Hipótesis de los kurganes

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En 1956 Marija Gimbutas presentó la hipótesis de los kurganes, que combinaba arqueología y lingüística para ubicar la sede originaria de los pueblos hablantes del protoindoeuropeo (PIE). Gimbutas nombró al conjunto de culturas en cuestión «Kurgán» (palabra rusa tomada del túrquico usada para determinar unos singulares túmulos sepulcrales) y siguió su supuesta difusión por Europa.

La hipótesis tuvo un impacto significativo en los estudios protoindoeuropeos. Los investigadores que estaban de acuerdo con Gimbutas identificaban la cultura de Kurganes o de Yamna como reflejo de una sociedad protoindoeuropea temprana que existió en las estepas pónticas desde el V milenio a. C. al III milenio a. C.

Perspectiva de la hipótesis de los kurganes.

Introducción[editar]

La hipótesis de los kurganes como el origen del indoeuropeo asumía una expansión gradual de la cultura arqueológica de los kurganes hasta abarcar todas las estepas del Mar Negro –Kurgan IV–, siendo identificada con la cultura de Yamna entre el IV y III milenio a. C. La siguiente expansión más allá de las estepas se identificó con unas culturas híbridas, como la cultura de las ánforas globulares en el oeste, la migración de protogriegos a los Balcanes y las culturas indoiranias nómadas hacia el este en torno al 2500 a. C. La domesticación del caballo y luego el temprano uso del carro han sido considerados como los factores principales del aumento de movilidad de los grupos de los kurganes y de sus pretendidas victorias militares, facilitando su expansión sobre toda la región del grupo de Yamna. En la hipótesis de los kurganes, la totalidad de las estepas pónticas son consideradas el Urheimat indoeuropeo (hogar original) y en ellas se habrían hablado un conjunto de dialectos del PIE tardío. La región cercana al Volga, etiquetada como Urheimat en el mapa superior, marca el lugar donde se han encontrado las restos más antiguos de la montura del caballo (la cultura de Samara, ver también la cultura de Sredny Stog), que podrían corresponder a un núcleo de PIE temprano o pre-PIE del V milenio a. C.

Etapas de la expansión[editar]

Mapa de las migraciones indoeuropeas desde el 4000 a. C. al 1000 a. C. de acuerdo con el modelo Kurgan. La migración anatolia (indicada con una flecha punteada) podría haber tenido lugar bien a través del Cáucaso bien a través de los Balcanes. El área púrpura corresponde al supuesto Urheimat (cultura de Samara, cultura de Sredny Stog). El área roja corresponde a la región donde se habrían asentado los pueblos indoeuropeos hasta cerca del 2500 a. C. aproximadamente, y el área naranja cerca del 1000 a. C.

La idea original de Gimbutas identificaba cuatro etapas sucesivas de pueblos kurganes:

Asimismo, creía que hubo tres oleadas de expansión sucesivas:

Línea temporal[editar]

Expansión histórica del carro.

Urheimat secundario[editar]

Se ha propuesto la cultura "kurganizada" del ánfora globular como un Urheimat secundario, que se separó en la cultura del vaso campaniforme y de la cerámica encordada en torno a 2300 a. C. De este núcleo de indoeuropeización podrían proceder la mayoría de las lenguas indoeuropeas de Europa: las lenguas itálicas, las lenguas celtas, las lenguas germánicas y otros grupos parcial o totalmente extintos, como las lenguas paleobalcánicas y de Centroeuropa. A ello habría que añadir posiblemente el protomicénico.

En las estepas, supuesto Urheimat primario, seguiría existiendo hablantes de indoeuropeo. Habría por tanto dos núcleos principales de indoeuropeización, cada uno siguiendo una evolución independiente: el Urheimat secundario o complejo europeo, fundamentalmente centum, y el Urheimat primario, satemizado tras la separación, del cual seguirían partiendo tribus, como las iranias y las indoarias. Las lenguas iranias (como el antiguo escita o el oseta) pueden considerarse herederas de la lengua indoeuropea original hablada por tribus que nunca abandonaron su hogar primigenio.

Diferencias de interpretación[editar]

Marija Gimbutas veía la expansión de la cultura de los kurganes como una serie de invasiones militares, donde una nueva cultura guerrera se imponía a las pacíficas culturas matriarcales de la Vieja Europa, reemplazándolas por una sociedad militarista y patriarcal, en un proceso visibilizado por la aparición de asentamientos fortificados y elevados, y por la presencia de tumbas de jefes guerreros:

El proceso de indoeuropeización fue una transformación cultural, no física. Debe entenderse como una victoria militar en cuyos términos se impone un nuevo sistema administrativo, una nueva lengua y una nueva religión sobre los grupos indígenas.

En sus últimos años de vida, Gimbutas aumentó enfáticamente la naturaleza violenta de esta transición desde el culto mediterráneo a la Diosa Madre a una sociedad patriarcal y al culto de un belicoso dios del trueno (Zeus, Dyaus). Sin embargo, muchos estudiosos que aceptaban el escenario propuesto de las migraciones indoeuropeas, mantenían que la transición fue bastante más gradual y pacífica de lo que sugería Gimbutas. Así, las migraciones dejaron de ser vistas como unas operaciones bélicas orquestadas, sino como la expansión de tribus y culturas inconexas a lo largo de muchas generaciones. El modo en que las nuevas culturas se impusieron a las indígenas (por asimilación pacífica o mediante la violencia) sigue siendo un punto controvertido entre los estudiosos de la hipótesis de los kurganes.

Actualmente se tiende más a destacar la diversidad cultural entre los grupos kurganes y la continuidad que se aprecia en Centroeuropa desde el Neolítico hasta la Edad del Bronce, que las ideas de Gimbutas de una "cultura kurgana" uniforme que provocó una ruptura con las costumbres neolíticas.[1]

J. P. Mallory aboga por considerar en la hipótesis de los kurganes la teoría estándar de facto acerca de los orígenes de los indoeuropeos, pero cree válidas las críticas hacia el escenario de invasiones militares sostenido por Gimbutas:

Casi todos los argumentos sobre la invasión y la transformación cultural se pueden explicar suficientemente sin hacer referencia a la expansión kurgánica

El arqueólogo alemán Alexander Häusler ha criticado duramente el concepto de Gimbutas de "una" cultura Kurgan que mezcla varias culturas distintas como la cultura de Yamna.

A pesar de que el escenario de los kurganes es aceptado como una de las soluciones más plausibles al problema de los orígenes indoeuropeos, tiene en su contra el ser un modelo especulativo, no normativo. Las principales alternativas sugeridas son las teorías de Colin Renfrew (en:Anatolian hypothesis) y Viacheslav Vsévolodovich Ivánov (en:Armenian hypothesis). La primera teoría postula un Urheimat anatolio (véase Urheimat), y que la expansión de las lenguas indoeuropeas fue resultado de la expansión de la agricultura. Esta visón implica una fecha más antigua del protoindoeuropeo (en torno a 9000 años en lugar de 6000), y entre los lingüistas encuentra bastante menos apoyo que la teoría de los kurganes, en base a la glotocronología (aunque este método ha sido ampliamente rechazado por la corriente principal de la lingüística histórica), y a la dificultad de correlar la distribución geográfica de las ramas indoeuropeas con los avances de la agricultura.

Un estudio realizado por Russell Gray y Quentin Atkinson de la Universidad de Auckland en 2003,[2] usando una técnica completamente diferente a la glotocronología tradicional, apunta a un origen más temprano del protoindoeuropeo que el asumido en el modelo de los kurganes, sobre el VII milenio a. C., consistente con el Urheimat anatolio de Renfrew. Sus resultados se basan en análisis de parecido máximo de la lista Swadesh.

Genética[editar]

Distribución del haplogrupo R1a1.

Un haplogrupo específico, el R1a1, definido por el marcador SNP M17 del cromosoma Y[3] es asociado por algunos con la cultura de los kurganes. El haplogrupo R1a1 se encuentra actualmente en Asia occidental, India, y en las poblaciones eslavas de Europa del Este, pero no es muy común en países de Europa occidental (por ejemplo, en Francia y algunas partes de Gran Bretaña).[4] [5] Sin embargo, un 23'6% de suecos, un 16'5% de daneses y un 11% de lapones comparten este linaje.[6]

Ornella Semino y otros[7] identificaron los haplotipos R1b[8] como descendientes de una expansión desde la Península Ibérica tras el último período glacial (entre 20.000 y 13.000 años atrás), con el R1a1 (su Eu19) enlazado a la expansión kurgánica. El R1b es frecuente en Europa occidental, especialmente en el País Vasco, mientras que el R1a1 es más frecuente en Polonia, Ucrania, Hungría y Rusia, y también se observa en Pakistán, India y Asia central.

Otro estudio[9] concluye que la población india recibió un flujo genético "limitado" procedente de fuentes externas desde el Holoceno y sugiere que el R1a1 es originario de Asia occidental o meridional.

Otro marcador con correspondencia cercana a las migraciones kurgánicas es la distribución del alelo del grupo sanguíneo B, mapeado por Luigi Luca Cavalli-Sforza. La distribución de dicho alelo en Europa coincide con el mapa propuesto de la cultura Kurgan y la distribución del haplogrupo R1a1 (YDNA).[cita requerida]

Véase también[editar]

hipótesis rivales

Referencias[editar]

Notas[editar]

  1. González Marcén, Paloma; Lull, Vicente; Risch, Robert (1992). «Arqueología de Europa, 2250-1200 A.C. Una introducción a la "Edad del Bronce"». Madrid (primera edición) (Editorial Síntesis). pp. 31–32. ISBN 84-7738-128-3. 
  2. Gray, Russell D.; Atkinson, Quentin D. (noviembre 2003). «Language-tree divergence times support the Anatolian theory of Indo-European origin» (en inglés). Nature 426 (6965):  pp. 435-439. doi:10.1038/nature02029. http://www.isrl.uiuc.edu/~amag/langev/paper/gray03languageTreeDivergence.html. Consultado el 3-11-2009. 
  3. Para nomenclatura, véase Jobling, Mark A.; Tyler-Smith, Chris. «The human Y chromosome: an evolutionary marker comes of age» (en inglés). Nature Reviews Genetics 4 (8):  pp. 598-612. doi:10.1038/nrg1124. http://www.nature.com/nrg/journal/v4/n8/pdf/nrg1124.pdf. Consultado el 3-11-2009. 
  4. Roper, L. David (en inglés). Y-Chromosome Biallelic Haplogroups. http://www.roperld.com/YBiallelicHaplogroups.htm. Consultado el 3-11-2009. 
  5. Weale, Michael E.; Weiss DA, Jager RF, Bradman N, Thomas MG (2002). «Y chromosome evidence for Anglo-Saxon mass migration» (en inglés). Molecular Biology and Evolution (Society for Molecular Biology and Evolution) 19 (7):  pp. 1008-21. PMID 12082121. http://mbe.oxfordjournals.org/cgi/content/full/19/7/1008. Consultado el 3-11-2009. 
  6. Tambets, K; Rootsi S, Kivisild T, Help H, Serk P, Loogväli EL, Tolk HV, Reidla M, Metspalu E, Pliss L, Balanovsky O, Pshenichnov A, Balanovska E, Gubina M, Zhadanov S, Osipova L, Damba L, Voevoda M, Kutuev I, Bermisheva M, Khusnutdinova E, Gusar V, Grechanina E, Parik J, Pennarun E, Richard C, Chaventre A, Moisan JP, Barác L, Pericić M, Rudan P, Terzić R, Mikerezi I, Krumina A, Baumanis V, Koziel S, Rickards O, De Stefano GF, Anagnou N, Pappa KI, Michalodimitrakis E, Ferák V, Füredi S, Komel R, Beckman L, Villems R. (2004). «The western and eastern roots of the Saami--the story of genetic "outliers" told by mitochondrial DNA and Y chromosomes» (en inglés). Am J Hum Genet 74 (4):  pp. 661-82. doi:10.1086/383203. PMID 15024688. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1181943/?tool=pubmed. Consultado el 3-11-2009. 
  7. Semino, Ornella; Passarino G, Oefner PJ, Lin AA, Arbuzova S, Beckman LE, De Benedictis G, Francalacci P, Kouvatsi A, Limborska S, Marcikiae M, Mika A, Mika B, Primorac D, Santachiara-Benerecetti AS, Cavalli-Sforza LL, Underhill PA (2000). «The Genetic Legacy of Paleolithic Homo sapiens sapiens in Extant Europeans: A Y Chromosome Perspective» (en inglés). Science 290 (5494):  pp. 1155-9. PMID 11073453. http://hpgl.stanford.edu/publications/Science_2000_v290_p1155.pdf. Consultado el 3-11-2009. 
  8. Eu18 en su terminología original, véase A Nomenclature System for the Tree of Human Y-Chromosomal Binary Haplogroups para conversiones de nomenclatura
  9. Kivisild, T; Rootsi S, Metspalu M, Mastana S, Kaldma K, Parik J, Metspalu E, Adojaan M, Tolk HV, Stepanov V, Gölge M, Usanga E, Papiha SS, Cinnioğlu C, King R, Cavalli-Sforza L, Underhill PA, Villems R. (2003). «The genetic heritage of the earliest settlers persists both in Indian tribal and caste populations» (en inglés). Am J Hum Genet 72 (2):  pp. 313-32. PMID 12536373. http://evolutsioon.ut.ee/publications/Kivisild2003b.pdf. Consultado el 3-11-2009. 

Bibliografía[editar]

  • Dexter, A.R. and Jones-Bley, K. (eds). 1997. The Kurgan Culture and the Indo-Europeanization of Europe: Selected Articles From 1952 to 1993. Institute for the Study of Man. Washingdon, DC. ISBN 0-941694-56-9.
  • Gray, R.D. and Atkinson, Q.D. 2003. Language-tree divergence times support the Anatolian theory of Indo-European origin. Nature. 426:435-439
  • Mallory, J. P. and Adams, D.Q. 1997 (eds). 1997. Encyclopedia of Indo-European Culture. London: Fitzroy Dearborn (división de Taylor & Francis). ISBN 1-884964-98-2.
  • Mallory, J.P. 1989. In Search of the Indo-Europeans: Language, Archaeology and Myth. Thames & Hudson, London. ISBN 0-500-27616-1.
  • D. G. Zanotti, The Evidence for Kurgan Wave One As Reflected By the Distribution of 'Old Europe' Gold Pendants, JIES 10 (1982), 223-234.
  • Villar, F. 1996. Los indoeuropeos y los orígenes de Europa. Gredos, Madrid. ISBN 84-249-1787-1