Capitán Rex

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REX
Capitán
Capitán
Lealtad

República Galáctica

Rebeldes de Lothal
Información

El Capitán Rex es un personaje ficticio de la serie de películas La Guerra de las Galaxias.

En el universo de La Guerra de las Galaxias el capitán Rex (CT-7567) es presentado como un soldado clon del ejército de la República, que lideró la Legión 501 en sus comienzos y también fue un destacado soldado ARC antes que la legión surgiese. Pese a ser un clon, sobresalió por su liderazgo, coraje, valor y por su libre albedrío al expresar su opinión a sus superiores.

Descripción[editar]

Rex es un clon de élite curtido por las campañas contra los separatistas. Como lugarteniente de Anakin, ha visto a los jedi en acción y respeta sus capacidades, aunque no aprueba que algunos de ellos prefieran debatir a luchar. Por suerte, su propio general jedi es valiente y decidido. A veces Rex cree que Anakin sería un buen clon.

Rex era especializado en el uso de muchas armas y algunas granadas, más que las de un ARC convencional. También era muy hábil en batallas aéreas en alturas considerables por medio del uso de jetpacks, idéntico al que tenía su "Padre" Jango Fett.

Este personaje fue una figura clave en las Guerras Clon, especialmente la Batalla de Christophsis por su participación e interacción con los generales Jedi que participaron en ella, como fueron Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker.

Poco antes de la creación del Imperio Galáctico, el clon Cincos en sus últimas palabras antes de morir le reveló a Rex que existía un complot contra los Jedi el cual se había implantado un chip inhibidor en el cerebro de todos los clones para obligarlos a matar a los Jedi en un momento dado.

Aparición en Star Wars Rebels y supuestamente Trilogía Original[editar]

14 años después de la guerra en el 5 ABY, Ahsoka Tano, líder de la llamada Red Rebelde, un incipiente movimiento de oposición al Imperio Galáctico; envió a los Rebeldes de Lothal a buscar a Rex, para solicitar su ayuda. Gracias a la cabeza de un viejo droide táctico, los rebeldes lograron encontrar a Rex, Wolffe y Gregor en el planeta Seelos, a bordo de un AT-TE como casa.

Ezra Bridger, uno de los rebeldes, preguntó a los clones acerca del número 7567. Rex, sorprendido, respondió que ese era su número de nacimiento. Cuando Kanan Jarrus, un padawan que presenció la muerte de su maestra, Depa Billaba, a manos de los soldados clones durante la Orden 66; se dio cuenta de que Rex y sus compañeros eran clones, encendió alarmado su sable de luz tratando de prevenir un posible ataque de los clones.

Entonces, Wolffe se dio cuenta de que Kanan era un Jedi, pensando que quería vengarse de ellos por los hechos acontecidos durante la Orden 66, atacó al Jedi. Gregor, alarmado, también se preparó para atacar. Rex logró calmar a Gregor y a continuación, trató de calmar a Wolffe recordándole que no fueron los Jedi quienes habían traicionado a los clones. Cuando Wolffe se tranquilizo, los rebeldes informaron de que venían de parte de Ahsoka Tano y pidieron a Rex y sus compañeros que se unieran a la Red Rebelde y les proporcionaran la ubicación de lugares ideales para establecer una base rebelde.

Sin embargo, Rex se negó a unirse a la Red Rebelde argumentando que su tiempo en el campo de batalla ya había terminado, aunque aceptó proporcionar ubicaciones posibles para establecer una base. En una conversación privada de Rex con Wolffe y Gregor, Wolffe instó a sus compañeros a no colaborar con los Jedi, temiendo lo que el Imperio podía hacerles si descubría que habían ayudado a un Jedi. Gregor no obstante, desoyó las advertencias de Wolffe y propuso que los rebeldes les ayudaran a cazar a un gran joopa a cambio de su información.

Poco después, Rex escuchó una conversación de Kanan y Ezra, en la que rememoraba con gran dolor los hechos que tuvieron lugar durante la Orden 66, haciendo especial énfasis en la traición de los clones, con la intención de hacer ver a Ezra el rencor que sentía por los clones. Al oír las palabras de Kanan, Rex interrumpió la conversación e informó de que tanto él como sus compañeros se habían extirpado los chips que obligaban a cumplir la Orden 66 poco antes del fin de la guerra (aunque en realidad fue después del incidente con el soldado clon Cincos), por lo que no estuvieron implicados en la muerte de ningún Jedi. Luego señaló la cicatriz que tenía en la cabeza como resultado de la extirpación el chip como prueba.

Cuando los clones y los rebeldes trataron de cazar a un joopa en equipo usando a Garazeb Orrelios como cebo, Rex pidió a Sabine Wren que se asegurara que la cuerda que unía a Zeb con el AT-TE de los clones permanecía entera. Tras cazar con éxito el joopa, Rex informó a Sabine de que podía recoger la ubicación de posibles bases para la Red Rebelde de su datapad. Luego, Rex se puso a hablar con Ezra, destacando su valentía y explicándole que un gran Jedi, Anakin Skywalker (ahora conocido como Darth Vader), le dijo en una ocasión que los mejores líderes siempre predican con el ejemplo. Ezra respondió que su ejemplo era Kanan, quien también era un gran líder. Rex contó a Ezra que tenía la impresión de que Kanan sentía gran desprecio hacia él y que seguramente siempre se lo tendría. Aun así, añadió que no podía culpar a Kanan por ello.

A continuación, Sabine interrumpió la conversación afirmando que había descubierto que uno de los clones había informado al Imperio de su presencia y que anteriormente los clones habían recibido solicitudes de ayuda de Ahsoka que no habían respondido. Kanan se enfureció y exigió a sus compañeros abandonar inmediatamente el lugar, pero Ezra lo retuvo. Entonces, Rex afirmó que él en ningún momento había recibido ningún tipo de transmisión de Ahsoka y preguntó a Wolffe si había sido él quien había alertado al Imperio de la presencia de los rebeldes y quien le había ocultado las solicitudes de ayuda de Ahsoka.

Wolffe admitió su culpabilidad, argumentando que había hecho todo eso con la intención de proteger a Gregor, Rex y él mismo. Rex contestó a Wolffe que la guerra había acabado desde hacía mucho tiempo y que todos ellos eran hombres libres para hacer lo que quisieran. Luego, añadió que no podían vivir con miedo al Imperio durante el resto de sus vidas, puesto que eso no era libertad. Finalmente, Wolffe admitió profundamente arrepentido que había cometido un error al traicionar a los rebeldes, cuyo bando era el correcto y se disculpó.

A continuación, un droide sonda imperial fue descubierto en las inmediaciones, tras haber espiado a los clones y a los rebeldes por orden del Agente Kallus. Rex logró abatir al droide, pero a pesar de todo, ya era demasiado tarde. El droide había dañado la nave de los rebeldes y las tropas del Imperio se acercaban a su posición.

Tras el incidente, Rex, Gregor y Wolffe entregaron a los rebeldes la ubicación de todas las bases militares abandonadas del Borde Exterior, tanto Separatistas como de la antigua República. Nuevamente, Ezra Bridger le preguntó a Rex si estaba seguro de no querer unirse a la Red Rebelde. Rex reiteró que su tiempo en combate ya había pasado. A continuación, los clones recibieron una llamada del Agente Kallus.

Durante la llamada, Kallus pidió a Wolffe que le transmitiera sus coordenadas para atacar a los Jedi, pero Wolffe respondió que en realidad no había visto a ningún Jedi y había sido confundido por su ojo cibernético. Rex se disculpó ante Kallus por haberle hecho perder el tiempo. Sin embargo, Kallus mostró a los clones unas grabaciones en las que se les veía colaborando con los Jedi. Por eso amenazó a los clones con matarlos a no ser que capturaran a los Jedi. Los clones se negaron a ello y Rex dijo a Kallus con ironía que esperaba que tuviera algo mejor que los soldados de asalto para atacarlos.

Kallus afirmó que los soldados de asalto servían bien al Imperio y que poseía un gran número de ellos. Con la aprobación de Gregor y Wolffe, Rex respondió a Kallus que podía enviar a todos los soldados de asalto que quisiera. A continuación cortó la transmisión. Poco después, se acercó al AT-TE de los clones un caza TIE. Los rebeldes salieron del interior del AT-TE para defenderse del ataque del TIE, y poco después salieron también Rex y Gregor.

Rex pasó un lanzacohetes a Gregor, que se ofreció voluntario para destruir al TIE. Apuntando al TIE imperial, Gregor disparó el lanzacohetes y destruyó al TIE con sólo un disparo. Rex, entusiasmado, elogió a Gregor exclamando que a pesar del paso del tiempo, Gregor aún seguía poseyendo excelentes aptitudes para el combate. A continuación, Wolffe avistó a 3 AT-AT imperiales aproximándose a su posición. Por eso, Rex y Gregor se reunieron con Wolffe para avistar la próxima oleada de ataques imperiales.

Junto a Wolffe y Gregor, Rex comenzó a nombrar todas las características de los AT-AT que no tenían ninguno de los tanques usados durante las Guerra de los Clones. Ezra interrumpió la conversación de los clones, que habían pasado a hablar entusiasmados del tamaño y coraza de los AT-AT. Entonces por orden de Rex, Wolffe dio media vuelta al AT-TE para moverse en dirección contraria a los tanques del Imperio.

Para ocultarse de los tanques, Wolffe metió al AT-TE en una tormenta de arena y Rex se refugió en el interior del AT-TE junto a Wolffe, Gregor y los rebeldes. Rex ideó un plan para no ser descubiertos por el Imperio dentro de la tormenta de arena, consistente en que Kanan Jarrus usara la Fuerza para saber dónde estaban los tanques enemigos (que también habían entrado en la tormenta de arena), de modo que los clones pudieran evitarlos. Tras la ejecución del plan, Kanan informó de que estaban rodeados por los 3 AT-AT.

Rex pidió a Ezra que también usara la Fuerza para disparar a uno de los AT-AT, de modo que los rebeldes pudieran dejar de estar rodeados y pudieran salir de la tormenta. Ezra consiguió destruir un AT-AT y sacaron su tanque de la tormenta, perseguidos por los otros AT-AT restantes. Los clones instaron a los rebeldes a huir de Seelos a bordo del Fantasma, mientras ellos distraían a los AT-AT y se sacrificaban para que los rebeldes escaparan. Ezra trató de que los clones subieran con ellos a bordo del Fantasma, pero Rex respondió a Bridger que él, Wolffe y Gregor habían nacido para morir en combate si era necesario.

Cuando los rebeldes se hubieron marchado, Rex ordenó a Wolffe dar media vuelta al AT-TE para encarar al Imperio. Wolffe obedeció y se dedicó a mantener en movimiento al AT-TE a pesar de los ataques enemigos para poder embestir al Imperio. Rex de mientras manejaba la torreta del tanque y Gregor se aseguraba del correcto funcionamiento del AT-TE. En un momento dado, Wolffe embistió a un AT-AT, colocando al AT-TE en vertical y usándolo para que las patas delanteras del AT-AT cayeran sobre el AT-TE, de modo que el AT-AT quedase inclinado. En ese AT-AT iba el Agente Kallus.

Sin embargo, el otro AT-AT apuntó a los clones dispuesto a matarlos. Rex trató de disparar al AT-AT, pero la torreta de su tanque se había estropeado, Por eso, Rex pidió a Gregor que reparara los sistemas del AT-TE. Cuando parecía que los clones iban a morir de un disparo directo del AT-AT, Rex se encaramó a lo alto de su tanque y gritó a Kallus para que bajara de su AT-AT y peleara cuerpo a cuerpo. Entonces, Rex cerró los ojos preparándose para morir, y en se precisó instante los rebeldes volvieron a bordo del Fantasma y abordaron al AT-AT, sacando a sus pilotos y usándolo para atacar al AT-AT del Agente Kallus. Rex murmuró que el rescate de Kanan era idéntico a los viejos tiempos, en los que los Jedi siempre llegaban en el momento oportuno. Cuando Gregor reparó los sistemas del tanque, Rex destruyó el AT-AT de Kallus, que tuvo que huir a bordo de una moto deslizadora. Después de eso, los clones celebraron la victoria.

Cuando Rex dijo que parecía que habían sobrevivido para luchar otro día, Wolffe respondió con ironía que eso era lo que siempre acababa ocurriendo. Finalmente Gregor matizó que siempre sobrevivían cuando tenían a un General Jedi guiándolos, haciendo referencia a Kanan. Rex, Gregor y Wolffe; decidieron al final unirse a la Red Rebelde, por lo que fueron recogidos por Hera Syndulla a bordo del Fantasma y se reunieron con la flota de la Red Rebelde.

Al reunirse con la flota, Rex se reencontró con Ahsoka Tano. Al verla, Rex comentó amablemente a Ahsoka que había crecido. Ella respondió que algún día tenía que ocurrir. Entonces, abrazó a Rex, que correspondió el abrazo de Ahsoka. Rex dijo a Ahsoka que se alegraba de verla aún con vida, a lo que Ahsoka contestó que ella también se alegraba de ver a Rex vivo. Rex explicó a Ahsoka que no seguiría con vida de no ser por los rebeldes, motivo por el cual Ahsoka agradeció a los Rebeldes de Lothal su ayuda.

Muchas Teorías de los fans de la guerra de las galaxias, afirman que el Capitán Rex, aparece en una escena de la (trilogía original) en el planeta o luna de Endor, apoyando a la alianza Rebelde.

Viajes[editar]

A continuación se presenta un listado de los planetas a los que Rex ha acudido en sus misiones: