Batalla del río Sambre (57 a. C.)

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Batalla del Sabis
Guerra de las Galias
Gallia Cesare 57 aC.png
Campañas romanas en ese año. Conquistas de César durante el año anterior en rosado.
Fecha Julio del 57 a. C.[1]
Lugar Río Sambre (o quizás el río Selle),[2]​ cerca de la actual Saulzoir, Francia
Coordenadas 50°14′00″N 3°26′30″E / 50.233333333333, 3.4416666666667Coordenadas: 50°14′00″N 3°26′30″E / 50.233333333333, 3.4416666666667
Resultado Victoria romana
Beligerantes
República romana Belgas (nervios, atrebates y viromanduos)
Comandantes
Cayo Julio César Boduognato
Fuerzas en combate
8 legiones romanas más auxiliares[3] 25.000-50.000 (estimación moderna)[4]
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La batalla del río Sambre o batalla del Sabis fue el enfrentamiento, en julio del año 57 a. C., de las legiones de la República romana dirigidas por Cayo Julio César y las tribus belgas de los nervios, atrebates y viromanduos al mando del jefe Boduognato. La victoria fue de los primeros.

Antecedentes[editar]

En el invierno del 58-57 a. C., el procónsul Cayo Julio César escuchó rumores que indicaban la disposición de los belgas para atacar a los romanos a través de cartas del legado Tito Labieno.[5]​ Esta información fue útil para que extendiera sus campañas más al norte de la Galia, contratar dos legiones (XIII y XIV) que su lugarteniente Quinto Pedio llevaría a la región[6]​ y convencer a la tribu de los remos,[7]​ con capital en Durocortorum,[3]​ de aliarse con Roma[8]​ y proporcionarles información y su caballería[3]​ a pesar que les exigían entregar rehenes, permitir usar sus ciudades y darles maíz.[9]​ El senado de ese pueblo se reunió ante César y entregaron a los hijos de sus líderes como nobles.[10]​ Las otras tribus belgas respondieron amenazando a los remos.[11]

En abril[1]​ y como represalia, las tribus enemigas se concentraron en tierras de los belovacos[12]​ y atacaron un oppidum (villa fortificada) de los remos ubicado cerca del río Áxona[13]​ llamado Bibrax.[3][14]​ Era una alianza que incluía a los belóvacos (prometían 60.000 guerreros a la alianza),[15]suesiones (50.000),[16]nervios (50.000),[17]atrebates (15.000), ambianos (10.000), mórinos (25.000), menapios (9.000), cáletes (10.000), veliocases (10.000), viromanduos (10.000), aduáticos (19.000),[18]condrusos, eburones, ceresos y pemanos (40.000 entre los últimos cuatro pueblos)[19]​ dirigidos por el rey suesión Galba.[16]​ Historiadores modernos rebajan la cifra a 75.000 a 100.000 guerreros reunidos.[1]​ Además, estaban pidiendo ayuda a sus aliados germánicos.[3]

César respondió rápido para defender al oppidum y convencer a los eduos de amenazar territorio belóvaco, llevando a esta tribu a abandonar la alianza.[20]​ Ida la más importante tribu,[15]​ a mala coordinación de las fuerzas belgas llevó al colapso de la alianza y los guerreros volvieron a las tierras de sus tribus, que son vencidas una por una por los veloces y eficientes romanos.[3][21]​ Los romanos pusieron sitio a Noviodunum, capital de los suesiones, que se rindió cuando los defensores vieron las obras de asedio romanas.[22]​ Siguieron los belóvacos, cuya capital, Bratuspantium, se rindió sin luchar.[23]​ Sin embargo, los poderosos nervios se negaron a rendirse[24]​ y convencieron a los atrebates, viromanduos y aduáticos de apoyarlos.[25]

Fuerzas enfrentadas[editar]

El ejército romano se componía de 8 legiones romanas (32.000 a 40.000 legionarios) más auxiliares.[3]​ Entre estos últimos habían arqueros cretenses, honderos baleares y jinetes númidas, remos y tréveros.[26]​ El historiador militar estadounidense Spencer Tucker habla de 40.000 romanos y 20.000 auxiliares, principalmente galos.[1]

Según César los belgas sumaban unos 60.000 nervios,[27]​ 10.000 atrebates y 15.000 viromanduos.[18]​ Estimaciones modernas varían entre 25.000 y 50.000.[4]

Batalla[editar]

Provocación de la caballería belga[editar]

Las legiones marcharon por tres días en territorio nervio,[28]​ recibiendo informes sobre sus posiciones.[29]​ César llevaba delante sus seis legiones veteranas mientras las dos imberbes escoltaban el bagaje.[30]​ Al llegar a una colina al noreste del río Sabis empezaron a construir un castrum (campamento).[31]​ Al oeste del río, en la orilla sur, había otra colina muy boscosa frente a donde los romanos estaban obrando,[32]​ justo allí estaban los belgas ocultos.[33]​ Ahí tenían su campamento y se preparaban para atacar.[34]

La caballería y auxiliares de César cruzaron el río,[35]​ de un metro de profundidad,[33]​ para explorar la zona y enfrentar a la caballería belga que estaba en la otra orilla y rápidamente huyó al bosque. Después los jinetes galos volvieron a atacar pero de nuevo se retiraron al bosque.[36]

Carga general de los belgas[editar]

Fue entonces que los enemigos, ocultos en el bosque, salieron a la carrera organizados en orden de batalla sobre la caballería romana en cuanto vieron el tren de bagaje,[37]​ a la que pusieron en fuga sin dificultad. Después, los belgas cruzaron el río rápidamente[38]​ y asaltaron la colina donde los legionarios estaban ocupados construyendo el campamento.[39]​ César fue con la X legión a darle ánimos.[40]

Los romanos no tuvieron tiempo para organizarse para la batalla. Muchos comenzaron a luchar sin casco y no pudieron quitarle las cobijas a sus escudos,[41]​ reuniéndose donde estaba el estandarte más cercano sin importar si era de su unidad o no.[42]​ Su experiencia los hacía actuar sin esperar órdenes.[43]

Mapa de la batalla. A la izquierda situación previa al combate y a la derecha cuando cargaron los belgas.

Reacción romana[editar]

En el ala izquierda de la línea romana estaba los soldados de las legiones IX y X enfrentando a los atrebates, que fueron obligados a retroceder al otro lado del río después de recibir una lluvia de pilum.[44]​ Los legionarios continuaron persiguiéndolos y masacrándolos.[45]​ En el centro las legiones VIII y XI derrotaron a los viromanduos en la orilla del río.[46]​ En el ala derecha, las legiones VII y XII recibieron el ataque del mayor contingente belga: los nervios, que intentaban rodear su posición. Las legiones del ala derecha estuvieron a punto de colapsar y sólo la disciplina de soldados y oficiales les permitió resistir.[47]

Mientras, la tropa auxiliar estaban huyendo dispersa mientras que el campamento estaba siendo asaltado y saqueado.[48]

Desenlace[editar]

César, después de exhortar a la X, fue al ala derecha donde los soldados de la XII eran perseguidos por los nervios. Todos los centuriones de la cuarta cohorte, con su signifer, están todos muertos y casi todos los centuriones de las otras cohortes estaban heridos o muertos.[49]​ Reunió las insignias de la XII porque obstaculizaban a los soldados, fue al frente mismo y llamando a los centuriones por sus nombres ordenó luchar.[50]​ La llegada de su general dio nuevos ánimos a los legionarios, que consiguieron rechazar parcialmente al enemigo.[51]​ Viendo que la VII estaba también en estado crítico, ordenó a los tribunos militares que lentamente las legiones se debían unir y resistir a sus enemigos.[52]​ Entonces las dos legiones bisoñas que acompañaban el equipaje llegaron.[53]

Entonces Labieno, con la X legión avanzó hasta tomar el campamento enemigo y después dio media vuelta y cargo contra la retaguardia de los nervios.[34]​ Estos últimos fueron rodeados y masacrados,[54]​ sólo 500 guerreros sobrevivieron. De los 600 miembros de su senado apenas 3 salvaron.[27]

Consecuencias[editar]

Los aduáticos, al enterarse de la derrota de sus aliados, se retiraron a un oppidum de origen, Aduatuca, donde César acabaría sitiándolos. Tras esta última victoria, los romanos se harían con el control total sobre los belgas,[55]​ era septiembre del mismo año.[1]

Como efecto colateral, la influencia de los eduos, claves en la campaña, aumento entre los belgas.[56]

César prácticamente logró «arrebatar la victoria de las guerras de la derrota».[57]​ De haber perdido hubiera sido un desastre total, a más de 1.000 km del territorio romano, pero la sangre fría de su general y el valor y disciplina de sus legiones «convirtió una inminente derrota en una aplastante victoria».[55]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c d e Tucker, 2009: 118
  2. Turquin, Pierre. «La Bataille de la Selle (du Sabis) en l' An 57 avant J.-C.» Les Études Classiques 23/2 (1955), pp. 113-156
  3. a b c d e f g Wilcox, 2011: 38
  4. a b Wilcox, 2011: 40
  5. César 2.1.1
  6. César 2.2.1
  7. César 2.3.1
  8. César 2.3.2
  9. César 2.3.3
  10. César 2.5.1
  11. César 2.3.4
  12. César 2.5.3
  13. César 2.5.4
  14. César 2.6.1
  15. a b César 2.4.5
  16. a b César 2.4.7
  17. César 2.4.8
  18. a b César 2.4.9
  19. César 2.4.10
  20. César 2.10.5
  21. César 2.6-2.15
  22. Wilcox, 2011: 39
  23. César 2.13.2
  24. César 2.15.6
  25. César 2.16.3-4
  26. César 2.3.2; 2.7.1; 2.24.4
  27. a b César 2.28.2
  28. César 2.16.1
  29. César 2.16.2
  30. César 2.8.5; 2.19.2-3
  31. César 2.18.1
  32. César 2.18.2
  33. a b César 2.18.3
  34. a b César 2.26.4
  35. César 2.19.1; 2.19.4
  36. César 2.19.5
  37. César 2.19.6
  38. César 2.19.7
  39. César 2.19.8
  40. César 2.21.1
  41. César 2.21.5
  42. César 2.21.6
  43. César 2.20.3
  44. César 2.23.1
  45. César 2.23.2
  46. César 2.23.3
  47. César 2.23.4
  48. Cesár 2.24.4
  49. César 2.25.1
  50. César 2.25.2
  51. César 2.25.3
  52. César 2.26.1
  53. César 2.26.3
  54. César 2.27
  55. a b Wilcox, 2011: 42
  56. César 2.14.6
  57. Wilcox, 2011: 41

Bibliografía[editar]

Clásicas[editar]

Modernas[editar]

  • Tucker, Spencer C. (2009). A Global Chronology of Conflict: From the Ancient World to the Modern Middle East. Santa Bárbara: ABC CLIO. ISBN 9781851096725.
  • Wilcox, Peter & Duncan B. Campbell (2011). La Guerra de las Galias. Barcelona: Osprey Publishing. Traducción inglés-español por Isabel Galera Ibáñez. ISBN 978-84-473-7335-2.

Enlaces externos[editar]