Konrad Lorenz

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Konrad Lorenz Nobel prize medal.svg
Konrad Lorenz.JPG
Su foto, 1978.
Nacimiento 7 de noviembre de 1903
Viena (Imperio austrohúngaro)
Fallecimiento 27 de febrero de 1989
Alterberg (Austria)
Nacionalidad Flag of Austria.svg austríaca
Campo Historia natural, etología
Instituciones Instituto Max Planck
Alma máter Universidad de Columbia
Universidad de Viena
Conocido por Conducta de los animales
Premios
destacados
Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1973
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Konrad Lorenz.
Konrad Lorenz (derecha) con Niko Tinbergen en 1978.

Konrad Zacharias Lorenz (Viena, Austria, 7 de noviembre de 1903 - 27 de febrero de 1989). Estudió Medicina en la Universidad de Columbia en Nueva York y al finalizar sus estudios se dedicó a la Zoología hasta obtener el doctorado de esta materia en la Universidad de Viena.[1]

Trabajó sobre el comportamiento animal y es uno de los padres de la etología. Fue nombrado director del Instituto Max Planck de Etología de Seewiesen en la Alta Baviera alemana. Falleció en 1989 en Alterberg, Austria.

Recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1973 tras describir la impronta, proceso fisiológico generado tras el nacimiento que garantiza el comportamiento maternal y filial entre madre y cría; estos hallazgos se integraron posteriormente en la teoría del apego humano.

Biografía[editar]

Desde su infancia estuvo interesado en los gansos salvajes, que aparecían en las aventuras de Nils Holgerson de Selma Lagerlöf. Al finalizar la escuela secundaria estaba tan interesado en la evolución que quiso estudiar zoología y paleontología. Sin embargo, obedeciendo a su padre, que quería que estudiara medicina, optó por esta.[2] Su profesor de anatomía, Ferdinand Hochstetter, descollaba en embriología comparada, para cuyo estudio utilizaba el método comparativo. Esto le permitió descifrar, mejor que la con la paleontología, los mayores enigmas de la evolución y le permitió ver que el método comparativo era aplicable tanto a los patrones del comportamiento como a las estructuras anatómicas. Incluso antes de conseguir el grado de doctor en Medicina ya fue instructor y ayudante en el departamento de Hochstetter. También estudió zoología en el Instituto Zoológico Versluys.[3]

Participó en los seminarios psicológicos del profesor Karl Bühler, en un intento de aplicar métodos comparativos al estudio del comportamiento. Llamó la atención el hecho de que sus resultados contradecían en mucho las opiniones sobre ese tema de la escuela vitalista o "instintivista" de MacDougall y las de la escuela mecanicista o conductista de Watson.[4] Bühler le hizo leer los libros más importantes de ambas escuelas; le desilusionaron. Se dio cuenta de que esos autores no eran expertos en zoología. Había mucho trabajo por hacer para desarrollar esta nueva rama de la ciencia que, tal como lo sentía, era su responsabilidad. Oskar Heinroth ejerció una fuerte influencia sobre sus ideas. Así, su clásico documento comparativo sobre los ánades Anatidae lo animó a emprender el estudio comparativo del comportamiento animal como la principal tarea de su vida. Hochstetter tomó en cuenta seriamente su trabajo etológico de anatomía comparativa de clases y le permitió que trabajara en él. Siempre agradeció que los trabajos hechos entre 1927 y 1936 nunca fueran publicados.[5]

En 1939 fue nombrado profesor de la Universidad de Königsberg por recomendación de Von Erich Holst. Baumgarten había sido profesor de filosofía en Madison, Wisconsin. Siendo alumno de John Dewey y representante de la escuela de filosofía pragmática, Baumgarten tenía dudas sobre aceptar o no la titularidad de la cátedra de filosofía en Königsberg (la silla de Immanuel Kant), que le habían ofrecido. Cuando Baumgarten se enteró de que había un puesto vacante en psicología le pidió a Holst que le recomendara un psicólogo con orientación biológica interesado en las teorías del conocimiento. Así fue como, junto con el biólogo Otto Koehler y el botánico Kurt Mothes, Lorenz fue contratado por la facultad de filosofía de Königsberg en psicología como zoólogo. La facultad se enriqueció con las discusiones en las reuniones del Kant-Gesellschaft, que regularmente se hacen por la tarde y noche. Los antagonistas más brillantes e instructivos del idealismo eran los fisiólogos H. H. Weber, y Otto Koehler primero y su esposa Annemarie después. Es a ellos a quienes, cuenta Lorenz, que debe su comprensión de la filosofía Kantiana. El resultado de estas discusiones era a priori el papel de la teoría de Kant en la biología darwiniana. El propio Max Planck escribió una carta a Lorenz en la que compartía sus puntos de vista sobre la relación entre lo fenoménico y el mundo real. En otoño de 1941 fue reclutado por el ejército alemán como médico en la sección de neurología y psiquiatría del hospital de Posen.[6] Aunque nunca había practicado la medicina, sabía bastante sobre la anatomía del sistema nervioso y sobre psiquiatría. Trabajó con el Dr. Herbert Weigel, uno de los pocos psiquiatras del momento que se tomó el psicoanálisis en serio. Consiguió de primera mano conocimientos sobre la neurosis, particularmente la histeria, y sobre las psicosis, particularmente la esquizofrenia.[7]

En 1942 fue enviado al frente oriental y cayó pronto en manos de los rusos, quienes lo tuvieron como prisionero durante seis años.[8] Trabajó en un hospital en Chalturin, donde se hizo cargo de una sección con 600 camas, ocupado casi exclusivamente por los casos de polineuritismo del campo, una forma de inflamación general del tejido nervioso causada por los efectos combinados de tensión, sobretensión, frío y falta de vitaminas. Sorprendentemente, los médicos rusos no conocían este síndrome y creyeron que era efecto de la difteria (una enfermedad que también causa una deficiencia de todos los reflejos). Cuando este hospital fue destruido, fue nombrado doctor de un campamento, primero en Oritschi y después en varios campamentos sucesivos en Armenia. Hizo amistad con algunos rusos, principalmente doctores. Tuvo ocasión de observar el impacto de los efectos psicológicos del nazismo y de la educación en el marxismo. Allí empezó a comprender la naturaleza del adoctrinamiento como tal. Como doctor en los pequeños campamentos en Armenia, tenía tiempo y comenzó a escribir un libro cuyo tema único era la epistemología. El manuscrito estaba escrito con una solución de permanganato de potasio en pedazos de arpillera. Las autoridades soviéticas descubrieron y revelaron la escritura cuando el libro estaba casi terminado, trasladando a Lorenz a un campamento en Krasnogorsk, cerca de Moscú, con la orden de teclear el manuscrito y enviar una copia al censor. Le prometieron dejarle llevarse una copia del libro antes de repatriarlo a su país. La fecha para la repatriación de los prisioneros austríacos estaba acercándose. El libro escrito en Rusia se publicó, pasado mucho tiempo, bajo el título Rückseite Spiegels (El otro lado del espejo). En 1944, se afilia al nazismo..[9]

En febrero de 1948 regresó a Austria, sin trabajo, pero con su manuscrito y con su pájaro mascota. Otto Storch, profesor de zoología, lo ayudó presentándolo a Otto König y fue acogido por su "Biologische Station Wilhelminenberg". Wilhelm Marinelli, el segundo zoólogo, le dio la oportunidad de disertar "Für der Institut und die Wissenschaft Kunst" (para el Instituto de Ciencias y Artes). La Academia Austríaca de Ciencias financió una pequeña estación de investigación en Altenberg con el dinero donado para ese propósito por el poeta inglés y escritor J. B. Priestley. No tenía dinero para criar los animales, ni tampoco sueldo, pero sí bastante entusiasmo. Su esposa había dejado la medicina para atender su granja cerca de Tulln. Algunos jóvenes brillantes estuvieron dispuestos a participar activamente en sus proyectos. Trabajó con Ilse y Heinz Prechtl, profesores después en Groningen, y con Irenäus y Eleonore Eibl-Eibesfeldt, ambos doctores en zoología. El contacto internacional con otros etólogos comenzó a restablecerse.

En otoño 1948 le visitó el profesor W. H. Thorpe de Cambridge, que había demostrado la verdadera impronta (imprinting) en avispas parasitarias y estaba interesado en su trabajo. Este le recomendó que cuando Tinbergen fuera a Austria hiciera lo posible para conseguir una cita. En confianza le propuso, además, que aceptara una cátedra en Inglaterra. Pero Lorenz prefirió quedarse en Austria. Karl R. von Frisch, que regresaba a Munich dejando su cátedra en la Universidad de Graz, lo propuso como su sucesor. Cuando el Ministerio Austriaco de Educación, que volvía a ser estrictamente católico, rechazó a la facultad la propuesta de Frisch, Lorenz escribió cartas a Tinbergen y a Thorpe, explicando que estaba dispuesto a dejar Austria. Al poco tiempo la Universidad de Bristol le pidió considerar una cátedra en esa institución, con la tarea adicional de hacer investigación etológica. Peter Scott influyó en este ofrecimiento. Lorenz aceptó, pero el Max-Planck-Gesellschaft intervino ofreciéndole un lugar adjunto en la estación de investigación de von Erich Holst. Finalmente se inclinó por el Max Planck, ya que podía dar trabajo a Schleidt, Prechtl y Eibl con él. En el centro de investigación en Buldern en Westfalia se fundó el Max-Planck-Institut für Verhaltensphysiologie. Erich von Holst convocó a una reunión internacional de etólogos en 1949. En el segundo de estos simposios, Erich von Holst y Lorenz pudieron ver realizdo su sueño en Buldern en otoño 1950. Un adelanto en la teoría etológica se produjo en 1953, como respuesta a una violenta crítica de Daniel D. Lehrmann, que impugnó la validez del concepto de comportamiento innato. Cuando Tinbergen lo expuso, la comunidad de etólogos estaba revuelta. En una discusión con el profesor Grassé en París, Lorenz le dijo que Lehrmann, intentando negar la existencia del conocimiento innato, involuntariamente estaba creando escuela. Esto caía en una reducción al absurdo y Lorenz admitió su propio error: tardó años en comprender que este error era idéntico a lo dicho por Lehrmann y dejó de concebir lo innato y lo aprendido a partir de conceptos contradictorios disyuntivos. Lorenz comprendió que el aprendizaje produce conductas de adaptación y descansa exclusivamente en la escuela innata; en otros términos, el mecanismo de instrucción se programa filogenéticamente. Lehrmann comprendió lo mismo y, a partir de ahí, se reconciliaron.

En 1961 Lorenz publicó el artículo «Phylogenetische und de Anpassung des Modifikation adaptable Verhaltens», que se prolongó en un libro llamado La Evolución y Modificación de la Conducta (Harvard University Press, 1961).[6] Durante gran parte de su vida no estuvo interesado en la conducta humana y menos en la cultura humana. Probablemente su profesión de médico despertó en él la conciencia de los peligros que amenazan a la humanidad civilizada. Es estrategia legítima del científico no hablar sobre nada de lo que no conoce con certeza. El médico, sin embargo, está bajo la obligación de avisar siempre que vea un peligro aun cuando sólo tenga sospechas de su existencia. Sorprendentemente tarde, se involucró en el peligro de la destrucción del medio ambiente por el hombre y del círculo vicioso devastador entre competencia comercial y desarrollo barato. Con respecto a la cultura como un sistema viviente, y considerando sus perturbaciones a la luz de las enfermedades, llegó a la opinión de que la amenaza principal contra la existencia de la humanidad puede llamarse neurosis de masa. Uno también podría decir que los problemas principales a los que la humanidad se enfrenta son los morales y éticos.

Recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1973, compartido con Nikolaas Tinbergen y Karl R. von Frisch, los tres zoólogos, y todos trabajando en el estudio del comportamiento animal, lo que causó cierta sorpresa en el mundo científico. Los argumentos del tribunal sueco de los premios Nobel, fue que sus trabajos contribuían a comprender mejor algunos aspectos de la psiquiatría.

Obra principal[editar]

  • El compañero en el ambiente de las aves. en: J. für Ornithologie 83 (2-3), p. 137 - 215 y p. 289 - 413 (reimpresión de 1965, en: "El comportamiento humano y animal" Vol. 1). (1935)
  • Hablaba con las bestias, los peces y los pájaros, conocido también como: El anillo del rey Salomón (1949)
  • Cuando el hombre encontró al perro (1950)
  • Sobre la agresión (1966)
  • La otra cara del espejo (1973)
  • Los ocho pecados mortales de la humanidad civilizada (1973)
  • Fundamentos de la etología (1982)
  • La decadencia del hombre (1983)
  • Estoy aquí, ¿dónde estás tú?. Etología del ganso gris silvestre (1988)
  • La ciencia del hombre. El manuscrito ruso (1992)

Honores[editar]

Eponimia[editar]

  • "Colegio Anglo-Alemán Konrad Lorenz", Mendoza, Argentina, que rinde homenaje a Konrad Lorenz.

Frases célebres[editar]

Se dijo, pero no se escuchó.
Se escuchó, pero no se entendió.
Se entendió, pero no se aceptó.
Se aceptó, pero no se llevó a la práctica.
Se llevó a la práctica, pero ¿por cuánto tiempo?.

Nosotros somos el eslabón perdido, tanto tiempo buscado, entre el animal y el hombre auténticamente humano.

Yo creo que el hombre civilizado del presente sufre de insuficientes descargas de su instinto de agresividad.

Konrad Lorenz

Los historiadores deberán aceptar que la selección natural determinó la evolución de las culturas de la misma manera que lo hizo con las especies.

Konrad Lorenz

La mayoría de los vicios y pecados capitales condenados hoy en día corresponden a inclinaciones que fueron puramente adaptativas o por lo menos inofensivas en el hombre primitivo.

Konrad Lorenz

La verdad en la ciencia puede ser definida como la mejor hipótesis de trabajo para llegar a la siguiente mejor.

Konrad Lorenz

No nos tomamos el humor suficientemente en serio.

Konrad Lorenz

Los perros que ladran algunas veces muerden, los hombres que ríen difícilmente disparan un arma.

Konrad Lorenz

Cada hombre llega a un campo cada vez más refinado de conocimiento en el cual debe ser un experto para poder competir con otras personas. El especialista sabe más y más sobre menos y menos, finalmente lo sabe todo acerca de nada.

Konrad Lorenz

El mal, por definición, es el que pone en peligro el bien, y el bien es lo que percibimos como un valor.

Konrad Lorenz

He encontrado el eslabón perdido entre el primate y el hombre civilizado: nosotros.

Konrad Lorenz

Cómo mejorar la humanidad[editar]

En su libro Los ocho pecados mortales de la humanidad civilizada, Konrad Lorenz dijo que la mayor esperanza para mejorar y salvar a la humanidad radica en seguir el consejo hebráico de buscar pareja de acuerdo a la bondad del alma, no a la belleza externa o las consideraciones del dinero o del estatus social.

Véase[editar]

Referencias[editar]

  1. Haggbloom, Steven J.; et al., Renee; Warnick, Jason E.; Jones, Vinessa K.; Yarbrough, Gary L.; Russell, Tenea M.; Borecky, Chris M.; McGahhey, Reagan et al. (2002). «The 100 most eminent psychologists of the 20th century». Review of General Psychology 6 (2): 139-152. doi:10.1037/1089-2680.6.2.139. 
  2. Alec Nisbett, Konrad Lorenz (1976), ISBN 0151472866 - page 72.
  3. a b Krebs, J. R.; Sjolander, S.; Sjolander, S. (1992). «Konrad Zacharias Lorenz. 7 de nov. 1903-27 de feb. 1989». Biographical Memoirs of Fellows of the Royal Society 38: 210-228. doi:10.1098/rsbm.1992.0011. 
  4. Lorenz, Konrad (2007). King Solomon's Ring (3ª edición). Londres, RU.: Routledge. pp. 4-5. ISBN 0-415-26747-1. 
  5. Klopfer, Peter (1994). «Konrad Lorenz and the National Socialists: On the Politics of Ethology». International Journal of Comparative Psychology 7 (4): 202-208. 
  6. a b Burkhardt, R. W. (2005). Patterns of behavior: Konrad Lorenz, Niko Tinbergen, and the founding of ethology. University of Chicago Press.
  7. Deichmann, Ute (1992). Biologists under Hitler: Expulsion, Careers, Research. Frankfurt/Main, New York: Harvard University Press. pp. 261-264. ISBN 0674074041. 
  8. «Konrad Lorenz - Biographical, The Nobel Prize in Physiology or Medicine 1973». Nobel prize The Official Web Site of The Nobel Prize. Consultado el 7 de nov. 2013. 
  9. Campbell, Donald T. (1975). «Reintroducing Konrad Lorenz to Psychology». En Evans, R. I. Konrad Lorenz: The Man and His Ideas. New York: Harcourt Brace Jovanovich. p. 106. ISBN 0151472858. 

Enlaces externos[editar]


Predecesor:
Gerald M. Edelman
Rodney R. Porter
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Premio Nobel de Fisiología o Medicina
1973
Sucesor:
Albert Claude
Christian de Duve
George E. Palade