Batalla de Simancas

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Batalla de Simancas
Reconquista
Península ibérica 910.svg
Mapa de los distintos reinos en la península ibérica sobre el año 910 d.C.
Fecha 1-6 de agosto 939
Lugar Simancas, Valladolid (España)
41°36′N 4°49′O / 41.600, -4.817
Coordenadas 41°36′00″N 4°49′00″O / 41.6, -4.81666667Coordenadas: 41°36′00″N 4°49′00″O / 41.6, -4.81666667
Resultado Victoria cristiana
Beligerantes
Banner of arms kingdom of Leon.svg Reino de León
Arrano Beltza.svg Reino de Pamplona
Pendon del Reino de Castilla.svg Condado de Castilla
Umayyad Flag.svg Califato de Córdoba
Comandantes
Rey Ramiro II de León
Rey García Sánchez I
Conde Fernán González
Conde Ansur Fernández
Califa Abderramán III
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La batalla de Simancas fue un enfrentamiento bélico entre las tropas de una coalición cristiana encabezada por el rey de León, Ramiro II, y los musulmanes asentados en Córdoba del califa Abd al-Rahman III junto a los muros de la ciudad de Simancas, en la que se afianzó el dominio sobre las tierras del Duero por los reinos cristianos del norte, en el año 939.

Antecedentes[editar]

En el año de 939, el rey Ramiro II de León actuó en apoyo de Muhammad ibn Hashim, gobernador de Zaragoza (también conocido por Abu Yahya o Abohaia), a quien el califa acusaba de traidor y culpable principal del desastre de Osma, ocurrido 3 años antes. El cronista Sampiro abrevia así los hechos:

Ramiro reuniendo su ejército se dirigió a Zaragoza. Entonces el rey de los sarracenos, Aboyaia, se sometió al gran rey Ramiro y puso toda su tierra bajo la soberanía de nuestro rey. Engañando a Abdarrahmán, su soberano, se entregó con todos sus dominios al rey católico. Y nuestro rey, como era fuerte y poderoso, sometió los castillos de Aboyaia, que se le habían sublevado, y se los entregó regresando a León con gran triunfo.

Sampiro omite que el monarca leonés dejó guarniciones navarras en estos castillos, pues Ramiro contó con el concurso y alianza del rey de Pamplona.

Después de la pérdida de la estratégica Zaragoza, es fácil comprender la airada reacción del envanecido Abderramán III. Tras cercar y conquistar Calatayud, Abderramán conquistó uno tras otro todos los castillos de la zona. Al llegar a las puertas de Zaragoza, Abu Yahya capituló, acción que el califa aprovechó para emplearlo en una ofensiva contra Navarra que concluyó en la capitulación de la reina Toda, que se declaró vasalla del califa.

Ramiro II de León por José María Rodríguez de Losada. Siglo XIX.

El califa omeya concibió entonces un proyecto gigantesco para acabar de una vez por todas con el reino leonés, al que denominó gazat al-kudra, Campaña del Supremo Poder o de la Omnipotencia. El omeya reunió un gran ejército alentado por la llamada a la yihad. Desde la salida de Córdoba se dispuso que todos los días se entonase en la mezquita mayor la oración de la campaña, no con sentido deprecatorio, sino como anticipado agradecimiento de lo que no podía menos de ser un éxito incontrovertible.

El califa formó, con la ayuda del gobernador musulmán de Zaragoza (Abu Yahya), un gran ejército de casi 100.000 hombres, formado por mercenarios andalusíes, militares profesionales, tribus bereberes, soldados de las provincias militarizadas (yunds), contingentes de las Marcas y un buen número de voluntarios. Bien armada y pertrechada, esta heterogénea masa de combatientes emprendió la marcha a fines de junio de 939. Dejando atrás Toledo, el ejército atravesó el Sistema Central por Guadarrama (puerto de Tablada), internándose a continuación en la "Tierra de nadie" -políticamente hablando- situada al sur del Duero. Después de saquear y destruir los lugares que encontraban en su camino (Olmedo, Íscar, Alcazarén), los contingentes califales acamparon cerca del Cega y se instalaron en el Castillo de Portillo a principios de agosto.

Entre tanto, el rey leonés Ramiro II logró reunir a su lado, además de a sus propias tropas, las de los condes castellanos Fernán González y Ansur Fernández, las del reino de Pamplona de García Sánchez I, así como a tropas gallegas y asturianas.

Batalla[editar]

Puente medieval sobre el río Pisuerga en Simancas.
San Millán en la batalla de Simancas es nombrado patrón de Castilla.
Mapa de los distintos reinos en la península ibérica sobre el año 1000 d.C.

La batalla, que tuvo lugar en la margen derecha del Pisuerga, al noreste de Simancas, fue muy violenta y se prolongó durante varios días. Las crónicas cristianas cuentan que se apareció San Millán. Y además, según relatan las crónicas, tanto árabes como cristianas, hubo un eclipse de sol unos días antes de la batalla:

Encontrándose el ejército cerca de Simancas, hubo un espantoso eclipse de sol, que en medio del día cubrió la tierra de una amarillez oscura y llenó de terror a los nuestros y a los infieles, que tampoco habían visto en su vida cosa semejante. Dos días pasaron sin que unos y otros hicieran movimiento alguno.

Kitab ar-Rawd

El sol padeció terrible eclipse, en el día en el que en España Abderramen rey de los sarracenos, fue vencido en una batalla por el cristianísimo rey D. Ramiro.

Manuel Bachiller "Antigüedades de Simancas"

Basándose en este dato, el eclipse previo a los días de batalla, éste sucedió el 19 de julio del 939. El combate duró algunas jornadas, decidiéndose del lado de los cristianos que hicieron huir a las tropas musulmanas que no pudieron tomar la fortaleza de Simancas. Abu Yahya fue apresado al término de la contienda.

Después de esto tornase el rey D. Ramiro con los suyos con grandes ganancias de oro, y de plata, y piedras preciosas y con muchos cautivos, y entre ellos llegó Abenaya, ca puesto caso que Abenaya había sido preso por el conde en lo de Haza.

Manuel Bachiller "Antigüedades de Simancas"

Después de la batalla de Simancas aconteció otro desastre para los musulmanes en tierras sorianas, en lo que se denomina la jornada de Alhándega o del Barranco. Los musulmanes, que en su retirada de Simancas habían arrasado la zona del río Aza (actual río Riaza) en su camino hacia Atienza, en dicha jornada sufrieron una emboscada en un barranco, donde fueron derrotados y puestos en fuga, consiguiendo los cristianos un gran botín.

...y en la retirada el enemigo los empujó hacia un profundo barranco, que dio nombre al encuentro (Alhándega), del que no pudieron escapar, despeñándose muchos y pisoteándose de puro hacinamiento: el califa, que se vio forzado a entrar allí con ellos, consiguió pasar con sus soldados, abandonando su real y su contenido, del que se apoderó el enemigo...

Al-Muqtabis

Consecuencias[editar]

Como consecuencia de la batalla, la línea de repoblación del reino de León avanzó hasta el río Tormes, rebasando el límite del río Duero. No obstante, aunque Abd al-Rahman III no volvió a dirigir personalmente sus ejércitos en combate, éstos siguieron haciendo incursiones más allá de los límites cristianos (como las razias del caudillo árabe Almanzor; una de ellas desembocó en la Batalla de Rueda en Rueda (Valladolid) en el 981).

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  • Chalmeta Gendrón, Pedro (1976). Simancas y Alhándega (revista Hispania, págs. 359-446). ISSN 0018-2141. 
  • Ibn Hayyân. Muqtabis V, Crónica del Califa Abderrahmân III an-Nâsir entre los años 912 y 942, ed. y trad. de Mª Jesús Viguera y Federico Corriente. Anubar, Zaragoza, 1981. ISBN 84-7013-185-0
  • Martínez Díez, Gonzalo (2004). El Condado de Castilla. Valladolid: Junta de Castilla y León. ISBN 84-8718-275-8. 
  • Pérez de Urbel, Justo (1974). El Condado de Castilla. Los 300 años en que se hizo Castilla. Madrid: Fomento Editorial, S.A. ISBN 84-7301-005-1. 
  • Rodríguez Fernández, Justiniano (1998). Ramiro II, rey de León. Burgos: La Olmeda. ISBN 84-89915-01-6.