Himen

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Himen
Gray1229.png
Ubicación del himen en los genitales femeninos (etiquetado abajo a la derecha).
Latín [TA]: hymen
TA A09.1.04.008
Enlaces externos
Gray Tema #270 1264
MeSH Hymen

El himen es una membrana delgada y frágil de tejido incompleto que se encuentra en el límite respectivo de unión del conducto vaginal y la vulva.

Formación del himen[editar]

Al principio, durante el desarrollo fetal, no hay una apertura vaginal. La delgada capa que cubre la vagina se abre parcialmente antes del nacimiento.

El tamaño y forma varía mucho de una mujer a otra. Al nacer, la mayoría de los bebés de sexo femenino tienen himen, ya que el tejido se divide completamente estando aún en la matriz. Esta mayoría de niñas nacen con un himen no perforado (himen septado). Se ha demostrado recientemente que la mayor parte de las mujeres tiene una membrana anatómica que les produce dolor y sangrado durante la primera relación sexual.[cita requerida]

El obstetra suele examinar las condiciones de la vulva de la recién nacida para confirmar que su himen se encuentra en perfecto estado. Si la niña nace con el himen cerrado y éste permanece así hasta la primera menstruación (algo no muy común), es posible que la menstruación no fluya libremente fuera del cuerpo, lo que puede resultar doloroso y tener complicaciones que incluso requieran de una intervención quirúrgica.

Antes de la pubertad, los tejidos de la vulva son generalmente muy frágiles y delgados. Cualquier actividad que someta estos tejidos a una gran tensión puede estirar y por tanto lastimar el himen. Así, se da el caso de que muchas jóvenes dañan o dilatan su himen al efectuar actividades físicas como deportes, montar a caballo, insertar o quitar tampones o al masturbarse. Una muchacha puede no ser consciente de que esto ocurre, sobre todo si no hay sangre o dolor durante el evento.

En algunas mujeres el himen se rompe en más de una ocasión. Incluso algunos son lo suficientemente elásticos para permitir que la vagina sea penetrada sin que el himen se desgaste. Esto suele ocurrir si la dilatación vaginal se produce gradualmente con los dedos o con otros objetos durante un período extenso de tiempo.

Se han dado casos de mujeres embarazadas que llegan a la sala del parto con el himen intacto, por lo que el médico tiene que rasgarlo para facilitar el nacimiento del bebé.

Histología[editar]

El himen está constituido por un esqueleto conjuntivo-fibroelástico, ricamente vascularizado e inervado, que se encuentra recubierto por mucosa. Esta capa fibroelástica varía extraordinariamente en cuanto a su desarrollo y es la responsable de la consistencia y elasticidad del mismo.

Tipos de himen[editar]

Hímenes normales o típicos[editar]

Diferentes tipos de himen (las áreas oscuras representan la abertura vaginal).

Son aquellos en los cuales el orificio está en el centro, hacia arriba o en la línea media. Así, se reconocen tres tipos de hímenes típicos: anular, semilunar y labiado. El himen más frecuente entre los examen médico legales ginecológicos es el dilatable.

  • Anular. Presenta un orificio central, rodeado por membrana con un ancho más o menos igual. Sus puntos débiles están en 2, 5, 7 y 10 de la carátula de reloj.
  • Semilunar. Tiene el orificio desplazado hacia la porción superior, de modo que por debajo queda una medialuna de membrana. Sus puntos débiles están en 4 y 8.
  • Labial o labiado. Tiene un orificio alargado en la línea media, de dirección sagital, con membrana a uno y otro lado, a la manera de labios. Puede romperse en los puntos 6 y 12.
  • Franjeado o de herradura
  • Estrelado

Hímenes anómalos o atípicos[editar]

Comprenden múltiples variedades que escapan al tipo de descripción sencilla de los hímenes típicos. Entre los más frecuentes se encuentran.

  • Biperforado, septado o tabicado (con dos perforaciones). Cuenta con un tabique horizontal o vertical que divide el orificio en dos.
  • Herradura obturada.
  • Hipertrofiado (muy grande).
  • Imperforado (sin perforaciones). Carece de orificio y requiere intervención quirúrgica para la salida de la sangre menstrual
  • Trifoliado (de tres pliegues).
  • Multifoliado (de varios pliegues).
  • Coroliforme (parecido a la corola de una flor). Presenta prolongaciones a la manera de pétalos que se disponen unos sobre otros.

Himen complaciente[editar]

El himen dilatable, mejor conocido como himen complaciente, presenta un orificio que permite el paso del pene o de dedos (en el caso de la masturbacion) sin romperse y vuelve a las dimensiones normales una vez que aquél o aquellos se retiran. La presencia de una mayor cantidad de fibras elásticas en su composición, le aporta una gran flexibilidad. Fisiológicamente esta condición hace que durante las primeras y sucesivas relaciones sexuales, el orificio himeneal se dilate lo suficiente como para poder admitir la penetración peneana con facilidad, sin producir lesión himeneal y por lo tanto, conservar así, sus características de integridad hasta la primera vez en la vida

Himen orificio dilatado[editar]

El himen con orificio dilatado tiene también la membrana íntegra, pero en cambio, el orificio mantiene un diámetro anormalmente grande. Esta condición puede ser congénita o adquirida por dilataciones lentas, repetidas y progresivas.

Himen artificial[editar]

La himen artificial fue inventado en 1993 por Shiro Hisaki en el Centro de Investigaciones Humanos en Kyoto (Japón) y hoy se comercializa alrededor del mundo. Este producto consiste de una membrana gelatinosa que desprende un líquido rojo formado por albúmina, se coloca veinte minutos antes de la relación sexual, fingiendo así una ruptura del himen y garantizando al compañero la virginidad de su amada.[1]

Es uno de los productos más vendidos en China a través de internet, pero fue prohibido por autoridades del país tras ser considerado peligroso debido a sus componentes.[2]

Debido a su naturaleza, en algunos países islámicos vender el producto es un camino a la pena de muerte.[3]

Costumbres culturales relacionadas con el himen[editar]

A lo largo de la historia de la humanidad, la conservación del himen ha tenido mayor o menor importancia según la cultura a la que se pertenezca. En América, en el imperio inca, para las runas (hombres y mujeres de baja escala social) no tenía la menor importancia. Por el contrario, el hecho de perderlo era síntoma de que la mujer era deseada y, si llegaba a tener un hijo, confirmaba su fertilidad y se convertía en una mujer cotizada entre los runas varones. En la nobleza, en especial entre las consagradas al dios inti (vírgenes del sol), la conservación de la virginidad (himen) era primordial.

Debido al valor que algunos incorrectamente le asignan al himen como símbolo de virginidad, existen culturas en que las mujeres que no tienen un himen intacto se someten a himenoplastias (cirugías reconstructiva del himen), especialmente antes de casarse. En el mundo hispano esta práctica se conoce tradicionalmente como hacer virgos y ya aparece mencionada en La Celestina (1499).

En varias culturas africanas aún se practica la infibulación a las niñas entre los 2 y los 8 años de edad, como manera de preservar el himen y la virginidad de las mujeres. La operación es realizada por una curandera o partera, sin anestesia, y consiste en una ablación (la llamada clitoridectomía), seguida por un cierre vaginal permanente. Solamente se deja una pequeña abertura para la emisión de orina y de sangre menstrual. La vulva se abre con un cuchillo inmediatamente después del matrimonio o antes de un parto.

Relación del himen con el coito y con el abuso sexual[editar]

El que exista o no himen no es un indicativo exacto de que la mujer que haya tenido o no coito. No se puede verificar, con un simple examen físico, si una mujer ha tenido coito o alguna otra experiencia sexual. Dado que, como ya se afirmó, pocas mujeres nacen con una membrana en el interior de su vagina, no puede afirmarse entonces que la ausencia de himen sea el indicio de que la mujer haya tenido relaciones sexuales. Sólo un 50 % de las mujeres tienen sangrado la primera vez que las tienen, por lo que unas sábanas manchadas de sangre tampoco indican de forma fiable que la mujer haya tenido relaciones por primera vez.

El himen no desaparece cuando algo se inserta en la vagina. Puede estirarse sin romperse o rasgarse. Por ejemplo, si una mujer se introduce dos dedos en la vagina durante la masturbación, su himen puede rasgarse todavía al tener relaciones sexuales por vez primera, puesto que un pene suele ser más grueso que dos dedos. De igual manera, una mujer que haya tenido sexo vaginal puede tener restos de tejido del himen. Tales restos no suelen causar ningún dolor durante el coito.

Al introducir juguetes sexuales en la vagina, al probar distintas posiciones durante el coito, o si la pareja actual de la mujer posee un pene de mayor grosor que los de sus parejas anteriores, el himen puede rasgarse de nuevo, o incluso puede rasgarse por primera vez.

Cuando un ginecólogo examina a chicas preadolescentes y adolescentes buscando evidencias de abuso sexual, buscará heridas o rasgados en el himen. Sin embargo, hay mujeres que nacen sin himen, y en tal caso será necesario buscar otros signos o señales de dicho abuso.

Mamíferos que presentan hímen[editar]

Las hembras de varias especies de mamíferos, además del ser humano, presentan himen:

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]