Fosa nasal

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Nariz humana donde se pueden ver las aberturas externas de las narinas.

Las fosas nasales son dos cavidades separadas por un tabique, comunicadas con el exterior por los orificios nasales o narinas y situadas en la cabeza, por encima de la cavidad bucal. Constituyen el tramo inicial del aparato respiratorio, sirviendo para la entrada y salida de aire, y además contienen el órgano del olfato.

Características[editar]

En aves y mamíferos ellas contienen huesos ramificados o cartílagos cuya función es calentar el aire durante la inhalación y retener la humedad en la exhalación. Los peces no respiran a través de sus narices, pero poseen dos pequeños agujeros llamados narinas para oler.

Algunos mamíferos acuáticos, como las ballenas o los delfines, tienen las fosas nasales situadas en la parte superior del cráneo en lugar de en la nariz, facilitando así la respiración cuando ascienden a la superficie.

Los Procellariiformes se distinguen de otros pájaros por tener extensiones tubulares de sus narinas.

En los humanos el ciclo nasal es ultradiano. Los vasos sanguíneos de cada fosa nasal aumentan su tamaño hinchándose, y luego decrecen. Sólo una fosa es usada a la vez, por lo que durante el curso del día se cambiarán aproximadamente cada cuatro horas.[1]

La irritación de las fosas nasales es la que desencadena el reflejo del estornudo y salen los mocos o la mucosidad.

Mucosa[editar]

El interior de las fosas nasales está tapizado por una membrana mucosa, que se divide en mucosa respiratoria y mucosa olfativa.

La mucosa respiratoria o pituitaria roja recubre la mayor parte de la fosa nasal, y contiene células ciliadas y células caliciformes que secretan moco. El moco forma una capa superficial donde quedan atrapadas las partículas extrañas, que son arrastradas por el movimiento de los cilios hacia la faringe para ser eliminadas. Además esta mucosa sirve para humedecer y calentar el aire respirado.

La mucosa olfativa o pituitaria amarilla está situada en la parte superior de las fosas nasales, y contiene células nerviosas olfativas, donde reside el sentido del olfato. además esta tiene unas células especiales que captan olores y también limpia el aire

Función[editar]

La respiración nasal es el elemento básico indispensable, pero primordial para la vida del ser humano. Gracias a la respiración se dan las bases del intercambio gaseoso de nuestro organismo, de la vida neuronal, de la actividad hemática, y de toda una innumerable lista de funciones básicas.

El aire debe penetrar dentro de nuestro organismo y llegar a los pulmones. La entrada es y debe ser a través de las fosas nasales o nariz. Cuando respiramos el aire entra por las fosas nasales orificios cubiertos de vellosidades con células que secretan moco.

Anatomía[editar]

Anatomía de la fosa nasal.

La nariz es la parte superficial y anterior de las fosas nasales, de naturaleza principalmente cartilaginosa y recubierta por piel, situada en nuestra cara o fascies, mientras que el resto de las fosas nasales está formado por dos cavidades óseas excavadas en el interior del cráneo y con sus paredes tapizadas internamente por mucosa. Las fosas nasales muestran dos orificios anteriores llamados narinas, situadas en la base o superficie inferior de la nariz, que representan la comunicación con el exterior para la entrada o salida de aire. Detrás de cada narina aparece un pequeño espacio llamado vestíbulo nasal cuyas paredes internas presentan unos pelos gruesos llamados vibrisas. En el límite posterior de las fosas nasales otros dos orificios llamados coanas desembocan en la rinofaringe o nasofaringe, sirviendo por lo tanto de comunicación con el resto del aparato respiratorio.[2]

Porción interna[editar]

Es importante conocer como son por dentro estas fosas nasales. A grandes rasgos, solo diremos que, anatómicamente, estas fosas nasales tienen una pared medial que se denomina tabique nasal, y una pared lateral, que presenta los llamados cornetes nasales (son unas procidencias óseas). Estos cornetes nasales ofrecen una anatomía muy irregular, y es en esta pared donde hay las comunicaciones con los senos paranasales.

Para entender la necesidad de que la respiración debe ser nasal, debemos saber que estas fosas nasales, están recubiertas de una mucosa. Lo que denominamos mucosa es como un tapiz, o un velo, que se encuentra pegado al hueso, es decir, recubre todo el tabique y todas las cavidades y salientes de estas fosas nasales, así como también recubre el interior de los senos paranasales.

Fisiología[editar]

El aire, entra en las fosas nasales por la inspiración y crea una corriente hacia su interior. Esta corriente de aire, es la responsable del intercambio aéreo de los senos. Esta corriente aérea, llega a una zona muy alta dentro de estas fosas nasales, que es donde se encuentra el órgano de la olfación, así podemos tener un correcto olfato. Mientras existe esta corriente de aire, gracias al moco existente en esta mucosa este aire sufre unos cambios fundamentales.

Este aire es humidificado, así al pasar por la laringe, en su trayecto hacia los pulmones, no estropea este órgano, llegando correctamente saturado de agua. Este aire es también filtrado, dejando en la nariz o fosas nasales, todas las partículas que son dañinas a nuestra laringe, y tráquea. Este filtro puede ser, y en realidad lo es, muy útil para la prevención de alergias y procesos asmáticos. Este aire, es calentado, es decir, penetra dentro de las fosas nasales a una temperatura ambiental, la existente, que en ocasiones puede ser muy fría, y con el contacto de la mucosa, este aire adquiere la temperatura corporal que es necesaria e indispensable para que no dañe a la laringe, tráquea y pulmones. De esta forma se previenen bronquitis, y otros procesos inflamatorios o infecciosos del aparato respiratorio.

Mecanismos para obtener una respiración nasal satisfactoria[editar]

  • Mecanismos fisiológicos:
    • Lavados nasales.
    • Vahos.
  • Mecanismos terapéuticos:
    • Mecanismos locales:
      • Instilación de sprays.
      • Gotas nasales.
    • Mecanismos por vía general:
      • Toma de medicamentos (que deben estar prescritos por el médico).

Lavados nasales[editar]

Es la introducción de agua, suero etc. a través de las fosas nasales. Se recomienda que si son a base de agua, sean de agua de mar. Usar preferentemente productos farmacéuticos, ya que las concentraciones de sal y otros iones están correctamente proporcionadas y actúan de modo totalmente fisiológico.

El lavado nasal debe hacerse para que penetre hasta la rinofaringe, es decir, el lavado debe caer hacia la cavidad bucal.

En niños pequeños se usa suero fisiológico y se instila con un cuentagotas (mayoritariamente), pero debe insistirse de manera que sea efectivo.

Vahos[editar]

Son medidas terapéuticas muy sanas, que anteriormente se practicaban con más frecuencia, quizá por falta de las medidas o tratamientos actuales.

Al igual que el lavado nasal, se recomienda usar productos farmacéuticos, pero, de todos modos, las conocidas sustancias derivadas de plantas, hojas de árboles e hierbas son totalmente efectivas.

El vaho bien hecho es el que se realiza a conciencia, es decir, tapados con una toalla y respirando por la nariz, hasta que prácticamente la piel de la cara nos moleste o impida su prolongación; y, evidentemente, que no sea molesto para la persona que lo efectúa.

Son también totalmente válidos todos los mecanismos humidificantes que existen en el mercado farmacéutico.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Nasal Obstruction
  2. Rouvière, Henry; A. Delmas y Vincent Delmas (2005) (en español). Anatomía humana: descriptiva, topográfica y funcional, Volumen 1 (11va edición). Elsevier, España. pp. 347. ISBN 8445813137. http://books.google.co.ve/books?id=B2V1jB2AJHQC&hl=es&source=gbs_navlinks_s. 

Enlaces externos[editar]