Erich Auerbach

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Erich Auerbach (Berlín, 9 de noviembre de 1892 - Wallington (Connecticut), 13 de octubre de 1957) gran filólogo, romanista y crítico literario alemán. Auerbach se inscribe en la tradición filológica alemana de Ernst Robert Curtius, Leo Spitzer y Karl Vossler.

Biografía[editar]

Berlinés de origen judío, y tras combatir en la Primera Guerra Mundial, Auerbach se doctoró en 1921. Desde 1929 trabajó como profesor en la Universidad de Marburgo, y fue muy bien acogido su ensayo de ese mismo año Dante als Dichter der irdischen Welt (Dante, poeta del mundo terrenal).

Con el ascenso del Nazismo, como tantos otros intelectuales, se vio obligado a abandonar su puesto en 1935. Se refugió en Estambul, en cuya universidad trabajó entre 1936 y 1947. Allí escribió entre 1943 y 1945 su famoso estudio sobre el relato desde Grecia hasta el siglo XX, Mimesis: Dargestellte Wirklichkeit in der abendländischen Literatur, que publicó en Berna en 1946.

En 1947 emigró a los Estados Unidos y enseñó en la Universidad Estatal de Pensilvania; luego, trabajó en el Instituto para Estudios Avanzados de Princeton (1949-1950). Finalmente, en 1950, obtuvo el puesto de profesor de Filología Románica en la Universidad de Yale, que ocupó hasta su muerte en 1957; entre sus discípulos destacó Frederic Jameson.

Obra[editar]

Conocido dantista y especializado también en literatura francesa, su obra maestra indiscutible es Mímesis, que se comentará. Pero su temprano Dante, poeta del mundo terrenal, una obra maestra de la crítica textual europea, fue completado con Nuevos estudios dantescos. Figura es una arqueología sobre esta palabra clave que apareció en Terencio, y fue modificada por Agustín. Lenguaje literario y público en la baja latinidad y en la Edad Media, hace una cala profunda en la Alta edad Media y el problema del estilo noble y popular. Y sus ensayos sobre el culto de las pasiones en el siglo XVII francés miden la talla universal de ese romanista clave para el siglo XX

En 1951 publicó Philologie der Weltliteratur (sobre la filología de la literatura mundial).

Mímesis: La representación de la realidad en la literatura occidental[editar]

Mímesis ('imitación' en griego) es el título del libro que redactó en el exilio en Estambul durante la Segunda Guerra Mundial entre 1942 y 1945, con la penuria bibliográfica que le suministraba no poder recurrir sino a la biblioteca pública de Estambul, lo que, en todo caso, puede ser mirado también como un beneficio para el libro, que sintentiza así mejor su mensaje; la obra se editó en Berna en 1946 y fue en 1951 traducida al español, y luego al inglés (1953), italiano (1956), polaco (1964) y al francés (1977). En este estudio de literatura comparada se trata de la evolución del concepto de imitación de la realidad en la literatura occidental desde Homero hasta Virginia Woolf, pasando por Petronio, San Agustín, Giovanni Boccaccio, Montaigne, Rabelais, Shakespeare, Cervantes, Voltaire, Stendhal, Balzac, Flaubert, Zola y Marcel Proust, con un extraordinario acopio de erudición (Auerbach dominaba entre otras lenguas el francés, el italiano y el latín). Utiliza textos característicos de cada autor (entre ellos el capítulo X del Don Quijote) que en cada caso se transcriben y traducen para que el lector pueda seguir cabalmente el análisis. Comienza comparando la estética de Homero, atenta sólo a los más altos personajes y donde lo real se le aparece transfigurado en idelizada imagen heroica, con la estética emanada de la Biblia, de sesgo más historicista y realista, los textos fundamentales de la cultura occidental; este capítulo fue, sin embargo, suprimido del texto final y sólo modernamente ha sido publicado.

El Cristianismo corrompió la poesía clásica y su separación retórica entre estilo bajo y estilo elevado: la Edad Media impuso, a su modo, un realismo anticlásico. La literatura moderna incorporará lo cotidiano al mundo poético rematando ese proceso de secularización acelerado desde los principios del ochocientos con el cuadro de costumbres y la comédie larmoyante o comedia lacrimógena del siglo XVIII, y el Prerromanticismo, con su sensibilidad para lo histórico, preparan la revolución estilística de Stendhal y Balzac; el Realismo se desplegará e irá volviendo cada vez más complejo y extremo hasta llegar a los refinamientos (ironía, amargura o desesperación) de la literatura moderna.

Mimesis da cuenta de la forma en que la vida cotidiana en su gravedad se ha representado por numerosos escritores occidentales, desde la antigua Grecia y el imperio romano, escritores como Petronio y Marcelino, escritores renacentistas como Boccaccio, Montaigne, Rabelais, Shakespeare y Cervantes. Auerbach se disculpa por las fuentes insuficientes de su trabajo; sin embargo, la crítica cree que fue un acierto accidental, pues se centra en una lectura atenta de los textos más que en una evaluación global.

El modo en que opera Mimesis ha sido descrito entre los críticos contemporáneos como historicismo, desde que Auerbach consideró que la realidad está representada en la literatura de varios periodos para estar íntimamente vinculada a las convenciones sociales e intelectuales del tiempo en que fueron escritas. Auerbach se consideraba a sí mismo un perspectivista histórico de la tradición alemana, extrapolando características específicas de los géneros literarios, gramática, sintaxis y dicción a cuestiones mucho más amplias de orden histórico y cultural. De Mímesis, Auerbach dijo: "Mi propósito es siempre escribir historia".

El capítulo más célebre es el primero, La cicatriz de Ulises, donde Auerbach compara la escena del libro 19 de la Odisea de Homero, cuando Ulises finalmente regresa de su largo viaje de veinte años, con el Génesis 22:1, la historia del sacrificio de Isaac. Destaca la consistencia en los personajes de la Odisea frente a la profundidad psicológica de las figuras del viejo testamento, y da una impresión más histórica que la Odisea, que clasifica como más cercana a la leyenda ya que todos sus detalles son ociosamente desarrollados y todas las acciones ocurren en presente simple; e incluso las descripciones del pasado están narradas en tiempo presente. En el contexto de la comparación, Auerbach traza su famosa conclusión de que la reivindicación de la verdad de la Biblia es tiránica, pues sus muchas omisiones establecen con insistencia que es el único mundo posible, con un dios que lo organiza todo, y donde el lector debe interpretar una verdad polifacética, en la que debe asumir, por ejemplo, que el viejo testamento prefigura al nuevo.

Libros[editar]

  • Mimesis: Dargestellte Wirklichkeit in der abendländischen Literatur (1942).
  • Dante als Dichter der irdischen Welt (1929).
  • Neue Dantenstudien (1944). Trad. París, Mácula, 1998.
  • Literatur sprache und Publikum in der lateinischen Spätantike und im Mittelalter (1957).
  • Figura (1944).
  • Vier Untersuchungen zur Geschichte der französischen Bildung (1951). Trad. París, Mácula, 1998.
  • Philologie der Weltliteratur (1951).

Ediciones en español[editar]

Fuentes[editar]

  • J.-Y. Tadié, La critique littéraire au XXe siècle, París, Belfond, 1987.
  • D. Meur, prefacio a Le culte des passions, París, Mácula, 1998.

Enlaces externos[editar]