Batalla de Dunkerque (1940)

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Este artículo trata sobre la batalla de la Segunda Guerra Mundial. Para la evacuación de las tropas Aliadas, véase Operación Dinamo. Para otras batallas del mismo nombre, véase Batalla de Dunkerque.
Batalla de Dunkerque
Batalla de Francia
Dunkerque retreat.png
Dunkerque siendo bombardeado por la Luftwaffe.
Fecha 26 de mayo al 4 de junio de 1940
Lugar Bandera de Francia Dunkerque, Francia
Coordenadas 51°02′03″N 2°22′37″E / 51.0343, 2.3768194444444Coordenadas: 51°02′03″N 2°22′37″E / 51.0343, 2.3768194444444
Casus belli Acorralamiento de las tropas aliadas por el ejército alemán.
Resultado Operación Dinamo
Alemania ocupa el territorio
Beligerantes
Bandera de Alemania nazi Alemania nazi Bandera de Francia Francia
Bandera de Reino Unido Reino Unido
Bandera de Bélgica Bélgica
Bandera de Canadá Canadá[1]
Bandera de Polonia Polonia
Bandera de Países Bajos Países Bajos[2]
Comandantes
Bandera de Alemania nazi Gerd von Rundstedt
Bandera de Alemania Ewald von Kleist (Panzergruppe von Kleist)
Bandera de Reino Unido John Vereker Gort
Bandera de Francia Maxime Weygand
Bandera de Francia Georges Blanchard
Bandera de Francia René Prioux
Bandera de Francia J.M. Abrial
Fuerzas en combate
Bandera de Alemania nazi ~800 000 alemanes Bandera de Reino Unido ~422 000 británicos[3]
338 226 soldados aliados (198 315 británicos[4]​) evacuados en la Operación 'Dynamo' [5]​141.171 británicos evacuados en la Operación 'Ariel'[6]
Bajas
20 000-30 000 muertos y heridos
100 tanques
240 aviones
11 000 (3500 británicos)[7]​ muertos
60 000[7][8]​-100 000 prisioneros británicos (incluyendo batallones de labradores y hombres de edad militar en Francia y las Islas del Canal Inglés)[9]
64 000 vehículos (inclusive tanques)
9 destructores
200 embarcaciones
177 aviones
[editar datos en Wikidata]

La batalla de Dunkerque fue una importante batalla que tuvo lugar en Dunkerque, Francia, durante la Segunda Guerra Mundial entre los Aliados y la Alemania nazi. Como parte de la batalla de Francia en el Frente Occidental, la batalla de Dunkerque fue la defensa y evacuación de las fuerzas británicas y aliadas en Europa desde el 26 de mayo hasta el 4 de junio de 1940.

Antecedentes[editar]

Tras la guerra de broma, la batalla de Francia empezó el 10 de mayo de 1940. Al este, el Grupo de Ejércitos B había invadido los Países Bajos y avanzaba hacia el oeste. En respuesta, el Comandante Supremo Aliado, el general Maurice Gamelin, dio inicio al "Plan D" e invadió Bélgica para enfrentarse a los alemanes en los Países Bajos. El plan se basaba mucho en las fortificaciones de la Línea Maginot situadas a lo largo de la frontera franco-alemana, pero los alemanes ya habían atravesado la mayor parte de Holanda antes que las fuerzas francesas llegasen. Así de este modo, Gamelin desplegó las fuerzas bajo su mando —tres ejércitos mecanizados, el Primer y el Séptimo ejército francés y la Fuerza Expedicionaria Británica (BEF)— en el río Dyle. El 14 de mayo, el Grupo de Ejércitos A alemán atravesó las Ardenas y avanzó rápidamente en dirección a Sedán, para luego virar al norte en dirección al canal de la Mancha, en lo que el Generalfeldmarschall Erich von Manstein llamó el "Corte de Hoz" (conocido como "Fall Gelb" o Plan Manstein), flanqueando efectivamente a las fuerzas Aliadas.[10]

Una serie de contraataques Aliados —incluyendo la Batalla de Arrás— no pudieron detener la vanguardia alemana, que alcanzó la costa el 20 de mayo, separando a la BEF cerca de Armentières, el Primer Ejército Francés y el Ejército belga de la mayoría de tropas francesas situadas al sur del avance alemán. Después de llegar al Canal, los alemanes se dirigieron al norte siguiendo la costa, amenazando con capturar los puertos y atrapar a las fuerzas británicas y francesas antes de que pudieran ser evacuadas a Inglaterra.

En una de las más debatidas decisiones de la guerra, los alemanes detuvieron su avance sobre Dunkerque. Al contrario de la creencia popular, lo que se conoció como la "Orden de alto", no fue idea de Adolf Hitler. Gerd von Rundstedt y Günther von Kluge sugirieron que las fuerzas alemanas alrededor de la bolsa de Dunkerque debían cesar su avance sobre el puerto y consolidarse, para evitar una rotura Aliada. Hitler aprobó la orden el 24 de mayo con el apoyo del Oberkommando der Wehrmacht (OKW). El Ejército tuvo que detenerse tres días, dándoles a los Aliados el tiempo necesario para organizar la Operación Dinamo y construir una línea defensiva. A pesar de las sombrías estimaciones de los Aliados, con Inglaterra discutiendo sobre una rendición condicional ante Alemania, al final más de 330 000 soldados Aliados fueron rescatados.[11]

Preludio[editar]

El 10 de mayo de 1940, Winston Churchill asumía el cargo de primer ministro del Reino Unido. Para el 26 de mayo, la BEF y el Primer Ejército Francés estaban atrapados en un corredor hacia el mar, de unos 97 km de largo y 24-40 km de ancho. La mayoría de los británicos estaban alrededor de Lille, a más de 64 km de Dunkerque y los franceses aun más al sur. Dos masivos ejércitos alemanes los flanquearon: el Grupo de Ejércitos B del general Fedor von Bock al este y el Grupo de Ejércitos A del General Gerd von Rundstedt al oeste (ambos oficiales fueron ascendidos más tarde a mariscal de campo).[10]

Orden de alto[editar]

Citas sobre la orden de alto

Durante los días siguientes... se conoció que la decisión de Hitler fue principalmente influenciada por Goering. Para el dictador el rápido movimiento del Ejército, cuyos riesgos y probabilidades de éxito no entendía por su falta de estudios militares, se volvió casi siniestro. Él estaba constantemente oprimido por un sentimiento de ansiedad sobre una posible derrota...

Halder, en una carta de julio de 1957.[12]

El comandante L. F. Ellis dice:

El registro del día concluye con la nota: «La tarea del Grupo de Ejércitos A puede considerarse como completada en su mayor parte» —una visión que explica la reticencia de Rundstedt a emplear sus divisiones blindadas en la etapa final de limpieza de esta primera fase de la campaña—.[13]

Halder escribió en su diario el 30 de mayo:

Brauchitsch está enfadado ... El bolsón podría haberse cerrado en la costa si es que nuestros blindados no hubiesen sido retenidos. El mal tiempo ha dejado en tierra a la Luftwaffe y ahora debemos esperar y ver como incontables millares del enemigo huyen a Inglaterra bajo nuestras narices.[14]

El 24 de mayo, Hitler visitó el cuartel general de Von Rundstedt en Charleville. Von Rundstedt le aconsejó que la infantería debería atacar a las fuerzas británicas en Arrás, donde los británicos demostraron ser capaces de responder eficazmente, mientras que los blindados de Kleist mantenían la línea al oeste y al sur de Dunkerque a fin de asaltar a las fuerzas Aliadas que se retiraban ante el Grupo de Ejércitos B. Esta orden permitió a los alemanes consolidar sus ganancias y prepararse para un avance hacia el sur contra las restantes fuerzas francesas. Se creía que el terreno alrededor de Dunkerque no era apto para el tránsito de vehículos blindados; Hitler estaba acostumbrado a las marismas de Flandes desde la Primera Guerra Mundial. A pesar que sus pilotos necesitaban descansar tras dos semanas de combates ininterrumpidos, el comandante de la Luftwaffe, Hermann Göring, solicitó aprovechar la oportunidad para destruir las fuerzas concentradas en Dunkerque. Por lo que inicialmente la destrucción de las fuerzas Aliadas fue asignada a la Luftwaffe y a la infantería del Grupo de Ejércitos B. Más tarde Von Rundstedt llamó a esto "uno de los más grandes puntos de ruptura de la guerra".[15][16][17][18]

El verdadero motivo de la decisión de detener los vehículos blindados alemanes el 24 de mayo aún es materia de debate. Una teoría afirma que Von Rundstedt y Hitler acordaron conservar los vehículos blindados para Fall Rot, una operación hacia el sur. Es posible que los lazos más estrechos de la Fuerza Aérea con el Partido nazi que los del Ejército contribuyeron a que Hitler aprobara la solicitud de Göring. Otra teoría —que ha sido disputada recientemente[¿cuándo?]— sostiene que Hitler todavía trataba de establecer una paz diplomática con Inglaterra antes de la Operación Barbarroja. A pesar de que después de la guerra Von Rundstedt afirmó que sospechaba que Hitler deseaba «ayudar a los británicos», basado en una supuesta apreciación positiva del Imperio británico que hizo durante una visita a su cuartel general, no existe evidencia que Hitler deseara dejar escapar a los Aliados.[16][18][19]Brian Bond afirmó:

Pocos historiadores aceptan ahora la visión que el comportamiento de Hitler fue influenciado por el deseo de dejar partir a los británicos con la esperanza de que entonces aceptarían una paz de compromiso. Ciertamente, en su testamento político fechado el 26 de febrero de 1945, Hitler se lamentaba de que Churchill fue «bastante incapaz de apreciar el espíritu deportivo» al haberse abstenido de aniquilar a la BEF en Dunkerque, pero esto difícilmente cuadra con el registro contemporáneo. La Directiva No. 13, emitida por el Cuartel General Supremo el 24 de mayo indica específicamente la aniquilación de las fuerzas francesas, inglesas y belgas en la bolsa, mientras que a la Luftwaffe se le ordenó evitar el escape de las fuerzas inglesas cruzando el canal.[20]

Cualesquiera que fuesen los motivos de la decisión de Hitler, los alemanes creyeron confiadamente que las tropas Aliadas estaban perdidas. El periodista estadounidense William L. Shirer reportó el 25 de mayo: «Los círculos militares alemanes de aquí lo dijeron llanamente anoche. Dicen que el destino del gran ejército Aliado cercado en Flandes está sellado». El comandante de la BEF, lord Gort, estuvo de acuerdo y le escribió a Anthony Eden: «No debo ocultarte a ti que una gran parte de la BEF y sus equipos se perderán inevitablemente en la mejor de las circunstancias».[18]​ Hitler no revocaría la orden de alto hasta la tarde del 26. Los tres días así ganados le dieron un vital respiro a la Royal Navy para organizar la evacuación de las tropas británicas y Aliadas. Unos 338 000 hombres fueron salvados en unos 11 días. Eran unos 215 000 británicos y 123 000 franceses, de los cuales 102 250 escaparon en barcos británicos.[21]

La batalla[editar]

«Luchen hacia el oeste»[editar]

Mapa de la ubicación de Boulogne, Lille y Calais —cerca a la frontera con Bélgica— últimas fortalezas francesas en resistir al avance de la Wehrmacht.

El 26 de mayo, Anthony Eden le dijo a Gort que podría verse obligado a «luchar hacia el oeste» y le ordenó que preparara planes para la evacuación, pero sin informar a los franceses o a los belgas. Gort replicó: «No debo ocultarte que una gran parte de la BEF y sus equipos inevitablemente se perderán». Gort había previsto la orden y ya tenía planes preliminares a mano. El primer plan, para una defensa a lo largo del Canal del Lys, no pudo ser llevado a cabo debido a los avances alemanes del 26 de mayo, con la 2ª División y la 50ª División en posiciones defensivas y las divisiones , y 48ª bajo fuerte ataque. La 2ª División tuvo grandes bajas tratando de mantener abierto un corredor, siendo reducida al tamaño de una brigada, pero lo logró; las divisiones 1ª, , y 42ª escaparon ese día por el corredor, así como un tercio del Primer Ejército Francés. Mientras los Aliados se retiraban, deshabilitaban sus cañones y vehículos, además de destruir sus almacenes de pertrechos.[22][23][24]

El 27 de mayo, los británicos se abrieron paso luchando hacia el perímetro de defensa de Dunkerque. La masacre de Le Paradis tuvo lugar ese día, cuando la 3ª División SS Totenkopf ametralló a 97 prisioneros británicos cerca del canal de La Bassée. Estos prisioneros eran del 2º Batallón del Real Regimiento Norfolk, de la 4ª Brigada de la 2ª División. Los alemanes los alinearon frente a la pared de un galpón y les dispararon; solamente sobrevivieron dos. Mientras tanto, la Luftwaffe lanzaba bombas y octavillas sobre los ejércitos Aliados. Las octavillas mostraban un mapa de la situación. El texto en inglés y francés decía: «¡Soldados! Miren el mapa: ¡Esta es su situación real! Sus tropas están completamente rodeadas —¡Dejen de luchar! ¡Bájen sus armas!—». Los soldados Aliados las usaban principalmente como papel higiénico. Para los nazis, el mar parecía una barrera infranqueable, por lo que realmente creían que los Aliados estaban rodeados; pero los británicos vieron el mar como una ruta de escape.[25][26]

Al igual que las bombas de la Luftwaffe, la artillería pesada alemana (que ya estaba dentro de su alcance de disparo) disparó obuses de alto poder explosivo (HE) contra Dunkerque. Para entonces, en el pueblo se encontraban los cadáveres de más de 1000 bajas civiles. Este bombardeo continuó hasta el fin de la evacuación.[23]

Batalla de Wytschaete[editar]

Gort envió al general Adam adelante para construir un perímetro defensivo alrededor de Dunkerque. El general Brooke iba a dirigir una acción de retraso con las divisiones 3.ª, 4.ª, 5.ª y 50.ª a lo largo del canal Ypres-Comines tan lejos como hasta el Yser, mientras el resto de la BEF se retiraba. La batalla de Wytschaete fue la acción más dura a la que Brooke se enfrentó.[27]

El 26 de mayo, los alemanes efectuaron un reconocimiento de fuerza contra la posición británica. Al mediodía del 27 de mayo, lanzaron un ataque a gran escala con tres divisiones al sur de Ypres. Tuvo lugar una confusa batalla, donde la visibilidad era baja por el terreno boscoso, urbanizado y las comunicaciones deficientes, porque en aquel entonces los británicos solamente utilizaban radios en los batallones y los cables telefónicos habían sido cortados. Los alemanes emplearon tácticas de infiltración para separar a los británicos, que fueron vencidos.[28]

La lucha más dura fue en el sector de la 5.ª División. El 27 de mayo, Brooke le ordenó al mayor general Montgomery[Notas 1]​ que extendiera la línea de su 3.ª División a la izquierda, liberando así a las brigadas 10.ª y 11.ª de la 4.ª División para que pudieran unirse a la 5.ª División en la loma de Messines. La 10.ª Brigada llegó primero, para descubrir que el enemigo había avanzado tanto que estaban embolsando a la artillería de campaña británica. Entre ellos, las brigadas 10.ª y 11.ª limpiaron la loma de alemanes y para el 28 de mayo se habían atrincherado al este de Wytschaete.[29]

Ese día, Brooke ordenó un contraataque. Este sería encabezado por dos batallones, el 3.º de Granaderos de la Guardia y el 2.º de Staffordshire del Norte, ambos de la 1.ª División. Los de Staffordshire del Norte avanzaron hasta el río Kortekeer, mientras los Granaderos alcanzaron el canal, pero no pudieron mantenerlo. El efecto del contraataque fue perturbar a los alemanes, reteniéndolos un poco más mientras la BEF se retiraba.[30]

Acción en Poperinge[editar]

La ruta de retorno a Dunkerque desde la posición de Brooke pasaba a través del pueblo de Poperinge (conocido como "Poperinghe" en la mayoría de fuentes británicas), donde se formó un embotellamiento en un puente sobre el canal Yser. La mayoría de las rutas principales del área convergían en aquel puente. El 27 de mayo, la Luftwaffe bombardeó el embotellamiento por dos horas, inmovilizando o destruyendo alrededor del 80 % de los vehículos. Otra incursión de la Luftwaffe en la noche del 28 al 29 de mayo fue iluminada por bengalas, así como por las llamas de los vehículos ardiendo. La 44ª División, en especial, tuvo que abandonar muchos cañones y camiones, perdiéndolos casi todos entre Poperinge y el Mont.[31]

La 6ª División Panzer alemana probablemente pudo haber destruido a la 44ª División en Poperinge el 29 de mayo, aislando así a las divisiones 3ª y 50ª. Thompson califica este hecho como «sorprendente», al no haberlo llevado a cabo por estar distraída en tomar el cercano pueblo de Cassel.[32]

Rendición belga[editar]

Gort ordenó a Ronald Forbes Adam, comandante del 3er Cuerpo y al general francés Fagalde, que preparasen un perímetro defensivo alrededor de Dunkerque. El perímetro era semicircular, con soldados franceses defendiendo el sector occidental y soldados británicos en el oriental. Iba desde Nieuwpoort en el este a través de Furnes, Bulskamp y Bergues hasta Gravelinas en el oeste. La línea era tan fuerte como lo permitían las circunstancias, pero el 28 de mayo el Ejército belga, que ya estaba numéricamente superado por los atacantes alemanes y todavía bajo el mando del rey Leopoldo que rehusó abandonar a sus soldados y los refugiados belgas dentro del pequeño enclave de lo que restaba de Bélgica libre, se rindió. Esto dejó una brecha de 32 km (20 millas) en el flanco oriental de Gort, entre los británicos y el mar. Los británicos fueron sorprendidos por la capitulación belga, a pesar que el rey Leopoldo les había advertido de antemano.[33][34]​ Como monarca constitucional, la decisión de Leopoldo de rendirse sin consultar con el gobierno belga hizo que fuese condenado por los primeros ministros de Bélgica y Francia, Hubert Pierlot y Paul Reynaud.

El rey Jorge VI envió a Gort un telegrama que decía:

Todos tus compatriotas han estado siguiendo con orgullo y admiración la valerosa resistencia de la Fuerza Expedicionaria Británica durante la continua lucha de anoche. Enfrentados a circunstancias fuera de su control en una posición de extrema dificultad, están mostrando una gallardía que nunca fue superada en los anales del Ejército británico. Los corazones de todos nosotros en casa están contigo y tus magníficos soldados en esta hora de peligro.[33]

Gort envió a las agotadas divisiones 3ª, 4ª y 50ª a primera línea para llenar el espacio que dejaron los belgas.[35]

Defensa del perímetro[editar]

Prisioneros de guerra británicos junto a un tanque ligero alemán Pzkpfw Ib.

Mientras estas aún estaban moviéndose hacia sus posiciones, se toparon con la 256ª División alemana, que trataba de flanquear a Gort. Los automóviles blindados del 12º de Lanceros Reales detuvieron a los alemanes en el mismo Nieuwpoort. Una confusa batalla tuvo lugar a lo largo del perímetro durante el 28 de mayo. El control de los mandos se desintegraba en el lado británico, por lo que el perímetro era lentamente empujado en dirección a Dunkerque.[35]

Mientras tanto, Erwin Rommel había rodeado a cinco divisiones del Primer Ejército Francés cerca de Lille. A pesar de estar completamente aislados, los franceses lucharon por cuatro días al mando del general Molinié, desviando así a siete divisiones alemanas del asalto a Dunkerque y salvando un número estimado de 100 000 soldados Aliados.[35]

La defensa del perímetro continuó durante el 29-30 de mayo, con los británicos retirándose gradualmente. El 31 de mayo, los alemanes casi habían atravesado Nieuwpoort y la situación se volvió tan desesperada que dos comandantes británicos de batallón tuvieron que utilizar una ametralladora ligera Bren, un coronel disparándola y el otro recargándola. Unas pocas horas después, el 2º Batallón de los Coldstream Guards avanzó para reforzar la línea cerca de Furnes, de donde las tropas británicas se habían retirado. El 2º Batallón restauró el orden al disparar sobre algunos soldados que huían y haciendo volver a otros a punta de bayoneta. Los soldados británicos regresaron a la línea y el asalto alemán fue repelido.[36]

En la tarde de aquel día, los alemanes rompieron el perímetro cerca del canal de Bulskamp, pero el terreno pantanoso del otro lado del canal, con disparos esporádicos de la Infantería Ligera de Durham, los detuvo. Mientras caía la noche, los alemanes concentraron fuerzas para otro ataque en Nieuwpoort. 18 bombarderos de la RAF hallaron a los alemanes mientras aún estaban formándose, así que los dispersaron con un preciso bombardeo.[37]

Retirada a Dunkerque[editar]

Soldados británicos bajo fuego en la playa de Dunkerque.

Además el 31 de mayo, el general Von Kuechler asumió el mando de todas las fuerzas alemanas en Dunkerque. Su plan era sencillo: el lanzaría un ataque a gran escala a lo largo de todo el frente a las 11:00 a. m. del 1 de junio. Extrañamente, Von Kuechler ignoró una interceptación radio que le informaba que los británicos estaban abandonando el extremo oriental de la línea para retirarse a Dunkerque.[38]

La mañana del 1 de junio estaba despejada —buen tiempo para volar, en contraste con el mal tiempo que impidió las operaciones aerotransportadas el 30 y el 31 de mayo (solamente hubo dos días y medio de buen tiempo en toda la operación)—. A pesar que Churchill había prometido a los franceses que los británicos cubrirían su retirada, en la práctica fueron los franceses quienes sostuvieron la línea mientas los últimos soldados británicos eran evacuados. Soportando el fuego concentrado de la artillería alemana, las bombas y los ataques a tierra de la Luftwaffe, los franceses resistieron. El 2 de junio (el día que las últimas unidades británicas fueron embarcadas),[Notas 2]​ los franceses empezaron a retirarse lentamente y para el 3 de junio los alemanes estaban a 3 km de Dunkerque. La noche del 3 de junio fue la última noche de evacuaciones. A las 10:20 a. m. del 4 de junio, los alemanes izaron la esvástica sobre los muelles desde donde tantos soldados británicos y franceses escaparon bajo sus propias narices.[40][41][42]

Evacuación[editar]

Pescadores británicos ayudan a un soldado Aliado, mientras la bomba de un Stuka estalla a pocos metros de distancia.

El War Office tomó la decisión de evacuar a las fuerzas británicas el 25 de mayo. En los nueve días desde el 27 de mayo al 4 de junio, 338 226 hombres escaparon, incluyendo 139 997 soldados franceses, polacos y belgas, junto a un pequeño número de soldados holandeses, a bordo de 861 embarcaciones (de las cuales 243 fueron hundidas durante la operación). Liddell Hart dice que el Comando de Cazas británico perdió 106 aviones peleando sobre Dunkerque y que la Luftwaffe perdió unos 135 —algunos de los cuales fueron derribados por la Armada francesa y la Royal Navy—; pero MacDonald dice que los británicos perdieron 177 aviones y los alemanes perdieron 240.[40][42][43]

Los muelles de Dunkerque estaban muy dañados para utilizarse, pero los espigones Este y Oeste estaban intactos. El capitán William Tennant —a cargo de la evacuación— decidió utilizar las playas y el espigón Este para amarrar los barcos. Esta idea muy exitosa aumentó sustancialmente el número de soldados que podían ser embarcados cada día y, en el cénit de la operación de rescate, el 31 de mayo, más de 68 000 hombres fueron embarcados.[23][40]

Los últimos soldados británicos partieron el 3 de junio a las 10:50 a. m., Tennat telegrafiándole a Ramsay: «Operación completada. Regresando a Dover.» Sin embargo, Churchill insistió en retornar por los franceses, por lo que la Royal Navy volvió el 4 de junio en un intento por rescatar tantos soldados franceses de la retaguardia como fuese posible. Más de 26 000 soldados franceses fueron evacuados en aquel último día, pero entre 30 000 y 40 000 más fueron abandonados y obligados a rendirse ante los alemanes.[44]

El 12 de junio, la 51ª División Británica 'Highland' del general Victor Fortune se vió obligada a rendirse en St. Valery.[45]

El 17 de junio, el buque de transporte de tropas británico 'HM Lancastria' es hundido durante la evacuación de soldados británicos y civiles, matando a 2000 soldados y un número igual de civiles británicos.[46]

Consecuencias[editar]

Memorial de la batalla en Dunkerque.

Luego de los hechos en Dunkerque, las fuerzas alemanas se reagruparon antes de comenzar la operación Fall Rot (Caso Rojo), un renovado asalto hacia el sur, a partir del 5 de junio. Aunque dos divisiones británicas frescas habían empezado a moverse hacia Francia en un intento de formar una segunda BEF, el 14 de junio se tomó la decisión de retirar a todos los soldados británicos restantes; una evacuación llamada Operación Ariel. El 21 de junio, comenzaron a llegar los primeros barcos para evacuar a la población de islas Jersey y Guernsey del Canal Inglés.[47]​Para el 25 de junio, casi 192 000 soldados Aliados, de los cuales 144 000 eran británicos, fueron evacuados a través de varios puertos franceses.[48]​ A pesar que el Ejército francés siguió luchando, los alemanes entraron a París el 14 de junio. El gobierno francés fue obligado a negociar un armisticio en Compiègne el 22 de junio.

La pérdida de pertrechos en las playas fue enorme. El Ejército británico abandonó suficientes pertrechos como para equipar a unas 8 o 10 divisiones. Fueron abandonados en Francia, junto a enormes depósitos de municiones, 880 cañones de campaña, 310 cañones de gran calibre, unos 500 cañones antiaéreos, unos 850 cañones antitanque, 90 000 fusiles, 11 000 ametralladoras, 615 tanques, 20 000 motocicletas y 63 870 automóviles y camiones.[49]​Los pertrechos del Ejército disponibles en el Reino Unido apenas eran suficientes para equipar a dos divisiones. El Ejército británico necesitó meses para reabastecerse adecuadamente y algunas planificadas introducciones de nuevos equipos fueron detenidas mientras los recursos industriales se concentraban para cubrir las pérdidas. Los oficiales les decían a los soldados que se retiraban de Dunkerque que incendiaran o despiezaran sus camiones (para que las fuerzas alemanas no pudieran utilizarlos). La escasez de vehículos militares fue tan severa después de Dunkerque, que el Royal Army Service Corps (RASC) quedó limitado a recuperar de las chatarrerías británicas grandes cantidades de autobuses y autocares obsoletos, para repararlos y emplearlos como transportes de personal. Algunos de aquellos antiguos vehículos aún estaban en servicio en una fecha tan tardía como la campaña del norte de África de 1942.[50]

El deán del catedral de San Pablo fue el primero en llamar a esta batalla "Milagro de Dunkerque" (el 2 de junio).[51]

En Dunkerque hay un memorial de mármol en recuerdo de la batalla. Su texto en francés dice: «A la gloriosa memoria de los pilotos, marineros y soldados de los ejércitos franceses y Aliados que se sacrificaron en la batalla de Dunkerque, mayo-junio de 1940».

«Espíritu de Dunkerque»[editar]

La propaganda británica explotó posteriormente la exitosa evacuación de Dunkerque en 1940, en especial el papel de los «pequeños barcos de Dunkerque», de forma muy efectiva. Muchos de los «pequeños barcos» eran embarcaciones particulares, tales como pesqueros y yates, pero navíos comerciales tales como los ferribotes también contribuyeron con la fuerza, incluyendo algunos de lugares tan remotos como la isla de Man y Glasgow. Estas pequeñas embarcaciones —guiadas por buques de guerra a través del canal desde el estuario del Támesis y Dover— ayudaron en la evacuación oficial. Siendo capaces de acercarse mucho más a las aguas poco profundas de las playas, los «pequeños barcos» actuaron como transbordadores hacia y desde las grandes embarcaciones, llevando soldados que hacían cola dentro del agua, muchos de ellos esperando por horas con el agua hasta los hombros. El término «espíritu de Dunquerke» aún hace referencia a la creencia popular en la solidaridad del pueblo británico en tiempos de adversidad.[52]

Notas y referencias[editar]

Notas[editar]

  1. "Monty" ganaría más tarde la Segunda batalla de El Alamein, planearía los desembarcos de Normandía y la Operación Market Garden en Arnhem. También obtendría el rango de mariscal de campo y sería el más aclamado general británico de la Segunda Guerra Mundial, pero en 1940 estaba al mando de la 3.ª División bajo las órdenes de Brooke.
  2. El general Alexander fue uno de los últimos en partir. Poco antes de la medianoche del 2 de junio, Ramsay recibió el mensaje: "BEF evacuada".[39]

Referencias[editar]

  1. Castellow, Ellen. "Evacuation of Dunkirk"
  2. "Dunkirk Evacuation". Encyclopædia Britannica World War II. Consultado el 9 de enero del 2016.
  3. The First Year: The British Army, Official Summary of Activities Issued by the Ministry of Information (1940) «... the total strength was 422,000 men, which figure does not include the Canadian and other British units which landed in France ...»
  4. Smalley, Edward. The British Expeditionary Force, 1939-40'. Palgrave Mcmillan (26 de mayo de 2015): «In total, 338,226 Allied personnel including 198,315 British troops were evacuated during Operation Dynamo...»
  5. Rickard, J. "Operation Dynamo, The Evacuation from Dunkirk, 27 May-4 June 1940." historyofwar.org. Consultado el 14 de mayo de 2008.
  6. Dunkirk 1940: Operation Dynamo, Doug Dildy, P. 88, Osprey Publishing ( 2010) «The second BEF evacuation took place between 15 and 25 June through the ports in the north-west of France. The two operations to bring out the troops were called Operation Ariel and Operation Cycle and between them they managed to rescue 191,870 men. Of these, 141,171 were British, 18,246 were French, 24,352 were Polish, 4,938 were Czechs and 163 were Belgians.»
  7. a b Churchill's Channel War 1939-45, Robert Jackson, Osprey Publishing (20 Mar.,2013) «...Enemy action against ships at sea and the beaches resulted in the deaths of some 3,500 British troops out of the total of 68,111 killed, wounded and taken prisoner during the retreat to Dunkirk.»
  8. Task Force, John Parker, Hachette UK (28 Feb.,2013) «The remaining 60,000 were either killed or went into captivity.»
  9. Hitler's Renegades: Foreign Nationals in the Service of the Third Reich, Christopher Ailsby, Página 99, Spellmount (2004) «However, following the end of the campaign in France in June 1940, there were around 150,000 British POWs in German hands.»
  10. a b MacDonald 1986, p. 8.
  11. Frieser 2005, pp. 291-292.
  12. Shirer 1959, p. 879.
  13. Butler 2009, p. 151.
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Enlaces externos[editar]