Oración en el huerto de Getsemaní

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Una representación de Jesús orando en el huerto de Getsemaní según Andrea Mantegna (siglo XV)

La Oración en el huerto de Getsemaní es un episodio de la vida de Jesús de Nazaret, presente en los cuatro Evangelios, que describe la angustia de Jesús antes de ser detenido y que empiece su llamada 'pasión' (sufrimientos).

Narración en los Evangelios[editar]

Inmediatamente después de la Última Cena, Jesús se va a a rezar a un lugar identificado por Mateo y Marcos como el huerto de Getsemaní y por Lucas como Monte de los Olivos.[1][2]

Según el Evangelio de Mateo, fue acompañado por los apóstoles Pedro, Juan y Santiago, a quienes pidió que rezaran con él.[3]​ Se separó "un pco hacia delante" y, sintiendo una angustia y una tristeza agobiantes, rogó: "Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú quieres". Buscó apoyo en sus discípulos, pero estos se habían dormido. Jesús dijo: " ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil". Entonces se alejó de nuevo y dijo: "Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad." Viendo a los discípulos todavía dormidos, repitió esta oración por segunda vez. Finalmente, volvió cerca de donde estaban y les dijo: "Dormid ya, y descansad. He aquí ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores. Levantaos, vamos; ved, se acerca el que me entrega"

El Evangelio de Marco añade que, mientras Jesús oraba, "se le apareció un ángel del cielo que lo confortaba" y que, "pleno de angustia, su sudor parecía como gotas de sangre que cayeran hasta tierra."[4]

Este episodio es seguido por el de la traición de Judas y el arresto de Jesús por parte del Sanedrín.[5]

Tradición católica[editar]

En la tradición católica, el sufrimiento de Jesús en el huerto es el primer misterio de dolor del rosario y la primera estación del Vía Crucis. Por otro lado, se sostiene que Cristo sudó sangre literalmente, y no en sentido figurado.

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]