Culto cristiano

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El culto ha sido considerado, por la mayoría de los cristianos, como el acto central de identidad cristiana a través de la historia. Muchos teólogos cristianos han definido la humanidad como homo adorans, o sea, "el hombre que rinde culto", significando así que el culto a Dios es central para comprender al ser humano.

Tradición Litúrgica[editar]

En el Catolicismo, en la Iglesia Ortodoxa y en algunas ramas (Iglesias Altas) del Anglicanismo y del Luteranismo, el culto de adoración a Dios es prestado en la liturgia: acto del hombre que adora (acción ascendente) y del Dios que salva (acción descendente).

El término liturgia deriva del griego "ergosleitor" (acción del pueblo), donde los dotados de propiedades practicaban filantropía para con los necesitados y estos, agradecidos, alababan tales actos. algo parecido sucede en la liturgia: Dios santifica y concede gracias al hombre y este, en gratitud, lo adora y sirve, alcanzando así su salvación eterna, principalmente a través de su participación, por gracia divina, de los méritos del sacrificio de Cristo en la cruz. Este sufrimiento y sacrificio redentor y supremo es renovado por la Eucaristía y celebrado en la Misa.

De ahí que el culto es celebrado de forma solemne, seguido de una orden estricta de servicio y centrada precisamente en la Misa, más precisamente en la Eucaristía.

Iglesia Católica[editar]

En la Iglesia Católica, además del culto de adoración a Dios (latría), existe también el culto de veneración a los Santos (dulía) y a la Virgen María (hiperdulía). Estos dos cultos, siendo el primero más importante, son muy diferentes, pero ambos son expresados a través de la liturgia, que es el culto oficial y público de la Iglesia Católica, y también a través de la piedad popular, que es el culto católico privado.

Dentro de la piedad popular, que es de cierto modo facultativa, se destacan indudablemente las devociones; mientras que en la liturgia, se destaca la Misa (de asistencia obligatoria los Domingos ye fiestas de guarda) y la Liturgia de las Horas. La Iglesia permite también la veneración de imágenes y de reliquias sagradas de Cristo, de los Santos y de la Virgen María. Pero, en el caso de las reliquias, ellas tienen de ser primero autentificadas por la Iglesia, para que su veneración sea autorizada.

Tradición Reformada[editar]

Desde la publicación del libro de Martín Lutero El Cautiverio Babilónico de la Iglesia las iglesias protestantes reenfocaron el culto cristiano, basándolo en la lectura y exposición de la Palabra, ya sea por himnos o sermones. La música es solemne, generalmente acompañada por un órgano, o, en algunos casos de coros u orquestas. La participación colectiva de la congregación es alentada: la iglesia canta al unísono, se recitan confesiones de fe, se hacen lecturas de respuestas. Los rituales son más simples, refutan las vestiduras, son sobrios y buscan la adoración divina.

El Culto Tradicional tiene un contenido programático pero no tan ritual como el estilo Litúrgico, sino sería un estilo semi litúrgico.

Antecedentes Históricos[editar]

Lo que llamamos adoración tradicional surgió inmediatamente después del fin de la Edad Media. Fue una corrección de estilo de culto medieval, con el fin de corregir sus abusos.

Durante los siglos XVI y XVII, se desarrolló un estilo litúrgico modificado, tanto en Suiza como en Inglaterra. Estos cultos, menos estructuradas que los planificados por Lutero y Cranmer, fueron los precursores de los cultos tradicionales de nuestros días.

Juan Calvino (1500-1564) fue el líder de la Reforma en Ginebra y en sus consideraciones en cuanto al culto estaban que la Cena del Señor sirviera como una herramienta para la exhortación de la Iglesia y no como un ritual elaborado y que el culto debe ser recibido con fe para obtener la gracia de Dios derivada de él. La liturgia debe seguir tres reglas: Cantar solamente salmos y no himnos, acompañados sólo de melodía y armonía, era obligatoria la predicación exegética en todos los cultos semanales. ._.

Tradiciones de las Iglesias Libres[editar]

Tradiciones de la Iglesias Libres son así llamadas por su amor, libertad y autonomía en la determinación de los componentes del culto y su orden dentro de él. Se destaca los grupos: anabaptistas, pietistas, los separatistas, puritanos y hermanos de Plymouth, que poseen como características:

  • La práctica de adoración tenían un precedente bíblico bien claro.
  • Los asuntos relativos a la adoración debería ser de interés única y exclusivamente de la iglesia local.
  • Las oraciones deben ser espontáneas e informales (en objeción a la orden litúrgica como el Libro de Oración Común) y los sermones deben ser prácticos y aplicables (en contraste con el Leccionario).
  • Los puritanos, especialmente, estaban en desacuerdo con las vestiduras del clero oficiante, el uso del agua bendita, de arrodillarse para recibir la comunión, de la participación de los católicos en la comunión del Evangelio de la orden de culto impresa, de rezar. Ellos, en conclusión, estaban en contra de todo lo que no fuera respaldado por las Escrituras. Por esta razón, sus cultos fueron simplificados al máximo: largas oraciones, pocas canciones y muchos sermones interminables.
  • En grupos más tradicionales de las iglesias libres, tales como los Hermanos de Plymouth, cualquier miembro puede liderar parte del servicio, llamar a los cánticos, alzar la voz en la oración, predicar, partir el pan.

Tradición evangélica[editar]

En el siglo XIX hubo un surgimiento de los movimientos de Gran Despertar en el mundo anglosajón, surgió la tradición Evangélica, originaria del metodismo, de la cultura de la frontera agrícola del Oeste Americano y de los Evangelistas urbanos en la Gran Bretaña industrial. Hace hincapié en la venida de Dios para cumplir con la humanidad, y la adoración se dedica a la Iglesia. La orden del servicio es más libre, contando con gran participación laica, instrumentos tocando músicas religiosas con estilos contemporáneos y populares, con presentaciones individuales, tiempo de llamada y espera que los nuevos creyentes que acepten a Jesús como salvador y el domingo por la mañana Escuelas Bíblicas Dominicales.

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

  • Wainwright,Geoffrey; Westerfield Tucker, Karen Beth (ed.)The Oxford history of Christian worship
  • Webber,Robert E. Worship Old and New
  • White, James F. Introduction to Christian Worship
  • White, James F.A Brief History of Christian Worship
  • Wainwright,Geoffrey; Westerfield Tucker, Karen Beth (ed.)The Oxford history of Christian worship