Coventry Patmore

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Coventry Patmore
Portrait of Coventry Patmore.jpg
Retrato de Coventry Patmore, obra de John Singer Sargent (1894)
Información personal
Nacimiento 23 de julio de 1823 Ver y modificar los datos en Wikidata
Municipio de Redbridge (Reino Unido) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 26 de noviembre de 1896 Ver y modificar los datos en Wikidata (73 años)
Lymington (Reino Unido) Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Británica
Religión Iglesia católica Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Padre Peter George Patmore Ver y modificar los datos en Wikidata
Cónyuge Emily Patmore Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Poeta, escritor y crítico literario Ver y modificar los datos en Wikidata
Firma Coventry Patmore signature.jpg

Coventry Kersey Dighton Patmore (Woodford, Essex, 23 de julio de 1823 - Lymington, Hampshire, 26 de noviembre de 1896) fue un poeta y crítico inglés. Está considerado uno de los grandes poetas del siglo XIX, a pesar del reducido volumen de su obra poética.[1]

Vida[editar]

Orígenes y formación[editar]

Hijo mayor de Peter George Patmore, también escritor, nació en Woodford (Essex) el 23 de julio de 1823.[2]​ Su padre era un hombre de letras y un escritor capaz e imaginativo, que vivía entre escritores, formando parte del grupo que incluía a Lamb, Hazlitt, Leigh Hunt, «Barry Cornwall» y otros de menor renombre.[1]​ Recibió una educación privada y sin perspectiva de ninguna profesión en particular; fue en general su propio maestro, pero, como reconocería afectuosamente, aprovechando en gran medida los preceptos de su padre en lo referente a literatura inglesa,[3]​ y de él derivó su temprana pasión por la literatura. Su primera ambición fue convertirse en un artista, y se mostró muy prometedor, resultando galardonado con la paleta de plata de la Sociedad de las Artes en 1838.[2]​ En 1839 pasó seis meses en una escuela francesa de St. Germains,[3]​ y comenzó a escribir poesía. A su regreso, su padre consideró la publicación de algunos de esos poemas de juventud; pero entretanto Coventry había empezado a interesarse por la ciencia, y la poesía quedó apartada.[2]​ Posteriormente consideró tomar las órdenes sagradas, pero se desanimó en parte por la incapacidad de su padre para manutenerle en la universidad y en parte por escrúpulos únicamente relativos a la posición de la Iglesia de Inglaterra; pues, aunque su padre era un librepensador, sus propios estudios y reflexiones le habían reconciliado ya con el cristianismo ortodoxo.[3]​ Pronto, sin embargo, retomaría sus intereses literarios.[2]

Madurez y últimos años[editar]

Hacia la década de 1840, el padre de Patmore se vio envuelto en problemas financieros,[2]​ debido a unas desafortunadas especulaciones en los ferrocarriles.[3]​ P. G. Patmore dejó inevitablemente a su hijo, esmeradamente educado pero desprevenido para cualquier profesión, que se ganara un complicado sustento.[1]​ Hasta ese momento, sus circunstancias habían sido buenas y no había hecho ningún intento serio de ganarse la vida. En aquel momento percibía un exiguo sustento gracias a las traducciones y colaboraciones en publicaciones periódicas hasta que, en noviembre de 1846,[3]Monckton Milnes (más tarde Lord Houghton), tras haber conocido a Coventry Patmore en casa de Mrs. Procter, e interesado por su fachada intelectual y su evidente pobreza, lo recomendó para un empleo en la biblioteca del Museo Británico, y esto fue lo que posibilitaría su matrimonio.[1]​ Así fue como el joven Patmore accedió a un puesto de ayudante de bibliotecario que ocuparía diligentemente durante diecinueve años, dedicando su tiempo libre a la poesía.[2]​ En septiembre de 1847 contrajo matrimonio con Emily Augusta Andrews (n. 29 de febrero de 1824),[3]​ hija de un clérigo inconformista que fue preceptor de griego de Ruskin antes de que el joven estudiante fuera a la universidad:[1]​ el Dr. Andrews de Camberwell.[2]​ Emily Augusta era una dama poseedora de encantos intelectuales y personales muy poco comunes, y un modelo de agradable afabilidad y lúcido sentido común.[3]​ El matrimonio fue sumamente feliz, a pesar de que las preocupaciones y gastos de una familia en aumento y, al cabo de un tiempo, el deterioro de la salud de Mrs. Patmore, llevaban con frecuencia a Patmore a una situación de gran ansiedad.[3]​ Parece ser que en esta época ayudó a Milnes en la preparación de Vida y correspondencia de Keats (1848), pero es difícil determinar en qué medida. Ninguna parte de esta obra puede haber sido escrita por él.[3]​ Nunca comprometió su independencia, y trabajó duro para mantener a su familia escribiendo en revistas, especialmente la Edinburgh y la North British, esfuerzos tanto más meritorios cuanto que el trabajo no era de su agrado.[3]​ Una excepción a su habitual indiferencia hacia la labor de otros hombres era la admiración que en aquella época sentía por Tennyson, con quien se relacionaba tanto como le permitían el alejamiento del viejo poeta de la ciudad y su aversión a escribir correspondencia. Otra amistad, que tuvo resultados más importantes, fue su relación con Ruskin, que había sido alumno del padre de Mrs. Patmore; el entusiasmo de Ruskin por la arquitectura era plenamente compartido por Patmore, que escribió sobre este tema con mucho más disfrute y espontaneidad que sobre literatura.[3]​ Por aquel entonces, los prerrafaelitas casi habían sucumbido a la generalizada hostilidad suscitada por su originalidad y sus peculiaridades cuando, a instancias de Patmore, Ruskin escribió la memorable carta a The Times que cambió el sentido de la opinión pública.[3]

En el Museo se mostraba austero y distante entre sus compañeros, pero resultó no obstante decisivo en la puesta en marcha del movimiento voluntario en 1852,[2]​ después del golpe de Estado de Luis Napoleón en diciembre de 1851. Otros se ofrecieron al mismo tiempo, pero la idea fue originalmente suya.[3]​ Escribió una importante carta sobre el tema a The Times, y suscitó un gran entusiasmo marcial entre sus colegas.[2]​ En 1862 perdió a su esposa tras una larga y prolongada enfermedad,[2]​ dejándolo con seis niños pequeños,[4]​ y poco después se unió a la Iglesia católica. En 1865 se casó de nuevo, siendo su segunda esposa Miss Marianne Byles, segunda hija de James Byles de Bowden Hall (Gloucester); y un año después adquirió una finca en East Grinstead, cuya historia puede ser leída en Cómo administré mi finca, publicado en 1886.[2]​ Coventry Patmore se había convertido al catolicismo en Roma inmediatamente después de la muerte de su primera esposa. Su segunda esposa, Marianne Byles, profesaba la misma fe. Era una mujer de considerable fortuna tanto como belleza.[4]​ Moriría en 1880, sin haberle dado hijos,[4]​ y al año siguiente el poeta, un tanto tardíamente en la vida, contrajo matrimonio por tercera vez, siendo su esposa Miss Harriet Robson, también católica; ésta llegaría a ser madre de un hijo.[4]​ En sus últimos años vivió en Lymington, donde murió el 26 de noviembre de 1896.[2]

Carrera literaria[editar]

Tras descartar la ciencia y la carrera eclesiástica como formas de ganarse la vida, Patmore retomó sus intereses literarios, atraído por el súbito éxito de Tennyson.[2]​ Había comenzado a escribir poesía en 1840,[3]​ y sus primeros poemas fueron publicados por el celo de su padre, dando pie a vaticinios de futura grandeza por parte de Leigh Hunt y otros.[1]​ En 1844 publicó un pequeño volumen de Poemas, no exento de singularidad, pero empañado por su irregular elaboración,[2]​ que contenía, junto con otras composiciones menores, cuatro poemas narrativos: "The River", "The Woodman's Daughter", "Lilian" y "Sir Hubert", sorprendentemente originales y singulares en estilo e idea, aunque no sin trazas de Tennyson y Coleridge. Como narraciones resultan totalmente carentes de interés, casi insípidos; pero la debilidad constructiva queda mitigada por toques de penetración psicológica y poder descriptivo de todo punto sorprendentes para la edad del autor. En muchos aspectos, el volumen anticipó los principios y la obra de los prerrafaelistas en otra esfera artística, y allanó el camino para las posteriores relaciones del escritor con los líderes de dicho movimiento.[3]​ Recibió numerosas críticas, tanto elogiosas como censuradoras:[2]​ una carta de Bulwer[Nota 1]​ con cálidos elogios y buenos consejos,[3]​ y una absurda denuncia avivada por una mordaz parodia del Blackwood's, pero por lo demás atrajo escasa atención más allá del propio círculo del autor.[3]​ Patmore, afligido por la acogida, compró el resto de la edición y la hizo destruir. Lo que le hirió más que todo fue una cruel reseña en el Blackwood's, escrita en el peor estilo de ofensas irracionales; pero el entusiasmo de sus amigos íntimos, junto con sus sabias críticas, hicieron mucho por ayudarlo y fomentar su talento. De hecho, la publicación de este pequeño volumen tuvo un fruto inmediato al dar a conocer a su autor a varios hombres de letras, entre los cuales se encontraba Dante Gabriel Rossetti, por cuya mediación Patmore empezó a ser conocido por Holman Hunt, sumergiéndose de este modo en el remolino del movimiento prerrafaelita, y contribuyendo en The Germ con su poema "The Seasons (Las estaciones)".[2]

En lo que respecta a sus colaboraciones en la Edinburgh Review y en la North British Review, cabe destacar que Patmore carecía del requisito primordial de un crítico literario, la simpatía hacia el autor. Egoísta y místico, no podía tener ningún interés esencial en las ideas de nadie más que en las suyas propias, y por lo tanto su tratamiento de otros autores resulta en general insatisfactorio; si bien su buen gusto, perspicacia intuitiva y esmerado estudio de las leyes estéticas prestan con frecuencia un gran valor a sus observaciones aisladas.[3]​ Patmore había conocido en 1849 al grupo de artistas prerrafaelitas, con quienes tenía mucho en común, y a cuyo órgano, The Germ, contribuyó con un notable ensayo sobre Macbeth, así como con poesías.[3]

Entre tanto, ni las preocupaciones personales ni los intereses públicos habían interrumpido la labor poética de Patmore.[5]​ En 1853 fue publicada su primera obra madura, Tamerton Church-Tower and Other Poems (El campanario de Tamerton y otros poemas),[1]​ que había comenzado allá por 1848.[5]​ La composición que da título al volumen es, al igual que sus anteriores obras, un poema narrativo, y como tal absolutamente carente de sentido y de interés, pero repleto de exquisitos esbozos de paisajes. El volumen, que alcanzó una segunda edición en el mismo año, incluía versiones corregidas[5]​ de las composiciones más exitosas de entre los Poemas de 1844, añadiendo varias poesías nuevas que mostraban una clara progresión, tanto en la concepción como en el tratamiento.[2]​ Entre estas se encontraban muestras de The Angel in the House (El ángel del hogar), el largo poema que ocupaba entonces todo el tiempo y los pensamientos que podía dedicar a ello, y diseñado para ser la apoteosis del amor conyugal. La primera parte, The Betrothal (Los esponsales), fue publicada de forma anónima en 1854. El anonimato se debía a la inquietud de Patmore ante la desfavorable acogida de un libro de su padre, My Friends and Acquaintance, publicado a principios de ese mismo año. Se figuraba que el solo nombre lo condenaría; aunque, puesto que ya habían aparecido fragmentos del poema en El campanario de Tamerton, sus reservas resultaban en realidad absolutamente fútiles. Habría sido más acertado neutralizar las críticas suprimiendo las numerosas trivialidades que desfiguraban un hermoso poema; pero no podía esperarse esto, porque Patmore no podía verlas.[5]​ A pesar de que los ocasionales deslices de The Angel en la trivialidad proporcionaban un asidero a sus detractores, la voz de los grandes críticos se mostró siempre a favor. Tennyson, Browning, Ruskin y Carlyle se prodigaron en elogios sinceros, e incluso su éxito comercial (aunque el propio autor quedó decepcionado) fue mayor de lo que razonablemente podría haberse esperado en el caso de un libro tan enteramente original y tan desprovisto de atractivos ostentosos.[5]The Betrothal es una historia de amor versificada de gran sencillez, entremezclada con breves meditaciones, unas veces graves, otras veces epigramáticamente ingeniosas, sobre las más profundas significaciones del amor en el matrimonio. El libro se hizo célebre inmediatamente,[6]​ y tuvo su continuidad en The Espousals (El desposorio, 1856), Faithful for Ever (Fieles para siempre, 1860) y The Victories of Love (Las victorias del amor, 1862).[2]​ En 1858, 1863 y 1866[5]​ aparecerían nuevas ediciones de los dos primeros volúmenes de la serie. En cuanto a las dos últimas partes, Fieles para siempre y Las victorias del amor, se trata, respectivamente, de un poema de amor no correspondido[5]​ y un poema de duelo.[5]​ Cabe decir que la calidad de la ejecución poética continuaba in decrescendo, aunque hay cosas sumamente hermosas en Fieles para siempre. No obstante, los cuatro poemarios constituyen entre sí un conjunto de reflexiones profundas, sensibles y verdaderamente poéticas sobre el amor y los amantes, embellecido con encantadoras imágenes de paisajes ingleses y de la vida familiar, tales como ningún otro poeta nos ha dado. La obvia e incontestable crítica consiste en que el tema que profesa el poeta sobre la vida matrimonial solo es abordado en las partes menos afortunadas del poemario, e incluso en estas apenas es tratado.[5]

La muerte de su primera esposa (1862) daría un giro a su obra poética. Como había experimentado el amor dichoso desde tan pronto, el dolor de la pérdida se convertiría en gran medida en su tema posterior; pensamientos profundamente conmovedores y también los más sublimes sobre el amor, la muerte y la inmortalidad son presentados bajo una imaginería extremadamente poética en las odas de The Unknown Eros (El Eros desconocido)[4]​ (1877), que contiene incuestionablemente su mejor trabajo poético.[2]​ En 1878 apareció Amelia, su favorito entre sus propios poemas, junto con un interesante, aunque de ninguna manera indiscutible ensayo sobre Las reglas métricas inglesas. Esta desviación hacia la crítica la continuaría aún más en 1879 con un volumen de textos, titulado Principle in Art (Principios artísticos), y de nuevo en 1893 con Religio poetæ.[2]

En 1886 apareció una edición recopilatoria de sus poemas en dos volúmenes, con un característico prefacio que podría servir como epitafio del autor. "He escrito poco", reza, "pero es lo mejor que he hecho; nunca he hablado cuando nada tenía que decir, ni he escatimado tiempo o trabajo para hacer realidad mis palabras. He respetado la posteridad; y si hubiera una posteridad que se interesara por la literatura, me atrevo a esperar que me respete". La evidente sinceridad que subyace a esta afirmación, combinada con cierta carencia de humor que se observa a través de la ingenuidad de la misma, apunta a dos de las principales características de la poesía temprana de Patmore; características que llegaron a fusionarse y armonizarse de manera casi inconsciente a medida que su estilo y su intención se unían en un todo. Lo mejor de su obra se encuentra en el volumen de odas titulado The Unknown Eros, que está repleto no solo de pasajes sino de poemas enteros en los que la meditación exaltada está expresada en versos de la más rica y majestuosa melodía. Por otra parte, el vivificador espíritu amoroso está [en esta obra] profundizado e intensificado en una cristalina armonía de la pasión terrenal con el amor divino y trascendente; la manifestación externa es considerada como un símbolo de un sentimiento a la vez eterno y esencial. La espiritualidad da forma sustancial a su inspiración; la poesía [está compuesta por] los mejores elementos, resplandeciente y viva. La magnífica composición en alabanza del invierno, las solemnes y hermosas cadencias de "Departure", y el hogareño pero sublime patetismo de "The Toys", no tienen, en sus diversas formas, parangón en la poesía inglesa por su sublimidad reflexiva y perfección expresiva. Patmore es uno de los pocos poetas victorianos de los que se puede pronosticar con seguridad que el recuerdo de sus mayores logros sobrevivirá a toda consideración de ocasionales errores en gusto y dignidad. En su mejor momento, escribía de un modo grandioso, melodía e idea en concordancia con perfección expresiva, y sus mejores poemas poseen ese aire indefinible de lo inevitable que es, después de todo, la piedra de toque del don poético. Su hijo, Henry John Patmore (1860-1883), dejó una serie de poemas impresos de manera póstuma en la Oxford Press de Mr. Daniell, que muestran una inequívoca calidad lírica.[2]​ Su primera esposa, Emily Augusta Andrews, fue autora de algunos breves libros de utilidad, bajo el seudónimo de «Mrs. Motherly», y ayudó a su marido en la recopilación de su excelente colección de poesía para niños The Children's Garland, publicada en 1862.[3]

Notas[editar]

  1. Henry Bulwer, I barón Dalling y Bulwer (1801-1872), político liberal, diplomático y escritor británico.

Referencias[editar]

  1. a b c d e f g Meynell, Alice (1913). Charles George Herbermann et al., ed. "Patmore, Coventry" en «The Catholic Encyclopedia» (vol. XI) (en inglés) (2ª edición). Nueva York: The Encyclopedia Press, Inc. p. 546. Consultado el 26 de diciembre de 2019. 
  2. a b c d e f g h i j k l m n ñ o p q r s t Waugh, Arthur (1911). Hugh Chisholm, ed. "Patmore, Coventry Kersey Dighton (1823-1896)" en «Encyclopædia Britannica, Eleventh Edition» (vol. XX) (en inglés). Cambridge: Cambridge University Press. p. 928. Consultado el 26 de diciembre de 2019. 
  3. a b c d e f g h i j k l m n ñ o p q r s Garnett, Richard (1901). Sidney Lee, ed. "Patmore, Coventry Kersey Dighton (1823-1896)" en «Dictionary of National Biography» (suplemento vol. III) (en inglés) (1ª edición). Londres: Smith, Elder & Co. p. 249. Consultado el 20 de agosto de 2020. 
  4. a b c d e Meynell, Alice (1913). Charles George Herbermann, ed. "Patmore, Coventry" en «The Catholic Encyclopedia» (vol. XI) (en inglés) (2ª edición). Nueva York: The Encyclopedia Press, Inc. p. 547. Consultado el 25 de marzo de 2016. 
  5. a b c d e f g h i Garnett, Richard (1901). Sidney Lee, ed. "Patmore, Coventry Kersey Dighton (1823-1896)" en «Dictionary of National Biography» (suplemento vol. III) (en inglés) (1ª edición). Londres: Smith, Elder & Co. p. 250. Consultado el 4 de noviembre de 2020. 
  6. Meynell, Alice (1913). Charles George Herbermann, ed. "Patmore, Coventry" en «The Catholic Encyclopedia» (vol. XI) (en inglés) (2ª edición). Nueva York: The Encyclopedia Press, Inc. pp. 546-547. Consultado el 7 de marzo de 2016.