Concatedral de Santa María de la Redonda

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Concatedral de Santa María de la Redonda
Bien de Interés Cultural
Patrimonio Histórico de España
Façade of Santa María de la Redonda in Logroño.jpg
Tipo Concatedral
Advocación Santa María de la Redonda
Ubicación Bandera de España Logroño, España
Coordenadas 42°28′00″N 2°26′44″O / 42.4665778, -2.4456858Coordenadas: 42°28′00″N 2°26′44″O / 42.4665778, -2.4456858
Uso
Culto Iglesia Católica
Diócesis Calahorra y La Calzada-Logroño
Orden Clero secular
Arquitectura
Construcción siglo XV, con muchas reparaciones y ampliaciones en los siglos XVII y XVIII
Estilo arquitectónico barroco

La concatedral de Santa María de La Redonda es una iglesia situada en Logroño (La Rioja, España). Junto con la Catedral de Calahorra y la de Santo Domingo de La Calzada es sede de la diócesis eclesiástica de Calahorra y La Calzada-Logroño.

Introducción histórica[editar]

En el siglo X el Camino de Santiago cruza el río Ebro por un puente que da origen a una población que con el tiempo sería la ciudad de Logroño.

En el año 1095, el rey Alfonso VI de Castilla otorga a este lugar un fuero franco para el asentamiento de pobladores y peregrinos. Con el transcurso del tiempo la población alcanza un notable crecimiento y se construyen las iglesias de Santa María de Palacio, Santiago el Real, San Bartolomé y Santa María de La Redonda, ésta última en el arrabal y separada del itinerario del Camino de Santiago. Se le llamó La Redonda por ser una iglesia románica seguramente octogonal, similar a las existentes en el Camino jacobeo de Navarra en Eunate y Torres del Río.

Por su desarrollo e importancia, en el año 1431 es declarada ciudad y en 1435 se le dota de una iglesia colegiata, en ese momento asociada al cercano e importante Monasterio de Albelda, en cuyo scriptorium se crearon importantes códices en la Edad Media. Entre todos los templos existentes se eligió La Redonda y se vio la conveniencia de levantar un grandioso templo en el mismo lugar de emplazamiento del austero románico. La construcción se iniciaría años más tarde en 1516 y en sucesivas reformas y ampliaciones se alargaría durante tres siglos.

En 1959 la colegiata de Santa María de La Redonda fue declarada concatedral con un rango inmediatamente inferior a las históricas catedrales de Calahorra (siglo V), y de Santo Domingo de La Calzada (siglo XI).

Arquitectura del templo[editar]

Retablo del altar mayor.

Sus orígenes datan del siglo IX tras la venida de unos hermanos huidos de Torres del Río, a causa de las razzias musulmanas, y que refundan en el mismo sitio de la catedral actual un pequeño cenobio del que no queda ningún rastro tras las sucesivas remodelaciones de siglos posteriores.

La estructura arquitectónica de la concatedral se construye fundamentalmente a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII.

Está compuesta por tres naves, una central y dos laterales de menor altura, una girola y por el trascoro, con su puerta principal flanqueada por dos torres gemelas. A lo largo de los muros laterales se extienden las capillas que cierran la construcción definitiva en el norte y sur del templo.

Entre 1516 y 1598 se construye el cuerpo central en estilo Gótico Reyes Católicos, con ocho altos pilares cilíndricos que culminan abriéndose para formar las bóvedas de crucería. Alzando la vista se contempla algo similar a un grandioso palmeral de piedra sugerido por las esbeltas columnas cilíndricas sin nervaduras y el despliegue en lo alto de una filigrana de ramas de crucería.

En el siglo XVII se amplía en el frente oriental junto al altar mayor con la Capilla del Santo Cristo que con el paso del tiempo terminaría conformándose como un deambulatorio tras el retablo mayor.

Por último en el siglo XVIII se completó definitivamente la estructura principal al bajar el coro al piso y construir en el trascoro la monumental Capilla de Nuestra Señora de los Ángeles en el interior.

En el exterior se levantaron las dos esbeltas torres gemelas que constituyen el icono que representa a la ciudad de Logroño. Tomaron como modelo la torre de la iglesia de Santo Tomás de Haro y se repite en otras localidades como en Santo Domingo de la Calzada, Briones, Oyón, Labraza,... destacando siempre en el horizonte su verticalidad.

Entre las dos torres se encuentra una fachada-retablo en piedra sobre la puerta principal cerrando el paso una hermosa verja.

El templo, orientado rigurosamente de este a oeste, está situado en la parte central del casco antiguo de Logroño y se abre a la antigua plaza del Mercado junto a la calle Portales de un gran sabor histórico bajo sus arcos y en cuyos alrededores bulle, como en tiempos antiguos, el ocio de la ciudad.

Cabe destacar que este templo está construido a escasa distancia del río Ebro, y por tanto sobre una zona pantanosa. Lo interesante es que la cimentación de la concatedral son sarmientos (rama de las cepas) ya que estos no pudren con la humedad, reparten bien las cargas y absorben los asentamientos.

Cuadro atribuido a Miguel Ángel Buonarroti[editar]

La Crucifixión atribuida a Miguel Ángel Buonarroti.

En el deambulatorio, tras el retablo mayor de la concatedral, se encuentra una pequeña pintura al óleo sobre tabla. Representa un Calvario con Cristo vivo, la Virgen Dolorosa, San Juan Evangelista y María Magdalena.

Origen del cuadro[editar]

Miguel Ángel Buonarroti pintó un pequeño cuadro para su buena amiga Vittoria Colonna, poetisa de gran piedad y cultura, hija del noble aristócrata Fabrizio Colonna y felizmente casada en 1509 con Francisco Ferrante d'Avalos, Marqués de Pescara, perteneciente a la aristocracia del sur de Italia, entonces bajo dominio español, y originaria del pueblo de Ábalos en La Rioja.

En 1525 las tropas españolas del emperador Carlos V ganaron la Batalla de Pavía al rey de Francia Francisco I gracias a la acertada dirección del Capitán General Ferrante d'Avalos, pero en ella resultó herido y poco después falleció. Su enamorada y joven viuda escribió encendidos sonetos de amor en su recuerdo. Y mantuvo también una íntima correspondencia epistolar con Miguel Ángel durante varios años. En 1540 le pidió un pequeño cuadro de la Crucifixión que le ayudara en sus oraciones privadas. Tras presentarle varios bocetos, cuyas copias se conservan en el British Museum y en Louvre, el artista gustoso le pintó el pequeño Calvario, quedando Vittoria muy complacida por la espiritualidad de las figuras. En ese momento sólo eran Cristo, la Virgen y San Juan.

En 1547 falleció Vittoria y tal era el afecto que Miguel Ángel le profesaba que recuperó el cuadro y la incluyó como María Magdalena abrazando la cruz de Cristo y portando sobre los hombros un pañuelo símbolo de su viudez.[1] [2]

Cómo llegó a Santa María de La Redonda[editar]

El obispo don Pedro González del Castillo, gran humanista y entusiasta de la Redonda hizo construir en el siglo XVII la Capilla del Santo Cristo junto al altar mayor, la que siglos más tarde con sus modificaciones daría origen al deambulatorio, disponiendo su enterramiento en ella con su mausoleo y estatua orante que le representara. Gozando de gran fortuna, hizo frecuentes viajes a Roma donde adquirió numerosas obras de arte con la idea de incorporarlas a su capilla.

En la relación fundacional de esta capilla de fecha 13 de octubre de 1627 se hace constar:

“Ytem una ymajen de Micael Ángel original, de tabla, y de un Crucifixo y Cristo bivo, con Nuestra Señora y San Juan a los lados y la Madalena al pie de la cruz y dos ángeles en lo alto, a los dos lados del Christo, con guarnizión de ébano, que se a de poner en el testero de nuestro sepulchro, detrás de nuestro bulto, en lo alto, de manera que se bea desde fuera”

Una nota marginal dice: “Está guardado en los cofres”. También ordena el obispo don Pedro que no se coloque hasta que no se levante la verja protectora de la capilla. Hay que tener en cuenta que en la relación figura un cuadro de la Sagrada Familia e indica que es copia de Rafael. Copia de muy buena mano que se puede contemplar en la concatedral.

Tras varios siglos de olvido, en la segunda mitad del siglo XX se atribuyó a la escuela de Miguel Ángel y se colocó en el deambulatorio tras el altar mayor.

A pesar de todo, no hay pruebas suficientes para demostrar que la Crucifixión de Logroño fuese pintada por Miguel Ángel, y de hecho se considera generalmente como una copia del original, o una copia basada en los dibujos previos.[3] En cualquier caso, es un testimonio valioso de cómo pudo ser la obra original del genio.

Tablas flamencas de Gillis de Coingnet[editar]

Proceden de la capilla del Señorío de Somalo en las proximidades de Nájera. Sus titulares las adquirieron en París a comienzos del siglo XX y las colocaron en su capilla. En este mismo siglo las donaron a la iglesia de La Redonda. Reconocida su calidad artística y comprobando su deterioro, el Museo del Prado y una entidad bancaria procedieron a su restauración quedando patente su impresionante belleza.

Son seis tablas de 131 x 88 centímetros representando a San Pedro, la Resurrección de Cristo, San Juan Bautista, la Anunciación de María, La Epifanía y la Asunción de la Virgen; y tres de 26,5 x 96 centímetros que muestran varias escenas de la vida de San Francisco de Asís.

Gillis Congnet[editar]

Gillis Congnet, nacido en 1535 en Amberes y muerto en 1599 en Hamburgo, pintó estas tablas en Amberes en 1584, según aparece plasmado en la tarima al pie del cuadro de La Anunciación.[4]

Anunciación[editar]

Pintados primorosamente vemos todos los elementos característicos de esta escena: María en oración con un libro abierto junto al lecho y canasta de labores. Las azucenas del jarrón son símbolo de virginidad. Completan el cuadro el Espíritu Santo en forma de paloma y el Ángel mensajero en actitud de bendecir más que de anunciar.

Epifanía[editar]

La Epifanía sorprende por la viveza de la ternura que expresan los rostros y las actitudes. Recuerda al Bosco sobre todo al contemplar la choza y el curioso que se asoma por un boquete de la pared.

San Pedro[editar]

La figura de San Pedro tiene una fuerza y autoridad imponentes. La llave que empuña en su mano derecha más parece una espada o cetro. Las formas corporales que se adivinan bajo la túnica recuerdan al Miguel Ángel de la Capilla Sixtina. Al fondo en los laterales de la figura se observan las escenas de la vocación y martirio de San Pedro.

Otras obras de arte[editar]

Asunción-Coronación de María[editar]

Conjunto flamenco de la segunda mitad del siglo XV procedente del Señorío de Somalo y que anteriormente presidió el retablo del altar mayor de la iglesia de Santa María la Real de Nájera.

Adoración de los Reyes[editar]

Altorrelieve tallado en Amberes en 1554 en un bello estilo romanista. Plantea una escena llena de ternura y expresividad en un amplio entorno de sorprendente perspectiva.

Inmaculada[editar]

Imagen del siglo XVII tallada por el artista vallisoletano Gregorio Fernández.

San Prudencio de Armentia[editar]

Busto hispano-flamenco de orfebrería de plata, datado en 1461 según consta en la inscripción gótica al pie del mismo. Procede del Monasterio de Monte Laturce, hoy en ruinas, junto a Clavijo. En esta capilla también están depositadas las reliquias de este santo patrón de Álava y las de otros santos riojanos.

Lavatorio[editar]

Armoniosa composición de la escena del lavatorio de los pies a los Apóstoles por Jesucristo en la Última Cena. Relieve de estilo romanista del siglo XVI.

Notas y referencias[editar]

  1. «Portal turismo en La Rioja». Consultado el 10 de diciembre de 2011.
  2. «Articulo del periódico La Rioja». Consultado el 10 de diciembre de 2011.
  3. Ver la obra: Miguel Ángel, (Los grandes maestros del arte), por L. Heusinger. Scala-Riverside, Florencia, 1989.
  4. fr:Gillis Congnet

Enlaces externos[editar]