Esófago

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Esofago»)
Saltar a: navegación, búsqueda
Esófago
Tractus intestinalis esophagus.svg
Esófago
Latín [TA]: oesophagus
TA A05.4.01.001
Sistema Digestivo
Arteria Ramas esofágicas
Vena Venas esofágicas
Nervio Ganglios celíacos, nervio vago[1]
Precursor Intestino proximal
Enlaces externos
Gray pág.1144
MeSH Esophagus
FMA 7131
[editar datos en Wikidata]

El esófago (del griego οἰσοφάγος)[2] es una parte del aparato digestivo de los seres humanos (y otros seres vivos tanto vertebrados como invertebrados) formada por un tubo muscular de unos 25 centímetros, que comunica la faringe con el estómago. Se extiende desde la sexta o séptima vértebra cervical hasta la undécima vértebra torácica. A través del mismo pasan los alimentos desde la faringe al estómago. La palabra «esófago» deriva del latín «oesophagus» que deriva de la palabra griega «oisophagos» (οισοφάγος), literalmente ‘entrar por alimentos’.

El esófago discurre por el cuello y por el mediastino posterior (posterior en el tórax), hasta introducirse en el abdomen superior, atravesando el diafragma. En el recorrido esofágico encontramos distintas improntas producidas por las estructuras vecinas con las que está en íntimo contacto, como son:

  1. El cartílago cricoides de la laringe.
  2. El cayado aórtico de la arteria aorta.
  3. El atrio izquierdo del corazón..
  4. El hiato esofágico, que es el orificio del diafragma por el que pasa el esófago.
  5. El alimento pasa por este tubo

Desarrollo embrionario[editar]

El esófago se desarrolla a partir del tubo de intestino embrionario, una estructura endodérmica. Temprano en el desarrollo, el embrión humano tiene tres capas y se apoya en el saco vitelino embrionario. Durante la segunda semana del desarrollo embrionario, ya que el embrión crece, comienza a rodear y envolver porciones de esta salida. Las porciones envueltas forman la base para el tracto gastrointestinal adulto. Secciones de este intestino comienzan a diferenciarse en los órganos del tracto gastrointestinal, tales como el esófago, el estómago y los intestinos.

El saco está rodeado por una red de arterias llamadas plexo vitelino. Con el tiempo, estas arterias consolidan en tres arterias principales que irrigan el tracto gastrointestinal en desarrollo: la arteria celíaca, la arteria mesentérica superior y la arteria mesentérica inferior. Las áreas suministrados por estas arterias se utilizan para definir el intestino medio, intestino grueso y del intestino anterior.

El esófago se desarrolla como parte del tubo de intestino anterior[3] . La inervación del esófago desarrolla a partir de los arcos branquiales.

Estructura[editar]

El esófago es una estructura en forma de tubo formada por dos capas superpuestas:

  • Capa mucosa-submucosa: epitelio estratificado (de varias capas de células) plano no queratinizado, que recubre la luz del esófago en su parte interna. Este epitelio está renovándose continuamente por la formación de nuevas células de sus capas basales. Para facilitar la propulsión del alimento hacia el estómago, el epitelio está recubierto por una fina capa de mucus, formado por las glándulas cardiales y esofágicas.
  • Capa muscular: está formada por una capa interna de células musculares lisas en dirección perimetral circular y otra capa externa de células musculares longitudinales, que cuando se contraen forman ondas peristálticas que conducen el bolo alimenticio al estómago.

La capa muscular es más flexible y las mediciones biomecánicas han demostrado que tiene un módulo de elasticidad menor. Esta diferencia de rigidez/flexibilidad implica que la distribución de esfuerzos en un esófago no puede ser uniforme. Además de su estructura tubular el esófago posee dos válvulas, una a la entrada y otra a la salida, que son:

  • Esfínter esofágico superior (EES): divide la faringe del esófago. Está formado por el músculo cricofaríngeo que lo adhiere al cricoides. Este músculo es un músculo estriado (a pesar de esto, es involuntario y está inervado por el nervio vago y ramas del plexo esofágico) que inicia la deglución.
  • Esfínter esofágico inferior (EEI): separa el esófago del estómago. Realmente no es un esfínter anatómico, sino fisiológico, al no existir ninguna estructura de esfínter pero sí poseer una presión elevada de 10-25 mmHg en reposo. Este esfínter, disminuye su tono normalmente elevado, en respuesta a varios estímulos como:
    • la llegada de la onda peristáltica primaria;
    • la distensión de la luz del esófago cuando pasa el bolo alimenticio;
    • la distensión gástrica.

La presión elevada en reposo se mantiene tanto por contribuciones de nervios como de músculos, mientras que su relajación ocurre en respuesta a factores neurogénicos. Su función exclusivamente motora propulsa el bolo alimenticio a través del tórax en su tránsito desde la boca al estómago (no realiza funciones de absorción ni digestión). En la fase involuntaria de la deglución hay elevación del paladar blando, obstrucción de la nasofaringe y cierre de la glotis.

El paso del bolo a la hipofaringe produce relajación del esfínter superior e inicio de ondas peristálticas primarias y secundarias en el cuerpo del esófago (se estimulan receptores mecánicos que activan reflejos específicos para que esto se lleve a cabo). El tránsito esofágico es ayudado por la fuerza de gravedad. Cuando el bolo llega al esfínter esofágico inferior se produce la relajación de éste, por lo que permite su paso al estómago para que posteriormente el esfínter recupere su tono (que evita el reflujo gastroesofágico).

Vascularización[editar]

El esófago está irrigado por diferentes arterias según la porción que recorre:

  • En el cuello, está irrigado por arterias esofágicas superiores, ramas de la arteria tiroidea inferior que procede de la subclavia.
  • En el tórax, por las arterias esofágicas medias, por arterias bronquiales y las intercostales, que son ramas directas de la aorta.
  • En el abdomen, por las arterias esofágicas inferiores procedentes de la diafragmática inferior izquierda y de la arteria gástrica izquierda.

Fisiología[editar]

La función esofágica es el transporte del bolo alimenticio desde la boca al estómago. Ésta se lleva a cabo mediante las ondas peristálticas, entre los esfínteres esofágicos superior e inferior.

En una primera fase oral se eleva el velo del paladar, se produce el cierre de la epiglotis y la lengua propulsa el bolo hacia la faringe, produciéndose la deglución. Ésta ocurre de forma involuntaria. En la fase faríngea, se relaja el esfínter esofágico superior y se contrae el constrictor faríngeo. Esta fase es ya involuntaria o refleja. Posteriormente, en la fase esofágica se forman las ondas primarias esofágicas y se abre el esfínter esofágico inferior. Por último, se producen las ondas esofágicas secundarias y terciarias, estas últimas no peristálticas.

Síntomas esofágicos[editar]

  • Pirosis (sensación de dolor, ardor o quemazón; piro significa ‘fuego’).
  • Dolor esofágico.
  • Disfagia (dificultad para deglutir; dis: ‘dificultad o inhabilidad’, fagia: ‘comer, ingerir’).

Enfermedades esofágicas[editar]

En otros Animales[editar]

Vertebrados[editar]

En tetrápodos, la faringe es mucho más corta, y el esófago correspondientemente más largo, que en los peces. En la mayoría de los vertebrados, el esófago es simplemente un tubo de conexión, pero en algunas aves, que regurgitan componentes para alimentar a sus crías, que se extiende hacia el extremo inferior para formar un buche para el almacenamiento de los alimentos antes de que entre el verdadero estómago[4] [5] . En los rumiantes, los animales con cuatro estómagos, un surco llamado surco reticuli, se encuentra a menudo en el esófago, permitiendo que la leche drene directamente al estómago posterior, para cuajar[6] . El esófago de serpientes es notable por la distensión que es sometido al tragar las presas enteras [7] .

En la mayoría de los peces, el esófago es extremadamente corto, principalmente debido a la longitud de la faringe (que se asocia con las branquias). Sin embargo, algunos peces, incluyendo lampreas, quimeras, y pulmonados, no tienen estómago verdadero, de modo que el esófago se ejecuta de manera efectiva desde la faringe directamente al intestino, y por lo tanto es algo más largo. [4]

En muchos vertebrados, el esófago está revestida por epitelio escamoso estratificado y sin glándulas. En los peces, el esófago a menudo se llena de epitelio columnar, [5] y en los anfibios, los tiburones y las rayas, el epitelio esofágico es ciliado, lo que ayuda a lavar los alimentos a lo largo de, además de la acción del peristaltismo muscular[5] . Además, en el murciélago como el Plecotus auritus, peces y algunos anfibios, se han encontrado las glándulas que segregan pepsinógeno o ácido clorhídrico. [5]

El músculo del esófago en muchos mamíferos es estriado inicialmente, pero luego se convierte en músculo liso en el tercio caudal . En los caninos y rumiantes, sin embargo, es totalmente estriado para permitir regurgitación para alimentar pequeños (caninos) o regurgitación de masticar (rumiantes). Es el músculo completamente liso en anfibios, reptiles y aves. [5]

Contrariamente a la creencia popular, [8] una persona no sería capaz de pasar a través del esófago de una ballena, que por lo general miden menos de 10 cm de diámetro, aunque en grandes ballenas barbadas puede haber hasta diez pulgadas cuando está completamente dilatado[9] .

Invertebrados[editar]

Una estructura con el mismo nombre se encuentra a menudo en los invertebrados, incluyendo moluscos y artrópodos, que conecta la cavidad oral con el estómago[10] . En los cefalópodos, el cerebro a menudo rodea el esófago[11] .

La boca de los gasterópodos se abre en un esófago, que conecta con el estómago. Debido a la torsión, el esófago normalmente pasa alrededor del estómago, y se abre en su parte posterior, más alejada de la boca. En las especies que han sido objeto de torsión, sin embargo, el esófago puede abrir en la parte anterior del estómago, por lo tanto, que se invierte desde la disposición habitual del gasterópodo[12] .

En la Tarebia granifera la bolsa incubadora está por encima del esófago [13] .

Hay disponible un extenso rostrum en la parte anterior del esófago en todos los gasterópodos carnívoros[14] .

Galería de imágenes[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Fisiología en el Medical College of Georgia 6/6ch2/s6ch2_30 (en inglés)
  2. Real Academia Española (2014). «esófago». Diccionario de la lengua española (23.ª edición). Madrid: Espasa. 
  3. Gary C. Schoenwolf (2009). «Development of the Gastrointestinal Tract». Larsen's human embryology (En inglés) (4th edición). Philadelphia: Churchill Livingstone/Elsevier. ISBN 978-0-443-06811-9. 
  4. a b Romer, Alfred Sherwood; Parsons, Thomas S. (1977). The Vertebrate Body (En inglés). Philadelphia, PA: Holt-Saunders International. pp. 344-345. ISBN 0-03-910284-X. 
  5. a b c d e Hume, C. Edward Stevens, Ian D. (2005). Comparative physiology of the vertebrate digestive system (En inglés) (1st pbk. edición). Cambridge: Cambridge University Press. p. 15. ISBN 978-0-521-61714-7. 
  6. Mackie, R. I. (1 de abril de 2002). «Mutualistic Fermentative Digestion in the Gastrointestinal Tract: Diversity and Evolution (En inglés)». Integrative and Comparative Biology 42 (2): 319-326. doi:10.1093/icb/42.2.319. PMID 21708724. 
  7. Cundall D, Tuttman C, Close M.; Tuttman; Close (Mar 2014). «A model of the anterior esophagus in snakes, with functional and developmental implications (En inglés)». Anat Rec 297 (3): 586-98. doi:10.1002/ar.22860. 
  8. Eveleth, Rose (20 de febrero de 2013). «Could a Whale Accidentally Swallow You? It Is Possible (En inglés)». Smithsonian. Consultado el 12 de abril de 2014. 
  9. Tinker, Spencer Wilkie (1988). Whales of the world (En inglés). Leiden: E.J. Brill. p. 60. ISBN 978-0-935848-47-2. 
  10. Hartenstein, Volker (September 1997). «Development of the insect stomatogastric nervous system (En inglés)». Trends in Neurosciences 20 (9): 421-427. doi:10.1016/S0166-2236(97)01066-7. PMID 9292972. 
  11. Kutsch, with a coda written by T.H. Bullock ; edited by O. Breidbach, W. (1994). The nervous systems of invertebrates : an evolutionary and comparative approach (En inglés). Basel: Birkhäuser. p. 117. ISBN 978-3-7643-5076-5. 
  12. Barnes, Robert D. (1982). Invertebrate Zoology (En inglés). Philadelphia, PA: Holt-Saunders International. ISBN 0-03-056747-5. 
  13. Appleton C. C., Forbes A. T.& Demetriades N. T. (2009). "The occurrence, bionomics and potential impacts of the invasive freshwater snail Tarebia granifera (Lamarck, 1822) (En inglés) (Gastropoda: Thiaridae) in South Africa". Zoologische Mededelingen 83. http://www.zoologischemededelingen.nl/83/nr03/a04
  14. Gerlach, J.; Van Bruggen, A.C. (1998). «A first record of a terrestrial mollusc without a radula (En inglés)». Journal of Molluscan Studies 64 (2): 249. doi:10.1093/mollus/64.2.249. .

Enlaces externos[editar]