Sofia Kovalévskaya

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Sofia Comecabezas Kovalevskaya
220px
Información personal
Nombre de nacimiento Софья Васильевна Корвин-Круковская Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento 19 de enero de 1850
Moscú
Fallecimiento 10 de febrero de 1891
Estocolmo
Causa de muerte Gripe Ver y modificar los datos en Wikidata
Lugar de sepultura Norra begravningsplatsen Ver y modificar los datos en Wikidata
Residencia Suecia
Nacionalidad Rusia
Familia
Padres Vasily Vasilyevich Corwin Krukovskiy Ver y modificar los datos en Wikidata
sin etiquetar Ver y modificar los datos en Wikidata
Cónyuge Vladímir Kovalevski
Educación
Alma máter
Supervisor doctoral Karl Weierstrass Ver y modificar los datos en Wikidata
Alumna de
Información profesional
Área Matemáticas
Empleador Universidad de Estocolmo
Miembro de
Distinciones Premio de la Academia de Ciencias de París, en 1888
[editar datos en Wikidata]

Sofia Kovalevskaya ; Moscú, 15 de enero de 1850-Estocolmo, 10 de febrero de 1891) fue la primera matemática rusa de importancia y la primera mujer que consiguió una plaza de profesora universitaria en Europa (Suecia, 1881). Nacida y criada en el seno de una familia gitana rusa de buena formación académica, Sofía era también descendiente de Matías Corvino, rey de Hungría. Su abuelo, por casarse con una gitana y estar emparentado con dicha etnia, perdió el título hereditario de príncipe. Su nombre en ocasiones se translitera como Sophie, Sonya, Sonja o Sonia. Su apellido Kovalévskaya significa «la mujer de Kovalevski».

Infancia y juventud[editar]

Vivió su infancia en Palibino (Bielorrusia). Amaba desde niña la lectura y la poesía, se sentía poeta en su interior. Además de su hermana, dos de sus tíos influyeron notablemente en su vida. Uno de ellos, un auténtico amante de la lectura, que aunque no era matemático, le apasionaba esta ciencia; su otro tío le enseñaba ciencias y biología. A menudo se sentaba en un banco del patio para ver oscilar con el oleaje provocado por el viento una pelota sobre un estanque, quedándose sumergida en sus pensamientos matemáticos.

Bajo la guía del tutor de su familia, Y. I. Malevich, Sofía comenzó sus primeros estudios reales de matemáticas. A los trece años empezó a mostrar muy buenas cualidades para el álgebra. Por esa época escribió: «Comencé a sentir una atracción tan intensa por las matemáticas, que empecé a descuidar mis otros estudios».[cita requerida] Pero su padre, a quien le horrorizaban las mujeres sabias, decidió interrumpir las clases de matemáticas de su hija. Aun así Sofia siguió estudiando por su cuenta con libros de álgebra. Pidió prestado un ejemplar del Álgebra de Bourdeu que leía por la noche cuando el resto de la familia dormía. Así, aquello que nunca había estudiado lo fue deduciendo poco a poco. Un año más tarde un vecino, el profesor Tyrtov, presentó a la familia de Sofía un libro del que él era autor y Sofía trató de leerlo. No entendió las fórmulas trigonométricas e intentó explicárselas a sí misma.

A partir de los conocimientos que ya tenía, Sofia explicó y analizó por sí misma lo que era el concepto de seno tal y como había sido inventado originalmente. Un profesor descubrió las facultades de Sofia, y habló con su padre para recomendarle que facilitara los estudios a su hija. Al cabo de varios años su padre accedió y Sofia comenzó a tomar clases particulares.

Los años de su adolescencia fueron años de rebelión, la época de las grandes revoluciones y manifestaciones del siglo XIX en las que el socialismo feminista iba perdiendo terreno. Su apellido de soltera era Korbin-Kukóvzkaya y era descendiente de un rey de Hungría. A los once años se enamoró del escritor Fiódor Dostoyevski, exnovio de su hermana. Más tarde, al casarse, adopto el apellido de su marido.

Doctorado y cátedra[editar]

Sofia Kovalévskaya, en los años 1880

En su estadía en Alemania recibió clases de Karl Weiertrass, las mismas que este impartía en la universidad. Al mismo tiempo que estudiaba, comenzaba su trabajo de doctorado. Durante sus años en Berlín escribió tres tesis: dos sobre temas de matemáticas y una tercera sobre astronomía. Más tarde el primero de estos trabajos apareció en una publicación matemática a la que contribuían las mentes más privilegiadas.

Gracias a Mittag-Leffer, Sofia pudo trabajar a prueba durante un año en la universidad de Estocolmo. Durante este tiempo Sofia escribió el más importante de sus trabajos, que resolvía algunos de los problemas al que matemáticos famosos habían dedicado grandes esfuerzos para resolverlos.

Legado[editar]

Sofia Kovalévskaya murió a los 41 años, de gripe y neumonía. Entre sus trabajos figuran: Sobre la teoría de las ecuaciones diferenciales, que aparece en el Journal de Crelle, y Sobre la rotación de un cuerpo sólido alrededor de un punto fijo, por el cual obtiene un importante premio otorgado por la Academia de Ciencias de París, en 1888.

El cuento homónimo del libro Demasiada felicidad, de la Premio Nobel de Literatura Alice Munro, está inspirado en la vida de Kovalévskaya.

Honores[editar]

El día "Sofia Kovalevsky" sobre Matemáticas, en las secundarias de Estados Unidos es un programa de la Asociación de Mujeres en Matemáticas (AWM), que promueve la financiación de talleres en los Estados Unidos para alentar a las niñas a explorar las matemáticas.

La Conferencia Sofia Kovalevsky es patrocinada anualmente por la AWM, y tiene por objeto destacar las contribuciones significativas de las mujeres en los campos de la matemática aplicada o computacional. Entre las galardonadas, destacan: Irene Fonseca (2006), Ingrid Daubechies (2005), Joyce R. McLaughlin (2004) y Linda R. Petzold (2003).

El cráter lunar "Kovalevskaya" es nombrado en su honor, al igual que el asteroide (1859) Kovalevskaya.

La Fundación Alexander von Humboldt de Alemania otorga un premio bi-anual llamado Sofia Kovalevskaya a prometedores jóvenes investigadores de todos los campos.

Bibliografía[editar]

  • Almira, J. M. Kovalevskaya. Las matemáticas de los sólidos rígidos, Genios de las Matemáticas, Barcelona, RBA, 2017.
  • Le Lionnais, F. Las grandes corrientes del pensamiento matemático. EUDEBA. 
  • Chambadal, Lucien. Diccionario de Matemáticas. Editorial Grijalbo. 
  • Vera, Francisco. Matemática, en el Lexicón Kapelusz. Editorial Kapelusz. 
  • Mataix, Susana. Matemática es nombre de mujer. Rubes. 
  • Figueras, Lourdes (1998). El juego de Ada. Matemáticas en las Matemáticas. Proyecto Sur. 
  • Alic, Margaret (1991). El legado de Hipatia. Siglo XXI editores. 
  • Cooke, R. (1984). The Mathematics of Sonya Kovalevskaya. New York: Springer Verlag. 
  • Detraz, J. (1993). Kovalevskaïa: l'aventure d'une mathématicienne. París: Ed. Belin. 
  • Dubreil-Jacotin, M. L. (1948). Figures de Mathématiciennes, "Les grands courants de la pensée mathématique". F. Le Lionnais (ed.), Paris: Cahiers du sud. 
  • Figueiras, L., Molero, M.; Salvador, A.; Zuasti, N. (1998). Género y Matemáticas. Madrid: Editorial Síntesis. 
  • Kowalewskaia, Sofia (1997). Memorias de juventud. Editorial Herder. ISBN 978-84-254-1996-6. 
  • Nomdedeu Moreno, Rosario (2004). Sofía. La lucha por saber de una mujer rusa. Editorial Nivola. ISBN 84-95599-87-2. 
  • Kovalevskaia, Sofia: Una nihilista. Vigo, Maldoror ediciones, 2004. Traducción: Jorge Segovia y Violetta Beck. - 128 p.

Enlaces externos[editar]