoloro. Cada ejemplar de Hirudo medicinalis es de uso único y no puede ser reutilizado.

Es tan evidente el impacto positivo de la aplicación de las sanguijuelas Hirudo medicinalis sobre el estado de las personas con diferentes patologías, que los científicos de Alemania, EE.UU, Rusia, India, etc. siguen investigando los efectos de su aplicación.

Es importante mencionar las tecnologías modernas de la Hirudoterapia descubiertas últimamente, que permiten ampliar el campo de su aplicación y entender aun más su eficacia.

  • Efecto Bioenergético (energético-informativo). (A.I Krashenyuk, S.V. Krashenyuk, 1993)
  • Efecto neurotrófico (A.I Krashenyuk, S.V. Krashenyuk, N.I. Chalisova, 1996)
  • Efecto acústico (Krashenyuk A.I., D.I. Frolov, 2001)

Estos descubrimientos de nuevas y numerosas propiedades y capacidades de la Hirudoterapia fueron reconocidos y certificados por la “Agencia Internacional de Records y Logros” (Libro Guinness) el 19 de octubre de 2010.

La cría de sanguijuelas[editar]

Hoy en día, para fines terapéuticos sólo pueden utilizarse las sanguijuelas criadas en granjas especializadas. Existen biofábricas dedicadas a la cría de sanguijuelas a escala industrial.

La empresa Francesa RICARIMPEX SAS es una de las empresas relevantes en la cría de sanguijuelas y lleva dedicada a esta labor desde hace 150 años, obteniendo autorización en el año 2004 de la FDA, agencia estadounidense para el control de medicamentos, que aprobó la comercialización de sanguijuela, como el primer tratamiento médico con “dispositivo vivo.

En Francia y Estados Unidos se cultivan cerca de 1 millón de sanguijuelas al año. La producción de sanguijuelas en Rusia es de 5 a 5,5 millones al año.


Bibliografía[editar]

  • I.S. Whitaker, J. Rao, D. Izadi , P.E. Butler, Historical Article: “Hirudo medicinalis: ancient

origins of, and trends in the use of medicinal leeches throughout history”; British Journal of Oral and Maxillofacial Surgery (2004) 42, 133—137;

  • Garov D. G. “Los secretos de Hirudoterapia o como curarse con las sanguijuelas”, Feniks, 2003, 320 pag.;
  • Derganc M, Zdravic F. Venous congestion of flaps treated by application of leeches. Br J Plast Surg

1960;13:187-192;

  • I. P. Baskova; L. L. Zavalova; E. S. Kostrjukova; G. A. Titova; V. N. Lazarev; V. G. Zgoda, “Proteomic analysis methods for characterization of proteins from the salivary gland secretions of the medicinal leech during different seasons”. Biochemistry Mosc. 72, 219 (2007);
  • A. V. Basanova, I. P. Baskova1, L. L. Zavalova “Vascular–Platelet and Plasma Hemostasis Regulatorsfrom Bloodsucking Animals”, Biochemistry (Moscow), Vol. 67, No. 1, 2002, pp. 143_150. Translated from Biokhimiya, Vol. 67, No. 1, 2002, pp. 167_176.Original Russian Text Copyright © 2002 by Basanova, Baskova, Zavalova.
  • S.M. Abbas Zaidi, MD; S.S. Jameel, MD; F. Zaman, MD; Shazia Jilani, MD; A. Sultana, MD;

Shariq A. Khan, MD “A Systematic Overview of the Medicinal Importance of Sanguivorous Leeches” (Altern Med Rev 2011;16(1):59-65)

  • “Bloodletting Over the Centuries". Gilbert R. Seigworth, M.D.;NEW YORK STATE JOURNAL OF MEDICINE (December, 1980): 2022-2028;
  • A.I. Krashenyuk, Krashenyuk S.V. Chalisova N.I. “El método de la modulación de la influencia de sanguijuela Hirudo medicinalis a estimulación del crecimiento de las fibras nerviosas en el cultivo del tejido. Patente Nº 2144698 de 14.03.1996, registrado en el 20.10.2001, Federación Rusa).



Enlaces externos[editar]