Ebriedad

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Ebriedad
Michelangelo drunken Noah.jpg
La Embriaguez de Noé de Miguel Ángel
Clasificación y recursos externos
CIE-10 F10.0, T51
CIE-9 305.0, 980
CIAP-2 P16
MedlinePlus 002644
MeSH D000435
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La intoxicación etílica, ebriedad o embriaguez es un estado fisiológico inducido por el consumo excesivo de alcohol. En el habla coloquial y vulgar recibe numerosos nombres tales como borrachera, cogorza, mona o melopea.

La intoxicación es consecuencia de la entrada de alcohol en el torrente sanguíneo más rápidamente de lo que el hígado puede metabolizarlo. Algunos de los efectos de la intoxicación por alcohol (como la euforia y las inhibiciones sociales bajas) son fundamentales para la deseabilidad del alcohol como una bebida y su historia como la droga recreativa más extendida del mundo. A pesar de este uso generalizado y la legalidad de alcohol en la mayoría de los países, muchas fuentes médicas tienden a describir cualquier nivel de intoxicación de alcohol como una forma de envenenamiento, y algunas religiones consideran la intoxicación por alcohol un pecado.

Los síntomas de la intoxicación por alcohol incluyen euforia, enrojecimiento de la piel y disminución de la inhibición social en dosis más bajas, con dosis más grandes produciendo impedimentos progresivamente severos de equilibrio, la coordinación muscular (ataxia), y la capacidad de toma de decisiones (que puede conducir a un comportamiento violento o irregular), así como náuseas o vómitos a partir del efecto perjudicial del alcohol en los conductos semicirculares del oído interno e irritación química de la mucosa gástrica. Niveles suficientemente altos de alcohol transportado por la sangre causan coma y la muerte por los efectos depresivos del alcohol sobre el sistema nervioso central.

"Intoxicación alcohólica aguda" es un término médico relacionado, utilizado para indicar una peligrosamente alta concentración de alcohol en la sangre, lo suficientemente alto para inducir el coma, depresión respiratoria e incluso la muerte. Se considera una emergencia médica. El término es utilizado principalmente por profesionales de la salud. Los toxicólogos utilizan el término "intoxicación alcohólica" para discriminar entre el alcohol y otras toxinas.

Actitudes culturales[editar]

Policías observando a un ebrio en México.

Muchas sociedades tienen estereotipos culturales asociados con la ebriedad; mientras algunos consideran a aquellos capaces de beber grandes cantidades de alcohol como dignos de respeto, otros lo consideran como un serio problema moral.[cita requerida] Discutiblemente, tal actitud se puede abordar como patológica, puesto que puede conducir al alcoholismo. En muchos lugares públicos donde se consumen bebidas alcohólicas tales como los bares, el hecho de rechazar el consumo de alcohol puede ser interpretado como negativo y por lo tanto puede generar la desaprobación social del grupo. Sin embargo, una persona intoxicada con alcohol frecuentemente se considera incapaz de controlar sus límites naturales de consumo y por consiguiente puede ser tratada con desconsideración, debido a las molestias que puede ocasionar su estado. Los primeros síntomas de la embriaguez normalmente son considerados positivos, por lo menos inicialmente. Cuando los efectos disminuyen, comienza una resaca asociada con la ebriedad, como resultado de la deshidratación y agotamiento.

Los antiguos griegos creyeron que podían prevenir la ebriedad al poner un pedazo de amatista en los vasos o en la boca mientras se bebía. Y de hecho, el nombre de la gema se refiere a esta creencia (en griego antiguo a-methyst significa 'no intoxicado').

Muchas religiones desalientan o prohíben el consumo del alcohol. El Corán, el libro del Islam, declara que Dios prohíbe a la humanidad el consumo del alcohol debido a los efectos dañinos para el cuerpo, para la vida y la familia del consumidor, por problemas sociales que acarrea, y la distracción del pensamiento hacia Dios. La Iglesia católica no prohíbe el consumo del alcohol si se hace dentro de la moderación, según el catecismo de la Iglesia en el párrafo 2290:[cita requerida]

«La virtud del temple nos dispone a evitar todo exceso: el abuso del alimento, del alcohol, del tabaco o de la droga. Incurren en culpabilidad grave quienes, por embriaguez o amor por la velocidad, ponen en peligro su propia seguridad y la de otros en el camino, en el mar o en el aire.»

Asimismo en el libro de Proverbios aparece el siguiente texto[cita requerida]:

«Dad la cerveza al desfallecido, Y el vino a los de amargo ánimo: Beban, y olvídense de su necesidad, Y de su miseria no se acuerden más

Los budistas se abstienen del alcohol para evitar dañar a otros inadvertidamente. La intoxicación de la mente también está en desacuerdo con la enseñanza de la meditación.

En las grandes capitales es frecuente el alcoholismo entre los jóvenes, que empiezan a consumir tempranamente a través de la práctica del botellón.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

"Out of It. A Cultural History of Intoxication" de Stuart Walton. (Penguin Books, 2002) ISBN 0-14-027977-6