Crudiveganismo

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Crudiveganismo es una actitud que se basa en la alimentación a base de vegetales crudos. Propone que el consumo de alimentos crudos es la mejor forma de mantener la salud personal y global.[1]​ Se incluye entre las éticas que consideran al ser humano una parte más, al mismo nivel, que el resto de los seres vivos que pueblan el planeta.

Origen del término[editar]

La expresión «crudiveganismo» deriva de la unión de dos palabras: «crudivorismo» y «veganismo». Expresiones sinónimas son «veganismo crudívoro» o «crudivorismo vegano».

Definición[editar]

En el apartado de la alimentación, se refiere al consumo de alimentos de origen vegetal que no han sufrido cocción, definiendolos como aquellos que no han sido calentados por encima de 46.7 °C (116 °F)[cita requerida]. El calentamiento necesario para cocinar destruye las enzimas, algunas vitaminas y modifica algunos nutrientes, especialmente las proteínas. Las semillas se consumen, generalmente, tras remojarlas o germinarlas, ya que este proceso activa sus enzimas. Sin embargo, es necesario tener en cuenta que algunas semillas, por ejemplo la soja, las almortas o los altramuces son tóxicos si no se cocinan, y otras, como las almendras dulces, pueden sintetizar sustancias tóxicas si germinan en presencia de luz.


El crudiveganismo puro promueve:

Algunos crudívoros son frugivoristas, esto es, comen solo frutas.

Motivaciones[editar]

El crudiveganismo ―heredero de las tradiciones vegana, naturista e higienista― sostiene que es la alimentación más eficiente para lograr la salud más plena posible, proteger la ecología y promover la justicia.[2]


Razones de salud[editar]

Esta dieta, según sus promotores, sería la mejor para promover y recuperar la salud,[3][4][5]

Según la doctrina crudivegana, los comestibles que no son atractivos al gusto humano en su estado natural, como, por ejemplo, los cereales sin germinar y crudos, no serían adecuados para el óptimo bienestar de salud, ni siquiera consumidos crudos, en razón del diseño natural del ser humano. Uno de los elementos de juicio alegados a favor de esta tesis es la celiaquía y las alergias a cereales. El calor de la cocción, incluso en los alimentos considerados como «naturales» del ser humano, como por ejemplo frutas dulces y hojas verdes tiernas, destruiría nutrientes. Lo cuál ha sido desmentido por diversos estudios que aseguran que las verduras de hojas verdes poseen oxalatos los cuáles inhiben la absorción de nutrientes como el hierro por lo cuál se hace necesario remojarlos y cocerlos para una correcta absorción[6][7]

El crudiveganismo presenta como prueba testimonios personales, como por ejemplo, el del médico legalmente habilitado Gabriel Cousens, que manifiesta haberlo practicado saludablemente desde 1983.[8]

En el año 2009 se realizó un documental llamado Simply raw: reversing diabetes in 30 days (‘simplemente crudo: cómo revertir la diabetes en 30 días’), que afirmó que la comida crudivegana había revertido la diabetes en 6 pacientes diabéticos en solo 30 días por el simple hecho de comer alimentos crudos.[9]​ no obstante, estos son testimonios sólo constituyen una prueba anecdótica

El informe The China Study fue dirigido por el Dr. T. Colin Campbell, PhD, profesor emérito de bioquímica nutricional de la Universidad de Cornell de Estados Unidos e investigador del MIT, fue realizado por la Universidad de Cornell, la Universidad de Oxford (del Reino Unido) y la Academia China de Medicina Preventiva, corresponde al estudio sobre la población china, de 20 años de duración, y, en conjunto con otras investigaciones similares, permite concluir a Campbell que la dieta de predominio vegano, o totalmente vegana, basada en vegetales integrales variados, es la mejor para la salud:[10]

Los resultados de The China Study indican que cuanto menor sea el porcentaje de los alimentos de origen animal que se consumen, mayores serán los beneficios para la salud ―aun cuando ese porcentaje disminuya del 10 % al 0 % de calorías. Así que es razonable suponer que el porcentaje óptimo de productos de origen animal es cero, por lo menos para cualquier persona con una predisposición a una enfermedad degenerativa.

Colin Campbell (PhD) y Thomas M. Campbell[11]

Es importante señalar que si bien las dietas veganas y vegetarianas han sido avaladas nutricionalmente por la Academia de nutrición y dietética Americana, este no es el caso de las dietas crudiveganas, los cuales no han sido aprobados por ninguna Institución. El informe The China Study es un «estudio ecológico» por lo cuál las conclusiones a las que llega no constituyen evidencia confiable, los estudios ecológicos, que incluyen el estudio de China, generan resultados que estimulan una mayor investigación. Pero no son el tipo de estudios que nos permiten hacer declaraciones acerca de las relaciones causales entre la dieta y la salud.

Respecto a las dietas crudiveganas el libro Vegan For Life señala:

La idea de la dieta crudívora está basada en algunos principios científicos que son dudosos en el mejor de los casos. Realmente no hay buena evidencia que sugiera que comer todos los alimentos crudos es mejor para uno que comer una mezcla de alimentos vegetales crudos y cocinados. De hecho, algunos de los componentes beneficiosos en los alimentos, como el licopeno (un antioxidante en los jitomates que protege contra el cáncer de próstata), solo se encuentran disponibles cuando los alimentos son cocinados. Los betacarotenos, precursores de la Vitamina A, también están disponibles más fácilmente al ser cocinados y además se absorben mejor con la presencia de algo de grasa. Una dieta de alimentos crudos puede ser útil para el control de peso, ya que tiene una densidad calórica menor, pero esto también significa que no es apropiada para niños.

Jack Norris Y Virginia Messina[12]

En el sitio web sobre Veganismo Basado en la evidencia del dietista Jack Norris se menciona:

La proteína puede ser un problema para muchos partidarios de los alimentos crudos. El aminoácido lisina es bastante limitado en los alimentos vegetales distintas de las legumbres y leguminosas que en general no se comen en grandes cantidades en las dietas crudas. La idea de que la proteína es importante es a menudo ignorado por veganos y el círculo crudívoro, pero a largo plazo, la deficiencia de proteína leve podría tener un impacto en los huesos y posiblemente otros tejidos importantes. Si usted es una persona crudivegana que come el 100% de los alimentos crudos, es posible que desee incluir un montón de legumbres como los alimentos cocinados.

Jack Norris: Raw Food Vegan dietas, Pagina Vegan Health, traducción al español.

Los partidarios de los alimentos crudos deben asegurarse de que obtener suplementar la vitamina B12, y no depender de fuentes naturales como algas o alimentos fermentados, ya que estos no constituyen una fuente efectiva de dicha vitamina. Para las personas interesadas en una dieta a base de alimentos crudos, una buena fuente de información es el libro «Convertirse en Raw» por Brenda Davis, RD y Vesanto Melina, MS RD[13]

Gandhi basadose en la naturaleza que muestra que la leche es única y exclusivamente para los cachorros y en la lectura de algunos estudios, auto-experimento un cambio de dieta vegetariana a crudovegana:

Un médico alemán, llamado Just, ha escrito un tomo voluminoso al respecto, estableciendo el valor de una dieta a base de frutas con muchos argumentos y evidencias. El médico, que ha curado muchas enfermedades con esa dieta, combinándola con la vida al aire libre, llega a decir que los habitantes de cualquier país pueden encontrar los elementos de nutrición en los frutos de sus propios territorios. En este sentido, quizá corresponda que cite aquí mi propia experiencia. En los últimos seis meses he comido sólo frutas -he rechazado tanto la leche como la cuajada-. Mi dieta actual consiste en plátanos, cacahuetes, dátiles y aceite de oliva, con algún que otro fruto cítrico, como la lima.

Aunque no puedo decir que mi dieta sea un éxito total, un período de seis meses es demasiado corto para alcanzar conclusiones definitivas sobre un tema tan vital como el cambio total de dieta. No obstante, sí puedo decir que durante ese período he podido mantenerme sano, mientras que otros eran atacados por distintas enfermedades, y que mi fuerza física y mental es mayor que antes. Tal vez no pueda levantar cosas muy pesadas, pero puedo trabajar durante más tiempo sin fatigarme. También puedo hacer más tareas mentales y con mayor persistencia y decisión. He probado la dieta de frutas y frutos en muchos enfermos e invariablemente les ha hecho bien.

Mi propia experiencia, así como los estudios que he hecho del tema, me ha confirmado la creencia de que es la mejor dieta para nosotros, los humanos.” “La dieta de frutas resultó de lo más conveniente. Prácticamente no cocinábamos nada, puesto que lo que comíamos, por lo general, eran cacahuetes, plátanos, dátiles, limas y aceite de oliva. En los cinco años que hice esa dieta nunca me sentí débil y nunca enfermé. También durante ese período mi cuerpo funcionó a su máxima capacidad, tanto que un día caminé más de 80 kilómetros, cuando lo habitual en mí eran 60 kilómetros en un día.” (Ibídem. Pág. 232)."

Mahatma Gandhi[14]

Razones morales[editar]

"Vegano o Vegana" es el estilo de vida humano que respeta, como mínimo, la vida, la libertad, la integridad psicofísica, y el disfrute natural de todos los animales, humanos y no humanos, absteniéndose de lesionar esos derechos, y, en particular, omitiendo el consumo de comestibles de origen animal (con excepción, obviamente, de la lactancia) y el uso de productos o servicios derivados de la explotación animal, con motivo de entender que otra conducta es injusta y que debe abolirse la condición de "recurso", o de "cosa objeto de propiedad", incluso respecto de los animales no humanos. La doctrina promotora del estilo de vida vegano y el movimiento vegano son conocidos como "veganismo". De las respectivas definiciones de las palabras "vegano" y "crudivegano" se deriva que no necesariamente el crudiveganismo es una especie de veganismo, dado que el veganismo es una doctrina de respeto al animal no humano que incluye y excede lo específicamente dietético. Respecto de las razones morales, el crudiveganismo, normalmente comparte los fundamentos éticos del veganismo.[15]​ No hay que confundir crudiveganismo con crudivorismo, pues el primero se refiere a una doctrina que incluye la alimentación cruda y el respeto por todo lo vivo, en tanto que el crudívoro se centra en el consumo de crudos sin más, esto incluye por ejemplo la carne y se aparta, por lo tanto, de las razones morales del comer vegano.

Gandhi era un promotor del crudiveganismo:


Del examen del cuerpo humano se deduce que el hombre está condicionado por la Naturaleza para alimentarse solo de vegetales. Existe la mayor afinidad entre los órganos del cuerpo humano y los de los animales que se alimentan de frutos. El mono, por ejemplo, es muy similar al hombre en cuanto a forma y estructura, y es un animal que se alimenta de frutos. [...] Yo siempre he propiciado la dieta puramente vegetariana, pero la experiencia me ha enseñado que, a fin de mantenerme en perfecta forma, esa dieta debe incluir leche y ciertos productos lácteos, como la cuajada, la mantequilla y el ghi. Esto significa un desvío de mi idea original. […] Pero estoy convencido de que en el vasto reino vegetal debe de haber alguna planta que, a la vez que suplante las sustancias necesarias que extraemos de la leche y de la carne, no tenga los inconvenientes de estas, ni éticos ni de ninguna otra clase. [...] La dieta vegetariana no tiene precio para mí. Siento que el progreso espiritual demanda en algún momento que dejemos de matar a nuestros prójimos para satisfacer nuestros deseos corporales. [...] Por tanto, la única base para tener una población vegetariana y proclamar el principio vegetariano es, y debe ser, la moral. [...] El valor ético de los alimentos crudos no tiene parangón. Desde el punto de vista económico, estos alimentos tienen posibilidades que no ofrece ningún alimento cocido. En consecuencia, procuro obtener la generosa ayuda de todos los médicos y los legos interesados en reformar dietas.

Mahatma Gandhi[16]

Razones ecológicas[editar]

Una de las justificaciones ambientales principales es que este régimen no consume energía de cocción ni otros recursos asociados.

El crudiveganismo está ligado estrechamente al movimiento ecológico o agroecológico, por lo tanto se promueve la agricultura que protege el suelo, la biodiversidad y las fuentes de agua.

Muchos de sus seguidores tienen sus propias huertas (incluso en macetas) ya sea privadas o comunitarias y compran directamente a los campesinos locales, generando menos uso de combustibles en transporte y una sustancial reducción de empaques.

Comer vegetales crudos implica, a su vez, que no será necesario cultivar piensos y forrajes para engordar el ganado, de modo que el planeta tendría más espacio para reforestación, y esto colaboraría a la recuperación de especies amenazadas de extinción o maltratadas que fueron históricamente desplazadas para usar esos terrenos como base para la producción ganadera.

El movimiento crudivegano[editar]

Mesa crudivegana con alimentos y libros usuales

Las doctrinas que propugnaron la alimentación basada en alimentos del reino vegetal y crudos, tienen una antigüedad milenaria, indicando como ejemplo a los esenios.[17]​ Esta clase de alimentación fue desarrollada y difundida en el siglo XX por autores como Arnold Ehret, Herbert Shelton,[18]​ Ann Wigmore,[19]​ el médico Max Gerson[20]​ y otros. La figura más destacada del mundo crudivegano en los primeros años del siglo XXI es el médico (graduado universitario como tal y legalmente habilitado) Gabriel Cousens, MD, vegano desde 1973 y crudivegano desde 1983, que afirma su compromiso de apoyar un crudiveganismo saludable, desde su centro de enseñanza de bienestar espiritual y de salud en el estado de Arizona (Estados Unidos).[21]​ El movimiento crudivegano incluye ramas en contradicción: por un lado, la opinión de que el consumo de fruta, salvo en pequeñas cantidades, es malo para la salud, doctrina divulgada por Cousens,[22][23]​ y por otro lado, la tesis de que es necesario para la salud un elevado consumo de frutas frescas, complementado fundamentalmente con verduras, postura promovida por Douglas Graham,[24]​ el más notorio representante de esta variante crudivegana.

Según la escuela dietética de Arnold Ehret, el paso repentino desde la dieta convencional a la crudivegana, genera una aguda y violenta desintoxicación del organismo humano, que pone en circulación sanguínea diversos tóxicos que causan graves daños, incluyendo caries dentales. Esta es la doctrina que difunde Diego Conesa, seguidor de Ehret, que dice que la ausencia de gradualidad, produce una desintoxicación tan violenta que incluso hace perder la razón, y trastorna gravemente la salud del organismo en general. Diego Conesa sostiene además, en armonía con Ehret, algunas tesis revolucionariamente disidentes de las doctrinas oficiales, como por ejemplo que el organismo humano no obtiene energía de los alimentos, sino del aire, que los alimentos sirven para construir los tejidos del cuerpo, pero no para dar energía y que para construir el cuerpo es suficiente con frutas y verduras -es decir, que no habrá deficiencias nutricionales por limitar la dieta a frutas y verduras-. Diego Conesa propone además, en armonía con Ehret, una transición muy gradual, paulatina y escalonada hacia el crudiveganismo, usando para frenar la violencia de la desintoxicación que provoca el mejoramiento gradual de la dieta, el líquido de chucrut antes de las comidas, y comidas no veganas como la mayonesa y el yogur, que no sirven, según Diego Conesa, para nutrir, sino para desacelerar el proceso de desintoxicación, en el marco del consumo de alimentos cocidos veganos, pero con abstención de cereales.[25]

En el ámbito crudivegano del idioma castellano, el portavoz de mayor repercusión en el inicio del siglo XXI es Baltasar Balta Lorenzo, que introdujo esta doctrina en territorio español en 1990, y es autor del principal boletín electrónico de comunicación, de la única revista sobre la materia en esta lengua y del libro Vivir sin cocinar.[26][27][28]

Un colectivo minoritario dentro del crudiveganismo es el frutarianismo exclusivo,[29]​ entendido como el consumo exclusivo de frutas. Prácticamente la totalidad de los líderes crudiveganos, incluyendo los partidarios del alto consumo de frutas, lo consideran muy dañino para la salud, porque puede conducir a carencias minerales que pueden producir incluso la muerte.[30]

Críticas[editar]

El crudivegetarianismo es una dieta escasamente estudiada por la comunidad científica; por ejemplo, en la U.S. National Library of Medicine de los Institutos Nacionales de Salud, se publica que:

Poco se sabe sobre los efectos en la salud de la dieta vegetariana de alimentos crudos.

Fontana, Shew, Holloszy, y Villareal[31]

Hasta ahora la dieta crudivegetariana es poco estudiada sin embargo hay estudios que concluyen que es ineficaz a la hora de suplir todos los nutrientes necesarios, por lo que es considerada peligrosa[32]

Los materiales más difundidos de crítica al veganismo y al crudiveganismo son los de colectivos interesados específicamente en el tema, como los que sostienen los sitios de Internet Beyond Vegetarianism[33]​ y Let Them Eat Meat.[34]​ Los planteamientos apuntan, en definitiva, al asunto fundamental, que es el referido a si el régimen vegano y crudivegano son o no suficientemente nutritivos en el largo plazo.

Debido a que es un modo de alimentación en presente proceso de aprendizaje, no se puede definir un modelo perfecto y completo que le siente bien a todo el mundo. Comer solo vegetales no significa ser crudivegano; para que la alimentación resulte balanceada y adecuada, hay que estar atentos a todas las necesidades nutricionales del cuerpo humano, y esto es algo que muchos veganos y vegetarianos no alcanzan a concretar. El resultado de dejar de lado los alimentos usuales y seguir una dieta de este tipo puede llegar a ser devastador, ahí aparecen cuadros de desnutrición, debilidad, problemas dentales, anemia, etc. Sin embargo, no se puede decir que la propia alimentación por medio de vegetales crudos sea la causante de esos problemas, sino más bien el hecho de comer de manera incompleta, limitando la cantidad y variedad de ciertos vegetales y olvidando consumir ciertos grupos alimentarios necesarios, como la vitamina B12, la vitamina D, una buena cantidad de ácidos grasos saludables omega 3, potasio, magnesio, hierro, calcio... En contrapartida, se puede decir también que la desnutrición/malnutrición y demás problemas aquí planteados también se encuentran presentes en la alimentación que practica la mayoría del mundo, es decir, de tipo omnívoro. Las enfermedades no responde mecánicamente a la elección dietaria sino que tienen muchos factores emocionales, sociales y ambientales que pueden exacerbar las debilidades de un cuerpo mal nutrido.

Una de las personas que con más repercusión se declara damnificada por el crudiveganismo es Denise Minger cuestiona la rigurosidad científica del estudio The China Study, e incluso de la Academy of Nutrition and Dietetics (Academia de Nutrición y Dietética, ex Asociación Dietética Estadounidense), y menciona que ella ha tenido conocimiento de que frecuentemente los veganos, incluyendo los crudiveganos, presentan problemas dentales (como caries, adelgazamiento del esmalte dental, retracción de las encías, sensibilidad, movilidad dental), lentitud, lenta cicatrización de heridas, pensamiento nublado, cese de la menstruación (amenorrea), disminución o anulación del deseo sexual, pérdida de cabello, uñas quebradizas, etc. Estas son sus palabras en lo referido a su experiencia dental:

Antes del crudivorismo, mis dientes se encontraban en condiciones óptimas: solo una pequeña caries cuando tenía 12 años, chequeos dentales perfectos, ninguna necesidad de aparatos dentales. Los dentistas me amaban, y yo los amaba a ellos. Todo estaba bien. Por desgracia, después de mi primer año como crudívora, la realidad me mordió (con sus incisivos perfectamente tallados): catorce caries en una visita al dentista. Eso no es un error tipográfico, aunque desearía que lo fuera. Todavía estoy lidiando con las consecuencias, y probablemente nunca tendré una mordida perfectamente ajustada, debido a toda la molienda y perforación que requirió el trabajo dental.

Denise Minger[35]

Erim Bilgin publica su testimonio de fracaso en Let them eat meat:

La enfermedad apareció, y, como resultado, muchos cuestionamientos. Yo realmente fui un verdadero creyente en el estilo de vida crudivegano bajo en grasa. […] Lo seguí a la perfección por tres años, durante los cuales mi salud realmente no mejoró, pero en los primeros dos años, tampoco empeoró. Después de alrededor de un año y medio en esto, comencé a debilitarme mentalmente […] Estaba extremadamente susceptible al estrés […] Falté mucho a la escuela, porque algunos días el mero pensamiento de levantarme de la cama me generaba ansiedad. […] No solamente mi sueño era demasiado liviano, sino que también tenía dificultades para dormirme, dado que tenía que cambiar de posición mis piernas todo el tiempo. Más tarde aprendería que ese es un problema médico llamado «síndrome de piernas inquietas», un problema neurológico. (Te estoy mirando a ti, vitamina B12, ¿por qué no te formaste en mis intestinos como me fue prometido?). Mi estado de ánimo dependía completamente de condiciones externas. […] En algún momento del primer trimestre de 2010, mis problemas comenzaron a ser más físicos. Mis dientes comenzaron a ponerse extremadamente sensitivos y había claras señales de erosión de ácido fuerte. Pensé que la punta de mis dientes siempre fue tan transparente y que las manchas oscuras cerca de mi línea de encías eran solo las manchas de los alimentos de colores que estaba comiendo. Mis encías comenzaron a retirarse, se me rompió una muela al morder por error un trozo pequeño de una cáscara de avellana, y unos pocos meses después mi dentista encontró seis caries en mi boca crudivegana. En tono de broma, ella me dijo que yo tenía «básicamente cada problema dental para el que tenemos un nombre». […] Empecé a estar más y más fatigado. Llegaba a casa desde la escuela (si alguna vez me las arreglaba para ir a la escuela ese día) y me preguntaba cómo la gente conseguía hacer cosas después de la escuela. […] [Mi dieta ahora] es bastante cercana a una dieta crudivegana baja en grasa, con excepción de carnes magras y algunos huevos de vez en cuando.

Erim Bilgin[36]

Susan Schenck publicó un libro muy documentado científicamente promoviendo la dieta crudivegana: The live food factor. Un tiempo después sintió que el crudiveganismo puro no le funcionó, y publicó otro libro con ese testimonio, llamado Beyond broccoli: creating a biologically balanced diet when a vegetarian diet doesn't work.

Lierre Keith, después de un par de décadas de veganismo, escribió un libro declarando que el veganismo no le había funcionado, llamado The vegetarian myth: food, justice, and sustainability.

Richard Wrangham, antropólogo británico que fue alumno de Jane Goodall y profesor de la Universidad de Harvard, dice:[37]

Yo pensaba que los orígenes del hombre se explicaban porque empezó a comer carne. […] Sin embargo, tras un replanteamiento de ese principio convencionalmente aceptado, lo que creo ahora es que cocinar fue el avance fundamental que convirtió al mono en hombre. La preparación de los alimentos es el rasgo característico y distintivo de la dieta alimenticia del hombre. Al cocinarlos, no solo se consigue que los alimentos dejen de ser peligrosos y resulten más fáciles de comer sino que también nos garantizamos grandes cantidades de energía en comparación con un régimen de alimentos crudos, lo que hace innecesaria la ingestión de grandes volúmenes de comida.

Richard Wrangham[38]

Un matrimonio vegano ―Joel y Sergine Moaligou― fue condenado en Francia a prisión por haber causado la muerte de su bebé como consecuencia de la práctica por parte de la madre de esa dieta extrema, que llevó a que su leche materna careciera de la vitamina B12. Además se cometieron negligencias en los cuidados de la bebé al haberse retrasado la intervención de los médicos para recurrir inicialmente a la homeopatía. El fiscal había solicitado diez años de prisión firme para la pareja.[39]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Fernández, Marina (2008): «Se lo comen todo crudo.» 11 de septiembre de 2008. Diario Vasco (San Sebastián).

    En un reducto de Ojén (Málaga), un colectivo de naturistas e higienistas practican la «crudivegana», una dieta basada en alimentos sin cocinar.



  2. Fernández, Marina (2008): vete a la vegaaaaaa mundo/2008/09/08/espana/1220870228.html «Una «tribu» del siglo XXI come alimentos crudos para evitar enfermar.» 11 de septiembre de 2008. El Mundo (Madrid).
  3. Cousens, Gabriel MD: There is a cure for diabetes: the tree of life 21-day+ program. Berkeley (California): North Atlantic Books, 2008.
  4. Diamond, Harvey; y Diamond, Marilyn: La antidieta. Edición original: Fit for life. 1985. Traducido al castellano por Marta I. Guastavino. Buenos Aires: Urano, 1992.
  5. En una entrevista a Annette Larkins ―donde se la llama «la mujer sin edad»― ella afirma que tiene setenta años de edad, que lleva 27 años como crudivegana, que su dieta consiste en «frutas, nueces, verduras y semillas», consume incluso brotes y jugos de frutas y verduras, jamás se practicó una cirugía estética y sus genes no son buenos: su madre murió a los 47 años víctima de cáncer de mama, su abuela murió de cáncer de mama, su abuelo tuvo diabetes. «Ageless woman Annette Larkins interview», video en el sitio web YouTube.
  6. Impact of thermal processing on legume allergens: [1].
  7. Oxalate content of foods and its effect on humans: [2]
  8. Cousens, Gabriel: «The elusive B12» (‘la esquiva vitamina B12’)
  9. «Simply raw: reversing diabetes in 30 days», video en el sitio web Prweb.

    We need to wake up to the possibility that simply changing our diet can significantly reverse and even cure this disease. The results of the participants in this documentary offer evidence of that.



  10. CAMPBELL, T. Colin, Ph.D. y CAMPBELL, Thomas M. II. The China Study: el más completo estudio sobre nutrición jamás realizado y las sorprendentes consecuencias de los hábitos alimenticios sobre el peso y la salud a largo plazo. Buenos Aires, Music Brokers, 2011. 482 p.
  11. Campbell, T. Colin [PhD]; y Campbell, Thomas M. II (2011): [http://thechinastudy.com The China Study: el más completo estudio sobre nutrición jamás realizado y las sorprendentes consecuencias de los hábitos alimenticios sobre el peso y la salud a largo plazo. Buenos Aires: Music Brokers, 2011; pág. 290.
  12. Jack Norris Y Virginia Messina (2011): [https://books.google.com.ar/books?id=1f_RoDUKydgC "Vegan for Life: Everything You Need to Know to Be Healthy and Fit on a Plant-Based Diet". 2011; pág. 9.
  13. "Becoming Raw: The Essential Guide to Raw Vegan Diets"
  14. Gandhi’s Health Guide (‘guía de Gandhi para la salud’). California: The Crossing Press.
    Gandhi; sus propuestas sobre la medicina, la salud y la sexualidad. Barcelona: Amat, 2005; págs.  176, 181 y 232.
  15. Aboglio, Ana María (2009): Veganismo; práctica de justicia e igualdad. Buenos Aires: De los Cuatro Vientos, 2009; página 225: «Comida vegana cruda (vegan raw food)».
  16. Gandhi’s Health Guide (‘guía de Gandhi para la salud’). California: The Crossing Press.
    Gandhi; sus propuestas sobre la medicina, la salud y la sexualidad. Barcelona: Amat, 2005; págs. 141-148, 161, 181 y 232.
  17. Bordeaux Székely, Edmond. El evangelio de los esenios. Londres, 1937.
  18. Shelton, Herbert M.: La combinación de los alimentos. Obelisco, 2009
  19. Wigmore, Ann: The Hippocrates diet and health program, 1984
  20. Gerson, Max. A cancer therapy: results of fifty cases and the cure of advanced cancer by diet therapy. Gerson Institute.
  21. «The Tree of Life Rejuvenation Center» del Dr. Gabriel Cousens.
  22. Is a 100% Fruit Diet Healthy ? - Dr. Gabriel Cousens
  23. Fruitarianism, Fructose, and Sugar - Dr. Gabriel Cousens
  24. GRAHAM, Douglas N. The 80/10/10 Diet: balancing your health, your weight, and your life one luscious bite at a time. Florida, FoodnSport Press, 2010.
  25. Conesa Guerrero, Diego: Ni tú, ni yo, omnívoros. Ediciones Verdad Absoluta, [3], 2010
  26. Lorenzo, Baltasar “Balta” (2004): Vivir sin cocinar; alimentación vegetariana cruda. Madrid: Mandala, 2004.
  27. Cáffaro, Cora (2005): «Crudivoristas: el vegetarianismo border», artículo en el diario Clarín (Buenos Aires) del 9 de noviembre de 2005.
  28. Torres Boza, Pablo: «¡Qué crudo lo tenemos! ¿O no?» Documental:
    Tráiler
    Parte 1
    Parte 2
    Parte 3
    parte 4
    parte 5
    parte 6
    parte 7
  29. «Pure Fruit, a film by Emile Bokaer», vídeo en el sitio web Vimeo.
  30. Is a 100% «“Fruit diet healthy?” Dr. Doug Graham», video en el sitio web YouTube.
  31. Fontana, L.; Shew, J. L.; Holloszy, J. O.; y Villareal, D. T.: «Low bone mass in subjects on a long-term raw vegetarian diet» (‘baja masa ósea en sujetos sometidos durante largo plazo a una dieta vegetariana cruda’), artículo en el sitio web NCBI.
  32. Debry, G. (1991). Diet peculiarities. Vegetarianism, veganism, crudivorism, macrobiotism. La Revue Du Praticien, 41(11), 967–972.
  33. “Beyond Vegetarianism”
  34. “Let them eat meat”
  35. Minger, Denise (2010): «Dental drama: tooth problems on the raw diet (part 1)».
  36. Bilgin, Erim: «Interview with an ex-vegan: Erim Bilgin» (‘entrevista con un exvegano, Erim Bilgin’), artículo en el sitio web Let Them Eat Meat.
  37. Richard Wrangham (1999): «Light my fire: cooking as key to modern human evolution», artículo en la revista Science Daily del 10 de agosto de 1999.
  38. Richard Wrangham: «Las grandes rectificaciones de los científicos más prestigiosos», artículo en el diario El Mundo (Madrid) del 6 de enero de 2008.
  39. Díaz, Ángel (2011): «Condenada a cinco años de cárcel una pareja vegana por la muerte de su bebé.» 1 de abril de 2011. El Mundo (Madrid).

Bibliografía[editar]