Antonio Gálvez Arce

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Antonio Gálvez Arce
Antonio Gálvez Arce.jpg

Escudo del Gobierno Provisional y la Primera República Española.svg
Diputado a Cortes
por Murcia
5 de junio de 1873-8 de enero de 1874

Información personal
Apodo Antonete Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento 29 de junio de 1819 Ver y modificar los datos en Wikidata
Torreagüera, España Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 28 de diciembre de 1898 Ver y modificar los datos en Wikidata (79 años)
Torreagüera, España Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Político, labrador y revolucionario Ver y modificar los datos en Wikidata
Participó en

Rebelión cantonal

Antonio Gálvez Arce (Torreagüera, Murcia, 29 de junio de 1819 - ibidem, 28 de diciembre de 1898), conocido popularmente como Antonete, fue un labrador, político y revolucionario español. Su implicación en diversas insurrecciones, especialmente la Rebelión cantonal de 1873, hizo de él una de las figuras más destacadas del republicanismo federal del último tercio del siglo XIX en España.

Biografía[editar]

Antonio Gálvez nació en 1819 en la localidad rural de Torreagüera, pedanía del municipio de Murcia. Sus padres eran Antonio Gálvez Martínez y María Arce Cárceles, labradores propietarios de un minifundio, vinculado al cabildo catedralicio de Murcia hasta la abolición de los señoríos en 1837 y de rendimiento tan pobre que debían recurrir frecuentemente al arrendamiento de otros terrenos. Este hecho provocó en Gálvez Martínez un profundo anticlericalismo, que inculcó a su hijo junto a la aversión contra las clases dirigentes de la capital murciana, a las cuales tuvieron que ofrecer su trabajo cuando aquellas se hicieron con las mejores parcelas durante las desamortizaciones.[1]

Desde pequeño, sus padres le habían inculcado el amor a la libertad y al sueño democrático. Tuvo que abandonar pronto la escuela para ayudar a su padre, pero su innato amor por el saber y la cultura hicieron de él un lector incansable y autodidacta. Antonete consiguió convertirse en un labrador propietario y hacerse un hueco en el estrato burgués. Sin embargo, luchó por el bienestar político, económico, cultural, y social de los más humildes. Gálvez deseaba un sistema republicano federal en España, porque consideraba que los políticos estatales desconocían los problemas cotidianos del pueblo. Deseaba la autonomía regional para lograr la más profunda democracia participativa y resolver los problemas reales de la gente, del pueblo, que la política absentista de la época marginaba por completo. En su lucha contra los intereses de la oligarquía contó con el importante apoyo de gran parte de la sociedad murciana, principalmente de los más humildes y de la pequeña burguesía, además de la amistad de grandes figuras políticas, como el general Juan Prim y el político Antonio Cánovas del Castillo. También fue el fundador del Partido Federal Murciano.

La Revolución de 1868 (conocida popularmente como "La Gloriosa"), revuelta que fue encabezada por los progresistas y los demócratas bajo la batuta del general Prim, provocó el exilio de Isabel II a Francia. En la Región de Murcia, fue Antonete Gálvez uno de los que lideraron la insurrección, que triunfó sin disparar un solo tiro y que fue acogida con agrado, pues habría de traer profundos cambios políticos, sociales, económicos y culturales

El levantamiento de 1869[editar]

La Constitución de 1869, aprobada por las Cortes Generales convocadas tras la revolución, estableció finalmente la monarquía como forma de gobierno, por lo que se buscó un candidato entre la realeza europea, siendo finalmente Amadeo de Saboya, hijo de Víctor Manuel II, rey de la recién unificada Italia, el designado como nuevo rey de España, coronándose en 1871.

Gálvez, partidario de la República, arropado por sus seguidores de Beniaján y Torreagüera, izó la bandera de la revolución en 1869 contra la monarquía que contemplaba la Constitución , intentando tomar Murcia capital, donde fue frenado por la Junta Revolucionaria pro-gubernamental dirigida por Jerónimo Torres, refugiándose entonces en las cumbres del monte Miravete, en la Cordillera Sur próxima a la ciudad. El gobernador de Murcia mandó formar a todas las compañías para reducir a los rebeldes, que finalmente fueron desbaratados, teniendo Gálvez que exiliarse a Argel, a la vez que era condenado a muerte por un tribunal militar.[2]

Toma del Ayuntamiento y del Gobierno civil por los insurrectos de Antonete, en La Ilustración Española y Americana (1872).

En marzo de 1870 se decretó una amnistía que permitía el regreso a España de los implicados en el primer pronunciamiento republicano federal. Gálvez regresó a su casa familiar en Torreagüera.

El levantamiento de 1872[editar]

En 1872 se decretó una quinta (el temido servicio militar que se cobraba la vida de cientos de jóvenes todos los años) para mantener las posesiones coloniales de un Imperio Español en decadencia y para luchar, también, en las Guerras Carlistas. Los sectores más progresistas del pueblo murciano ligaron indisolublemente ambas reivindicaciones: la proclamación de la República Federal y la abolición de las quintas. Gálvez acaudilló una nueva revolución en aquel entonces, apoyado por unas clases populares que ansiaban la supresión de dichas quintas.

Antonete y sus partidarios, muchos de ellos desertores de las levas militares, volvieron a la sierra en 1872. En noviembre de aquel año, entró de nuevo en la ciudad de Murcia, en una osada acción militar que despertó la simpatía de algunos grupos populares, aunque sin consecuencias duraderas al ser rechazado por el ejército hacia la sierra y verse obligado a embarcar hacia Orán. No obstante, su rebeldía había puesto ya las bases para crear su aureola de héroe.[2]

La I República[editar]

La guerra carlista, el desasosiego colonial de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, y los levantamientos republicanos junto a la inestabilidad gubernamental llevaron al rey Amadeo I a abdicar en febrero de 1873.

Las columnas guerrilleras de Antonete Gálvez entraron triunfantes en Murcia capital, recibidas por una enfervorecida multitud, que daba vivas a su persona y a "la Federal". Se publicó el ansiado fin del servicio militar obligatorio y Amadeo I hizo solemne su renuncia al trono. El 10 de febrero de 1873 se proclamó la Primera República Española y el nuevo gobierno convocó elecciones generales a Cortes, siendo elegido diputado por Murcia Antonete Gálvez Arce.[3]

El Cantón[editar]

Antonete durante el bombardeo de Cartagena, ataviado con una banda de generalísimo y una espada, en una caricatura de Tomás Padró Pedret para La Madeja Política (diciembre de 1873).

A pesar de su fuerza aparente en las Cortes y en la calle, el republicanismo era minoritario entre los españoles. Además, estaba internamente dividido entre los federalistas moderados - que pretendían construir la federación desde arriba, desde el Estado - y los que, al igual que Antonete, deseaban una “Federal” desde abajo - que los Estados autónomos crearan la posterior federación -.

La debilidad de la república provocó una enorme inestabilidad política. Cuatro presidentes se sucedieron en el breve lapso de un año: Estanislao Figueras, Francisco Pi y Margall, Nicolás Salmerón y Emilio Castelar. Además, no se pudo poner en práctica el sistema federal porque el poder ejecutivo estaba absorbido por las complicaciones que conllevaban la Tercera Guerra Carlista y los disturbios en Cuba y otras colonias. Viendo los federales exaltados que la proclamación de la Constitución federal se alargaba indefinidamente, y con ella sus reivindicaciones, decidieron constituirse en cantones.

Manuel Cárceles Sabater proclamó el Cantón Murciano en Cartagena el 12 de julio de 1873, al que posteriormente se uniría Antonete tras proclamarlo en Murcia el día 14, extendiéndose la sublevación federal a buena parte de la región. Tras los sucesos de Cartagena, en donde Antonete consiguió que la marinería se uniera a la causa, varias capitales de provincia y otras poblaciones menores se constituyeron en cantón, tales como Valencia, Málaga o Motril. El gobierno republicano consiguió reprimir la insurrección en toda España salvo en la Región de Murcia, donde los rebeldes contaban con mayor implantación. El Cantón Murciano quedó reducido a la amurallada Cartagena en agosto de 1873, cuando las tropas centralistas de Arsenio Martínez-Campos sofocaron los núcleos cantonales del resto de la región. Cartagena resistió el asedio hasta el mes de enero de 1874 gracias a las defensas de la ciudad y al apoyo de la marinería.

En enero de 1874 el bombardeo gubernamental sobre Cartagena era cada vez más intenso. La ciudad quedó prácticamente deshecha y la escasez de alimentos se hizo insoportable. El 11 de enero comenzó la rendición: las fuerzas que sitiaban la ciudad entraron y se dio por terminada la Revolución Cantonal. Gálvez volvió a ser condenado a la pena de muerte y tuvo que hacer frente a un nuevo exilio en Orán. Sin embargo, regresó a su tierra un año después para luchar contra la epidemia de cólera que estaba asolando la región.

Últimos años[editar]

A su regreso, Gálvez tuvo que afrontar la situación que más había temido, el golpe de Estado del general Pavía puso fin a la República, y el Pronunciamiento de Sagunto del general Martínez-Campos supuso la restauración de la monarquía borbónica en la persona de Alfonso XII, hijo de Isabel II. La Constitución Democrática de 1869 fue suspendida, y los derechos y las libertades quedaron drásticamente recortados. Se iniciaba en España el periodo de la Restauración. El 7 de abril de 1887 la mujer de Antonete falleció. Su esposo, perseguido y condenado a muerte, la acompañó hasta el último momento. La Guardia Civil se presentó en el entierro para detener al líder cantonal, pero el respeto y veneración que Antonete despertaba en todo el pueblo le procuró la libertad una vez más. En 1891, la justicia se pronunció, finalmente, a favor de Antonete Gálvez, que quedó libre y regresó a su casa, siendo elegido concejal del Ayuntamiento de Murcia.

Gálvez murió el 28 de diciembre de 1898. Su entierro se convirtió en una tumultuosa demostración de cariño popular. El obispo de la Diócesis de Cartagena prohibió su entierro en suelo santo, pero 50 años más tarde fue trasladado al cementerio de su pueblo natal junto a sus paisanos y familiares.

Legado[editar]

Los acontecimientos protagonizados por Antonio Gálvez causaron un gran impacto en la sociedad murciana contemporánea y aún la temporalmente posterior. Así, surgió en aquella época un cancionero popular inspirado por la vida del revolucionario, buena parte del cual se ha perdido antes de poder ser conservado,[4]​ pero que pudo ser parcialmente recopilado mediante el álbum Cantata del Tío Antonete Gálvez, obra del tenor Ginés Torrano y del grupo Los Cantonales publicada en 1978 bajo patrocinio de Radio Juventud de Murcia.[5]

A nivel político, su persona ha sido reivindicada en diferentes ocasiones y contextos. Así, durante la Segunda República le dedicaba el historiador Antonio Puig Campillo una loa en la que se compara a Gálvez con políticos ilustres como el conde de Mirabeau, George Washington o Abraham Lincoln, la cual Vilar Ramírez (1993) califica de «hiperbólica» y a su autor de «apologista».[6][7]​ Estallada la guerra civil, el diario Nuestra Lucha propuso en 1936, ante los proyectos del Ayuntamiento republicano de Murcia de demoler la estatua de Cristo en el castillo de Monteagudo, reformarla para convertirla en un homenaje a Antonete, a quien se aludía como «una figura cumbre del elemento más históricamente republicano».[8]

En 1998, el pleno del Ayuntamiento de Murcia aprobó la distinción a título póstumo de «Hijo Predilecto de Murcia» para su antiguo concejal Antonio Gálvez, coincidiendo con la conmemoración del primer centenario de su fallecimiento,[9]​ y desde principios del siglo XXI, círculos próximos al nacionalismo han empezado a considerarle el «Padre de la Patria Murciana».[10]

Referencias[editar]

  1. Vilar Ramírez, 1993, p. 132.
  2. a b Rodríguez Llopis, 2004, p. 428.
  3. «Gálvez Arce, Antonio». Archivo histórico de diputados (1810-1977). Congreso de los Diputados. 
  4. Vilar Ramírez, 1993, p. 154.
  5. «Ginés Torrano y Los Cantonales ‎– Cantata del Tío Antonete Gálvez». Discogs. Consultado el 14 de septiembre de 2018. 
  6. Puig Campillo, Antonio (26 de diciembre de 1931). «Antonete Gálvez» (pdf). República. Consultado el 14 de septiembre de 2018. 
  7. Vilar Ramírez, 1993, p. 157.
  8. Soler, Pedro (19 de febrero de 2010). «Querían que fuera símbolo de la República» (html). La Verdad. Consultado el 14 de septiembre de 2018. 
  9. «El PSOE vuelve a pedir que se haga un museo en la casa de Antonete Gálvez» (html). La Opinión de Murcia. Consultado el 14 de septiembre de 2018. 
  10. «El Cantón Murciano» (htm). Jarique. Consultado el 14 de septiembre de 2018. 

Bibliografía[editar]