Rebelión de Jmelnytsky

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Rebelión de Jmelnytsky 1648-1654
El Diluvio
Matejko Khmelnytsky with Tugay Bey.jpg
Bohdán Jmelnytsky y Tuhaj Bej cerca de Leópolis.
Fecha 1648-1654
Lugar Polonia-Lituania
Casus belli Creación de un estado cosaco autónomo
Resultado Guerra Ruso-Polaca de 1654-1667
El Diluvio
Beligerantes
Flag of the Cossack Hetmanat.svg Cosacos
Gerae-tamga.svg Tártaros
Chorągiew królewska króla Zygmunta III Wazy.svg República de las Dos Naciones
Comandantes
Flag of the Cossack Hetmanat.svg Bohdán Jmelnytsky
Gerae-tamga.svg Tuhaj Bej
Chorągiew królewska króla Zygmunta III Wazy.svg Juan II Casimiro Vasa
Chorągiew królewska króla Zygmunta III Wazy.svg Jeremi Wiśniowiecki
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La Rebelión de Jmelnytsky (también conocida como Levantamiento de Jmelnytsky/Chmielnicki) fue una insurrección de los territorios de la actual Ucrania que tuvo lugar entre 1648 y 1654. Bajo el mando del atamán Bohdán Jmelnytsky, los cosacos de Zaporozhia aliados con los tártaros de Crimea, así como los campesinos locales ucranianos, libraron varias batallas contra los ejércitos y la desorganizada milicia szlachtiana de la Mancomunidad Polaco-Lituana, y erradicaron el control de la szlachta polaca, los sacerdotes católico-romanos y sus intermediarios judíos (arrendadores) en la zona.

La rebelión se inicia como una revuelta de la nobleza cosaca, aunque otros sectores como la Iglesia ortodoxa, campesinos, burgueses y la pequeña nobleza se unieron a ella, con el objetivo último de crear un estado cosaco autónomo. La rebelión consiguió el fin de la influencia de la Mancomunidad sobre las tierras cosacas, pero efectivamente transfirió estos territorios de la esfera polaca a la influencia rusa. Con posterioridad, debilitados por conflictos internos y hostilidades con los suecos y el zarato ruso, el poder de la Mancomunidad se vio considerablemente debilitado en ese periodo (conocida esa etapa en la historia polaca como «El Diluvio (historia polaca)»).

Antecedentes[editar]

La composición social de las provincias (voivodatos) de mayor población ucraniana (las de Kiev, Breslov y Chernihiv) era diferente de la de otros territorios de la República de las Dos Naciones.[1]​ Mientras que la media de población que pertenecía a la nobleza (szlachta) en todo el país era del 8-10 %, en las provincias surorientales esta proporción era mucho menor.[1]​ En el voivodato de Kiev, rondaba el 1 %.[1]​ La nobleza se dividía además en dos grupos claramente diferentes: el reducidísimo de los grandes magnates con huestes propias y que acaparaban los principales cargos civiles y militares, y el resto, la pequeña nobleza.[1]​ Entre los primeros se encontraban nobles como Jeremi Wiśniowiecki, que poseía treinta y ocho mil hogares y doscientos treinta mil siervos tan solo en la provincia de Kiev, o Stanislaw Koniecpo, que en el mismo voivodato tenía más de dieciocho mil hogares y sesenta y cuatro mil siervos.[1]​ En las provincias del oeste, en la Gran Polonia, los latifundios eran menos comunes e influyentes en la política regional.[2]​ A diferencia de estas, las provincias ucranianas habían pertenecido hasta 1569 al Gran Ducado de Lituania y por ello no habían participado en los movimientos de defensa de sus derechos de la baja nobleza polaca.[3]​ En las tres provincias señaladas, los grandes terratenientes se comportaban como reyezuelos, cuya protección buscaban tanto los miembros de la baja nobleza de la región como los funcionarios reales.[3]​ La gran nobleza de las provincias ucranianas debía su poder a su influencia en la corte real, su dominio de la administración local, sus contingentes militares y a la hábil manipulación de los jefes y regimientos cosacos.[4]

En esta posición de inferioridad frente a los grandes, los aristócratas de la baja nobleza de la zona, en su inmensa mayoría ortodoxos, establecieron estrechas relaciones con los cosacos, con los que les unían lazos culturales y sociales.[3]

A lo largo del siglo xvii, apareció además una casta superior entre los cosacos, la starshyna, compuesta fundamentalmente por aquellos que pertenecían al Ejército real y eran por tanto soldados regulares.[3]​ El número de estos dependía del Sejm (la Cámara Baja) y fluctuaba con la situación militar, aumentando en tiempos de guerra y menguando en los de paz.[3]​ Aquellos licenciados en tiempos de paz, en general descontentos por haberlo sido, eran en general germen de revueltas.[3]​ La situación había empeorado en 1638 con la implantación de una nueva Constitución que privaba de sus derechos a aquellos cosacos que dejaban el Ejército, a los que encuadraba con los campesinos.[5]​ Otro motivo de disgusto era la exclusión de la starshyna de las instituciones políticas de la nobleza polaco-lituana.[4]

En la misma situación de inferioridad que los cosacos, paladines de la ortodoxia religiosa, frente a la nobleza polaco-lituana se encontraba el clero ortodoxo frente al católico.[4]

Alzamiento[editar]

Levantamiento y victorias militares de Jmelnitski[editar]

Al alzamiento cosaco le siguió un levantamiento campesino que Bogdán Jmelnitski para eliminar la oligarquía noble que hasta entonces había dominado el sureste de la República de las Dos Naciones e implantar un nuevo gobierno dominado por los cosacos.[1]​ El malestar social y el odio a los grandes nobles hicieron que en la rebelión participasen casi todos los grupos sociales de la región, desde la baja nobleza a los cosacos y los campesinos.[4]​ Para sostenerse, la gran nobleza, carente de apoyos locales, tuvo que solicitarlos en el oeste.[6]

Jmelnitski debeló al ejército real en la batalla de Korsuń en mayo de 1648.[6]​ Pronto controló las tres provincias surorientales y volvió a batir a los ejércitos reales en la batalla de Pyliavtsi en septiembre, si bien no se apoderó de Leópolis.[6]​ En vez de avanzar con sus huestes hacia el oeste en un momento de grave crisis política —Vladislao IV había fallecido y el estado carecía de más ejércitos con los que detenerlo—, Jmelnitski detuvo la marcha y esperó la elección del nuevo rey.[6]​ Por entonces, esperaba del nuevo soberano que eliminase lo que consideraba tiranía de la gran nobleza; prometió ayudar a Juan Casimiro, pero esperaba de él que reformase el sistema político del Estado e instaurase uno absolutista.[7]​ Juan Casimiro era por entonces el candidato de los moderados, dispuestos a tratar con los cosacos, mientras que los intransigentes, que abogaban por aplastar por la fuerza el levantamiento de Jmelnitski, preferían a Carlos Fernando, obispo de Breslavia.[7]​ Jmelnitski no conquistó Leópolis para no debilitar la candidatura de Juan Casimiro y para evitar el reforzamiento de los extremistas.[7]​ Estaba convencido de no poder destruir la Unión polaco-lituana, por lo que debía pactar con ella, a ser posible, con un nuevo rey dispuesto a la concertación, como Juan Casimiro.[7]

Negociaciones con el nuevo soberano polaco-lituano[editar]

Elegido finalmente Juan Casimiro, comenzaron las negociaciones entre este y los rebeldes.[8]​ Pese a que el rey estaba dispuesto a realizar algunas concesiones como restablecer los privilegios de toda la horda de los cosacos zaporogos y aumentar los poderes del hetman y los derechos de la Iglesia ortodoxa, no pudo entregar el gobierno de las provincias que ya señoreaba Jmelnitski al gobierno de los cosacos, por la rotunda oposición de la nobleza polaco-lituana.[8]

Por su parte, Jmelnitski también tenía presiones para no aceptar un acuerdo con el rey: parte de los rebeldes hubiesen tenido que regresar a sus aldeas y a su condición de siervos una vez concluida la rebelión.[8]​ Lo apoyaban además en su rebeldía la jerarquía ortodoxa de las provincias, encabezada por el metropolitano de Kiev, y parte de la nobleza de la región.[8]​ En el seno de la rebelión también existían hondas diferencias entre el grupo formado por los labradores y los cosacos de a pie y el formado por la nobleza alzada, la starshyna y los monjes —de los que se escogían los cargos eclesiásticos ortodoxos—.[9]​ Mientras el primero daba prioridad a los cambios sociales, el segundo estaba más interesado en los políticos, bien en pactar un nuevo reparto de poder con la Corona, bien en fundar un Estado independiente propio.[9]

Finalmente, las negociaciones fracasaron y continuó la guerra.[9]

Entrada de Rusia en el conflicto[editar]

Durante seis años, Jmelnitski sostuvo la rebelión, pero los continuos intentos polaco-lituanos para sofocarla lo llevaron finalmente a solicitar el socorro de Rusia.[9]​ En 1648, en medio de la elección del nuevo soberano de la república en la que el zar había albergado esperanzas de resultar escogido, esta había rehusado sostener a Jmelnitski para no ofender a los polaco-lituanos.[10]

Esto precipitó el estallido de la guerra ruso-polaca de 1654-1667, en la que el zar Alejo pretendía apoderarse de la costa del mar Báltico.[9]​ El avance ruso hacia Riga, Vilna y Jelgava desencadenó a su vez la intervención de Suecia, que también ansiaba apoderarse de los territorios de la costa báltica.[9]

Cuando los rusos firmaron un armisticio con Juan Casimiro, Jmelnitski los sustituyó como aliados por los suecos, prusianos y moldavos.[11]​ Esta liga cuatripartita planeaba repartirse los territorios de la Mancomunidad polaco-lituana.[11]​ Por su parte, Rusia, rechazada en su avance hacia el Báltico por los suecos, concentró su interés en expandirse hacia el sur, por los territorios cosacos.[11]​ Además de establecer guarniciones en algunas ciudades, atizaron el descontento de las clases populares contra el hetman y su círculo —formado por nobles, la starshyna y la jerarquía de la Iglesia ortodoxa—.[11]​ Este, amenazado, propendió a pactar con los polaco-lituanos, mientras el otro grupo de la rebelión, el de los campesinos y cosacos de a pie, prefería la protección del zar.[11]

La muerte de Jmelnitski el 27 de julio de 1657 entregó el poder a los partidarios de reconciliarse con la Mancomunidad polaco-lituana, cuyo principal representante fue el nuevo hetman, Iván Vigovski.[11]​ Las largas negociaciones concluyeron con la firma y posterior ratificación del Tratado de Hadiach (1658).[12]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c d e f Kamiński, 1977, p. 178. Error en la cita: Etiqueta <ref> no válida; el nombre "FOOTNOTEKami.C5.84ski1977178" está definido varias veces con contenidos diferentes
  2. Kamiński, 1977, pp. 178-179.
  3. a b c d e f Kamiński, 1977, p. 179.
  4. a b c d Kamiński, 1977, p. 180.
  5. Kamiński, 1977, pp. 179-180.
  6. a b c d Kamiński, 1977, p. 181.
  7. a b c d Kamiński, 1977, p. 182.
  8. a b c d Kamiński, 1977, p. 183.
  9. a b c d e f Kamiński, 1977, p. 184.
  10. Wójcik, 1982, pp. 59-60.
  11. a b c d e f Kamiński, 1977, p. 185.
  12. Kamiński, 1977, pp. 185-186.

Bibliografía[editar]