Historia del surf

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advertencia esto quisa sea muy aburrido entonses se tiene que leer de 100 años para arriba

Surf. Escultura en el paseo marítimo de La Coruña, España.

La historia del surf es difícil de rastrear en lo relativo a sus orígenes, puesto que no hay documentos escritos nativos que la atestiguen. A pesar de ello se conservan diversos testimonios de antiguos viajeros europeos que observaron el arte de deslizarse sobre la superficie del agua. Con la aparición del surf moderno y su extensión por el mundo ya se puede reconstruir la historia contemporánea del surf. Actualmente se practica el surf en casi todo el mundo, aunque las industrias más boyantes de tablas y complementos tienen sus sedes en Australia, Europa del Sur (mayoritariamente España y Francia) y Estados Unidos.

Primer testimonio: el caballito de totora[editar]

Caballitos de totora en Huanchaco.

Un caballito de totora es un tipo de embarcación construida con tallos y hojas de totora[1] (Scirpus californicus). Está diseñado para transportar a un navegante con sus aparejos, durante las faenas de pesca marina en el Perú y lacustre en Bolivia y el Perú. En algunas playas del litoral peruano, como Huanchaco, estas embarcaciones se utilizan también deportivamente para correr olas de forma parecida al surf.[2] La primera mención que conservamos al surf es del siglo XVI, de Fray José de Acosta, antropólogo y jesuita español que hizo importantes observaciones científicas en el campo de la antropología y las ciencias naturales. José de Acosta escribió en su Historia natural y moral de las Indias (publicada en Sevilla en 1590) que los indígenas de Perú eran "cosa de gran recreación, porque eran muchos y cada uno en su balsilla caballero o sentado a porfía cortando las olas del mar, que es bravo allí donde pescan, parecían los tritones o neptunos, que pintan sobre el agua."[3]

Hawaii[editar]

El arte de deslizarse sobre la superficie del agua, llamado he'enalu en la lengua hawaiana, fue observado por la tripulación del Capitán Cook en Hawaii, en 1767. El jefe (kahuna), quien la mayor habilidad en he'enalu, tenía la mejor tabla hecha de la madera del mejor árbol. A la clase noble, además, se les reservaba las mejores playas, en las que las clases más bajas tenía prohibido surfear, aunque podían ganar prestigio surfeando en tablas muy pesadas.

Así, James King, al mando después de la muerte del capitán Cook a manos indígenas, escribió en su diario de a bordo: "Uno de sus entretenimientos más comunes lo realizan en el agua, cuando el mar está crecido, y las olas rompen en la costa. Los hombres, entre 20 y 30, se dirigen mar adentro sorteando las olas; se colocan tumbados sobre una plancha ovalada aproximadamente de su misma altura y ancho, mantienen sus piernas unidas en lo alto y usan sus brazos para guiar la plancha. Esperan un tiempo hasta que llegan las olas más grandes, entonces todos a la vez reman con sus brazos para permanecer en lo alto de la ola, y esta los impulsa con una velocidad impresionante".[4] Algunos lugares ancestrales usados para la práctica de surf, como la Bahía Kahaluu y la Bahía Holualoa todavía son frecuentados hoy.[5]

Con la llegada de misioneros escoceses y alemanes en 1821, se prohibieron diversas tradiciones polinesias, incluyendo el surf, por considerarlo inmoral. A la llegada del siglo XX, el surf había desaparecido casi por completo. Sólo un reducido número de hawaianos continuaron el arte de la fabricación de tablas y de surfear las olas. 3 hermana.

Aparición del surf moderno[editar]

Duke Kahanamoku, postal de 1915.

A principios del siglo XX, un grupo descendientes de antiguos reyes hawaianos retomaron su costumbre ancestral de remontar olas con planchas de madera en la playa de Waikiki. En este grupo, destacaba Duke Kahanamoku, conocido por ser el "padre del surf moderno".[6]

El desarrollo del surf se centró principalmente en tres lugares: Hawaii, Australia y California Peru. Hasta los años 60 del siglo XX, había unos pocos practicantes de surf en estas áreas. Fue el estreno de la película Gidget (1959) lo que dio al surf su inmensa popularidad, haciendo que pasase de ser una cultura underground a una moda casi nacional. Otras películas de Serie-B y música surfera como los Beach Boys hicieron omnipresente la cultura surf en California.

A las primeras tablas usadas a principios los años 60 (conocidas como longboards o tablones) se fueron añadiendo las shortboards (en español conocidas como pinchos) de los años 70 y 80, llegando los pinchos a ser mayoritariamente usados por los surfistas en los años 90 gracias a la influencia de Kelly Slater, uno de los grandes deportistas no ya del surf, sino de la historia de los deportes.

Expansión por Estados Unidos[editar]

En 1907, George Freeth llegó a California desde Hawaii, para hacer una exhibición de surf y promocionar la inauguración del trayecto ferroviario Los Ángeles-Redondo-Huntington.

El surf en la costa Este de Estados Unidos comenzó en Virginia Beach en 1912. James Matthias Jordan Jr. cautivó a los locales surfeando en una tabla de Sequoia sempervirens de 2,7 metros y 50 kg de peso.[7]

Desde entonces, Virginia Beach ha sido uno de los centros del surf en la costa Este de Estados Unidos y alberga los campeonatos East Coast Surfing Championships.

A finales de los años 60, California era el centro de atención de todos los practicantes de surf de Estados Unidos en particular y del resto de surfistas del mundo en general.

Expansión por Australia[editar]

El surf llegó a Australia por primera vez de manos de Duke Kahanamoku en 1914, quien surfeó en Australia por primera vez en Freshwater, Sídney. La tabla que construyó Duke Kahanamoku de un árbol local, al más puro estilo hawaiano, se conserva en el Freshwater Surf Life Saving Clug, en Sidney.[8]

Expansión por Europa[editar]

Hasta el momento las dos primeras tablas de las que se tienen referencias en Europa, son las que trajo en 1914 Ignacio de Arana, cónsul español en Hawái, pero por el momento no se ha hallado prueba de que las usara en Europa. Además de esas dos tablas, trajo consigo un ejemplar del primer libro de surf de la historia, del que hoy solo quedan cinco ejemplares en el mundo. Aunque el salto del surf a Europa como deporte ocurre en el año 1959, cuando Peter Viertel, escritor y marido de la actriz Deborah Kerr surfeó por primera vez en las costas de Francia en Biarritz.[9]

De ahí la práctica del surf se fue extendiendo por todo el litoral cantábrico, llegando el sur de Europa posteriormente a ser conocido en todo el mundo gracias al surf en las playas de Cantabria, País Vasco, Canarias, Galicia y Asturias en España, y Biarritz y la zona de las Landas en Francia.

Expansión por España[editar]

En España el surf comenzó entre 1963 y 1965 en diferentes puntos de la península, casi al mismo tiempo y espontáneamente, sin tener contacto unos núcleos con otros: Asturias (1963), Cádiz (1964), Guipúzcoa (1964), Vizcaya (1964), Cantabria (1965). Aproximadamente en 1968 comenzó el surf en Canarias a practicarse de forma asidua entre los isleños.

En Málaga, pionera del Mediterráneo español, el surf comenzó en 1970 a través de la figura de Pepe Almoguera, en el barrio marinero de Pedregalejo, cuando se fabricó su propia tabla. Desde entonces, otros jóvenes del barrio se les fueron uniendo, como Francisco Soria, Javier Gabernet, Rafael García, Carlos Sauco, Pepi Almoguera, los hermanos Toño y Paco Gutiérrez Espejo, Joaquín Fernández-de las Alas, y otros varios que formaron en 1974 el primer club activo de surf del Mediterráneo español: el Málaga Surfing Club.

En Las Palmas de Gran Canaria se inició la práctica de este deporte aproximadamente en 1968 y fue en esta isla donde se creó el primer Club de Surf de todo el archipiélago, en 1973, el Club Guanarteme. En Las Palmas de GC se puede practicar surf durante cualquier temporada del año, pero desde noviembre a finales de marzo las olas pueden alcanzar hasta 4.5 metros de altura. Las playas o Spots para la práctica del surf son las siguientes: Playa de Las Canteras, concretamente el Spot de La Cícer y la ola de Lloret única en las Islas Canarias; Playa de Alcaravaneras; El Confital; Playa de San Cristóbal; y Playa de La Laja.

La revista Airberlin Magazin publicó un amplio reportaje el pasado mes de septiembre 2012 en el que calificaba a Las Palmas de Gran canaria como el Hawái del Atlántico

En el Principado de Asturias existe una gran tradición surfera, las playas del Principado tiene unas condiciones óptimas para la práctica de este deporte, concretamente en las localidades costeras Tapia de Casariego, Navia, Luarca, San Juan de La Arena, Salinas, Luanco, Candas, Gijón, Villaviciosa (Rodiles), Colunga, Ribadesella o Llanes.

Cantabria, de renombre internacional son conocidos Liencres, Somo, Loredo, Los Locos, El Brusco, Santa Marina, Ajo, San Vicente de la Barquera, Langre, Berria, Sardinero, Noja y Laredo. La costa de Cantabria se divide en 11 zonas con 36 sitios para surfear.

En el País Vasco la cultura de surf está muy enraizada, esta es una región en la que sobre todo en la época estival, sus playas son el escenario perfecto y las posibilidades son muchas y variadas, en función del nivel. Destacamos cuatro grandes zonas: zona Sopelana, zona Mundaka, zona Zarautz; y zona Donosti-San Sebastián.

En Galicia, es la playa de Pantín, situada a 20 km de Ferrol la playa insignia para la práctica de este deporte. Destaca también la playa de Doniños (Ferrol), Río Sieira (Porto do Son), playa de Montalvo y playa de A Lanzada (Sanxenxo), playa de Razo (Carballo) y playa de Patos (Nigrán).

La ola de Mundaka es una de las olas de izquierdas más famosas del mundo, (desde el año 1998 hasta 2009 se celebró en Mundaka el Billabong Pro Mundaka, prueba puntuable para el ASP World Tour).[10]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]