Casa Verde

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Casa Verde es el nombre dado al campamento y cuartel general de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en el cual habitó su Secretariado probablemente desde 1965 hasta 1990. Este campamento se caracterizó no tanto por ser su sede principal sino por ser un mito y el símbolo de la opulencia de las FARC Belisario Betancur y Virgilio Barco.

Historia[editar]

Los orígenes de Casa Verde son desconocidos hasta la fecha, pero se cree que existe después de la salida de Marquetalia. Casa Verde se estableció en el municipio de La Uribe en el departamento del Meta. Este fue un campamento compuesto de varias casas hechas en madera que servían como vivienda para el Secretariado y para algunos guerrilleros que servían de vigilancia para el campamento. Durante décadas, su ubicación fue totalmente desconocida por las autoridades debido a las densas selvas tropicales del país. El proceso de paz de la primera mitad de los ochentas permitió saber que el campamento se situaba en una montaña frondosa y brumosa a orillas del Río Duda, en el costado occidental de la Serranía de la Macarena.[1]

Durante el Proceso de paz de Betancur[editar]

Casa Verde se dio a conocer durante los diálogos de paz de Belisario Betancur. Casa Verde era el símbolo y el "corazón" de las FARC, siendo un complejo de cabañas campesinas dotadas con agua y electricidad a través de paneles solares, etc. conociéndose así por la opinión pública el modo de vida que tenían algunos guerrilleros prácticamente 20 años después de la Operación Marquetalia. Casa Verde era también conocida como la "sede social" de la guerrilla, pues ahí llegaba la Comisión de Paz encabezada por John Agudelo Rios. Al complejo se le dotó de una cabaña para las reuniones de paz y habitaciones para los huéspedes. Al igual que el famoso "teléfono rojo" entre Moscú y Washington, Casa Verde tenía un teléfono rojo que comunicaba con la Casa de Nariño (residencia del Presidente de la República). Como señal de la verificación del cumplimiento de la tregua pactada en 1984 en los Acuerdos de la Uribe, Casa Verde empieza a salir en las pantallas televisivas, sobre todo al salir los entonces miembros del Secretariado de las FARC; Manuel Marulanda Vélez, Jacobo Arenas, Raúl Reyes y Alfonso Cano. En medio de las negociaciones de paz y como un primer paso para la reinserción social y política del grupo guerrillero, desde este campamento se anunció la creación del partido Union Patriótica, que guiaría Arenas.

Durante la tregua, las FARC realizaban operaciones subversivas y las subcomisones iban y venían del campamento. Durante ese periodo, Jacobo Arenas anunció su pre-candidatura a la Presidencia de la República por la Unión Patriótica. No obstante, Arenas renuncia a su candidatura siendo sucedido por Jaime Pardo Leal.

Durante el Gobierno de Barco[editar]

A pocas semanas de haber sido elegido Virgilio Barco como presidente en 1986, el periodista Antonio Caballero visitó Casa Verde. La calificó como "un ambiente de tregua y paz" debido a que los guerrilleros trabajaban como campesinos, a la amabilidad de Jacobo Arenas, y a que un avión de la Fuerza Aérea Colombiana vigilaba sin sobresaltos el campamento. Por esa época, teniendo el proceso de paz algunas dificultades, Manuel Marulanda Vélez insistía en dialogar por la paz y pedía desmantelar los grupos paramilitares, los cuales masacraban a la guerrilla indiscriminadamente y contribuían a la agudización de la guerra. Caballero calificó a Casa Verde como una especie de enorme finca para una guerrilla campesina. Casa Verde aún seguía siendo visitada por la Comisión de paz pero el proceso estaba viciado y la tregua se violaba desde las FARC:

«[A comienzos del gobierno se hizo público] Un oportuno documento que rompió el silencio que dominaba las relaciones entre el gobierno Barco y las FARC, y permitió que salieran a flote unas cuantas recriminaciones pendientes. Las exigencias del Ejecutivo a las FARC por sus permanentes oleadas de secuestros de civiles o militares y las intimidaciones, emboscadas, asesinatos y extorsiones perpetrados por sus frentes en distintas regiones de Colombia; y la réplica de las FARC por los sucesivos asesinatos de los dirigentes de la Unión Patriótica y las denuncias por la probada participación de oficiales del Ejército y Policía en grupos de justicia privada o presuntos hostigamientos militares a sus frentes, en desconocimiento de la tregua armada

Cardona, Jorge (2009). Días de Memoria. Del Holocausto del Palacio de Justicia al falso sometimiento de Pablo Escobar. Bogotá D.C.: Aguilar. Pg. 52

En 1989, Bernardo Jaramillo Ossa, presidente de la Unión Patriótica visitó Casa Verde para incitar al diálogo y mostró su desacuerdo con la doctrina de "todas las formas de lucha" propugnada por las FARC y el Partido Comunista. Como muestra de rechazo a tal doctrina y como respuesta al genocidio del que la Unión Patriótica estaba siendo víctima por organizaciones narcoparamilitares de extrema derecha,[2]​ dicho partido se separó públicamente de la guerrilla, a la vez que varios guerrilleros en tregua regresaron al monte salvo algunos como Braulio Herrera.

Fin de Casa Verde[editar]

La tregua toca prácticamente su fin cuando dos frentes de las FARC atacaron un convoy en el que iba el ministro de defensa. El secretariado argumentó que los frentes habían atacado sin autorización de sus superiores y que la guerra sería inminente. Tras fracasar la participación de la guerrilla en la Asamblea Nacional Constituyente, el domingo 9 de diciembre de 1990 se inició un ataque violento del Ejército a Casa Verde, buscando acabar con la guerrilla y capturar a los líderes del Secretariado. Casa Verde despareció y las posibilidades de dialogar con las FARC también.

Referencias[editar]

  1. Cardona, Jorge (2009) Días de memoria. Del Holocausto del Palacio de Justicia al falso sometimiento de Pablo Escobar. Bogotá D.C.: Aguilar. Pg. 51
  2. Cardona, PP. 140-148