Ramón Ruiz Alonso

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Ramón Ruiz Alonso (Villaflores, Salamanca, 14 de noviembre de 1903 - Las Vegas, Estados Unidos, 1978) fue un político español, activista derechista durante la Segunda República Española y obrero tipógrafo de profesión. Es conocido por su implicación en el asesinato del poeta Federico García Lorca.

Biografía[editar]

Nacido en 1903 en un pueblecito de la provincia salmantina, se educó con los Salesianos de Salamanca.[1] Durante su estancia en el colegio salesiano coincidió con José María Gil-Robles, con el que trabó amistad y que luego se convertiría en un importante líder político.[2]

Segunda República[editar]

Tras la proclamación de la Segunda República, Ruiz Alonso se afilió a las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista (JONS) de corte fascista.[3] A finales de junio de 1933, el líder de las JONS, Ledesma Ramos, encargó a Ruiz Alonso la selección de un centenar de militantes de las JONS para que llevase a cabo la batalla de las calles contra la "revolución". Sin embargo, Gil-Robles logró atraer a Ruiz Alonso a sus filas y éste pasó a ser miembro del partido conservador católico Acción Popular, integrado en la CEDA.

En el otoño de 1933 fue enviado a Granada para trabajar como obrero tipógrafo en el diario Ideal de la Editorial Católica,[4] recomendado por el entonces periodista Ángel Herrera Oria, responsable del diario El Debate.[2] Estando en la capital granadina, fue alumno de la Universidad de Granada y se matriculó en Ciencias Sociales.[4] Fue diputado entre 1933 y 1936 por la circunscripción de Granada, por el partido Acción Obrerista de la CEDA.[5] Este período coincidió con la época de gobiernos republicanos conservadores. Un día, en el pasillo de las Cortes, agredió de un puñetazo al parlamentario centrista Félix Gordón Ordás.[6] Durante su estancia en Granada se ganó la enemistad de una buena parte de los obreros granadinos, hasta el punto de llegar a recibir numerosas amenazas.[7] En una ocasión llegó a decir que los sindicatos "sólo servían para corromper el corazón de los obreros".[8] Consecuencia de sus opiniones políticas, llegó a ser llamado entre las izquierdas como el «obrero amaestrado de la CEDA».[9]

En las elecciones de febrero de 1936 volvió a revalidar su escaño pero, tras una sospecha de fraude, las elecciones tuvieron que ser repetidas en Granada y Cuenca, y en esta ocasión Ruiz Alonso no obtuvo acta de diputado. Con ello, aumentó su ya de por sí gran odio a las izquierdas, la democracia y los métodos parlamentarios.[10]

Tras perder su escaño intentó ingresar en Falange Española pidiendo a José Rosales, jefe provincial de la Falange de Granada en 1936 y hermano del poeta Luis Rosales, que mediara ante José Antonio Primo de Rivera; pero como reclamaba cobrar en Falange las 1.000 pesetas mensuales que había tenido como diputado, este se negó.[11] Es probable que este rechazo aumentara también su resentimiento contra los falangistas que más tarde cobijaron a Federico García Lorca.[11]

Guerra Civil Española[editar]

Tras el triunfo en Granada del golpe de Estado de julio de 1936, que daría origen a la Guerra Civil, Ruiz Alonso se unió a los sublevados y tomó parte activa en la represión de las izquierdas y los republicanos.[12] Desde la primera hora estuvo a las órdenes del nuevo gobernador civil, José Valdés Guzmán.

Las investigaciones en torno al asesinato de Federico García Lorca de Ian Gibson señalan que Ruiz Alonso elaboró una denuncia contra él y el 16 de agosto de 1936 se dirigió a la casa de Luis Rosales, poeta granadino de afiliación falangista, en donde este mantenía protegido a García Lorca, deteniendo al poeta pese a la oposición de Rosales y trasladándolo al Gobierno Civil.[13] Lorca fue acompañado de otro de los hermanos Rosales, Miguel, que preguntó a Ruiz Alonso por los motivos por los que había sido detenido García Lorca. Ruiz Alonso respondió que el poeta "era un enlace con Rusia" y que "había hecho más daño con la pluma que otros con la pistola".[14] Gacía Lorca sería posteriormente conducido a Víznar, lugar en que fue asesinado por Juan Luis Trescastro, abogado y marido de una prima lejana del padre de García Lorca, junto a dos banderilleros de la CNT, Joaquín Arcollas y Francisco Galadí, y un maestro republicano cojo, Dióscoro Galindo, destinado en el pueblo de Pulianas. También denunció a otros destacados izquierdistas granadinos. Según el testimonio de su hija, la actriz Emma Penella, recogido por Gabriel Pozo en su libro Lorca, el último paseo, Lorca habría sido una víctima colateral de la persecución entablada contra su amigo, el socialista e institucionista Fernando de los Ríos.[15]

A finales de agosto de 1936 fue uno de los organizadores del llamado Batallón «Pérez del Pulgar» (llamado así en honor a Hernán Pérez del Pulgar), compuesto inicialmente por 500 efectivos, muchos de los cuales eran antiguos republicanos e izquierdistas.[16] Tras marchar al frente, una noche buena parte de los integrantes del batallón cruzaron la línea del frente y se pasaron a la zona republicana. Tras este hecho, el batallón sería disuelto poco después.[17]

Poco después de la desbandada del Batallón «Pérez del Pulgar», Ruiz Alonso se marchó de Granada y se trasladó a Salamanca. Allí encontró trabajo en la Oficina de Prensa y Propaganda, al servicio de Vicente Gay.[18] Después de que Dionisio Ridruejo se hiciera cargo del servicio Propaganda, éste cesó inmediatamente a Ruiz Alonso por su implicación con el asesinato de García Lorca.[19] Según algunos autores, el propio Luis Rosales le habría comentado este hecho a Ridruejo.

Sobre este incidente, Pedro Laín Entralgo comentó lo siguiente:[20]

Con el aplauso de todos, Dionisio le expulsó para siempre de su interesado servicio al Nuevo Estado. Pienso que la figura y el destino de este hubieran sido bastante distintos de los que han sido si en todos los órdenes de su actividad hubiese prevalecido el espíritu rector de esa higiénica expulsión de Ruiz Alonso a las tinieblas exteriores.

Últimos años[editar]

Hacia el final de la Dictadura, con los nuevos vientos democráticos que soplaban, se sintió inseguro y se trasladó en diciembre de 1975, solo unas semanas después de la muerte del dictador Franco, a Las Vegas, Estados Unidos —pues en ese país residía su cuarta hija, María Julia—, donde falleció tres años más tarde de su llegada, en 1978. En 1982 sus cenizas fueron trasladadas hasta el Cementerio de San Justo, en Madrid.[21]

Familia[editar]

Se casó en 1929 con Magdalena Penella Silva, hermana de la tiple cómica Teresita Silva y del periodista y escritor Manuel Penella de Silva —hijos y nietos de los compositores Manuel Penella Moreno y Manuel Penella Raga, respectivamente—. Enviudó en julio de 1974. Tuvieron cuatro hijas, entre ellas las actrices Emma Penella (1931-2007), Elisa Montés (1934) y Terele Pávez (1939), que emplearon diferentes apellidos artísticos, y fue abuelo de la actriz Emma Ozores (hija de Elisa y del actor Antonio Ozores).

Obras[editar]

  • ¡Corporativismo!... (Salamanca: Imp. Comercial Salmantina, I Año Triunfal = 1937), con prólogo de José María Gil-Robles.

Referencias[editar]

  1. Gibson, 1981, p. 147.
  2. a b Gibson, 1981, p. 151.
  3. Gibson, 1981, p. 148.
  4. a b Gibson, 1981, p. 152.
  5. Gibson, 1981, p. 153.
  6. Gibson, 1981, p. 162.
  7. Gibson, 1981, pp. 152-153.
  8. Gibson, 1981, p. 156.
  9. Gibson, 1981, p. 276.
  10. Gibson, 1981, p. 163.
  11. a b Gibson, 1981, p. 164.
  12. Gibson, 1981, p. 109.
  13. Gibson, 1981, p. 207.
  14. Gibson, 1981, p. 214.
  15. Cf. Gabriel Pozo (2009). Lorca, el último paseo, editorial Almed, Granada.
  16. Gibson, 1981, p. 113.
  17. Gibson, 1981, p. 114.
  18. Thomas, 1976, p. 697.
  19. Ridruejo, 1976, p. 133.
  20. Laín Entralgo, 1976, p. 276.
  21. Granadahoy.com, ed. (14 de febrero de 2010). «La última imagen de Ruiz Alonso». Consultado el 27 de septiembre de 2012. 

Bibliografía[editar]

  • Gibson, Ian (1981). El Asesinato de Federico García Lorca. Barcelona: Editorial Bruguera. 
  • Gibson, Ian (2007). El hombre que detuvo a García Lorca. Ramón Ruiz Alonso y la muerte del poeta. Marid. ISBN 978-84-03-09805-3. 
  • González Calleja, Eduardo (2011). Contrarrevolucionarios. Radicalización violenta de las derechas durante la Segunda República. 1931-1939. Madrid: Alianza.
  • Laín Entralgo, Pedro (1976). Descargo de conciencia. Barcelona: Barral. 
  • Ridruejo, Dionisio (1976). Casi unas memorias: con fuego y con raíces. Barcelona: Editorial Planeta. 
  • Thomas, Hugh (1976). Historia de la Guerra Civil Española. Barcelona: Círculo de Lectores. ISBN 84-226-0874-X.