Oído interno

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Oído interno
Balance Disorder Illustration A es.svg
Diagrama de las estructuras del oído interno.
Latín [TA]: auris interna
TA A15.3.03.001
Sistema Auditivo periférico
Arteria Arteria laberíntica
Enlaces externos
Gray Tema #232 1047
MeSH Inner+ear
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El oído interno o laberinto se encuentra dentro del hueso temporal. El oído interno es una cavidad hueca en el hueso temporal del cráneo, que incluye en el canal de la cóclea y del canal vestibular en donde se produce la transducción de la energía a sonido.[1] Puede dividirse morfológicamente en laberinto óseo y laberinto membranoso. El laberinto óseo es la cápsula ósea que rodea al laberinto membranoso, y éste último consiste en un sistema hueco que contiene la endolinfa. Entre laberinto óseo y laberinto membranoso se encuentra la perilinfa, que es en parte un filtrado de la sangre y en parte difusión de líquido cefalorraquídeo. La endolinfa se produce en la estría vascular. También se encarga de llevar la información al cerebro.

Aspectos anatómicos[editar]

El sistema perilinfático desemboca en el espacio subaracnoideo a través del acueducto coclear, mientras que el sistema endolinfático viaja a lo largo del conducto endolinfático y termina en el espacio epidural, en un saco ciego llamado saco endolinfático.

El oído interno o laberinto se encuentra en el interior del hueso tem­poral que contiene los órganos auditivos y del equilibrio, que están iner­vados por los filamentos del nervio auditivo. Está lleno de líquido y tiene tres cavidades: el vestíbulo, dividido en dos partes, utrículo y sáculo; los tres canales semicirculares, órgano del sentido del equilibrio, (están llenos de endolinfa); y el caracol o cóclea, largo tubo arrollado en espi­ral donde se encuentran las células receptoras de los sonidos, provistas de cilios, cada una de las cuales está adaptada para la recepción de sonidos de un tono determinado.

Las fibras nerviosas que salen del caracol y de los canales semicircu­lares se reúnen para formar el nervio acústico, que sale del sáculo por un tubo que atraviesa el hueso temporal hasta la cavidad craneana.

El vestíbulo[editar]

El vestíbulo es la cavidad ósea en la región media del oído interno, tiene forma oval, pues en un extremo se encuentra al caracol y en el otro los canales semicirculares, caja del tímpano y conducto auditivo interno. Un estrechamiento lo divide en dos partes: el sáculo (vuelto hacia el caracol) y el utrículo (vuelto hacia los canales semicirculares).

Canales semicirculares[editar]

Los canales semicirculares son tres tubitos arqueados en semicírculos, implantados en el vestíbulo y situados en tres planos rectangulares, según las tres dimensiones del espacio. Los canales semicirculares nos dan la noción del espacio y, por tanto, contribuyen al mantenimiento del equilibrio de la cabeza y del cuerpo.

Cóclea o caracol[editar]

La cóclea o caracol es un sistema de tubos enrollados, con tres tubos diferentes, uno al lado del otro, denominados rampa vestibular, rampa media y rampa timpánica. La rampa vestibular y media se hallan separadas entre sí por la membrana de Reissner (M.R.), la rampa timpánica y la rampa media se hallan separadas por la membrana basilar (M.B.). En la superficie de la membrana basilar se halla una estructura, el órgano de Corti, que contiene una serie de células mecánicamente sensibles, las células ciliadas. La rampa vestibular y la rampa timpánica se encuentran llenas de perilinfa, ésta es rica en sodio y pobre en proteínas. La rampa media contiene endolinfa la cual es rica en proteínas y contiene sobre todo potasio.

La rampa vestibular se relaciona con la ventana oval mediante el vestíbulo y la rampa timpánica limita con la ventana redonda. Ambos conductos comunican abiertamente en el vértice del caracol o helicotrema.

Las células ciliadas sostenidas por las células de Deiters están dispuestas angularmente y con sus extremos alcanzan la membrana tectoria de tipo gelatinoso y que está extendida sobre las células ciliadas.

La membrana de Reissner es tan delgada que no dificulta el paso de las vibraciones sonoras desde la rampa vestibular a la rampa media. Por lo tanto, en cuanto a transmisión del sonido, la rampa vestibular y la rampa media se consideran como una única cámara. La importancia de la membrana de Reissner depende de que conserve la endolinfa en la rampa media necesaria para el normal funcionamiento de las células ciliadas. La cóclea es la porción auditiva del oído interno. Su componente de la base es el órgano de Corti, el órgano sensorial de la audición, que se distribuye a lo largo de la partición que separa los compartimientos fluidos en el tubo afilado en espiral de la cóclea.

Cóclea ósea[editar]

La cóclea ósea es un tubo ligeramente cónico enrollado sobre sí mismo en 2 vueltas y media, de aspecto muy similar al de un caracol, su longitud total aproximadamente es de 32 - 35 mm. La parte interna de este tubo, sobre la cual se sostiene toda la estructura, es una lámina ósea denominada colúmena o modiolo.

Cóclea Membranosa[editar]

Órgano de Corti

El órgano de Corti fue descrito por primera vez por Corti en 1851. Está formado por células de soporte, las células ciliadas sensoriales, la membrana tectoria y las fibras nerviosas. El soporte está constituido por los pilares y las células de Deiters, Hensen y Claudius. Los pilares son células de forma piramidal, con gran cantidad de filamentos de soporte, dispuestas en dos filas y unidas en su parte superior, formando el túnel de Corti.

Estas células de sostén, sobre todo las de los pilares y las de Deiters, contribuyen a formar la membrana reticular que se extiende, en la parte superior del órgano de Corti, por los espacios existentes entre las porciones apicales de las células ciliadas externas. La membrana reticular constituye una barrera entre la endolinfa que baña la superficie del órgano de Corti y sus espacios extracelulares interiores.

Células Ciliadas

Las células ciliadas se dividen en dos tipos, externas e internas. Las primeras están por fuera de los pilares de Corti en 3 filas paralelas, aunque en algunos casos se han observado 4 o 5 filas en la zona apical. Estas células externas y cilíndricas no presentan estructuras propias de sostén; mantienen su forma y posición gracias al apoyo de las células vecinas. Su número aproximado es de 30.000. En la superficie superior pueden observarse los cilios, que constan únicamente de estereocilios, ya que el cinocilio sólo está presente durante el desarrollo embrionario. Se disponen de forma perpendicular a la superficie de la célula, unidos a una placa cuticular mediante unas estructuras parecidas a raíces.

Cada célula externa tiene entre 50 y 150 cilios, dispuestos en forma de "W" y unidos entre sí por unos finos filamentos (Tip-Links). En su interior existen proteínas estructurales, como la actina, responsables de su posición erecta. Las células ciliadas internas presentan cierta forma de botella, con un estrecho cuello que termina en la superficie portadora de los cilios. Existen unas 3500, dispuestas en una sola fila, en el interior de los pilares, y soportan unos 60 estereocilios cada una.

La Membrana Tectoria (M.T.)

La membrana tectoria es una estructura gelatinosa que se extiende desde la lámina espiral hasta la altura de las células de Hensen, por encima del órgano de Corti. Según Ham, libro de histología, la membrana tectoria es "resilente". Es decir, no se mueve porque está hecha de proteína muy dura y con poca agua. La membrana tectoria aporta un punto de referencia que no se mueve. Está formada por filamentos englobados en una sustancia amorfa. Los estereocilios de las células ciliadas externas están adheridos a esta membrana responsable de su deflección ante estímulos acústicos. Oído Interno

Aspectos funcionales[editar]

En el oído interno se realiza la transformación de la energía mecánica producida por las ondas sonoras en impulsos nerviosos. Esta transformación se realiza a través de los órganos de Corti. Comprende las siguientes estructuras:

  • El vestíbulo, cavidad dividida en dos partes: el utrículo y el sáculo.

El utrículo está en comunicación con los canales semicirculares, y el sáculo se comunica con el caracol.

  • Los canales semicirculares son tres tubos de forma semicircular, dos de ellos tienen posición vertical y otro posición horizontal (anterior, posterior y lateral). La función de los canales semicirculares es mantener el equilibrio, junto con los propioceptores del cuerpo y los ojos.
  • El caracol, llamado también cóclea, es un órgano en forma de tubo enrollado que rodea un eje central llamado columela; posee tres cavidades longitudinales llamadas rampas (rampa timpánica, rampa vestibular y rampa coclear), separadas por dos membranas llamadas membrana basilar y membrana de Reissner.

La membrana basilar separa la rampa media de la inferior y está constituida por numerosas fibras, que son cortas cerca de la base del caracol pero que aumentan varias veces su longitud a medida que se acercan al vértice del mismo. Mientras que la membrana de Reissner es una fina capa de células que separa la rampa media de la rampa vestibular. La membrana basilar y la membrana de Reissner se unen un poco antes de llegar al extremo del caracol, dejando aquí un orificio que comunica las rampas vestibular y timpánica, cuyas cavidades están llenas de un líquido denominado perilinfa. El conducto coclear o rampa media termina como fondo de saco en el vértice del caracol; en su interior, lleno de endolinfa, residen los órganos de Corti, encargados de captar las vibraciones sonoras y transformarlas en impulsos nerviosos.

Referencias[editar]

  1. J.M. Wolfe et. al. (2009). Sensation & Perception. 2nd ed. Sunderland: Sinauer Associated Inc

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]