Remigio Morales Bermúdez

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Remigio Morales Bermúdez
Remigio Morales Bermudez 3.jpg

Escudo nacional del Perú.svg
Presidente Constitucional de la República del Perú
10 de agosto de 1890-1 de abril de 1894
Vicepresidente Pedro Alejandrino del Solar
Justiniano Borgoño
Predecesor Andrés Avelino Cáceres
Sucesor Justiniano Borgoño

Escudo nacional del Perú.svg
Primer Vicepresidente de la República del Perú
3 de junio de 1886-10 de agosto de 1890
Presidente Andrés Avelino Cáceres
Predecesor Lizardo Montero
Sucesor Pedro Alejandrino del Solar

Rango
General de Brigada EP

Información personal
Nacimiento 30 de septiembre de 1836
Pica, Iquique, Tarapacá, Perú.
Fallecimiento 1 de abril de 1894
Lima, Perú
Lugar de sepultura Cementerio Presbítero Matías Maestro Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Peruana Ver y modificar los datos en Wikidata
Partido político Partido Constitucional
Familia
Padres Manuel Morales y Vera
Catalina Bermúdez y Soto-Alciato
Cónyuge Justa Masías y Llosa
Hijos Francisco Morales Bermúdez y Llosa
Información profesional
Ocupación Militar y político
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Remigio Morales Bermúdez (Pica, Tarapacá, Perú, 30 de septiembre de 1836 - Lima, 1 de abril de 1894) fue un militar y político peruano, que ocupó la Presidencia del Perú de 1890 a 1894.

Fue un militar que luchó en la guerra del Pacífico, actuando en la campaña terrestre del sur, en la defensa de Lima y en la campaña de la Breña, en esta última a órdenes del general Andrés A. Cáceres, de quien se convirtió en un acérrimo partidario político. Luchó contra Miguel Iglesias y fue primer vicepresidente bajo el primer gobierno de Cáceres. Apoyado por el cacerismo, ganó la presidencia en 1890. Su gobierno fue discreto, no realizando grandes obras públicas, limitándose a continuar la política del presidente anterior. Ejerció una severa represión en contra de los partidarios de Nicolás de Piérola y otros grupos políticos. En el aspecto internacional no logró un acuerdo limítrofe con Ecuador al no ser aprobado el Tratado García-Herrera por el Congreso peruano. Asimismo, su gestión se enderezó a preparar el plebiscito que debía realizarse en Tacna y Arica ocupada por los chilenos, según lo previsto en el Tratado de Ancón, pero ello no se concretaría, por falta de acuerdos sobre los votantes del plebiscito con Chile. Ya en las postrimerías de su gobierno enfermó repentinamente de gravedad y falleció, en abril de 1894. Lo reemplazó su 2º vicepresidente Justiniano Borgoño. Esta controvertida sucesión presidencial, que dejaba de lado al 1º vicepresidente Pedro Alejandrino del Solar, con el fin de favorecer la vuelta al poder del general Cáceres, dio origen a una sangrienta guerra civil, tras la cual se inauguró el gobierno constitucional de Nicolás de Piérola.

Carrera militar[editar]

Fue hijo de Manuel Morales y Vera y de Catalina Bermúdez y Soto-Alciato. Hizo sus estudios escolares en Tarapacá y parecía destinado al negocio familiar de la extracción del salitre. Sin embargó, en 1854 optó por la carrera militar, incorporándose al ejército, en el momento en que se iniciaba la revolución liberal contra el presidente José Rufino Echenique. En Arica, como subteniente al mando de Juan B. Zavala, enfrentó los ataques sucesivos de las fuerzas echeniquistas comandadas por el teniente coronel Pedro José Chocano y el general Manuel de la Guarda. Hizo toda la campaña militar que culminó con el triunfo de la revolución en la batalla de La Palma, el 5 de enero de 1855, y por su distinguida actuación, fue ascendido a capitán.

Parados: Remigio Morales Bermúdez, César Canevaro y Francisco de Mendizábal, así como un militar no identificado.

Tras estar retirado por un tiempo del ejército, volvió al servicio integrando el batallón “Arequipa”, esta vez a raíz de la revolución del coronel Mariano Ignacio Prado contra el gobierno de Juan Antonio Pezet. Se destacó durante el asalto a Palacio de Gobierno, en noviembre de 1865, y fue ascendido a sargento mayor. Ya bajo el gobierno constitucional de Prado, marchó en 1868 a Chiclayo para combatir el levantamiento del coronel José Balta, pero sus mismos subordinados se rebelaron y lo apresaron, entregándolo a Balta, aunque éste lo trató con respeto.

Ya en el poder Balta (1868-1872), Morales Bermúdez fue destinado al departamento de Loreto, donde su conducta fue elogiada por la comandancia general. Luego, bajo el gobierno de Manuel Pardo (1872-1876), pasó a Trujillo como comandante del batallón de gendarmes. Fue también nombrado subprefecto y llegó a ser Prefecto interino. Trasladado a Lima, se le encomendó sucesivamente la organización del Batallón de Cazadores Nº 5 y el Batallón de Lima Nº 8.

Al estallar la guerra con Chile el 5 de abril de 1879, fue destinado al sur, escenario de la primera etapa de la campaña terrestre. Participó en la defensa de Pisagua (2 de noviembre de 1879) y en las batallas de San Francisco (19 de noviembre) y Tarapacá (27 de noviembre). Estuvo también en la batalla del Alto de la Alianza (26 de mayo de 1880), donde fue derrotado el ejército aliado peruano-boliviano, tras la cual fue Morales Bermúdez fue destacado a Puno para reforzar las defensas del interior ante una eventual invasión chilena por ese lado.

Tras la ocupación de Lima por los chilenos, Morales Bermúdez se presentó ante el dictador Nicolás de Piérola en Ayacucho, en julio de 1881, y fue ascendido a coronel. Se sumó a la resistencia encabezada por el general Andrés A. Cáceres, siendo nombrado prefecto del departamento de Ayacucho. Tuvo un papel importante en la movilización de fuerzas y recursos a favor del ejército de Cáceres, y actuó a lo largo de la campaña de la sierra norte que culminó en la batalla de Huamachuco, el 10 de julio de 1883.

Luego de la firma del tratado de Ancón, se plegó a la revolución cacerista en contra del gobierno del general Miguel Iglesias, a cuyas fuerzas derrotó en Canta, hecho que facilitó la ocupación de Lima y la abdicación de Iglesias (1885). Elegido Cáceres como presidente constitucional, Morales Bermúdez le acompañó como primer vicepresidente (1886-1890).

Elecciones presidenciales de 1890[editar]

El general Cáceres designó a Morales Bermúdez como su candidato oficial en las elecciones presidenciales programadas para el 13 de abril de 1890. Como contrincante se presentó Francisco Rosas, candidato por el Partido Civil; mientras que Piérola, líder del Partido Demócrata, instó a sus seguidores a que se abstuvieran de votar. Los principales dirigentes demócratas fueron perseguidos y encarcelados, Piérola entre ellos. El órgano periodístico de los demócratas, El País, fue clausurado. Contando, pues, con el control total del proceso electoral, Morales Bermúdez resultó electo presidente de la República para el período 1890-1894, siendo acompañado por Pedro Alejandrino del Solar y por Justiniano Borgoño, en la primera y la segunda vicepresidencia, respectivamente.

Presidencia de la República (1890-94)[editar]

Remigio Morales Bermúdez, Presidente. Foto Archivo Courret - BNP.

Coyuntura Previa[editar]

Desde la década de 1870, la economía peruana presenta un proceso de desintegración gradual. En 1879, en la Guerra del Pacífico, la situación empeora, pues la tarea básica del Gobierno se convierte en recuperar la confianza internacional. La inversión extranjera y préstamos para el sector público se ven restringidos[1]. Ante esta situación, se firma el Contrato de Grace que otorga control británico ferroviario y libre tránsito en lagos como el Titicaca, a cambio de bonos frente al gobierno. Tiene como objetivo la consolidación de la deuda externa y promoción de comercio exterior. Remigio Morales Bermúdez se había destacado en el ámbito militar; especialmente, en la campaña de Breña. Esto le permitió establecer relaciones con el general Andrés A. Cáceres quien años después lo nombraría segundo vicepresidente. Con el fin de mantener lo propuesto en el régimen de Cáceres, Morales Bermúdez cuenta con el apoyo del Partido Constitucional y el ejército, para las elecciones de 1890. Estas votaciones tienen gran importancia al ser las primeras luego de la Guerra del Pacífico, evento que divide grupos sociales.

Aspecto Político[editar]

Proceso electoral[editar]

Morales Bermúdez asumió oficialmente la presidencia el 10 de agosto de 1890 por el Partido Constitucionalista después de derrotar en las urnas a su opositor Francisco Rojas del Partido Civil con 2899 votos, que representa el 68% de los votos válidos.. Jorge Basadre nos narra el desenvolvimiento de las elecciones de la siguiente manera: “El Presidente de la Cámara de Diputados Mariano Nicolás Valcárcel y sus amigos, muy influyentes en el Congreso, apoyaron al candidato de la rama netamente cacerista del partido constitucional y fueron el factor decisivo de su victoria al hacer las calificaciones de las actas de sufragio.”[1]

Coyuntura Política[editar]

El 5 de octubre de ese año, su principal opositor, Piérola, escapó de la cárcel y se embarcó de incógnito en el Callao, pasando a Guayaquil.

El 3 de diciembre estalló un motín en el cuartel limeño de Santa Catalina, liderado por el coronel Arturo Morales y a favor de Piérola. La represión fue muy severa, siendo fusilados el cabecilla y otros veintiún militares, lo que motivó las quejas de los familiares de los fallecidos, llegando el asunto hasta el Parlamento y el Poder Judicial. El primer ministro, Mariano Nicolás Valcárcel, fue acusado por dichos asesinatos. Valcárcel pasó a presidir la Cámara de Diputados y su acusación no prosperó.

El 30 de diciembre de 1891 se aprobó el Decreto de Amnistía Política General que dispuso la clausura de todos los juicios abiertos por conspiraciones y motines a civiles y militares.

El 17 de diciembre de 1892 se formula una ley que rectifica el sufragio indirecto, la influencia de las autoridades políticas en la realización de los registros electorales y la decisión de las dualidades por el Congreso. Las distribuciones desiguales en cuanto a las representaciones parlamentarias de cada provincia generaba una disparidad con representantes elegidos con una ínfima cantidad de votantes y otros con un electorado activo, grande y nutrido. (Basadre pag 150) En 1983 el Congreso, con la intención de evitar la intervención de terceros en las elecciones, aprobó la ley de registro cívico que otorgaba facultades revisoras a la Junta Suprema Central para llevar las elecciones de manera transparente ante la amenaza de presiones del partido cacerista.

En el gobierno de Morales Bermúdez se sucedieron cinco gabinetes ministeriales, presididos sucesivamente por Mariano Nicolás Valcárcel, Federico Herrera, Justiniano Borgoño (militar), Manuel Velarde Seoane (militar) y José Mariano Jiménez Wald.

El congreso, por Resolución Legislativa del 29 de agosto de 1892, ascendió a Morales Bermúdez a General de Brigada.

Al comenzar el año de 1893, el gobierno se halló en una situación difícil pues el Congreso le era hostil. Los partidarios del Valcárcel, que formaban la “Unión Cívica” (que eran el grupo dominante), se unieron con los civilistas, formando la “Unión Parlamentaria”, que hizo oposición al gobierno.

Ya cerca de finalizar el período de Morales Bermúdez, retornó de Europa el general Cáceres, en pos de una segunda elección presidencial. El gobierno procedió de lleno a apoyarlo, no escatimando en cerrar periódicos opositores y desconocer las garantías individuales.

Autoridades[1][2][editar]

Ministerio Nombre Periodo
Ministerio de Gobierno Mariano Nicolás Valcárcel

Federico Herrera

Juan Ibarra

Carlos María Elías de la Quintana

Manuel Velarde

Pedro José Zavala

1890-30 de julio de 1891

Octubre-Noviembre de 1891

Mayo de 1892

30 de julio de 1892-3 de marzo de 1893

3 de marzo de 1893-11 de mayo de 1893

11 de mayo de 1893

Ministerio de Guerra Belisario Suárez

Justiano Borgoño

Federico Herrera

Juan Ibarra

Bruno Morales B.

Manuel Villavicencio

Nicanor Ruiz de Somocurcio

1890

24 de agosto de 1891'14 de octubre de 1891

Octubre-noviembre de 1891

Noviembre de 1891-1892

30 de julio de 1892

3 de marzo de 1893

11 de mayo de 1893

Ministerio de Relaciones Exteriores Alberto Elmore

Federico Herrera

Eugenio Larraburre y Unanue 

Ramón Ribeyro Cesáreo Chacaltana    

1890- 14 de agosto de 1891

1891

30 de junio de 1892- 2 de enero de 1893

4 de enero de 1893

3 de marzo de 1893

Ministerio de Justicia Francisco G. Chavez

Epifano Serpa

Ismael Purriedo

Felix Cipriano

Alfredo Gastón

1890

24 de agosto de 1891

30 de junio de 1892

3 de marzo de 1893

11 de mayo de 1893

Consejo de Ministros Alberto Elmore

Federico Herrera

Justiniano Borgoño

Carlos Maria Elias de la Quintana

1891-14 de agosto de 1891

14 de agosto-24 de agosto de 1891

24 de agosto-14 de octubre de 1891

30 de julio de 1892- 3 de marzo de 1893

11 de mayo de 1893

Ministerio de

Hacienda

Ismael G. de la Quintana

Manuel Carabajal

Rafael Quiroz

Salvador Cavero

Eugenio Marquezado

1890- 14 de agosto de 1981

30 de junio de 1892- 2 de enero de 1893    

4 de enero de 1983

3 de marzo de 1983

Ministerio de Instrucción Ismael Purriedo

Alfredo Gastón

30 de junio de 1892

11 de mayo de 1983

Ministerio de Policia y obras Públicas Mariano Nicolás Valcárcel 1890- 30 de julio de 1891
Ministerio de la Marina Manuel Villavicencio 3 de marzo de 1893

Transición[editar]

Morales Bermúdez falleció el 1 de abril, día en que coincidentemente debía celebrarse las elecciones para elegir a su sucesor, las cuales fueron suspendidas. Los caceristas, al considerar que Del Solar era un obstáculo para la candidatura de Cáceres, presionaron para que el mando provisional fuera transferido al segundo vicepresidente, Justiniano Borgoño.

Aspecto internacional[editar]

  • En política exterior la gestión de Morales Bermúdez se concentró en la realización del plebiscito que debía decidir los destinos definitivos de las provincias de Tacna y Arica, entonces bajo administración chilena, de acuerdo con lo estipulado en el tratado de Ancón de 1883. El plazo para la realización de dicho plebiscito venció el 28 de marzo de 1894, pero este no se realizó por decisión unilateral del gobierno chileno. Este asunto sería desde entonces la preocupación principal de la cancillería peruana, por varias décadas más.
  • Las conversaciones diplomáticas entre el presidente Baimaceda(Chile) y el ministro Elías, publicadas en 1900, en “Páginas Diplomáticas”, revelan que Chile quería comprar el territorio en el que se tenía previsto la realización del plebiscito. Sin embargo, la situación llega a involucrar a más países, las negociaciones trascienden con implicaciones económicas propuestas con los reclamos de Dreyfus; así como violación de acuerdos transnacionales dada la coyuntura diplomática y guerra civil chilena (1891).[1]
  • Las relaciones con Chile entre 1892-1894 también presentaron áreas de negociación; el ministro Larraburre presenta, según los escritos de Basadre, diversos proyectos de distribución territorial en los que destaca uno con apertura aduanera con Bolivia, devolución otras provincias a Perú, pero mantener amplias concesiones comerciales, bilateralmente. Este tipo de arreglos fueron realizados con el fin de realizarse lo estipulado en el Tratado de Ancón.

Durante este periodo de balance y previstos de realización cómoda del Tratado de Ancón, se firma el protocolo de Bacourt-Erráruriz, en el cual Chile busca un pago secreto de indemnización por el territorio, mediante el apoyo del gobierno francés. Esta información genera incomodidad en Perú; por ello, el canciller Jiménez sugiere, en 1893, nuevas medidas para concretar el plebiscito como libres derechos de aduanas por veinticinco años a Chile como indemnización sobre el territorio en custodia, abonado mediante la importación de productos naturales e industriales, también chilenos. Caso contrario, Perú otorgaría lo mismo, pero durante veinte años.

  • Otro importante litigio limítrofe era el sostenido con el Ecuador, el cual se ventilaba teniendo como árbitro al Rey de España. Pero en mayo de 1890, representantes del gobierno de Cáceres quisieron resolver de manera directa el asunto y suscribieron con el gobierno ecuatoriano el Tratado García-Herrera, por el cual el Perú cedía al Ecuador Tumbes y una gran parte de Maynas. El Congreso ecuatoriano se apresuró a aprobar dicho tratado, pero el Congreso peruano, bajo presión de los representantes amazónicos, puso como condición hacer modificaciones en la línea trazada, lo que fue del desagrado del Ecuador. La solución del diferendo continuó entonces bajo el arbitraje de la corona española. Colombia, por su parte, presenta críticas frente a las acciones de ambos gobiernos y especialmente al peruano, a quien cuestiona fuertemente su capacidad de sus límites; por ejemplo, con Brasil, desde 1830. Es por esto que J. Federico Elmore se presenta a favor de Ecuador y lo propone como “el único país que tendría derecho de formular pretensiones”. En 1894, El Perú cambia la actitud que había adoptado en 1892 y aceptó la tercería colombiana.

Aspecto social[editar]

Durante la guerra con Chile se suspendieron las actividades escolares hasta la paz de Ancón y la reconstrucción de muchas escuelas, redistribución de recursos y reinicio de las clases fue un proceso que duro hasta años después de pasado la guerra, especialmente en provincias. Las demandas que ejercía la población respecto a este problema no pudieron ser solucionadas de manera efectiva durante el gobierno de Morales Bermúdez.

Aspecto económico[editar]

Junto con su hermano Francisco Morales Bermúdez

En cuanto a la política económica, Morales Bermúdez se propuso cumplir los compromisos derivados del contrato suscrito por el gobierno de Cáceres con la firma inglesa Grace en 1888, que transfería a esta compañía el control de todos los ferrocarriles del país a cambio del arreglo de la deuda externa. Este contrato, permite el ingreso del capital británico en 1890 y promueve tanto la industria petrolera como la minera reflejado en el continuo incremento de establecimientos fabriles. No obstante, en 1892 en sus dos primeros años de gobierno Morales Bermúdez no pudo cumplir con dicho compromiso, la crisis de Baring desprestigia el comercio latinoamericano y restringe fuertemente las exportaciones de commodities ante lo cual la firma inglesa se negó a pagar sus contribuciones al Estado. [1]​La solución llegó en diciembre de 1892 cuando Chile devolvió al Perú las covaderas de Huanillos, Punta de Lobos, Pabellón de Pica e islas Lobos, las cuales fueron transferidas a la Peruvian Corporation como señal de pago de sus deudas. La Peruvian Corporation cumplió entonces con su compromiso de construir la prolongación del ferrocarril central, desde Chicla hasta La Oroya, y la del ferrocarril del sur, hasta Sicuani.

La década de 1890 tiene inusuales circunstancias que causaron al país un aislamiento relativo del marco internacional, pero no si verse perjudicado el mercado de materias primas; por lo contrario, se le considera el inicio de su recuperación, pues coincide con un renovado proceso modernizador. Se puede decir que, pese a la volatilidad que se analiza posteriormente, en el contexto se percibe que el país alcanza un grado de “desarrollo autónomo”. Las metas del gobierno son planteadas mediante el control arancelario que utiliza como negociación en tratados con países; por ejemplo, con Chile.

Sin embargo, hay una caída sistémica del precio de la plata entre 1890 y 1894 que se contrarresta con la proliferación de fábricas dedicadas a la producción de textiles, cervezas, vinos y licores, sombreros, calzado, velas, chocolates y aceites. La plata estaba bajo control local y dispersa geográficamente.

Hubo un auge industrial durante este periodo. Al margen de la influencia gubernamental, la esperanza del bienestar económico propicia el desarrollo de nueva industria. El 60% de las firmas que llegan a operar a inicios del siglo XIX se establecen. Entre ellas las del sector manufacturero urbano que tiene como objetivo tanto la exportación de sus productos como la venta hacia el sector rural. En este periodo, se establecen compañías de agua potable; así como las de operación de muelles. Pese a estas destacadas inversiones, autores sostiene que la proporción debió ser aun mayor.[3]

La élite capaz de crear industria, así como influencia en las políticas del sector económico, eran de carácter aristocrático; por ello, la falta de existencia de una clase capitalista con enfoque agroexportador tuvo repercusión en políticas no proteccionistas. La “modernización tradicionalista” que se presenta es impulsada por el sector empresarial.[1]​A finales del gobierno, entre 1893 y 1894, se presenta una recuperación gradual del volumen de exportaciones, en contraste a lo ocurrido durante la Guerra del Pacífico: una disminución de volumen y monto exportado. Algunos autores atribuyen estas mejoras productivas, debido a la renovación sustancial de los medios de producción; por ejemplo, maquinas a vapor y concentración de masas laborales.

La asignación del presupuesto y su gasto respectivo no tuvieron excepciones extraordinarias. Hay un saldo que asciende a s/.950 000, en el primer año de gobierno; así como irregularidades que parecen tratar de ser cubiertas, en 1893 con la baja del precio de la plata. Basadre los califica como desordenes administrativos que tienen gastos de hasta un 57% sobre lo autorizado. Como consecuencia de ello, el Congreso aprueba resoluciones legislativas, ante la constatación de las irregularidades, que buscan el fortalecimiento del sistema de contabilidad y verificación de lo recaudado tanto en aduanas como lo gastado en políticas públicas.

Durante la primera mitad de la década de 1890, el estímulo de la demanda, en la economía peruana se basa en tres tipos de fuente: el alto valor de retorno por las exportaciones del sector agroexportador y minero, el ingreso de capital extranjero que aparentaba ser confiable de Inglaterra y los gastos fiscales

Otras obras y hechos importantes[editar]

Morales Bermúdez no hizo obras públicas de importancia ni alguna otra innovación de calibre. limitándose a seguir la política trazada por su antecesor, a incrementar las rentas nacionales y a reprimir a los opositores. Para él, gobernar era conservar el orden. Sin embargo se pueden citar estas obras importantes que se realizaron bajo su gobierno:

  • Invasión boliviana en 1890, en la provincia de Huancané. Hay actos violentos frente a las estancias y haciendas peruanas.
  • Se firma el 10 de octubre de 1891 un tratado de comercio y navegación bilateral con Brasil.
  • Empiezan los problemas, en la Oroya, respecto a la posesión del ferrocarril. Existe temor de leyes que previenen futuras reclamaciones.
  • El Congreso expidió la Ley de Municipalidades, el 14 de octubre de 1892, para permitir el restablecimiento de dichas entidades en todo el país. Efectuados los comicios, perdieron los candidatos oficialistas y el gobierno reemplazó los municipios por “juntas de notables”.El Congreso sancionó también una Ley de Elecciones Generales, el 17 de diciembre de 1892, en el que se prohibió por primera vez en la historia republicana el sufragio a los ciudadanos analfabetos.
  • En octubre de 1893 se aprobó una ley que introdujo el recurso jurídico del habeas corpus que limitaba la prisión arbitraria de los acusados por delitos comunes.
  • Por ley del 27 de noviembre de 1890 se estableció la práctica de los Presupuestos Nacionales.
  • El 14 de octubre de 1893 se sancionó la Ley de Inmigración y Colonización que favorecía a las familias extranjeras de origen europeo.
  • Se dieron leyes para proteger la industria y el comercio.
  • Se inauguró el camino de penetración al Pichis.
  • Se impulsó la ingeniería minera.
  • Llevó a cabo algunas reformas en los cuerpos de policía y gendarmería.
  • Abrió algunas escuelas de educación primaria.
  • Se adquirió en 1894 el navío de guerra "Constitución" y el transporte de madera "Chalaco", que fueron incorporados al servicio de la Marina de Guerra.
  • Con motivo del cuarto centenario del Descubrimiento de América se desarrolló, entre otros actos una gran Exposición Nacional, en Lima, el 12 de octubre de 1892, que tuvo gran éxito.

Fallecimiento[editar]

El 23 de marzo de 1894 Morales Bermúdez dejó el poder al enfermar gravemente. De acuerdo a la Constitución debía asumir el mando el primer vicepresidente Pedro Alejandrino del Solar, pero el Consejo de Ministros no le entregó el poder. Por entonces el general Cáceres se hallaba en campaña electoral, apoyado por el gobierno, quien buscaba allanarle su ascensión al poder por todos los medios, hecho doloso que Del Solar no tuvo reparos en señalar, por lo que se enemistó con los caceristas.

Morales Bermúdez fue enterrado con honores de jefe de estado. Los informes médicos concluyeron en que la causa probable de su muerte fue una apendicitis complicada tal vez con una obstrucción intestinal, que fue fatal pese a la cirugía que le practicó el doctor Lino Alarco, una eminencia médica de entonces.


Predecesor:
Lizardo Montero
Primer Vicepresidente de la República del Perú
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3 de junio de 1886 - 10 de agosto de 1890
Sucesor:
Pedro Alejandrino del Solar
Predecesor:
Andrés A. Cáceres
Presidente de la República
Presidente Constitucional de la República del Perú
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10 de agosto de 1890 - 1 de abril de 1894
Sucesor:
Justiniano Borgoño
2º vicepresidente de la República

Referencias[editar]

  1. a b c d e f Basadre, Jorge (1998). La República, ed. Historia de la República del Perú. 1822 - 1933, Octava Edición, corregida y aumentada. Tomos 8 y 9. La República. 
  2. Vargas Ugarte, Rubén. Carlos Milla Batres, ed. Historia General del Perú. Tomo XI. 
  3. Thorp y Bertram, Rosemary y Geoffrey (1985). «2». Perú 1890 1977 crecimiento y políticas en una economía abierta. UP. p. 146. 
Bibliografía
  • Basadre, Jorge: Historia de la República del Perú. 1822 - 1933, Octava Edición, corregida y aumentada. Tomos 8 y 9. Editada por el Diario "La República" de Lima y la Universidad "Ricardo Palma". Impreso en Santiago de Chile, 1998.
  • Chirinos Soto, Enrique: Historia de la República (1821-1930). Tomo I. Lima, AFA Editores Importadores S.A., 1985.
  • Tauro del Pino, Alberto: Enciclopedia Ilustrada del Perú. Tercera Edición. Tomo 11, MEN/OJE. Lima, PEISA, 2001. ISBN 9972-40-160-9
  • THORP, Rosemary y BERTRAM, Geoffrey 1985 Perú 1890 1977 crecimiento y políticas en una economía abierta.Lima. Universidad del Pacífico. 1er edición
  • Vargas Ugarte, Rubén: Historia General del Perú. Tomo XI. Primera Edición. Editor Carlos Milla Batres. Lima, Perú, 1971.
  • Varios autores: Grandes Forjadores del Perú. Lima, Lexus Editores, 2000. ISBN 9972-625-50-8

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]