Guerra ruso-polaca (1654-1667)

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Guerra ruso-polaca de 1654-1667
El Diluvio
Stefan Czarniecki during Polish-Russian War.png
Guerra ruso-polaca. Esteban Czarniecki, hetman polaco.
Fecha 1654-1667
Lugar Polonia, Lituania, Zarato ruso
Casus belli Tratado de Pereyáslav
Resultado Tratado de Andrúsovo
Beligerantes
Coat of arms of Russia in 1625.PNG Zarato ruso
Flag of the Cossack Hetmanat.svg Cosacos
Chorągiew królewska króla Zygmunta III Wazy.svg República de las Dos Naciones
Flag of the Cossack Hetmanat.svg Cosacos
Comandantes
Coat of arms of Russia in 1625.PNG Alejo I de Rusia
Flag of the Cossack Hetmanat.svg Bogdán Jmelnitski
Chorągiew królewska króla Zygmunta III Wazy.svg Juan II Casimiro Vasa
Chorągiew królewska króla Zygmunta III Wazy.svg Esteban Czarniecki
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Principales movimientos y batallas de la guerra ruso-polaca de 1654-1667.

La guerra ruso-polaca de 1654 a 1667, también conocida como la «guerra por Ucrania», fue el último conflicto prolongado entre el Zarato ruso y la Mancomunidad Polaco-Lituana. En Polonia se la considera parte de «El Diluvio». La guerra acabó con significativas ganancias territoriales para Rusia y marcó su ascenso a la categoría de gran potencia del este de Europa, puesto previamente ocupado por la Mancomunidad Polaco-Lituana.

Antecedentes[editar]

El conflicto se inicia con la Rebelión de Jmelnitski de los cosacos ucranianos contra la Mancomunidad Polaco-Lituana. El líder cosaco, Bogdán Jmelnitski, consigue en Alejo I de Rusia su principal apoyo extranjero, ofreciéndole su lealtad como recompensa. A pesar de que en 1651 el Zemsky Sobor era favorable a aceptar a los cosacos dentro de la esfera de influencia de Moscú e iniciar la guerra contra Polonia, el zar esperó hasta 1653, cuando la nueva Asamblea Popular prácticamente autorizó la reunificación entre los eslavos orientales. Después de que los cosacos ratificaran el tratado en la Rada de Pereyáslav, la guerra ruso-polaca fue inevitable.

Invasión de la Comunidad[editar]

En julio 1654 el ejército ruso de 41 000 hombres (nominalmente bajo el zar, pero, de hecho, mandado por los kniaz Yákov Cherkasski, Nikita Odóevski e Iván Jovanski) capturó las fortalezas fronterizas de Bely y Dorogobuzh y puso sitio a Smolensk.

La posición rusa en torno a Smolensk estaba en peligro mientras el gran hetman de Lituania, el príncipe Janusz Radziwill conservase Orsha, una fortaleza situada algo al oeste y que contaba con una guarnición de 10 000 soldados.[1]​ Por ello, Cherkasski la conquistó; sus fuerzas, al mando del kniaz (príncipe o duque) Yuri Baryátinski, obligaron a Radziwill a retirarse en la batalla de Shklov (también conocida como la batalla de Szkłów, Shkloŭ o Shklow, que se libró durante un eclipse solar, y de la que los dos bandos se proclamaron vencedores), que se desarrolló cerca de la población homónima el 12 de agosto.[1]​ Radziwill volvió a ser derrotado doce días después en la batalla de Shepelévichi. Tras un asedio de tres meses, Smolensk —el objeto principal de la anterior guerra ruso-polaca— se rindió a los rusos el 23 de septiembre.

Mientras tanto, el príncipe Alekséi Trubetskói, que mandaba el flanco sur del ejército ruso, penetró en Ucrania desde Briansk. Conquistó rápidamente el territorio entre el Dniéper y Berézina: Trubetskói se adueñó de Mstislavl y Róslavl y sus aliados ucranianos tomaron Gómel. En el flanco norte, Vasili Sheremétev partió de Pskov y se apoderó de las ciudades lituanas de Nével (1 de julio), Pólatsk (17 de julio) y Vítebsk (17 de noviembre).

Entonces las tropas del zar se abalanzaron contra la Livonia polaca y conquistaron Ludza y Rezekne. Al mismo tiempo, las fuerzas combinadas de Jmelnitski y el boyardo ruso Fiódor Buturlín avanzaron contra Volinia. Pese a las intensas desavenencias entre ellos, antes de final de año se habían apoderado de Ostrog y Rovno.

Campaña de 1655[editar]

En el invierno y la primavera de 1655, Radziwill emprendió una contraofensiva en Bielorrusia; recuperó Orsha y sitió Maguilov. El asedio continuó durante tres meses, sin que los sitiadores pudiesen hacerse con la plaza. En enero, Sheremétev y Jmelnitski fueron vencidos en la batalla de Ojmátiv, mientras que un segundo ejército polaco (aliado a los tártaros) aplastó un contingente ruso-ucraniano en Zhashkov.

Alarmado por estos reveses, el zar se apresuró a acudir desde Moscú al frente y ordenó una gran ofensiva. Las fuerzas lituanas ofrecieron poca resistencia a los rusos y rindieron Minsk a los cosacos y circasianos el 3 de julio. Vilna, la capital del Gran Ducado de Lituania, fue tomada por los rusos el 31 de julio. A este éxito le siguieron las conquistas de Kaunas y Grodno en agosto.

El príncipe Dmitri Volkonski zarpó de Kiev y remontó el Dniéper y el Prípiat. En su avance, derrotó a los lituanos y capturó Pinsk. Las huestes de Trubetskói conquistaron Slónim y Kletsk, aunque Sheremétev logró poco más que apoderarse de Vélizh el 17 de junio. Una guarnición lituana todavía resistía el asedio de los cosacos en Stary Býjav, pero Jmelnitski y Buturlín ya recorrían Galitzia. Atacaron la ciudad polaca de Leópolis en septiembre y entraron en Lublin tras la derrota de Paweł Jan Sapieha cerca de Brest .

Armisticio[editar]

El avance ruso en la Mancomunidad de Polonia-Lituania llevó a la Suecia de Carlos X a invadir Polonia en 1655.

Entonces Afanasi Ordín-Nashchokin abrió negociaciones con los polacos y firmó un armisticio, la Tregua de Vilna, el 2 de noviembre. Después de eso, las fuerzas rusas invadieron la Livonia sueca y sitiaron Riga en la guerra ruso-sueca (1656-1658), parte de la Segunda Guerra del Norte. Durante las negociaciones con los polacos en agosto de 1656, los rusos exigieron que se aceptase al zar como heredero del trono polaco-lituano, algo que conculcaba las leyes de la república.[2]​ Pese a que los polacos rechazaron la candidatura del zar, sugirieron que podrían aceptar la de su hijo, si bien con unas condiciones que equivalían a descartarlo.[2]

Jmelnytski no se opuso a la firma de esta tregua temporal y apoyó al zar, aunque le advirtió de la doblez de los polacos.[3]

Aunque los polaco-lituanos se avinieron a regañadientes a aprobar la elección de Alejo como heredero al trono en la sesión del Parlamento de 1658, principalmente por la gravedad de la situación política a consecuencia de las victorias suecas, la intensa oposición acabó por desbaratarla.[4]​ A la maniobra se opusieron tanto el rey Juan Casimiro como las potencias aliadas —Austria, Dinamarca y la Santa Sede, que atizó las protestas de los obispos y mostró su desacuerdo mediante el nuncio—.[4]​ El fracaso del proyecto determinó que las hostilidades entre rusos y polaco-lituanos continuasen.[4]

Campaña contra Vigovski[editar]

Iván Vigovski, el atamán recién elegido en 1657 tras la muerte de Bogdán Jmelnitski, se alió con los polacos mediante el Tratado de Hádiach de septiembre 1658, que incluía la creación del Gran Ducado de Rutenia. Sin embargo, los cosacos se hallaban enfrentados en una guerra civil que agudizaron tanto este tratado con la Mancomunidad como otro posterior, los Artículos de Pereyáslav de 1659, que firmaron con el Zarato ruso en 1659.

El zar concluyó con Suecia el Tratado de Valiersar, lo que le permitió reanudar las hostilidades contra los polacos en octubre de 1658 y se apoderó de Wincenty Gosiewski en la batalla de Werki. En el norte, el príncipe Yuri Dolgorúkov desbarató el intento de Sapieha de bloquear Vilna el 11 de octubre; en el sur, el ucraniano Vigovski no pudo arrebatar Kiev a Sheremétev y a la guarnición rusa. En julio de 1659, sin embargo, Vigovski y sus aliados los tártaros de Crimea infligieron una dura derrota al ejército de Trubetskói, que sitiaba Konotop.

Cambio de suerte[editar]

La amenaza a los rusos en Ucrania se desvaneció cuando la alianza entre Vigovski y el Kanato de Crimea se rompió debido a la campaña del koshovýi otamán Iván Sirkó, atacó también Chihirín. Hubo un levantamiento en Severia, donde Vigovski tenía unas pocas guarniciones polacas. Durante el levantamiento pereció un noble ucraniano, Yuri Nemýrych, al que se tenía por el autor del Tratado de Hádiach. Junto con el koshovýi otamán de Uman Myjailo Janenko, Sirkó acaudilló una revuelta a gran escala por toda Ucrania. Los cosacos amotinados pidieron a Vigovski que entregase los atributos del hetman y se devolviese el cargo de atamán de Ucrania al hijo de Jmelnitski, Yuri. Los partidarios de ambos se enfrentaron cerca del pueblo de Hermánivka. Allí, el resto de cosacos abandonó a Vigovski y se pasó a las filas de Yuri Jmelnitski; Vigovski se quedó solo con las tropas polacas y otros mercenarios. Se reunió entonces un consejo en el que participaron las dos partes; en él se proclamó que la unión con Polonia-Lituania era impopular. Debido a lo enconado de las discusiones y a las amenazas vertidas en las sesiones, Vigovski abandonó el consejo. Este eligió atamán a Jmelnytski y envió una solicitud oficial a Vigovski para que le entregase el poder a este, lo que no tuvo más remedio que hacer.

Al principio, las fuerzas rusas vencidas en Konotop trataron de firmar un nuevo tratado de paz como el de Pereyáslav de 1654, dispuestas a aceptar cualesquiera condiciones. Los cambios en el Hetmanato cosaco, sin embargo, reflejaban el aumento de la influencia del Zarato ruso en Ucrania, lo cual fortaleció la posición del voivoda Trubetskói. Este invitó a Jmelnytski a negociar; el hetman envió a Petró Doroshenko como representante. Pero Trubetskói insistió en que el hetman acudiese a Pereyáslav a firmar el tratado oficial, denominado los Artículos de Pereýaslav de 1659. Al llegar allí Jmelnytski descubrió que la convocatoria era una emboscada.

Fin de la guerra[editar]

La suerte de la guerra favoreció a Polonia en 1660. El rey polaco Juan II Casimiro, habiendo concluido la Segunda Guerra del Norte contra Suecia con el Tratado de Oliva, ya podía concentrar todas sus fuerzas en el frente oriental.[5]​ Sapieha y Esteban Czarniecki vencieron a Jovanski en la batalla de Polonka el 27 de junio.[5]​ Entonces, Stanisław "Rewera" Potocki y Lubomirski atacaron a Vasili Sherémetev en la batalla de Cudnow y lo obligaron a capitular el 2 de noviembre, después de persuadir a Yuri Jmelnytski para que se retirase el 17 de octubre.[5]​ Estos reveses obligaron al zar a aceptar el Tratado de Kardis, para evitar una nueva guerra con Suecia.

Hacia el final de 1663, el rey polaco cruzó el Dniéper e invadió la Ucrania oriental. La mayoría de los pueblos que atravesó se rindieron sin resistencia, pero su asedio de Hlújiv de enero de 1654 resultó un costoso fracaso y luego sufrió una nueva derrota en Nóvgorod-Síverski. Sin embargo, la Mancomunidad venció a las fuerzas Jovanski en Vítebsk en el verano de 1664.[5]

Las negociaciones de paz entabladas en 1664 se prolongaron hasta enero de 1667, cuando la guerra civil obligó a los polacos a concluir el Tratado de Andrúsovo por lo que la Mancomunidad de Polonia-Lituania cedió al Zarato ruso la fortaleza de Smolensk y la Ucrania oriental —en el margen izquierdo del río Dniéper— (incluyendo Kiev), mientras que la Mancomunidad conservó la Ucrania occidental —el territorio al oeste del Dniéper—.[5]

Además de los cambios territoriales, este conflicto suscitó reformas importantes en el Ejército ruso. Aunque al principio este era «semipermanente» y se reunía para cada campaña estacional, la contienda lo transformó en cuasi permanente, sentando las bases para los posteriores triunfos militares de Pedro el Grande y Catalina la Grande.[6]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]