Carnaval de Papalotla de Xicohténcatl (Tlaxcala, México)

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Localización[editar]

Iglesia de Papalotla de Xicohténcatl.jpg

Ubicado en el Altiplano central mexicano a 2,200 metros sobre el nivel del mar, el municipio de Papalotla de Xicohténcatl se sitúa en un eje de coordenadas geográficas entre los 19 grados 12 minutos latitud norte y 98 grados 11 minutos longitud oeste. Localizado al sur del estado de Tlaxcala, el municipio de Papalotla de Xicohténcatl colinda al norte con los municipios de Acuamanala de Miguel Hidalgo, Mazatacochco de José María Morelos y Tenancingo, y el estado de Puebla; al oeste con el estado de Puebla y los municipios de Xicohtzinco y Santa Catarina Ayometla.

Orígenes[editar]

El carnaval en el municipio de Papalotla de Xicohténcatl es el producto de un sincretismo religioso entre el catolicismo y la religiosidad mesoamericana. Existen dos danzas de carnaval en donde se pueden apreciar un rico simbolismo proveniente de ambas formas de ver el mundo, estas son: la Muñeca y la Culebra. Los orígenes de la primera danza se remontan al pasado mesoamericano de los nahuas de la región del volcán la Malinche, en ésta, la diosa del agua Matlalcueyetl y el Niño Dios son parte fundamental de este proceso sincrético. Mientras que el origen de la segunda danza se remota al pasado mítico del pueblo, aquí el personaje principal es la Malinche que tiene la capacidad de convertirse en mujer serpiente.

Antes de la llegada de los españoles, los pobladores de Papalotla realizaban una serie de rituales de pedimento de agua en los meses de febrero y octubre para pedir agua y buenas cosechas, sin duda eran ritos agrícolas que coinciden con los meses de Atlcahualo y Tepeílhuitl, correspondiente al calendario mexica. Durante los rituales de pedimento de agua -actualmente conocido como Altepeilhuitl- se sacrificaba en lo alto del volcán la Malinche a infantes, esto, por la conexión que existe entre los niños con los tlaloques (ayudantes del dios Tláloc). En ese tiempo se creía que con tales rituales, la diosa Matlalcueyetl proporcionaría el buen temporal de lluvias y derramamiento de agua que existía con los arroyos que existen en la región. Con la llegada de los españoles a tierras tlaxcaltecas se emprendió un proceso de evangelización cuyo objetivo era erradicar toda práctica pagana vinculada con los dioses mesoamericanos, entre ellos, Matlalcueyetl. La religión católica emprendió estrategias para evangelizar a los antiguos nahuas, entre ellos la realización de obras teatrales para facilitar la conversión religiosa al cristianismo, y el más importante en el sur de Tlaxcala fue el Teatro Náhuatl. En ese entonces, los frailes estaban convencidos de la importancia del sacrificio infantil en el sistema de creencias de los nahuas, por tanto, con la obra la Adoración de los Reyes buscaban contrarrestar tales ritos. Esta obra de teatro hacía referencia a la persecución del Niño Dios para ser sacrificado por el ejército de Herodes, con esto, los frailes de alguna manera equipararon ambas prácticas religiosas para convertir a los tlaxcaltecas.

Durante la Colonia, las escenificaciones del Teatro Náhuatl cambiaron de rumbo, es decir, en lo sucesivo fueron prohibidas por el obispo de Tlaxcala Juan de Palafox y Mendoza. Las obras del teatro náhuatl en su matriz más profunda también contenían elementos de la religiosidad mesoamericana en torno a la realización de danzas rituales. En este contexto, los naturales de la región siguieron practicando los antiguos rituales en torno a la fertilidad de la tierra, siempre de manera oculta a las autoridades eclesiásticas. Más adelante, con la introducción del carnaval europeo en Tlaxcala, los indígenas nahuas vieron en tal celebración un medio a través del cual podían realizar sus rituales sin ninguna represión eclesiástica (dado que durante el carnaval se permite a los hombres realizar actividades que en la vida social ordinaria son normadas o prohibidas). Fue durante este período histórico que la deidad mesoamericana (Matlalcueyetl) y la católica (Niño Dios) terminaron por sincretizarse. Varios de los relatos que en la actualidad existen en torno al origen del carnaval en Papalotla sugieren que esta se dio a partir de la persecución del Niño Dios por parte de Herodes. Estos relatos forman parte de la Biblia y fue durante la Colonia en donde se arraigó esta creencia.

Charro del Carnaval de Papalotla de Xicohténcatl (Tlaxcala, México)

El carnaval en la actualidad[editar]

En la actualidad, el carnaval en Papalotla se realiza el domingo, lunes y martes antes del miércoles de ceniza. También el segundo, tercero, cuarto y quinto viernes después del inicio del carnaval, incluso invade el período cuaresmal en donde el papalotlence tiene que mediar entre las nociones de espiritualidad y recato, con las de trasgresión y caos que proporciona el carnaval.

Charro del Carnaval de Papalotla de Xicohténcatl (Tlaxcala, México)

La celebración se encuentra estructurada de la siguiente manera:

1) Domingo de carnaval.. En él, los charros, los bazarios y las doncellas son los principales personajes del carnaval. Durante el primer día, es común que no salgan a bailar todos los disfrazados ya que se preparan para la presentación del día siguiente. Ellos realizan al interior de cada barrio un recorrido por las principales calles, ejecutando una serie de danzas como: “la Marcha”, “la Primera”, “la Segunda”, “la Estrella”, “el Jarabe Inglés”, “la Muñeca” y “la Culebra”. Es un episodio para el pleno goce de los pobladores de de los barrios que componen al municipio.

2) La Presentación. A partir de aquí se da inicio al clímax del carnaval; este momento se refiere a la oficialidad de las carnestolendas. Las camadas de todos los barrios se esfuerzan por quedar bien ante las autoridades estatales y locales, a través de la ejecución de las danzas en frente del palacio municipal. El punto de reunión es el zócalo del pueblo, en el cual desfilan alrededor de 11 camadas con una cifra de disfrazados que supera los cien. Llegan miles de turistas de todo el país, incluso del extranjero para disfrutar de las diferentes danzas. De acuerdo con estimaciones oficiales del ayuntamiento municipal, cada año arriban a la presentación más de 40 mil visitantes. El evento inicia a las ocho de la mañana y concluye a las cinco de la tarde del día lunes.

3) El Remate. Con este momento se cierra el clímax del carnaval, y en él, se recibe un mayor número de visitantes. Es a la vez la contraparte de la presentación, es decir, existe una mayor interlocución entre los participantes y los espectadores del carnaval, así se puede ver bailando a gente disfrazada acompañado de algún espectador. Del mismo modo, desaparece el respeto hacia las autoridades oficiales locales, llegando al extremo de arrojarle huevos podridos al presidente municipal. Este episodio carnavalesco inicia a las seis de la tarde y concluye a la media noche con la llegada del miércoles de ceniza.

4) La Octava. Es el suceso carnavalesco que ésta dedicada para el pleno goce de los miembros del barrio. Algunas secciones del municipio organizan grandes bailes populares el cual es financiado con recursos propios, y otro porcentaje es otorgado por las autoridades municipales. También es conocido como el remate barrial, el cual se realiza el domingo posterior al inicio del carnaval, cuya fecha de ejecución invade el periodo cuaresmal. Las danzas en donde se pueden ver con mayor claridad la cosmovisión de los papalotlences son en la Muñeca y la Culebra. En ellas se sintetizan la visión del mundo de la religiosidad mesoamericana con algunos discursos evangelizadores de la religión católica. Estas danzas son propiciatorias de lluvia y son ejecutadas en honor a los dioses del agua de la región: Tláloc y Matlalcueyetl. La primera se refiere al proceso de síntesis entre el culto prehispánico en honor a la diosa del agua con los discursos evangelizadores de la iglesia católica. Por su parte, la danza de la Culebra tiene sus orígenes en aquellos relatos míticos que hacen hincapié en la capacidad de la Malinche en convertirse en mujer serpiente.

5) Carnaval y Cuaresma. El carnaval, de alguna manera, es preparatorio para la Cuaresma y la Semana Santa, lo que involucra el acercamiento a las normas que dicta la cultura oficial, en este caso la religiosa católica. Sin embargo, lo que sucede en Papalotla, es la invasión del periodo cuaresmal para la realización de una especie de post-carnaval del tercer, cuarto y quinto viernes de carnaval. Este fenómeno del carnaval en plena Cuaresma debilitaría el periodo de recato, reflexión y sumisión del tiempo cuaresmal, dado que en el pensamiento del papalotlence la idea del carnaval está presente durante todo el año. Además, la ampliación de las fiestas carnavalescas más allá del Miércoles de Ceniza está íntimamente relacionado con la petición de lluvias que se realizaban durante el periodo de "secas" los antiguos tlaxcaltecas.

Actores Carnavalescos[editar]

1) Los Charros Su vestimenta está constituida por una máscara de madera con rasgos europeos, sin barbas, y en la parte superior se adorna con un fleco elaborado con metal bañado en oro. Un sombrero estilo Charro de Jalisco forrado de terciopelo en donde se sujeta un rosetón que en el centro tiene un espejo redondo, alrededor tiene siete listones entretejidos que llegan hasta las rodillas. Detrás del sombrero se sujeta un artefacto de madera llamado "macetón" en donde se ensartan entre 50 y 80 plumas de avestruz. Los Charros portan una capa conocida localmente como "paño", en él se aprecian varias figuras cosidas a mano con hilos multicolores como: rosales, el escudo nacional mexicano y una leyenda de "Viva México". Al paño se le insertan lentejuelas de colores, dependiendo del gusto del disfrazado. Los Charros de Papalotla portan un látigo conocido como "cuarta" (deformación lingüística de la palabra nahua cóatl o serpiente. Este artefacto está elaborado con mecatillo o con cuendas de colores entretejidas dándole formas caprichosas. Los Charros también portan chaleco y pantalón negro, camisa blanca, corbata, cinturón, botas vaqueras. guantes de piel y otros aditamentos.

Carnaval de Papalotla de Xicohténcatl en el centro de la población.

2) Los Bazarios Su vestuario es más sencillo que el de los Charros y está compuesto por una máscara de madera con rasgos europeos, chaleco y pantalón negro, camisa blanca, corbata, guantes de piel, zapatos negros, cinturón, listones verde y rojo y un sombrero estilo texano con tres plumas de avestruz.

3) Bazarias o Doncellas El proceso de transformación de este personaje sufrió un cambio fundamental. Antes de la década de 1980 existía una prohibición para la participación femenina en el carnaval. Con el paso de los años la tradición local se flexibilizó y se permitió la participación de las mujeres. Anteriormente, su vestimenta servía para ridiculizar a las clases altas en una región en donde existían numerosas haciendas y caciques. En la actualidad, la vestimenta que usan se asemeja a la que utilizaban las mujeres en las sociedades precolombinas del altiplano mexicano.

El Cuadro del Carnaval de Papalotla de Xicohténcatl en el zócalo.

4) La Nana Es un personaje femenino representado por un hombre alto y robusto. Su vestuario consta de un sombrero estilo Charro de Jalisco adornado con plumas de avestruz, vestido, una máscara femenina con rasgos europeos, medias, guantes blancos y zapatillas.

La Nana en la danza de la Muñeca.

Referencias[editar]

Portada del libro: "Fiestas de la Matlalcuéyetl. Carnaval Papalotla 2008".

Dávila Gutiérrez, Joel et-al- (1994), "Afanes y jerarquías de los comisionados. El carnaval de Papalotla", en Escritos, número diez, Revista del Centro de Ciencias del Lenguaje de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

Kojima, Mine (s/f), El carnaval: un nuevo pasado para crear el futuro en el presente

Licona Valencia, Ernesto (1994), "El carnaval en Papalotla", en Revista Mirada Antropológica, volumen 1, número 1.

Montiel Torres, Marco A. y Alma Laura Lara (2008), Fiestas de la Matlalcueyetl. Carnaval Papalotla, Tlaxcala 2008, México, Ediciones Xola.

Montiel Torres, Marco Antonio (2007), "Salga ya el Hijo de Dios para darle adoración. Carnaval y cosmovisión en una comunidad indígena nahua de la región del volcán la Malinche, Tlaxcala", en Revista Mirada Antropológica, nueva época, número seis, BUAP, ISSN 1870-4689.

Montiel Torres, Marco Antonio (2009), "Carnaval y cosmovisión en una comunidad de la región la Malinche" en: Francisco Castro Pérez y Tim M. Tucker (coords.) Matlalcuéyetl: visiones plurales sobre cultura, ambiente y desarrollo, Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, Mesoamerican Research Foundation, El Colegio de Tlaxcala A. C., México.