Bárbara (mártir)

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Bárbara de Nicomedia
Francisco Bayeu Santa Bárbara.jpg
Retrato de Santa Bárbara, por Francisco Bayeu
Virgen y Mártir
Nacimiento (Desconocido) Principios del Siglo III
Vexilloid of the Roman Empire.svg Nicomedia, Imperio Romano
Fallecimiento 235
Vexilloid of the Roman Empire.svg Nicomedia, Imperio Romano
Festividad 4 de diciembre
Atributos Rayo, corona con una hostia (por ser garante de buena muerte), torre con tres ventanas y un cáliz.
Patronazgo Rieti, Villanueva del Río y Minas, Castroverde de Cerrato, tormenta eléctrica, Bolbaite (Valencia) artillería, cantería, minería
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Nicomedia, donde desemboca el Golfo de Ástaco (hoy Golfo de Izmit). Al sur de Heraclea Póntica.
(El punto que se halla a la izquierda de la palabra Nicomedia es la ciudad de Calcedonia.
La ciudad de Santa Bárbara es la que se encuentra bajo la c de Nicomedia.)

Bárbara de Nicomedia, conocida como Santa Bárbara fue una virgen y mártir cristiana del siglo III, que forma parte de la lista oficial del martirologio de la Iglesia Católica. Su fiesta se celebra el 4 de diciembre.

Historia[editar]

Nació en Nicomedia, cerca del mar de Mármara, a principios del siglo III.[1] Fue hija de un sátrapa de nombre Dióscoro, quien la encerró en un castillo para evitar que se casara tan joven y para evitar el proselitismo cristiano. Durante su encarcelamiento ella tenía a maestros quienes le enseñaban poesía y filosofía, entre otros temas. Por esto mismo, y porque su padre estaba ausente, Bárbara se convirtió al cristianismo y mando un mensaje a Orígenes, considerado un erudito de la iglesia Cristiana, para que fuera a educarla en esta fe. Después de su bautizo ordenó construir una tercera ventana en su pieza, simbolizando la Santísima Trinidad. Al llegar su padre ella se declaró cristiana y se opuso al matrimonio que le propuso su padre diciendo que elegía a Cristo como su esposo. En respuesta su padre se enfadó, queriendo matarla en honor a sus dioses paganos. Por eso, Bárbara huyó y se refugió en una peña milagrosamente abierta para ella. Atrapada pese al milagro, fue capturada.

Su martirio fue el mismo que el de San Vicente: fue atada a un potro, flagelada, desgarrada con rastrillos de hierro, colocada en un lecho de trozos de cerámica cortantes y quemada con hierros candentes. Finalmente, el mismo rey Dióscoro la envió al tribunal, donde el juez dictó la pena capital por decapitación. Su mismo padre fue quien la decapitó en la cima de una montaña, tras lo cual un rayo lo alcanzó, dándole muerte también.

El padre carmelita Claudio de San José narra en un manuscrito de la Orden Carmelita que el sepulcro de Santa Bárbara fue venerado por fieles quienes reportaban curaciones milagrosas. Su fama era muy reconocida en el siglo VIII y varios empezaron a llevarse las reliquias hasta que fueron trasladadas a Constantinopla y después a Venecia.[1]

Su culto fue confirmado por San Pio V en 1568 y se convirtió en uno de los catorce santos auxiliadores del Santoral.[1]

Su festividad se celebra el 4 de diciembre.

Las Reliquias[editar]

Sus reliquias fueron trasladadas a Venecia en tiempos del dogo Pedro II Orseolo (991 – 1009), por María Argyropoula, una princesa bizantina posiblemente hermana de Romano III, que se había casado con el hijo del dogo, Juan. Las reliquias de la santa quedaron en la iglesia griega y en 1108 una princesa griega de nombre Bárbara se casó con el príncipe de Kiev, Sviatopolk Iziaslavovich. Ella trajo consigo las reliquias que fueron colocados en el monasterio Michailovsky-Zlatoverj en Kiev. En la época de los desastres napoleónicos, las sagradas reliquias fueron llevadas al templo de San Martín de la isla de Burano, donde se custodian aún hoy. Los restos están en una capilla dedicada exclusivamente a Santa Bárbara. Una parte de las reliquias de la mártir Santa Bárbara que se hallaban en la iglesia de San Marcos, en Venecia, fueron depositadas en el santuario de santa Bárbara, perteneciente a la diaconía apostólica y ubicado en el municipio del Ática del mismo nombre, por el arzobispo de Atenas, y toda Grecia, Christódoulos.

En la iglesia de San Juan del Hospital, en Valencia, se encuentra la columna donde fue martirizada, en una capilla bajo la advocación de la santa. Esta reliquia fue traída a la Ciudad de Valencia por la Emperatriz Constanza Augusta de Grecia.

En la iglesia de San Jaime de Moncada (Valencia), se encuentra una falange de un dedo de Santa Bárbara la cuál fue traída desde Roma a Moncada.

El medallón que uso durante su martirio y su encierro se encuentra perdido. La última vez que fue visto fue en octubre 1961 enterrado en la parroquia Riochico del cantón Portoviejo en Ecuador, donde actualmente se levanta el templo parroquial con el mismo nombre de la santa. Desapareció después de que fue colocado en la imagen de Santa Bárbara. Se piensa que alguien lo robó o que por voluntad divina desapareció, para que, tal vez, después reaparezca en otro lugar para así propagar la fe.

Simbología e iconografía[editar]

Se la suele representar joven, bien con la palma del martirio, bien con plumas de pavo real,[2] pues este animal es símbolo de la resurrección o la inmortalidad, y aparece ya en la más antigua representación conocida, que data del siglo VIII (Santa María la Antigua, de Roma).

También suele aparecer con su atributo, una torre con tres ventanas, apareciendo unas veces encerrada en la misma y en otras la torre aparece a su lado o en miniatura sobre una de sus manos. El significado de esta torre con tres ventanas es el refugio de la fe en la Santísima Trinidad. Y suele llevar corona, que admite variaciones: en algunas es la de una princesa y en otras es una corona completa formada de varias torres.

La imagen de santa Bárbara también aparece a veces asociada:

  • Con la espada con la cual fue decapitada, lo que ha contribuido a que sea asociada con la guerra, pero dicha espada representa un símbolo de fe inquebrantable.
  • Con un cáliz, que significa su conversión al catolicismo.
  • El rayo que cayó en su martirio ha hecho que sea relacionada con los explosivos y así es patrona del arma de artillería, cuyo escudo son cañones cruzados y la torre es la heráldica de los ingenieros y zapadores. El depósito de explosivos en los buques recibe el nombre de santabárbara.
  • Con una rama de olivo entre sus manos, representando el martirio.
  • Con una manto rojo, cáliz de la sangre de Cristo.
  • Junto a bloques de piedra por su patronazgo de la cantería.

Su patronato fue introducido en España, al parecer, por Juan de Terramonda, natural de Lille, que llegó a España como asentador de Felipe I el Hermoso.

Patronazgo[editar]

Es la patrona de las profesiones que manejan explosivos, debido a la leyenda del rayo y, especialmente, de los militares que pertenecen al arma de artillería[3] en la mayoría de los ejércitos, incluso en algunos países árabes. En las cuencas mineras asturianas le dedican un himno llamado Santa Bárbara bendita, por ser patrona de los mineros. También es la patrona de los electricistas, feriantes y fundidores. Es clásico su patronazgo de los canteros; por ello en alguna iconografía aparece su figura junto a bloques de piedra.

Patrona de:

Santa Bárbara en Oriente Próximo[editar]

Aaid al Barbara o fiesta de Santa Bárbara se celebra, anualmente el 4 de diciembre, en Siria, Líbano, Jordania y Palestina, entre los árabes cristianos, en honor de esta santa cristiana y mártir. Es un día de fiesta muy similar al halloween en América del Norte. Los niños van pidiendo dulces mientras cantan una canción especial para Eid il-Burbara o Aaid al Barbara. Por otra parte, las decoraciones de halloween, tales como linternas, se pueden ver en el exterior de las casas.

El alimento tradicional para la ocasión es Burbara (un plato a base de granos de trigo hervidos, semillas de granada, uvas pasas, anís y azúcar), que se ofrece a los niños que van disfrazados de casa en casa. En Líbano, también se prepara una masa que se rellena con nueces o queso. En esta fecha las panaderías tienen una gran afluencia de clientes para comprar los alimentos tradicionales.

La creencia general entre los cristianos libaneses y sirios es que Santa Bárbara se disfrazó de numerosos personajes para eludir a los romanos, que eran sus perseguidores, y de esto nace la idea de disfrazarse como ella e ir visitando las casas.

Una práctica común en Líbano en la fiesta de al Barbara encuentra su fuente en la leyenda oral. Mientras Santa Bárbara huía perseguida, supuestamente corrió a través de un campo de trigo recién sembrado, que creció al instante detrás de ella para cubrir, como por arte de magia, las huellas dejadas. Actualmente este milagro se recrea simbólicamente sembrando semillas de trigo (o garbanzos, granos de cebada, habas, lentejas, etc.) en un algodón en la festividad de Santa Bárbara. Las semillas germinan y crecen hasta cerca de 15 centímetros a tiempo para Navidad, usando los brotes para adornar el pesebre, que generalmente se coloca debajo del árbol de Navidad.

Onomástica[editar]

Se celebra el 4 de diciembre, conocido como “día de Santa Bárbara y del artillero”.

En tal fecha los artilleros la invocan con la marcha de guerra Las Margaritas.

Oración[editar]

La oración del artillero es:

«Gracias Señor, gracias te doy porque me diste la gracia de ser de los primeros. Me diste por tu amor ser lo que soy, me diste la aristocracia de ser solamente un artillero. Bombardas, culebrinas, falconetes, morteros, obuses y cañones. ¡Qué importa si iluminan hasta los cielos enteros con sus bellas explosiones! Sin escudos al amparo mi corazón se embarga de los más bellos sones al oír los disparos, descarga tras descarga, de acerados cañones. Un fuerte, una muralla, parapeto, trinchera, un fortín, un abrigo todo el aire es batalla y explosión artillera en el campo enemigo. No importa vivo o muerto ser general, teniente, cabo apuntador o artificiero. Sólo importa, muy cierto, el oficio más bravo de ser solamente hijo de Santa Bárbara y artillero.»

Santa Bárbara tiene otras muchas oraciones, sin embargo la más popular es:

«Santa Bárbara, virgen bendita, grandiosa de inmenso poder, Dios te acompañe, y tú a mí por el camino del bien. Con tu espada vencedora líbrame del mal, de la injusticia, de la envidia y de los malos ojos. Con el poder del rayo protégeme de mis enemigos, glorifica la boca de fuego de mi cañón y permite que salga victorioso. Con el cáliz de tu copa y el vino mantén la fuerza de mi cuerpo y espíritu para la dura lucha y el combate. A mis manzanas y margaritas recíbelas como ofrenda de que te tengo siempre presente en mi pensamiento y en mi hogar, y te ruego no me abandones nunca y acudas a mi cada vez que te reclame para defender mi fe, mi tierra, mi familia y mis luchas; y que al final me lleves siempre a la gloria como tú. Amén.»

Referencias[editar]

  1. a b c Dotor, Ángel (Mayo de 1970). Mujeres célebres. Figuras de la Historia a las que un destino excepcional hizo fulgurar en un mundo avasallado por los hombres. Barcelona: Bruguera. pp. 5-9. 
  2. Giorgi, Rosa (2004). Santos. Barcelona: Electa. pp. 44-47. ISBN 84-8156-337-4. 
  3. Santa Bárbara, patrona de los artilleros.

Bibliografía[editar]

Mujeres célebres. Figuras de la Historia a las que un destino excepcional hizo fulgurar en un mundo avasallado por los hombres. Ángel Dotor Barcelona: Bruguera, 1970.

Enlaces externos[editar]