Batalla de Monte Kent

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La batalla de Monte Kent fue un choque armado durante la Guerra de Las Malvinas entre fuerzas especiales británicas y argentinas.

En la última semana de mayo, Comandos Británicos quienes habían infiltrado elementos del Special Air Service (Servicio Aéreo Especial, más conocido por sus siglas SAS) y del SBS en Estancia House[1]​(según pudo saberse después) habían establecido que un número de altas cumbres con vistas de las defensas argentinas alrededor de Puerto Stanley/Argentino, esteban en gran parte indefensas, especialmente después de que la reserva helitransportada argentina, el Equipo de Combate Solari (la Compañía B del Regimiento de Infantería 12) fuera transportada en helicópteros a Ganso Verde y el Regimiento de Infantería 4 Monte Caseros había recibido la orden de tomar nuevas posiciones en Dos Hermanas y Monte Harriet.

Los refuerzos iniciales del Escuadrón D del Mayor Cedric Delves, insertado en la zona de Monte Kent por helicóptero el 25 de mayo, permitió que el resto del escuadrón de Delves llegara sin peligro el 27 de mayo justo a tiempo para hacer frente a una fuerte penetración de Fuerzas Especiales Argentinas, bajo el mando del Capitán Eduardo Marcelo Villarruel, segundo jefe de la Compañía de Comandos 602.

Los comandos británicos del Special Boat Squadron (SBS) se pusieron en marcha en la noche del 27 de mayo. Se trasladaron en botes sobre el mar a Teal Inlet.

Al mismo tiempo que los británicos hicieron esta movida, la Agrupación de Comandos Anfibios (APCA) de la Infantería de Marina Argentina partió de la Base Aérea Militar Río Grande hacia Malvinas en apoyo a los comandos en Puerto Argentino pero la misión fue abortada con el Hércules carreteando en la pista.[2]

El Mountain and Arctic Warfare Cadre (Cuadro de Guerra de Montaña Y Artico o M&AWC) y las patrullas de la SAS (en la forma de la Tropa del Aire (Air Troop), Tropa del Barco (Boat Troop), Tropa de Montaña (Mountain Troop), Tropa Móvil (Mobility Troop) y la Plana Mayor del Mayor Delves) patrullando las zonas de los Montes Simon y Kent, pronto se verían bajo fuerte presión a finales de mayo, en una serie de acciones contra alrededor de 50 Boinas Verdes del Ejército Argentino antes que los comandos argentinos fueran muertos, heridos, hechos prisioneros o obligados a retirarse. La Tropa del Aire se vería inicialmente obligado a retroceder en los combates hacia Estancia House portando a sus dos heridos, pero lograría reforzar Monte Kent antes que llegaran refuerzos en la forma de una entera compañía de Marines Reales (Royal Marines).

A pesar de la derrota se pudo haber flanqueado la fuerza elite de asalto del Mayor Delves, como se comprobó más tarde. En la noche del 3 al 4 de junio una patrulla de comandos argentinos al mando del Teniente 1º Jorge Manuel Vizoso Posse descubre que la cumbre de Monte Challenger ha sido abandonada por la Tropa Móvil del SAS, lo cual ofrece una gran oportunidad para atacar la Artillería Británica reciente llegada, aunque la ocasión es desaprovechada por la Plana Mayor de la 10ª Brigada de Infantería Mecanizada Teniente General Nicolás Levalle. [3]

Incursión de comandos argentinos[editar]

El 26 de mayo, ya con los británicos en pleno avance hacia Goose Green y Puerto Argentino, el comandante del Cuerpo de Ejército V, General de Division Osvaldo Jorge García desde el continente comunica al Gobernador Militar de las Islas Malvinas, General de Brigada Mario Benjamín Menéndez que su plan de defensa ha sido sobrepasado por la cabecera de playa británica. Y agrega:

La Armada Nacional ha aportado su alta cuota de sangre en esta contienda. La FAA (Fuerza Aérea) ha puesto de manifiesto su decisión a travez (sic) del alto costo en vidas y material que significa su accionar. El Ejército aparenta mantener una actitud estática en una defensa, que de proseguir indefinidamente, languidecerá en sus posiciones sin tan siquiera llegar a combatir con la masa de sus efectivos. En sus futuras decisiones descansa el honor de EA.[4]

Horas después, Menéndez envió al general García sus razones para no contratacar en San Carlos:

Dicho ataque sólo es factible previo detallado planeamiento y coordinación ... reagrupamiento de medios y marcha a pie de casi cien kilómetros sumamente lenta y difícil que impedirá iniciar operación sobre cabeza de playa antes de doce a quince días. Dejar Puerto Argentino significa sacrificar ventajas logradas a través de elección y preparación terreno .. Al mismo tiempo vamos al terreno del enemigo, que además tiene superior movilidad táctica por empleo masivo e irrestricto helicópteros ... Esto puede significar que seamos tomados durante el movimiento ... Para ello es muy importante contar con comandos, buzos tácticos, fuerza de tarea aerotransportada.[4]

El General García en los días previos a la incursión en Kent envío a Malvinas a 115 comandos (Compañía de Comandos 602 y Escuadrón de Fuerzas Especiales de la Gendarmería Nacional) en aviones de transportes Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina (FAA) cargado de toneladas de armamentos para plantar una pantalla de norte a sur para atacar a la línea de la logística británica de comunicación y capturar a soldados británicos.[5]

El 29 de mayo, el jefe de la Compañía de Comandos 602, el mayor Aldo Rico, ordena a sus cuatro jefes de patrulla apoderarse de Monte Kent y las alturas alrededores con el fin de permitir refuerzos en la forma del Escuadrón de Fuerzas Especiales de la Gendarmería Nacional (EFE601GN) mejor conocido como el Escuadrón Alacrán al mando del Mayor José Ricardo Spadaro y la Compañía Helitransportada B del Mayor Oscar Ramón Jaimet del Regimiento de Infantería Mecanizado 6 General Viamontes, que había recibido mucho entrenamiento en combate nocturno el año anterior[6]​además de entrenamiento tipo comando para los conscriptos.[7]

El primer choque durante la Batalla de Monte Kent se produce durante la noche del 29 al 30 de mayo de 1982 cuando la 3ra Sección de Asalto del capitán Andrés Antonio Ferrero de la Compañía de Comandos 602 se topó con el 16 Troop (Air Troop) del Escuadrón D del Servicio Aéreo Especial en las laderas del Monte Kent.[8]​ En el momento que se aproximaban a la cima los recibió un nutrido fuego de armas automáticas, estaba oscuro y por los informes de inteligencia no debieron encontrar enemigos en Kent. Los comandos argentinos desconocían la situación y en un primer momento pensaron que se trataban de propias fuerzas y que estaban cometiendo fratricidio al dispararles por lo que el capitán Andres Ferrero, Teniente 1° Francisco José Maqueda y Sargento Arturo Oviedo se arrastraron para poder observar mejor separando la patrulla en dos. Cuando los comandos británicos percibieron el movimiento comenzaron con el fuego nuevamente, este era sostenido y pronto comenzaron a caer proyectiles de mortero que dejaron completamente segregadas a las dos fracciones de la patrulla argentina, Ferrero y los que lo acompañaban habían podido zafar de la zona de muerte de las armas enemigas, pero los torturaba ver como el resto de la 3ra Sección de Asalto recibía todo el castigo del poder bélico de los británicos. En esa acción resulta herido el sargento Raimundo Máximo Viltes en un tobillo, los sargentos Orlando Aguirre y José Luis Núñez aprovechando una pausa de fuego, iniciaron el escape para avisar al Capitán Villarruel, dejando solos al teniente 1° Lauría y a Viltes. Los británicos tomaron el control de la situación, pero a costa de dos suboficiales de las SAS gravemente heridos.[9][10]

Mientras esta acción ocurría, buques de guerra británicos bombardearon la Base Aérea Militar Malvinas, matando al Teniente Luis Castagnari del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) que habían recibido órdenes para apoyar a los comandos del ejército encargados de tomar las alturas dominantes al oeste del río de Murrell.[11]

Comprendiendo que los británicos ahora estaban en la posesión de la altura, el Capitán Villarruell con su patrulla marchó para ocupar Monte Estancia en vez del Monte Kent. Antes del amanecer, el Sargento Mario Antonio Cisnero alcanzó a divisar una columna enemiga de diez británicos que se replegaban entre la neblina a Estancia House. Hizo señas con su brazo pero el Capitán Villarruel pensó que no era rentable dispararles si no cabía posibilidad de ponerlos todos fuera de combate, delatando su presencia.

Al día siguiente, el Teniente 1° Rubén Márquez y el Sargento 1° Oscar Blas de la 2da Sección de Asalto del Capitán Tomás Victor Fernández, habían alrededor de las 11.00 hora local, demonstrado gran coraje personal y liderazgo en el combate que tuvo lugar en Bluff Cove Peak, hiriendo con granadas de mano a dos comandos británicos pertenecientes al 17 Troop (Boat Troop) y Plana Mayor del Escuadrón D[12][13]​y se les concedió póstumamente la Medalla al Valor en Combate. Los comandos argentinos al mando del Capitán Fernández habían tropezado literalmente en un campamento ocupado por la Plana Mayor del Mayor Cedric Delves según el historiador estadounidense Martin Arostegui en su libro Twilight Warriors: Inside the World's Special Forces (St. Martin's Press, 1997).

Para dar una idea de los combates con las patrullas del Escuadrón D del Special Air Service (SAS) se reproduce un fragmento del Informe Oficial del Ejército Argentino referido a la condecoración otorgada al Teniente 1° Márquez, que se pone al frente de la 2da Sección de Asalto, seguido a corta distancia por el Sargento 1° Blas .

Oponerse a una fracción enemiga superior en número en ocasión en que integraba una patrulla de exploración que operaba en una zona ocupada por el enemigo. Alertar con su acción a sus camaradas y combatir hasta lograr que éstos se replegaran, ofrendando su vida en esta acción.

El operador de radio de la 2da Sección de Asalto del capitán Tomás Fernández, el Sargento 1° Vicente Alfredo Flores, envió el siguiente mensaje por radio desde las laderas de Bluff Cove Peak alrededor de las 17:00 hora local el 30 de mayo: "Estamos en problemas" y cuarenta minutos más tarde: "Hay ingleses todo a nuestro alrededor ... se van a tener que apurar".[14]

En el Monte Simon, la 1ra Sección de Asalto del capitán José Arnobio Verseci, escuchando sobre los intentos de la patrulla del capitán Fernández en escapar del cerco británico, decidió abandonar el puesto e intentar enlazar con el pelotón del Batallón de Ingenieros de Combate 601 custodiando Fitzroy.

En la Batalla de Top Malo House (al pie de Monte Simon) en la mañana del 31 de mayo, la 1.ª Sección de Asalto del Capitán José Arnobio Vercesi también combate duramente (durante 45 minutos) contra dos veces su número de comandos británicos con el arribo de la patrulla del Sargento Fraser Haddow desde Malo Hill, sufriendo un 80 por ciento de bajas (2 muertos y 6 heridos). Durantes los combates con los comandos argentinos, las fuerzas especiales del Cuadro de Guerra de Montaña Y Artico (M&AWC) sufren cuatro heridos (los Sargentos Doyle, Groves, McLean [15]​y el Cabo Stone).[16][17]

El 3 de junio, la 3ra Sección de Asalto de la Compañía de Comandos 602 (a cargo del 1º Jorge Manuel Vizoso Posse, el segundo jefe de la patrulla) aprovechando la cobertura ofrecida por el estampido de ovejas, logra penetrar la zona que debería estar ocupada por las tropas de elite del 18 Mobility Troop del Escuadrón D en Monte Challenger, aunque deben abandonar la posición pocas horas más tarde para no quedar atrapados en el dispositivo enemigo.

Refuerzos británicos[editar]

El 30 de mayo, otro choque con una patrulla de la SAS tiene lugar en la zona de Kent cuando la patrulla de comandos anfibios del Capitán de Corbeta Dante Camiletti (menos Camilletti y el Cabo Juan Carrasco que habían sido capturados en Green Mountain (Montaña Verde) y el Establecimiento Teal Inlet respectivamente) después de regresar de explorar San Carlos, son emboscados en las laderas de Estancia Mountain (Montaña Estancia) y los Sargentos Jesús Pereyra y Ramón López son gravemente heridos y capturados junto con los Cabos Pablo Alvarado y Pedro Verón que son capturados ileso.

Ese día, los 600 Royal Marines del Batallón de Comandos 45 (45 CDO) del Teniente Coronel Andrew Whitehead, que avanzaban sobre terreno áspero a Bluff Cove Peak, tomaron Douglas Settlement y Teal Inlet.

Esa noche, la Compañía K del capitán Peter Babbington del Batallón de Comandos Nº 42, arribó al pie de Monte Kent en helicópteros. Casi al mismo tiempo, la 2da Sección de Asalto, después de haber estado escondido todo el día, salió de sus escondites con la intención de retirarse de la zona, pero pronto fue envuelta por fuerte fuego automático y de morteros de la SAS.

La vista de un tiroteo nocturno impresionó a la reciente llegada Compañía K. Los infantes de marina tomaron rápidamente cubierta y después de que la pelea había terminado, el Mayor Delves apareció y les aseguró que todo estaba bien y que el SAS había destruido una patrulla argentina. En realidad no hubo más víctimas en la 2da Sección de Asalto del capitán Fernández, aunque uno de los miembros, el Sargento 1° Vicente Alfredo Flores, fue capturado en esta acción.

El teniente Andy Lawless, copiloto del único Chinook superviviente de la RAF en Malvinas (el Bravo November), participó en la misión de reforzar con cañones de artillería y municiones al SAS en Kent, y describe el accidente que sufrió el helicóptero (posiblemente como consecuencia de las fuego terrestre) en la noche del 30 al 31 de mayo:

Sabíamos que la SAS carecían de armas. Nuestro misión era desembarcar obuses de 105 milímetros del 29º Regimiento de Artillería Real. Rose me dijo que el lugar de aterrizaje era plano y seguro. La misión debía ser completada en la la noche con gafas de visión nocturna. Teníamos tres cañones de 105 mm en el interior y paletas de municiones colgando debajo. Entonces intervino la niebla de la guerra. El terreno no era plano y estaba cubierto de rocas. No pudimos encontrar ningún lugar para aterrizar y pasamos tiempo maniobrando para dejar las cargas colgando debajo. Tuvimos que ponerlos exactamente donde los artilleros querían porque no podían rodar las armas muy lejos a través del terreno terrible. Puedo recordar claramente que las tropas que se movían bajo el rotor disparaban sus armas - esto no era parte del plan. Había rondas de artillería entrantes. Una vez que depositamos los obuses volvimos directamente a San Carlos para traer más armas y munición. Entonces golpeamos el agua. Tuvimos suerte porque si hubiéramos golpeado tierra firme estaríamos muertos. Chocamos a 100 nudos. La ola de proa pasó por arriba de la ventana de la cabina mientras nos calmamos y los motores se apagaban parcialmente. Sabía que habíamos caído pero no estaba seguro si habíamos sido alcanzados. Dick dijo que pensaba que habíamos sido alcanzados por fuego terrestre. A medida que el helicóptero se acomodó la onda de proa se redujo. Nos sentimos succionados hacia arriba y el motor volvió a funcionar cuando salimos del agua como un corcho de una botella. Estábamos subiendo.[18]

La acción en las laderas de Monte Kent continuó, y alrededor de las 10.00 hora local del 31 de mayo, la reciéntemente llegada compañía de Marines Reales divisó a la Compañía de Comandos 601 del Mayor Mario Luis Castagneto avanzando en una columna de jeeps y motos para rescatar a las patrullas extraviadas de la Compañía de Comandos 602, pero los hombres de Castagneto fueron pronto dispersados y obligados a retirarse después de econtrarser bajo fuerte fuego de morteros que lesiona al Mayor Castagneto y al sargento Juan Salazar.

Un tanque Scorpion de los Blues & Royals reforzó el SAS y los Royal Marines en Kent y abrió fuego contra las tropas del Regimiento 4 cavando posiones en las laderas opuestas. Según el artillero a bordo del tanque, Mark Flynn:

Paul Stretton y yo estábamos observando minuciosamente para obtener blancos. Él estaba usando sus prismáticos, yo tenía la vista de la arma. Vi a un par de argies excavando en un hombro de tierra a unos 4 kilómetros de distancia. El cañón de 76mm del Scorpion tenía un alcance efectivo de 6 kilómetros, lo que los situaba bien dentro del alcance ... A una ampliación de 10x, incluso en las condiciones de nublado, me sorprendió lo claramente que podía verlos. Con casco gris y uniforme gris, me parecieron un poco como los soldados alemanes de la Segunda Guerra Mundial. Estudiando el área con más cuidado, vi que había docenas de argies extendidos por la cara de la ladera. La mayoría ya estaban atrincherados, pero algunos todavía estaban ocupados cavando trincheras nuevas en el terreno duro ... presioné el botón de fuego. -Disparando ahora. El primer proyectil salió volando hacia el objetivo, golpeó el terreno unos 200 metros frente a los argies y explotó en una lluvia de tierra y roca ... Seguí el trazo naranja mientras flotaba hacia el enemigo, Dos argies, que parecían ajenos al hecho de que estábamos fijados en ellos. Estaban de pie junto a la trinchera. Para mí, parecía que pensaban que su propia artillería estaba disparando. La ronda de 76 mm de alto explosivo golpeó justo en el pecho en el argie a la derecha. Se convirtió en una niebla roja de sangre ... Pusimos bastante fuego de hostigamiento entre el enemigo, cohcha tras concha encuadrado en entre ellos ... En un poco de tiempo comenzamos a oír el fuego de artillería de respuesta silbando por encima, pero estaba sobrevolando nuestra posición por una gran distancia: en todo caso, parecía que los argies estaban disparando a los paras llegando a pie unos seis clics a nuestro oeste ... Yo entonces era inexperto en la guerra de tanques, así que cuando Paul Stretton le dijo a Frankie mudarse, me sorprendió tanto que protesté: '¡Pero esta es una posición brillante!' Los tengo fijados y no pueden vernos! ¿Por qué no nos quedamos aquí? Estábamos arruinando el día del enemigo mientras los Paras y los Marines se adelamtan. ¿Por qué querríamos mudarnos? Stretton me ignoró. Fue igual de bien: menos de treinta segundos después de que nos movimos, una concha enemiga silbó y explotó en el lugar exacto que acabamos de dejar.[19]

El Capitán Jorge Rodolfo Svendsen del Batallón de Aviación de Combate 601 recordó que el día 31 de mayo, se llevó a cabo el traslado del pelotón de fusileros del Subteniente Juan Nazer del Regimiento 4 desde el Monte Low hasta la cancha de fútbol de Puerto Argentino: El 31 se hizo el movimiento de la sección del Regimiento de Infantería 4 que estaba sobre el monte Low y se la llevó a Dos Hermanas. Esta sección estaba a cargo del Subteniente Juan Nazer que fue luego herido en combate en primera línea.[20]

En la noche del 5 de junio Svendsen realizó una operación de distracción (vuelos a distintas velocidades y alturas para ser captados por los radares enemigos) al norte de Estancia House para que los comandos británicos creyeran que se reforzaba ese lugar.

Aún después del 14 de junio, al Capitán Svendsen se la autorizó a seguir volando para recorrer las posiciones defensivas argentinas en busca de muertos o sobrevivientes, misión que cumplió hasta el 16 de junio. Uno de esos vuelos lo realizó acompañado por un oficial británico en busca del Subteniente Darío Alejandro Selser, que junto a su pelotón de fusileros del Regimiento 7, ocupaban Monte Round detrás de las líneas enemigas. Al llegar a la altura, luego de un vuelo con nevadas, el oficial británico descendió del Bell UH-1H para explicarle a Selser la rendición argentina, que él no podía comprehender. Luego de algunas palabras de Svendsen y lágrimas de dolor mezcladas con la impotencia de la bronca los hombres de Selser subieron al UH-1H para regresar a Puerto Argentino.[21]

El Brigadier Julian Thompson defendería más tarde su decisión de enviar patrullas de la SAS para defender el Monte Kent antes de la llegada del Batallón del 42.° Comando:

Fue una suerte que había ignorado las opiniones expresadas por Northwood [el Estado Mayor Conjunto, ubicado en Northwood, Londres] que el reconocimiento de Monte Kent antes de la inserción de Batallón de Commando 42 era innecesario. Si no hubiera estado allí el Escuadrón D, las Fuerzas Especiales de Argentina habrían pillado al Batallón de Comandos [42] antes de poder desembarcar y, en la oscuridad y la confusión en una zona de aterrizaje extraño, infligido fuertes bajas en los hombres y helicópteros.[22]

Al final del mes de mayo, los comandos británicos habían asegurado el Monte Simon y el Monte Kent a un costo de diez tropas de elite gravemente heridos.[23]​Entre los heridos hay un soldado de 3 PARA casi muerto en la marcha a Teal Inlet por un disparó negligente,[24]​ y un suboficial del Cuerpo de Inteligencia Británico agregado al SAS.[25][26]

En Teal Inlet, el transporte RFA Sir Percivale llegó el 1 de junio para reponer suministros para los hombres del 3er Batallón de Paracaidistas del teniente coronel Hew Pike, que habían tomado Estancia House.

Sobre las 14.00 horas del 4 de junio, las tres compañías de infantería del 45 CDO llegaban al Bluff Cove Peak y liberaban a la patrulla de la SAS presente de sus misiones en las cercanías del monte pudiendo realizar otros cometidos.

Pérdidas de aeronaves[editar]

Hubo pérdidas de aeronaves de ambas partes como resultado de las operaciones desarrolladas por las fuerzas especiales en Monte Kent. El 30 de mayo alrededor de las 11.00 horas, un helicóptero Aerospatiale SA-330 Puma del Ejército Argentino fue derribado por un misil tierra-aire Stinger disparado por el SAS en las proximidades del Monte Kent. El helicóptero fue derribado y se incendió en tierra. En esa acción 6 miembros de las Fuerzas Especiales de la Gendarmería Nacional Escuadrón Alacrán murieron y 8 más resultaron heridos.[27]

El piloto logró evitar que se estrellara el helicóptero, y ya en tierra comenzó a incendiarse y a explotar debido a la gran cantidad de municiones que transportaba. El Sargento Ramón Gumersindo Acosta logra rescatar al Subalférez Oscar Rodolfo Aranda en medio del denso humo y el Segundo Comandante Jorge Enrique San Emeterio y el Sargento Primero Miguel Víctor Pepe sacan de entre las llamas al Sargento Justo Rufino Guerrero, quien fue rescatado apenas segundos antes de que el helicóptero explotara, cobrándose la vida del Primer Alferez Ricardo Julio Sánchez, Subalférez Guillermo Nasif, Cabo Primero Marciano Verón, Cabo Primero Víctor Samuel Guerrero, Cabo Carlos Misael Pereyra y Gendarme Juan Carlos Treppo.

Ese mismo día, los Harriers GR-3 estuvieron bastante activos la zona de Monte Kent. Uno de ellos, el Harrier XZ963 piloteado por el Mayor Jerry Pook, respondiendo a una urgente pedido de auxilio del Escuadrón D, atacó las faldas orientales de Monte Kent, y esto resultó en su pérdida al ser impactado por fuego de armas livianas del pelotón de fusileros del Subteniente Marcelo Llambías Pravaz cubriendo la retirada del Regimiento de Infantería 4 desde Monte Challenger.

El 31 de mayo, el Harrier piloteado por el Teniente Mark Hare y el Harrier piloteado por el Vicecomodoro Peter Squire, sufren daños lanzando ataques desde los valles del Monte Kent, al explotar cerca de sus cabinas misiles Tigercat y Roland.[28][29]

Fuego amigo británico[editar]

En las operaciones de la SAS para contrarrestar las patrullas argentinas en la zona de Monte Kent, una patrulla del SAS abre fuego accidentalmente contra una patrulla de la SBS en la madrugada del 2 de junio y un comando británico, el sargento Ian Nicholas, es muerto en esta acción[30]​aunque las autoridades militares en Gosport (Inglaterra) sólo serían informadas tres días después diciendo erróneamente que la muerte tuvo lugar el 5 de junio.

Ese día, una patrulla del M&AWC en Monte Smoko observó a 81 tropas siendo depósitados por un helicóptero Chinook cerca del asentamiento de Fitzroy y pidieron fuego de artillería de Monte Kent, que fue afortunadamente cancelado al último momento porque las tropas enemigas observadas eran en realidad paracaidistas de 2 PARA.[31]

En la noche del 5 al 6 de junio los británicos de nuevo casi sufren fuertes bajas debido a fuego amigo, cuando el destructor HMS Cardiff ilumina con bengalas y casi abre fuego con su cañón de 114mm contra 560 guardias escoceses siendo transportados en lanchas de desembarco para reforzar la cabezera de playa afuera del Establecimiento Fitzroy.

Los comandos británicos sufren más perdidas en la noche del 9 al 10 de junio en las laderas de Monte Kent, cuando cuatro Marines Reales son supuestamente muertos y tres heridos en combate cuerpo a cuerpo con sus propios camaradas.[32][33]​Perfectamente sincronizado con una cortina de fuego de artillería naval, los comandos británicos de los pelotones del Teniente David Stewart y Andrew Shaw (apoyados por los ingenieros de combate del Condor Troop y morteristas del Mortar Troop) habían lanzado dos ataques esa noche contra Dos Hermanas. Mientras se distraía el mando del Regimiento 4 con el ataque del 3 Troop del Teniente Stewart de la Compañía X-Ray contra Dos Hermanas Sur, el 5 Troop de la Compañía Yankee bajo el mando del Teniente Shaw fue seleccionado para penetrar por el valle defendido por la Compañía B Piribebuy del Mayor Oscar Jaimet. El ataque no prosperó con un hombre muerto en la aproximación al Río Murell.[34]​Los hombres de Stewart y Shaw fueron prontamente detenidos en las orillas del río con tres más comandos británicos muertos a balazos y tres heridos al pie del Dos Hermanas Sur.

Canberras sobre Kent[editar]

Con la pérdida de Kent, los bombarderos Canberra de la Fuerza Aérea Argentina realizan varios bombardeos nocturnos contra las tropas británicas que se reúnen en la zona. Su primer ataque, por seis Canberras contra las tropas británicas en la zona de Mount Kent, tuvo lugar en la noche del 1 de junio, después de que los capitanes Ferrero y Villarruel recibieran un mapa de la zona de la Plana Mayor de la 10ª Brigada que les pidió que marcaran las posiciones británicas.

Para el corresponsal de guerra británico Kim Sabido con los Comandos Británicos en el Monte Kent, la montaña pronto se convertiría en un infierno ante los bombardeos diarios de artillería de largo alcance y los sorpresivos ataques aéreos nocturnos por parte de los bombarderos Canberra:

Para mí fue sólo otra versión del infierno y la lluvia de esquirlas que acompañó a cada explosión fue sólo un recordatorio de lo cerca que están a los márgenes de la vida de estos hombres que ahora están luchando. Kim Sabido con las fuerzas británicas con vistas a Puerto Stanley.[35]

Los británicos admiten otros 20 heridos en la zona de Monte Kent por los bombardeos argentinos, todos siendo miembros de las baterías de artillería británica.[36]

El 4 de junio el portaaviones HMS Invincible sa separó de la flota y se posicionó adentro en el estrecho de San Carlos para lanzar sus patrullas de combate de cazabombarderos Sea Harrier sobre Gran Malvina y así lograr interceptar a los Canberra argentinos, pero estos bombarderos se adelantaron a su visita ese día y bombardearon las posicones del Monte Kent temprano. Aunque el portaaviones fue igaulmente alertado un banco de niebla cerca del Invincible le impidió desplegar los Sea Harrier.

El cabo Vincent Bramley recordó más tarde un ataque casi mortífero de los bombarderos Canberra llevado a cabo contra las posiciones del 3 PARA en la noche del 9 al 10 de junio:

A la mañana siguiente, la inteligencia nos dijo que los bombarderos Canberra Argie habían dejado caer su carga a no más de trescientos metros de nosotros. Si nos hubieran alcanzado, el batallón no existiría hoy. Pasamos el día excavando trincheras a gran escala. Mejor tarde que nunca.[37]

Los argentinos continuarían patrullando las laderas del Monte Kent, con la 3ra Sección de Asalto de la Compañía de Comandos 602 alcanzando la cumbre del Monte Challenger en la noche del 3-4 de junio,[38]​ y la patrulla bajo el mando del cabo Nicolás Albornoz del Regimiento 4, alcanzando la pequeña altura rocosa denominada The Saddle (La Silla), en la noche del 6-7 de junio.[39]​En la noche del 5-6 junio, una pequeña patrulla de cuatro hombres del Batallón de Comando 42 (bajo el mando del Sargento Tom Collins) lograría evitar ser sobrepasada después de atraer la atención de la entera 2da Sección de Asalto del Capitán Fernández an las laderas del Monte Harriet.

Operación Buzón[editar]

El 10 de junio, queda abortada la última posibilidad del Centro de Operaciones Conjuntas (CEOPECON) en Comodoro Rivadavia de ejecutar un contraataque de envergadura por la retaguardia enemiga en Monte Kent. Planificado con comandos propios disponibles en la capital malvinense y el refuerzo de la Brigada de Infantería Aerotransportada IV del General Julio Fernández Torres desde Comodoro Rivadavia. El plan de tomar Kent es finalmente desechado ante la falta de seguridades de contar con una adecuada cobertura aérea.

Bombas contra el General Moore[editar]

El 13 de junio el General Jeremy Moore, máximo jefe británico de la campaña terrestre en Malvinas, planea con sus jefes de batallones el asalto final a Puerto Argentino.

Ese mismo día, en la Base Aérea Militar San Julián, técnicos, conscriptos y pilotos de la Fuerza Aérea fueron ordenados a preparar dos escuadrillas (Chispa y Nene) de cuatro aviones contra Bluff Cove Peak.

"Nos tiraron con todo", recordó el Capitán Carlos Varela, que fue entrevistado por LA GACETA en Tucumán. Aseguró que, de las siete misiones que participó, esa fue la más difícil. Él estuvo al frente de la escuadrilla Chispa, mientras que el Capitán Antonio Zelaya dirigió a la Nene. Durante la recarga de combustible, en el aire, el Skyhawk de Zelaya chupó combustible, se recalentó la turbina y tuvo que regresar. El Capitán Luis Cervera asumió como jefe y se puso detrás del grupo de Varela. Sólo siete cazabombarderos argentinos siguieron en vuelo rasante sobre el mar, una táctica que sorprendió a las tropas enemigas.

Pasaron sobre la punta noreste de la Isla Soledad ignorando un helicóptero Sea King y volaron rasante a Bluff Cove Peak. Mientras pasaban por las laderas de Monte Kent se encontraron con el Cuartel de Mando del Brigadier Julian Thompson, fueron lanzadas las bombas dañando extensamente a tres helicópteros Gazelle estacionados[40]​ y el ataque casi le cuesta la vida al General Jeremy Moore, eran los de la escuadrilla Nene. Los otros cuatro Skyhawk pertenecientes a Chispa, volaron a su blanco planeado pero rápidamente empezaron a recibir fuego, uno estalló entre ellos, Varela ignora otro Sea King en su camino cuando intenta atacar a otro que aparece se da cuenta que su avión está dañado, su motor se estaba sobrecalentando y decide eyectar sus cargas externas, cosa que mal interpretó el resto de la escuadrilla Chispa lanzando sus bombas inútilmente lo que fue interpretado por los británicos como un ataque infructuoso sobre Monte Longdon.

En ese momento los comandantes Jeremy Moore y Julian Thompson evaluaban el ataque final a Puerto Argentino. Salvaron sus vidas por milagro.[41]

Según el Brigadier Thompson, no murió en el ataque porque salió de su carpa un instante antes de que la destruyera una bomba:

Las explosiones fueron contenidas por la turba, creando agujeros del tamaño de una pequeña habitación, pero ningun hombre fue muerto, a pesar de que la carpa en que iba a dar las órdenes fue cubierto por esquirlas como pimienta, con las patas tubulares de aluminio de las sillas cortadas. Fue pura suerte que todos mis Jefes de Batallones y otras personas clave no estuvieran en ella. Las bombas habían caido a unos cuarenta metros de distancia.[42]

Referencias[editar]

  1. Según Trudi McPhee hubo contacto con el SAS en North Camp (Estancia Granja, Brookfield y Mount Kent Farm) que arribaron en el Land Rover del Kelper Patrick Whitney: We listened to channel 7000 for Terry, until one night he came on and said:'Could you get as many vehicles and people together as possible and meet me at the Estancia?" So we got everything ready to go, then went to bed. We were very jumpy, then in the darkness I heard a vehicle, and going out discovered it was Pat Whitney. He said: 'I've brought you some soldiers for coffee' I was a bit rude to him, as we were getting up at four a.m., and asked where they were. 'They're a bit nervous.' Four SAS guys had been on Green Island in the bay beside our house. Every night I'd heard this outboard motor, but had no idea it was them. They said because there was nothing on their map here, they'd assumed we were Argentine, and my effort of blackening out the windows was terrible. At two a.m., they decided they'd better get back to their boat, so I drove them back down the shore, but stopped when they said the other two SAS guys might shoot me, not knowing I was friendly. Forgotten Voices of the Falklands, Hugh McManners, Random House, 2008
  2. Cómo fue el 2 de abril, contado por el hombre que hizo rendir a los ingleses
  3. "Arribaron al Challenger a eso de las diez de la noche. Desde allí se divisaba el monte Kent cuando salía la luna llena, oculta de a ratos por nubes. Había bastante luz como para observar con anteojos de largavista, o recurriendo a los visores nocturnos: era bien perceptible el vuelo incesante de helicópteros ... que transportaban artillería durante toda la noche ... Antes del amanecer la patrulla regresó, moviéndose de igual modo que al llegar. Desde Monte Harriet, en donde el mayor Rico lo aguardaba, el teniente primero Vizoso Posse transmitió por radio su información. Al arribar a la capital, ambos fueron al puesto de mando de la Brigada X en Stanley House para entrevistar al general Jofre. Vizoso estaba mojado y cubierto de barro: "Nunca olvidaré", contó, "la cara de asco con que me miró". Entró a explicar la situación al frente de Monte Challenger: — Aquí no hay nada, mi general; los helicópteros van para allá. Y le dio a entender que convenía atacar a los cañones ingleses por ese flanco desubierto, por su falta de defensa contra la infantería argentina, que no estaba lejos, aunque fuese con una sola compañía. El comadante de la Brigada lo interrumpió ásperamente: —¡Teniente primero: no haga apreciaciones!" Comandos en Acción: El Ejército en Malvinas, Isidoro J. Ruiz Moreno, Emecé Editores, 1986
  4. a b Malvinas La pelea de los generales argentinos en medio de la guerra
  5. Murió Mario Benjamín Menéndez
  6. http://www.lanacion.com.ar/1362425-un-heroe-todos-los-heroes Un héroe, todos los héroes lanacion.com, 03/04/2011
  7. "Él era un comando del Ejército que había luchado contra el Ejército Revolucionario del Pueblo en la provincia de Tucumán durante la 'Guerra Sucia'. Completamente un profesional y un soldado dedicado, él demandaba un alto nivel y ejercía una disciplina rígida pero justa. Fue a Jaimet a quien el General de Brigada Jofre recurrió cuando requería una compañía helitransportada." 5th Infantry Brigade in the Falkands, Nichoals van der Bijl, David Aldea, p. 161, Leo Cooper,2003
  8. "Los hombres de Ferrero avanzaron por las laderas empinadas, la idea de toparse con una patrulla británica o cayendo en una emboscada manteniéndoles en alerta. Después de unos 500 metros Ferrero se adelantó con dos hombres a investigar un ruido. Apenas habían recorrido 50 metros cuando se encontraron bajo fuego preciso de ametralladoras y de mortero de la Tropa Aire, Escuadrón D. El Sargento Primero Raimundo Viltes fue gravemente herido cuando una bala le destrozó el talón." 5th Infantry Brigade in the Falklands, Nick van der Bijl, David Aldea, p. 63
  9. "Two SAS men had been flown in with gunshot wounds that were quite obviously more than 24 hours old. We knew better than to ask them about the circumstances of their injuries, and instead simply operated on them. The anaesthetist, Malcolm Jowitt, used Ketalar, in injectable and steroid-based general anaesthetic that had some occasional and highly interesting side effects. One of the SAS men, a big ex-Sapper, came from round his op and started singing bawdy rugby songs, quite tunefully, at the top of his voice! The Red and Green Life Machine: A Diary of the Falklands Field Hospital, Rick Jolly,p p. 87-88, Century Publishing, 1983]
  10. "La falta de información sobre las operaciones amistosas llevo al Teniente Primero Horacio Lauria, un comando de ingeniero, a creer que el fuego provenia del Equipo de Combate Solari que el creía estaba en la zona. Pero el peso del fuego y el tipo de armas utilizadas, claramente británico, conmocionó a los argentinos. Contra sus expectativas, el Monte Kent estaba ocupada y estalló un tiroteo confuso. Al no estar seguro de la fuerza de la oposición y con su sección dispersada, Ferrero decidió retirarse y, como otra tormenta de nieve cayendo por todo el largo de las laderas sombrías, él, Oviedo y el Teniente Primero Francisco Maqueda se apuraron cuesta abajo usando sus cachetes, enviando avalanchas ruidosas de piedras en cascada para abajo de la montaña. La daida repentina de rocas llevó a la Tropa Aire em creer que estaban en peligro de ser rodeados y se retiraron más arriba en el Monte Kent, cuidando a dos soldados heridos con ellos." 5th Infantry Brigade in the Falklands, Nick van der Bijl, David Aldea, p. 63
  11. Cap. (PM) Castagnari
  12. "Two more men were wounded, but the SAS remained in control of its main positions by the morning of 30 May." Twilight Warriors: Inside the World's Special Forces, Martin C. Arostegui, p. 205, St. Martin's Press, 1997
  13. "At about 11am next day, the 30th, Captain Fernandez and his 2nd Assault Section, knowing that Ferrero had been in contact with British, emerged from their hide intending to occupy Bluff Cove Peak. With Sergeant Humberto Bias and First-Lieutenant Daniel Oneto, First Lieutenant Ruben Marquez scouting ahead, the section collided with the Special Air Service Tactical Headquarters and a firefight developed. Marquez threw some grenades but was still killed because he was wearing gloves and was unable to use his FAL rifle. Blas also died." Van Der Bijl, Aldea, 5th Infantry Brigade in the Falklands, p. 63, Leo Cooper, 2003
  14. That time two countries' Special Forces squared off in combat
  15. "Sergeant McLean was wounded in the hand when a round hit the 66mm LAW he was about to fire." Nine Battles to Stanley, Nick Van Der Bijl, Pen & Sword, 2014
  16. Remembering The Falklands Day By Day
  17. "The Royal Marines Mountain and Arctic Warfare Cadre took out an Argentine Special Forces lying-up position near Top Malo House. There was a brisk and vicious firefight, and three of the marines were injured in achieving total sucess against their opponents. I recognise two of them, Touche Groves and Taff Doyle, both old friends from skiing and rugby days. Touche's 'magic lantern show' is a sod's opera highlight whenever he performs it, but now he's fighting for breath with a nasty chest wound." The Red and Green Life Machine: A Diary of the Falklands Field Hospital, Rick Jolly, p. 87, Century Publishing, 1983]
  18. 16 Air Assault Brigade: The History of Britain's Rapid Reaction Force, Tim Ripley, pp. 45-46, Casemate Publishers, 2008
  19. Bullet Magnet: Britain's Most Highly Decorated Frontline Soldier, Mick Flynn, Hachette UK, 2010.
  20. Así lucharon, Carlos M. Túrolo, p. 270, Editorial Sudamericana, 1982
  21. Las hélices del Sur
  22. No Picnic, Julian Thompson, p. 93, Cassell & Co, 2001.
  23. British troops capture ridges close to Stanley
  24. "Unfortunately, this was a 'negligent discharge' originating from one of the most dangerous weapons in the British military inventory, the 9 mm sub-machine gun. He was rather unwell as Nick Morgan, John Williams and Malcolm Jowitt got to work. Later, this patient would complain about the three tubes inserted into his chest, but those drainage routes did a vital job in carrying away the blood leaking from the bullet's long track. He was a rather lucky boy – another survivor, and very much against the odds." Doctor for Friend and Foe: Britain's Frontline Medic in the Fight for the Falklands, Rick Jolly, p. 89, Bloomsbury Publishing, 2012
  25. "Also involved from the start was an Intelligence Corps NCO serving at the time with 22 Special Air Service Regiment, who was later wounded. Following almost immediately were a detachment from Communications and Security Group (UK) who arrived aboard HMS Intrepid, an Imagery Analyst at work aboard HMS Hermes and the Intelligence Cell of 5 Infantry Brigade who arrived in style aboard Queen Elizabeth." Forearmed: A History of the Intelligence Corps, Anthony Clayton, p. 226, Brassey's, 1993
  26. "Among prisoners captured by the Commando Brigade were five 602 Commando Company at Top Malo House and an Argentine Special forces Group sergeant knocked unconscious during a clash with the Special Air Service on Mount Kent. During this engagement, a member of the Intelligence Corps badged as Special Air Service was wounded." Sharing the Secret: The History of the Intelligence Corps 1940-2010,Nick Van Der Bijl, p. 293, Pen and Sword, 2013
  27. [1]
  28. Falklands 25
  29. Tony Smith: "'Owing to the early curfew, Mass is now at 2.30 each afternoon. Just as we were leaving home to attend we saw two Harriers very high, then lots of anti-aircraft firing broke out and two missiles were launched, causing great detonations and flashes in the sky. Thought they had got one Harrier but he thankfully reappeared through the smoke. Then just as we were about to go into church another missile was launched, causing a huge ball of flame with dense white smoke; seconds later a tremendous explosion. All the Argentines cheering like mad; we felt sickened and sure that they must have scored a hit. Felt awful all through Mass." 74 Days: An Islander's Diary of the Falklands Occupation, John Smith, p. 196, Century, 1984
  30. Snowy Falklands’ remembrance for special Forces’ thinking mans warrior’
  31. "This was a bold move and came as a complete surprise to Divisional HQ who first heard about Wilson's "great leap forward" from a Royal Marine MAW (Mountain and Arctic Warfare Cadre) patrol at Winter Quarrie who sighted a Scout and a Chinook ... dropping troops at Fitzroy ... A fire mission was called for but cancelled when the helicopters were identified as British." Friend or Foe, Paul Kemp, p. 171, Pen & Sword, 1993
  32. Marines shot comrades in Falklands conflict, The Glasgow Herald, 2 December 1986
  33. THE COMMANDO VETERANS ASSOCIATION
  34. Royal Navy Casualties
  35. Public Issue Radio: Talks, News and Current Affairs in the Twentieth Century, H. Chignell, Springer, 2011
  36. "By great good fortune, the Gunner casualties were remarkably light — only twenty wounded and none, by the grace of God, were killed." The Journal of the Royal Artillery, Volume 108, Issues 2-113, Peter Schrijvers, p. 80, Royal Artillery Institution., 1984
  37. Excursion to Hell, Vincent Bramley, p. 73, Pan Macmillan, 1992
  38. Arribaron al Challenger a eso de las diez de la noche. Desde allí se divisaba el monte Kent cuando salía la luna llena, oculta de a ratos por nubes. Había bastante luz como para observar con anteojos de largavista, o recurriendo a los visores nocturnos: era bien perceptible el vuelo incesante de helicópteros ... que transportaban artillería durante toda la noche ... Antes del amanecer la patrulla regresó, moviéndose de igual modo que al llegar. Desde Monte Harriet, en donde el mayor Rico lo aguardaba, el teniente primero Vizoso Posse transmitió por radio su información. Al arribar a la capital, ambos fueron al puesto de mando de la Brigada X en Stanley House para entrevistar al general Jofre. Vizoso estaba mojado y cubierto de barro: "Nunca olvidaré", contó, "la cara de asco con que me miró". Entró a explicar la situación al frente de Monte Challenger: — Aquí no hay nada, mi general; los helicópteros van para allá. Y le dio a entender que convenía atacar a los cañones ingleses por ese flanco desubierto, por su falta de defensa contra la infantería argentina, que no estaba lejos, aunque fuese con una sola compañía. El comadante de la Brigada lo interrumpió ásperamente: —¡Teniente primero: no haga apreciaciones! Comandos en Acción: El Ejército en Malvinas, Isidoro J. Ruiz Moreno, p. ?, Emecé Editores, 1986
  39. Volveremos!, Jorge R. Farinella, p. 125, Editorial Rosario, 1984
  40. "We had one of our aircraft and two others sitting outside Brigade HQ; in fact just outside my tent. We'd been a bit slack, I suppose, because we normally kept helicopters about three or four hundred metres away, but these were sitting quite close and got badly damaged as a result of four Skyhawks coming in." Above All, Courage, Max Arthur, p. 85, Cassell & Co., 2002
  41. "In the early afternon, just when the Brigade Orders Group should have been in full swing but for the postponement, four Skyhawks roared in over the ridge to the east of Brigade Headquarters ... The Blowpipe operators and GPMG gunners stood their ground and fired back, but to no effect ... The 400 kg bombs on their small retard parachutes seemed to float slowly down before exploding in a series of earth-shaking explosions, showering peat and rock and metal splinters around the Headquarters and 2 Para's mortar and machine-gun platoons who were situated nearby ... All but one of the fighters made two passes, a total of seven attacks." No Picnic, Julian Thompson, Pen & Sword, 2008
  42. Forgotten Voices of the Falklands, Hugh McManners, Random House, 2008