Europa latina

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No confundir con la cristiandad latina.
Europa Latina
Regiones de Europa con lenguas de origen latino      Países donde una lengua latina es una lengua oficial      Zonas donde una lengua latina es oficial entre otras lenguas      Países donde el uso de una lengua latina es importante pero no es una lengua oficial      Zonas donde el uso de una lengua latina es significante, pero no oficial
Países

El término Europa latina se aplica como un término impreciso aplicado a regiones de Europa en las que predominan las lenguas románicas. Se incluyen en ella la totalidad estados de Europa occidental cuya lengua oficial es románica como Portugal, España, Andorra, Francia, Mónaco, San Marino, Italia, Rumanía y Moldavia, así como regiones de otros estados como Valonia y las áreas de hablas francesa, italiana y romanche de Suiza, así como los microestados de Europa asociados a los países anteriores.[1]

Introducción[editar]

Los historiadores medievales frecuentemente usaron el término "Europa latina" para referirse al área geográfica y cultural donde el latín fue usado como lengua litúrgica por la Iglesia católica, el estado y otras instituciones. Tradicionalmente la región englobó a los territorios católicos bajo la jurisdicción del obispo de Roma, que prácticamente coincidía con los dominios del antiguo imperio fráncico y las áreas periféricas adyacentes. Frente a este bloque cultural, en sureste de Europa se usó el antiguo eslavo eclesiástico o el griego como lenguas cultas. En particular en el imperio Bizantino el griego fue la principal lengua usada tanto por la iglesia ortodoxa dirigida por el patriarca de Constantinopla como por la administración imperial. En otras ocasiones se usa el término Europa latina para referirse al área más meridional del surooeste de Europa, excluyendo por tanto al territorio donde históricamente se han hablado Lenguas balcorromances (Yugoslavia, Norte de Grecia, Rumania, Moldavia). Los países de Europa latina (cuando se excluyen las áreas romances en sureste de Europa) han sido predominantemente católicos, lo cual es otra característica histórico-cultural compartida por todos ellos.

En contextos no históricos, el término ha sido usado por algunos autores como Rogelio Pérez-Perdomo y Lawrence Friedman.[2] Algunos de estos países tienen un estatus reconocido dentro de la Unión Latina.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. L'état du monde 2010, editores: Bertrand Badie y Dominique Vidal, La Découverte, 2009.

Bibliografía[editar]