Garganta la Olla

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Garganta la Olla
municipio de España y villa

Bandera de Garganta la Olla (Cáceres).svg
Bandera
Escudo de Garganta la Olla (Cáceres).svg
Escudo

Vista Garganta La Olla 2020An004.jpg

Vista de Garganta la Olla.
Garganta la Olla ubicada en España
Garganta la Olla
Garganta la Olla
Ubicación de Garganta la Olla en España.
Garganta la Olla ubicada en Provincia de Cáceres
Garganta la Olla
Garganta la Olla
Ubicación de Garganta la Olla en la provincia de Cáceres.
País Bandera de España.svg España
• Com. autónoma Flag of Extremadura (with coat of arms).svg Extremadura
• Provincia Flag of the province of Cáceres.svg Cáceres
• Comarca La Vera
• Partido judicial Plasencia
• Mancomunidad La Vera
Ubicación 40°06′39″N 5°46′35″O / 40.110725, -5.7763778Coordenadas: 40°06′39″N 5°46′35″O / 40.110725, -5.7763778
• Altitud 590 msnm
Superficie 48 km²
Población 926 hab. (2020)
• Densidad 20,79 hab./km²
Gentilicio garganteño, -a
Código postal 10412
Alcalde (2019) Antonio Muñoz Sánchez (Extremadura Unida)
Presupuesto 700.000 [2] (2015)
Patrón San Lorenzo[cita requerida]
San Martín[cita requerida]
Patrona Virgen de Santa Isabel
Sitio web www.gargantalaolla.es

Garganta la Ollа (conocida en la Edad Media como Ad Fauces) es un municipio español de la provincia de Cáceres, Extremadura. Pertenece a la comarca de la Vera y al partido judicial de Plasencia.

El municipio tiene más de 1000 habitantes y se sitúa al oeste de su comarca, protegido por la sierra de Tormantos, una estribación de la Sierra de Gredos. Las localidades más cercanas por carretera son Jaraíz de la Vera y Cuacos de Yuste. Suele situarse en Garganta la Olla la leyenda de la Serrana de la Vera.

Situación[editar]

Está situado en la comarca de la Vera, a pocos kilómetros del Monasterio de Yuste. Desde un punto de vista geológico, destacan como su nombre indica, sus gargantas.[cita requerida] Limita con los términos municipales de Piornal, Cabezuela del Valle, Pasarón de la Vera, Jaraíz de la Vera, Cuacos de Yuste y Aldeanueva de la Vera. Está rodeada por la sierra de Tormantos, proviniendo de allí el término Olla.[cita requerida]

Historia[editar]

Edad Antigua[editar]

La zona ya estuvo poblada desde antiguo, como lo demuestra la presencia de varios castros vettones. En tiempos visigodos existían dos monasterios de cierta fama, en la actualidad lamentablemente derruidos, el de San Martín de Tours y el de San Salvador.

La primera población del término se conoció como Ad fauces (de faux, faucis) que significa junto a las gargantas. En la actualidad, la población, que es de fundación altomedieval, se conoce como Garganta la Olla debiendo este apelativo a la orografía del lugar. Se encuentra en la confluencia de dos gargantas, la Mayor y la de San Blas. Es muy probable, que el nombre original de la garganta Mayor, fuera el de la garganta de la Olla, y que el pueblo fundado, en origen se llamara, el pueblo de la garganta de la Olla. Lo cual indicaría además que en algún tiempo, la región se conoció como La Olla.

Edad Media[editar]

Aguas abajo de la garganta Mayor existen los restos de una población más antigua conocida como Carnaceas. Dado que el cambio de la población fue a una zona más elevada y segura, es posible que Carnaceas se tratara de alguna población ocupada por las tropas de Alfonso VI o fundada en la época, que posteriormente fue destruida por los almorávides. El término Carnaceas, se relaciona con el de carnicería, en relación con la matanza que tuvo lugar. Queda ahora la duda, si aquella población fue la original Ad fauces.

Entre Alfonso VI y Alfonso VIII, las tierras volvieron a pasar a manos cristianas, creándose en un feudo fronterizo bajo la titularidad de Fernán Rodríguez de Castro.

El municipio terminó siendo incorporado al reino de Castilla en algún momento de finales del siglo XII, por el rey de Castilla Alfonso VIII. Estas tierras fueron colonizadas por contingentes de colonos del Reino de Castilla, en su gran mayoría de las sierras de Ávila, localidad a la que en un principio perteneció. Se da el caso, que estos repobladores, ganaderos principalmente, tenían mayoritariamente un origen vasco-navarro, al igual que la mayor parte de las poblaciones repobladas en las sierras abulenses.

Respecto a la teoría del origen altomedieval de la población Garganteña, a partir de población de Caparra, hay que considerar dos detalles, por una parte que Caparra en esta época estaba casi desploblada, y por otra, que las tierras de Caparra pertenecían al reino de León.

La población formaba parte de lo que se conocía como el Sexmo de la Vera, asociación de pueblos para la administración común de bienes, que fue asignado a la Ciudad de Plasencia, bajo la forma del Sexmo de Plasencia. Dicha ciudad organizó la localidad, ejerciendo jurisdicción sobre ella. La presencia de algunos apellidos toponímicos castellanos, navarros y vascos (Curiel, Mayora, Lerga, Acedo, Carrondo, Redondo, Bolivar entre otros) parece apuntar que no se limitó a una mera organización de la población preexistente, sino que trajo pobladores de los reinos de Castilla y de Navarra.

En 1340, Alfonso IX, la cedió a los infantes de la Cerda, como agradecimiento por el reconocimiento que le hicieron como monarca en Almendral. La ciudad de Plasencia, se negó a perder su jurisdicción sobre la población imponiéndoles pagos por el aprovechamiento de los recursos de la localidad, con tal virulencia, que los naturales se quejaron a los infantes de la Cerda y amenazaron con la despoblación. Estos a su vez lo hicieron al rey de Castilla, que por entonces era Enrique II, el cual amonestó a la ciudad. Más tarde perteneció al Marqués de Villena. D. Diego López Pacheco marqués de Villena, perdió la posesión del término, que paso de nuevo a la corona, como motivo de haber apoyado a Juana la Beltraneja en la batalla de Toro. Quedando los marqueses como meros administradores de justicia civil y criminal a través de personas nombradas por ellos para el cargo. Esta situación se prolongó hasta el siglo XIX.

Edad Moderna[editar]

Plasencia, por su parte, intentó recuperar su jurisdicción sobre Garganta hasta finales de la edad media. Ocupó terrenos del término, que fueron recuperados por la población gracias a diversos pleitos ganados entre los años 1490 y 1493. La ciudad tuvo que repartir los terrenos que había ocupado entre los garganteños y pagar los gastos de los pleitos. Es de destacar que en 1492 se dio incluso un enfrentamiento armado entre los dos bandos; la ciudad por una parte y los que apoyaban el señorío por otra. Estos últimos organizados en lo que llamaron "Guerrilla de San Martín" y apoyados por tropas del conde de Oropesa, plantearon combate sirviéndose como protección de las murallas del antiguo monasterio de San Martín y resultaron vencedores. Hasta el año 1772 merced a una executoria, consiguió el distrute del aprovechamiento integral de tierras y pastos.

Siglo XIX[editar]

Ayuntamiento de Garganta la Olla.

No parece que fuera especialmente dañada durante la Guerra de independencia, ni que se rebelara, como hicieron otros pueblos de la zona contra las tropas de Napoleón. Tampoco es de destacar que se viera afectada por las guerras carlistas.

A la caída del Antiguo Régimen la localidad de constituye en municipio constitucional en la región de Extremadura que desde 1834 quedó integrado en Partido judicial de Jarandilla[1]​que en el censo de 1842 contaba con 360 hogares y 1972 vecinos.[2]

Siglo XX[editar]

Durante la guerra civil, la población cayó bajo el control del bando nacional, no registrándose confrontaciones armadas en la zona, si exceptuamos las posteriores relacionadas con la lucha del maquis.

A lo largo del siglo XX, fue perdiendo población por emigración en un proceso que aún no ha parado y que ha supuesto la reducción del número de habitantes a la tercera parte de los que eran en el siglo XIX. La mayoría de los emigrantes se trasladaron a las grandes ciudades (Madrid, Bilbao y Barcelona) y en el extranjero a Holanda, quedando una numerosa comunidad de garganteños y descendientes en Eindhoven.

En 1982 fue declarado Conjunto Histórico-Artístico.

Demografía[editar]

La siguiente tabla recoge la evolución demográfica de Garganta la Olla desde 1996 a 2006 según los datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística español.

Evolución demográfica de Garganta la Olla
1996 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012
1207 1068 1044 1040 1169 1157 1151 1153 1152 1112 1063 1085 1062 1038 1023 1009

Según el último padrón municipal (2011), los datos de la población garganteña desglosados son los expuestos en la imagen de la derecha:

Población total: 1023 - Hombres: 541 - Mujeres: 482

Datos de población de Garganta la Olla de 2011
Gráfica de evolución demográfica de Garganta la Olla entre 1900 y 2017

     Población de derecho (1900-1991) o población residente (2001) según los censos de población del INE.[3]      Población según el padrón municipal de 2017 del INE.

Naturaleza[editar]

Calabazas en las terrazas.

Garganta la Olla goza de una situación geográfica envidiable, en cuanto a naturaleza se refiere, rodeada por gargantas naturales y montañas. Cabe destacar las piscinas naturales, entre las que sobresalen los charcos de "las pilatillas", divididas en "pilatillas de abajo" y "pilatillas de arriba", "el calderón" (dominado por una bella cascada), el charco de "la valentina", y por último y como charco más cercano a la localidad, el charco "tinajón", lugar frecuentado antiguamente por las mujeres del pueblo para lavar las ropas. Aparte, el pueblo está protegido por una estribación de la sierra de Gredos conocida como la Sierra de Tormantos, cuyo pico más alto se encuentra a 1664 m sobre el nivel del mar (en comparación con los 600 m a los que se encuentra la localidad). Este pico más alto, se corresponde con el conocido como "canchal negro". Además, cabe destacar dentro de la sierra de Tormantos, la ermita de San Salvador, que data de la edad media y de la que aún hoy se conservan ruinas, así como más partes de la Garganta, como la chorrera de Mayo, la chorrera de Pivilla, y el "nacedero", lugar de nacimiento de la garganta.

El pueblo es muy rico en senderos, caminos y rutas naturales, entre las que destacan la ruta hacia la ermita de San Salvador, y la subida hacia la cueva de la Serrana de la Vera, esta última realizada en agosto, durante los festejos de Día de la Serrana de la Vera.

Lugares de interés[editar]

Iglesia de San Lorenzo.
Detalle de la Casa de las Muñecas.
Arquitectura típica.

Patrimonio arquitectónico[editar]

Religioso[editar]

Civil[editar]

  • Casa de las Muñecas.

Fue casa de lenocinio en el siglo XVI. Su fachada fue pintada en su momento de un característico color azul para distinguirla del resto de edificaciones.[5]

  • Casa de Postas.
  • Plaza Mayor.
  • Casa de la Peña.
  • Barrio La Huerta.
  • Hospital de pobres y mendigos.
  • Casas Gemelas.
  • Casa de mozas de fortuna.
  • Casa de Pedro de Carvajal (en el Barrio La Huerta).
  • Casa de Francisco Díaz, maestro de obra de la iglesia de 1573, que pasa por ser de las casas más antiguas del pueblo y que se caracteriza por poseer la planta baja, primera y segunda planta del original entramado de madera y no de adobe como otras, sino de ladrillo cocido, conocido como ladrillo mudéjar. Según la tradición, Francisco Diaz, fue el maestro de obras de la torre e iglesia del pueblo y provenía del País Vasco. Esta casa es quizás el mejor ejemplo de Baserri fuera del País Vasco, y como tal la recoge Caro Baroja en su estudio sobre el pueblo.
  • Puente de Cuacos (Puente Romano).

Patrimonio natural[editar]

  • Garganta Mayor.
  • Garganta de las Majadillas.
  • Garganta de la Piornala.
  • "Restraculo" (gran canchal alrededor de un kilómetro después del puente de Cuacos en cuya zona central hay un carril deslizante originado por la erosión que ha causado en la roca las generaciones de niños que se tiraban piedra abajo).
  • Tinajón (garganta al norte del pueblo en la que antiguamente iban las mujeres a lavar las ropas).
  • Cascada del "Calderón" (caída de agua de unos dos metros situada en el charco Calderón).

Fiestas[editar]

Quema del Judas.[editar]

La noche del Sábado Santo al Domingo de Resurrección, tras la vigilia pascual, sale a la calle la Procesión del Encuentro en la que la imagen del Niño Jesús, que hace las veces de Resucitado, acompañado por los hombres realiza un recorrido y la imagen de la Virgen, de luto, acompañada por las mujeres realiza otro distinto, encontrándose ambas procesiones en la plaza, donde el sacerdote retira el manto negro a la Virgen, para, seguidamente, regresar juntas a la iglesia.

A continuación, en la plaza, da inicio, tras la quema de fuegos artificiales, de una batalla pirotécnica en la que los participantes se lanzan petardos unos a otros. Una vez gastada toda la munición de los participantes, se saca y se cuelga en la "horca" un palo que previamente, ese mismo día ha sido colocado en medio de la plaza, el muñeco de Judas, un pelele de varios metros confeccionado con sacos y relleno de paja y petardos, y allí colgado se le prende fuego con el consiguiente estruendo que provoca la explosión de los petardos de los que está relleno y la algarabía de los presentes en este momento.

Lunes de Piedra. Romería de San Martín.[editar]

El Domingo "in albis", segundo Domingo de Pascua, por la tarde, se traslada la imagen de San Martín desde la ermita del Cristo hasta la iglesia parroquial.

El Lunes por la mañana se lleva en procesión la imagen del Santo desde la iglesia parroquial hasta una pequeña capilla situada en el paraje conocido como "El Robledo", a unos 2 km. aproximadamente de distancia del pueblo, en dicho paraje, al término de la procesión, se celebra la misa de campaña y a continuación se guarda la imagen del santo en la pequeña capilla, mientras la gente se dispone a pasar el día en el campo, comiendo y bebiendo, también se organiza un baile con charanga en la pista de baile y la barra que para tal función se acondicionó en el lugar.

Por la tarde, la imagen del santo se devuelve procesionalmente a su ubicación habitual en la ermita del Cristo, donde, al llegar se celebra el "besapiés" dándose así por concluida la fiesta.

Fiesta de Santa Isabel.[editar]

Es la fiesta principal del pueblo y tiene lugar los días 1, 2, 3 y 4 de julio, en ellas destacan la danza de las italianas y los festejos taurinos. Está dedicada a la Visitación de la Virgen, popularmente conocida como "Santa Isabel y su Prima":

1 de julio. Día de la víspera.[editar]

Por primera, salen las italianas a mediodía, recorriendo las calles del pueblo anunciando la fiesta. En el portal de la iglesia, mientras repican las campanas, realizan un ensayo general de la danza, y nuevamente vuelven a recorrer las calles del pueblo. En esta salida las italianas visten un traje que se caracteriza por el refajo de colores bordado.

Ese mismo día, por tarde, vuelven a salir las italianas recorriendo las calles del pueblo y acudiendo a la iglesia al rosario, a continuación se dirigen a casa del primer mayordomo, quien les ofrece un refrigerio y, una vez repuestas las fuerzas, de nuevo recorren las calles del pueblo para, a la caída del sol, en el portal de la iglesia, otra vez, mientras repican las campanas, realizan un nuevo ensayo general de la danza. En esta ocasión, lucen un traje distinto, caracterizado por el uso de la falda plisada de color azul.

2 de julio. Día de la Virgen.[editar]

Cuando todavía es de madrugada salen las italianas, recorriendo una vez más las calles del pueblo, anunciando el inicio del día grande de la fiesta, al amanecer, en el portal, mientras repican las campanas, realizan el último ensayo general de la danza y a continuación se dirigen a al casa del segundo mayordomo, que les ofrece el desayuno. En esta salida visten otro traje diferente, caracterizado nuevamente por el refajo o guardapiés de colores bordado. En esta salida portan por primera vez el peculiar gorro con espejo y un ramillete de flores y que llevarán durante todo el día, hasta que finalicen los actos.

Por la mañana, salen otra vez las italianas a recorrer las calles del pueblo y a la hora fijada, después de recoger a los mayordomos en sus casas, se dirigen todos a la casa del cura, donde se recoge al cura y el ramo, una estructura recubierta de helechos y roscas de pan y coronada por una cruz, desde donde se dirigen a la iglesia. Fuera, en la puerta de la iglesia, espera el ramo a que salga el cura a bendecirlo y seguidamente entran las italianas a recoger a la imagen de la Virgen para iniciar la procesión. Durante la procesión van danzando en todo momento sin dar la espalda nunca a la imagen, al llegar a la plaza, se detiene la procesión y allí las italianas ejecutan toda la danza, siendo el momento de mayor esplendor de la fiesta, tras la procesión se celebra la misa y a su conclusión se dirigen las italianas a la casa del tercer mayordomo quien les convida a un refrigerio para recuperar las fuerzas. En esta salida y en lo que resta del día, las italianas lucen su personalísima indumentaria, caracterizada por la blancura de su ropa y el colorido de los pañuelos y las cintas que lo adornan.

Por la tarde salen por última vez las italianas a recorrer las calles del pueblo, y tras recoger a los mayordomos y al cura, se dirigen a la iglesia para recoger a la Virgen y bajarla a la plaza, donde se procede a vender las roscas de pan que componían el ramo y a realizar el ofertorio, en el cual, las italianas, una por una, acompañas por el maestro de danza, o "bailaor", pasan danzando a ofrecer un roscón a la Virgen, a continuación pasan a ofrecer todas las mujeres que lo desean. Finalizado el ofertorio, se devuelve la imagen de la Virgen a la iglesia y las italianas se dirigen a la casa del cuarto mayordomo, que les ofrece un refrigerio y así se da por concluida esta parte de la fiesta, correspondiente a los actos religiosos.

3 y 4 de julio. Festejos taurinos.[editar]

Durante estos dos días, por la mañana en la plaza, previamente cerrada para estos festejos populares, se suelta una vaquilla para diversión de los asistentes y se celebra un encierro infantil con hinchables para diversión de los niños. A continuación, la gente se dispersa a tomar las cañas por todos los bares y las calles del pueblo llenándolas de bullicio y alegría.

Por la tarde, cada día, en la plaza, se sueltan dos toros para que sean "corridos" al estilo tradicional verato, esto es a modo de capea, pudiendo participar todo aquel que lo desee, La plaza se llena del colorido de las peñas que abarrotan los "tablaos", andamios que previamente han montando alrededor del vallado, bebiendo y comiendo jamón, embutidos, etc.

Por la noche todos los días de la fiesta se celebra una verbena, amenizada por orquestas, o disco-móviles, y se puede disfrutar también de los distintos puestos de ventas y tómbolas propios de las ferias, así como de las distintas atracciones que vienen estos días.

Jornadas de la Serrana de la Vera.[editar]

Tienen lugar el primer fin de semana de agosto, durante estos días el pueblo se ambienta al modo medieval y se realizan diversas actividades lúdicas, teniendo como eje de la fiesta la legendaria figura de la Serrana de la Vera. Destaca en esta celebración la organización del "Museo de la Serrana", una exposición exterior sobre diversos aspectos de la cultura tradicional y la historia del pueblo, que se ubica en el Barrio de la Huerta y que cada año gira en torno a una temática diferente.

También destaca la ruta senderista que, partiendo desde la plaza, la mañana del sábado, sube por la sierra hasta el lugar donde se encuentra la cueva de la Serrana, al lado de la garganta, se trata de una ruta bastante cómoda y que ofrece unas vistas muy bonitas de la naturaleza. Al finalizar la ruta se agasaja a los asistentes con migas y limonada.

El acto central de la celebración es la representación teatral de la historia y el romance de la Serrana de la Vera, por parte de los vecinos del pueblo la noche del sábado.

El domingo a mediodía, tiene lugar en la plaza la representación de las "Guerras de San Martín", una animada representación del acontecimiento histórico que enfrentó a los vecinos de Garganta contra la ciudad de Plasencia, ya por la tarde se celebra una ronda popular por las calles del pueblo en la que se pueden escuchar canciones típicas del folclore garganteño y una degustación de dulces y licores típicos, dando, de esta forma, por finalizada esta celebración.

San Lorenzo. Semana Cultural.[editar]

San Lorenzo es el patrón de Garganta la Olla y su fiesta se celebra el día 10 de agosto. Es el titular de la parroquia y en su honor se celebra una procesión por las calles del pueblo y una misa la mañana del día de su fiesta. También es el titular de la Sociedad Cooperativa que colabora con la financiación de estos festejos.

Durante toda la semana, por la noche, se realizan en la plaza, distintas actividades culturales, actuaciones musicales de diversos estilos, representaciones de obras de teatro, etc. Reservándose las noches de los días 9 y 10 de agosto para las verbenas, amenizadas por orquestas.

El Cristo.[editar]

Se celebra los días 13 y 14 de septiembre, es una fiesta eminentemente religiosa en honor al Santísimo Cristo del Humilladero, en ella tiene lugar la danza de los palitroques que ejecuta el grupo de danzantes.

13 de septiembre. Día de la Víspera.[editar]

A mediodía salen los danzantes a recorrer las calles del pueblo, en la puerta de la iglesia, mientras repican las campanas, ejecutan un ensayo general de la danza de los palitroques y a continuación vuelven a recorrer las calles del pueblo.

Por la tarde, salen de nuevo a recorrer las calles del pueblo y van a la ermita donde recogen la imagen del Cristo para llevarla en procesión hasta la iglesia, a continuación van a casa del primer mayordomo, que les ofrece un convite, para, una vez recuperadas las fuerzas, volver a salir a recorrer las calles del pueblo. al anochecer, en el portal de la iglesia, vuelven a repicar las campanas mientras los danzantes vuelven a realizar otro ensayo general de la danza.

14 de septiembre. Día del Cristo.[editar]

De madrugada salen los danzantes a recorrer las calles del pueblo y al amanecer, en el portal de la iglesia, mientras repican las campanas, ejecutan el último ensayo general de la danza, para, a continuación, dirigirse a la casa del segundo mayordomo, que les ofrece el desayuno.

Por la mañana, ataviados con su característica indumentaria blanca adornada con cintas, recorren las calles del pueblo y, después de recoger a los mayordomos y al cura, se dirigen a la iglesia para recoger al imagen del Cristo y comenzar la procesión, durante la cual caminan sin dar la espalda al Cristo y ejecutando los distintos paloteos de los que se compone la danza, la procesión se detiene a la salida en la puerta de la iglesia y posteriormente en la plaza, donde los danzantes bailan tejiendo el cordón en honor al Cristo, después de la procesión tiene lugar la misa y a su conclusión se dirigen a casa del tercer mayordomo, quien les convida con un refrigerio para recuperar las fuerzas.

Por la tarde, salen por última vez los danzantes a recorrer las calles y, nuevamente, tras recoger a los mayordomos y al cura, se dirigen a la iglesia para recoger a la imagen del Cristo y devolverla a su ermita. Al llegar a la ermita se subastan las andas de la imagen para meterla en el templo y a continuación pasan todos los presentes a besar los pies de la imagen. Acabado el besapiés, los danzantes se encaminan a la casa del cuarto mayordomo, que les invita a un refrigerio, dando de esta forma por finalizada la fiesta.


Mitología[editar]

La Serrana de la Vera.

La población es muy rica en cuentos y leyendas, como ya apuntara Don Miguel de Unamuno. Una de esas leyendas alcanzó fama ya en el siglo XVI y dio lugar al Romance de la Serrana de la Vera, que escribieron Luis Vélez de Guevara en 1613 y Lope de Vega en 1617. Como obra literaria, parece que ambos deformaron el mito de la Serrana, dándole una apariencia real, cuando parece ser que el personaje nunca existió, sino que se trata de un ser mitológico que incluso se identifica con un centauro. Varias son las leyendas con motivo religioso como la muy conocida leyenda de los Siete Obispos Mártires, según la cual, en tiempos de la invasión islámica, siete obispos se refugiaron en un monasterio San Salvador donde fueron encontrados por los musulmanes y asesinados. Antes de morir uno de los obispos enterró las sagradas formas a unos metros de la cabecera de la iglesia, de donde brotó una fuente que aún sigue manando. Este monasterio dio lugar con posterioridad y ubicado a menos altura al monasterio de Yuste.

Otras hacen referencias a seres fantásticos (mitología extremeña); entre ellos a los duendes, los cuales imponían juramentos que de no cumplirse acarreaban la infertilidad. El duende o duendes de Garganta la Olla, ha sido descrito por los que lo han visto e incluso se cuenta que a principios del siglo XX varios vecinos de Garganta persiguieron a uno de ellos, cuando impuesto el juramento a una mujer, intentaron acabar con él para evitar la maldición (a este duende se le conoce como el de San Martín, porque fue en dicho paraje donde se le vio). El duende o los duendes se corresponden con un ser de aproximadamente unos 40 centímetros de altura, con cuerpo de forma humana, de un color verde especialmente brillante por la noche y que cuando es descubierto, huye muy rápidamente a cuatro patas, y esto es todavía más extraño, no en línea recta sino en zigzag.

En relación con la mitología romana o prerromana, existe también una leyenda que versa sobre una especie de ninfa o dama encantada. Según esta, por San Juan se aparece una mujer de gran belleza que sale de las aguas de la Garganta Mayor. Dicha mujer propone al hombre que la encuentra que la libere de su hechizo. Para liberarla, tiene que amarla. Por otra parte, le da a elegir entre su amor o tres puñales de oro y piedras preciosas de gran valor. A los hombres, les termina venciendo la codicia sobre el amor y eligen los tres puñales. La mujer se los da y vuelve a sumergirse en las aguas. Pero la codicia les lleva a la ruina, porque a la mañana siguiente, aparecen con los tres puñales clavados en la espalda.

Otro ser fantástico de la zona es una especie de serpiente peluda y que algunos describen además con cuernos, que llaman el bastardo. Es de gran tamaño y solía acudir por las noches a robar la leche de las vacas, las cabras e incluso se atrevía con las mujeres lactantes. La mordida de este animal suele ser mortal; además se defiende pegando fuertes golpes con la cola (este mito con el nombre femenino de bastarda, también se encuentra registrado en ciertas regiones de Aragón). Lo más probable es que se trate de la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus), culebra que puede alcanzar hasta dos metros y medio de tamaño, a la que se le habrían asignado características mítico-mágicas.

También las hay que hacen mención al diablo. De estas leyendas una de las más conocidas es aquella que dice que se apareció con forma de mujer enlutada a un cabrero en la sierra. El cabrero la invitó a calentarse al fuego y el diablo se sentó. En medio de la conversación, el cabrero se agachó a azuzar la llama y descubrió horrorizado las patas de cabra que le asomaban a la mujer por debajo de las faldas. Dicho hecho se repitió con otros dos vecinos del pueblo, quien aseguraban haber visto a la diabólica criatura en la sierra de Tormantos. Otra historia trata sobre un cabrero, que cogió un chivito recién parido a cuestas, y cada paso que daba notaba que iba pesando más y más; al girar la cabeza descubrió horrorizado que a quien cargaba no era al chivito, sino al diablo.

Aunque aquí las hemos descrito como leyendas, los vecinos del pueblo dan testimonios con nombres y apellidos de las personas que han visto o les han narrado sobre dichos seres.

Si bien, hay leyendas más mundanas como la de los aparecidos. Dado que las huertas seguían turnos de riego, a algunos les tocaba por orden regar por las noches. Otros más avispados, se disfrazaban de fantasmas y asustaban a los que les tocaba el turno, para de esta forma poder regar ellos más.

Existían varias fiestas relacionadas con los solsticios, una de ellas que se ha perdido, consistía en hacer una pequeña figura que representaba al diablo y que era quemada por la noche. Afortunadamente se conserva la Quema del Judas, en la que cada Sábado Santo de madrugada se hace explosionar en la plaza del pueblo a un espantajo relleno de petardos y fuegos artificiales.

La Serrana de la Vera[editar]

El mito más famoso de Garganta es el de la Serrana de la Vera: se trata de una hermosa mujer con apariencia de cazadora o de amazona de fuerza sobrehumana y ciertas características sobrenaturales que vive en los montes y lleva a los hombres con los que se cruza a su cueva para matarlos (a menudo después de emborracharlos o haberles hecho el amor) y guardar los huesos en la cueva.

Posee cierta relación con la tradición de las "serranillas" medievales, a lo que se añadirían otros componentes míticos para forjar el mito actual de la Serrana. A raíz de este mito surgieron numerosas obras literarias, destacando el Romance de La Serrana de la Vera:

Romance de la Serrana de la Vera

Deportes[editar]

Fútbol sala[editar]

Desde el año 2011 la localidad cuenta con un equipo de fútbol sala llamado «Garganta F. S.» el cual juega en la 1º división extremeña.
En la temporada 2011-2012 el equipo jugó su primera temporada oficial quedando en quinto puesto, lo que no les valió para quedar en puestos de play-off de ascenso.
En la temporada 2012-2013 el equipo jugó en la misma categoría que la temporada anterior.

Históricamente, ha contado con equipos amateur de balonmano y el ciclismo está comenzando a tomar parte dentro de las actividades deportivas del pueblo gracias, sobre todo, al gran número de senderos naturales y caminos rurales de los que la localidad dispone.[cita requerida]

Personajes ilustres[editar]

  • Juan de Bolívar. Catedrático de Teología en la Universidad de Salamanca. Último gran teólogo de la Escuela de Salamanca.
  • Melitón Trejo, traductor y misionero mormón
  • Don Marciano Curiel Merchán, maestro extremeño que dedicó muchos años de su vida al rescate de las manifestaciones de la sabiduría popular en Extremadura.

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

LÓPEZ ORTIGO, FLORENCIO, "ESTUDIO HISTÓRICO Y CULTURAL DE LA VILLA DE GARGANTA LA OLLA", 1989

CALLE CALLE, Francisco Vicente, "Una versión diferente de "La Serrana de La Vera": el capítulo titulado "Allá en Garganta la Olla", de la novela de José Herrera Petere Cumbres de Extremadura", en XXXI Coloquios de Extremadura, 2003, pp. 95-108. http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=803674

CALLE CALLE, Francisco Vicente, Judas Iscariote: vida, leyendas, iconografía, "La Quema", www.bubok.com, 2009.

CARO BAROJA, Julio. Ritos y mitos equívocos. Marciano Curiel, Cuentos .

Notas[editar]

  1. Cervantes Virtual [1]
  2. Municipio Código INE -10.079 [2]
  3. Instituto Nacional de Estadística (España) (ed.). «Alteraciones de los municipios en los Censos de Población desde 1842 - Garganta la Olla». Consultado el 15 de diciembre de 2012. 
  4. LISTAR POR LOCALIDAD DE PARROQUIAS [3] Archivado el 30 de noviembre de 2012 en Wayback Machine.
  5. Ayuntamiento de Garganta la Olla (ed.). «Patrimonio». Archivado desde el original el 6 de junio de 2013. 

Enlaces externos[editar]

Página web del Ayuntamiento de Garganta la Olla Archivado el 23 de julio de 2020 en Wayback Machine.