Frugivorismo

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Un puesto de frutas en Barcelona (España).

El frugivorismo o frutarianismo es una dieta vegana extremadamente restrictiva, cuyo principio básico es la alimentación a base de frutas.[1][2]​ Se compone principalmente de frutas crudas (75%), verduras clasificadas botánicamente como frutas (tomates, pepinos, aguacates), frutos secos y semillas.[1][3]​ Las demás verduras, los cereales, las legumbres y todos los productos de origen animal quedan excluidos.[1]​ Es una dieta muy pobre en proteínas, calorías, ciertos minerales y vitaminas, por lo que puede acarrear graves riesgos para la salud, incluyendo la muerte.[1][4][5]

Historia[editar]

Hector Waylen enseñó a finales del siglo XIX que las frutas y los frutos secos eran el "alimento natural y último" de la humanidad. Waylen fue durante unos ocho años un vegetariano del tipo más estricto, con el objetivo de regresar a la Naturaleza, y predicó el vegetarianismo en Bradford hasta 1894. Tras viajar por todo el mundo, perder la salud y estudiar muchas cosas que ignoraba, entre ellas la filosofía de la comida, volvió a una dieta omnívora. Descubrió, por ejemplo, que "los vegetarianos por lo general no son personas sanas. Presentan una apariencia macilenta y demacrada, o tienden a la flacidez. Tienen mala circulación y sufren escalofríos. Padecen dispepsia y anemia; mal aliento y flatulencia, procedentes de un estómago fétido, se notan en ellos. Habitualmente se afectan el hígado y los riñones, y en conjunto hay una marcada falta de vitalidad." Según Waylen, "cuando el cuerpo humano está muerto de hambre comienza a alimentarse de sí mismo como un camello hace con su joroba".[6]

Waylen llegó a la conclusión de que una dieta que incluya carne, productos lácteos, almidones, frutas frescas y verduras es la más saludable, y que no estamos llamados a pedir disculpas por el proceso cósmico. Según Waylen, "lo que tenemos que hacer es averiguar exactamente cuáles son las leyes en realidad, conformarnos con ellas, y cuanto antes podamos hacerlo, mejor será para nosotros. Tenemos trabajo que hacer en este mundo y no podemos hacerlo sin salud, y si encontramos que la comida animal es esencial para la salud, debemos matar y comer."[6]

Motivación[editar]

El frugivorismo se basa en la filosofía vegana de evitar el daño a los seres vivos, pero extendida también a las plantas.[7]​ Las personas que siguen esta dieta comen solo alimentos vegetales que son cosechados sin matar la planta.[3]

Adoptar dietas veganas por motivos éticos puede provocar un bajo interés en el conocimiento de los aspectos nutricionales.[8]

Riesgos para la salud[editar]

El frugivorismo puede provocar importantes deficiencias nutricionales debidas a su pobre contenido en proteínas, calorías, ciertos minerales y vitaminas, que implican graves riesgos para la salud, incluyendo la muerte.[1][4]​ Puede desarrollarse una marcada cetoacidosis, como consecuencia de la inanición.[4][9]​ La deficiencia de vitamina B12, que solo se encuentra en cantidades suficientes para el ser humano en los productos de origen animal, puede provocar trastornos neurológicos, alteraciones vasculares tempranas y un aumento del riesgo de desarrollar enfermedades relacionadas con la ateroesclerosis.[10][11][12]​ Las carencias de calcio producen una pérdida de masa ósea y un aumento del riesgo de fracturas.[1]

Noticia en la prensa[editar]

En Londres, una niña de nueve meses de edad murió a causa de una infección pulmonar ocasionada por una desnutrición crónica, ya que su madre vegana la alimentó basándose en una dieta de frutas crudas y nueces. La familia Manuelyan, originaria de Armenia, había sido vegana pero en 1996 se convencieron de que una dieta frugívora era la opción más saludable para su familia. Durante su juicio, se expuso que hicieron caso omiso a las advertencias de los médicos de que sus hijos no estaban recibiendo los nutrientes vitales. El juez, David Paget, sentenció que la muerte de la niña se debió a su «creencia extremista y errónea».[5]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c d e f Craig WJ1, Mangels AR; American Dietetic Association (julio de 2009). «Position of the American Dietetic Association: vegetarian diets». J Am Diet Assoc (Guía médica) 109 (7): 1266-82. PMID 19562864. 
  2. M Amit, Canadian Paediatric Society, Community Paediatrics Committee (mayo de 2010). «Vegetarian diets in children and adolescents». Paediatr Child Health 15 (5): 303-14. PMC 2912628. PMID 21532796. 
  3. a b Potter-Dunlop JA, Tse AM (2012). «Dietary issues inpatients face with being vegetarian: an integrative review». Holist Nurs Pract (Revisión) 26 (1): 30-7. PMC 4871106. PMID 22157507. doi:10.1097/HNP.0b013e31823bfec2.  Tabla 1
  4. a b c Causso C, Arrieta F, Hernández J, Botella-Carretero JI, Muro M, Puerta C, Balsa JA, Zamarron I, Vázquez C (noviembre-diciembre de 2010). «Severe ketoacidosis secondary to starvation in a frutarian patient». Nutr Hosp 25 (6): 1049-52. PMID 21519781. 
  5. a b «Fruit diet mother found dead». BBC News. 21 de agosto de 2003. Consultado el 17 de julio de 2014. 
  6. a b «A converted "Fruitarian"». BMJ 321 (7272): 1331E. 25 de noviembre de 2000. PMID 11090518. «vegetarians as a rule are not a healthy folk. Either they present a wizened and emaciated appearance, or there is a tendency to flabbiness. They have poor circulation, and are liable to chills. They suffer from dyspepsia and antemia ; bad breath and flatulence, proceeding from a foul stomach, are noticeable among them. The liver and kidneys are commonly affected, and altogether there is a marked want of vitality.» 
  7. Piccoli GB, Vigotti FN, Leone F, Capizzi I, Daidola G, Cabiddu G, Avagnina P (febrero de 2015). «Low-protein diets in CKD: how can we achieve them? A narrative, pragmatic review». Clin Kidney J (Revisión) 8 (1): 61-70. PMC 4310428. PMID 25713712. doi:10.1093/ckj/sfu125. 
  8. Rizzo G, Laganà AS, Rapisarda AM, La Ferrera GM, Buscema M, Rossetti P, Nigro A, Muscia V, Valenti G, Sapia F, Sarpietro G, Zigarelli M, Vitale SG (29 de noviembre de 2016). «Vitamin B12 among Vegetarians: Status, Assessment and Supplementation». Nutrients (Revisión) 8 (12): pii: E767. PMC 5188422. PMID 27916823. doi:10.3390/nu8120767. «However, when the reasons are ethical, this may result in a reduced interest in the knowledge of the nutritional aspects of such a choice. Sin embargo, cuando las razones son éticas, esto puede resultar en un menor interés en el conocimiento de los aspectos nutricionales de dicha elección.». 
  9. Mostert M, Bonavia A (18 de octubre de 2016). «Starvation Ketoacidosis as a Cause of Unexplained Metabolic Acidosis in the Perioperative Period». Am J Case Rep 17: 755-758. PMC 5070574. PMID 27752032. doi:10.12659/AJCR.900002. 
  10. Gille D, Schmid A (febrero de 2015). «Vitamin B12 in meat and dairy products». Nutr Rev (Revisión) 73 (2): 106-15. PMID 26024497. doi:10.1093/nutrit/nuu011. 
  11. Rizzo G, Laganà AS, Rapisarda AM, La Ferrera GM, Buscema M, Rossetti P, Nigro A, Muscia V, Valenti G, Sapia F, Sarpietro G, Zigarelli M, Vitale SG (29 de noviembre de 2016). «Vitamin B12 among Vegetarians: Status, Assessment and Supplementation». Nutrients (Revisión) 8 (12): pii: E767. PMC 5188422. PMID 27916823. doi:10.3390/nu8120767. 
  12. «Vegan diet, subnormal vitamin B-12 status and cardiovascular health». Nutrients (Revisión) 19 (6): 3259-73. agosto de 2014. PMC 4145307. PMID 25195560. doi:10.3390/nu6083259. 

Enlaces externos[editar]